Imagine me & you
Disclaimer: Shaman King pertenece a Takei.
Capítulo I: El mundo gira, se returce y muda
(en menos de tres segundos)
Advertencias: futuro Slash (y un par de palabrotas, para no fallar a la costumbre).
Todos. Todos se acercan a felicitarnos. Se te ve contenta, porque… bueno, sonríes. Estás feliz.
Es el gran día.
Nadie ha faltado. Las apariencias ante todo. Aún así, me da igual. No puedo separar la mirada de su hermoso vestido blanco, y de lo contenta que se ves allí. Está hermosa. Lo sabe.
Es tu gran día.
-Felicidades. Me alegro mucho por ti, Ren. Tu mujer es realmente preciosa-uno de sus conocidos se ríe, mientras estrecha mi mano. Le sonrío.
-Lo sé.
-No digáis esas cosas-se ríe ella, de manera delicada. Y vuelvo a sonreír cuando me coge del brazo-Oh, allí están. ¡Marco!-llama a su amigo. Él se da la vuelta, y mi mujer (qué reciente suena todo) me arrastra hacia él. No opongo resistencia alguna.
-Los recién casados. No sabes cómo me alegro por ti, querida-comentó el rubio. No hacía mucho que le conocía, pero Jeanne sí. Eran amigos desde siempre-. Felicidades, Ren.
-Gracias-dispuesto a estrechar la enésima mano que se me ofrece en lo que llevamos de noche, adelanto mi palma, pero él se adelanta y me da un beso, después de darle uno a Jeanne. Intento reírme de la situación, al ver que ella lo hace; sabe cuánto odio la fricción corporal innecesaria.
-¿Y Lyserg?-pregunta ella, de manera cortés. Si no me equivoco, era el novio de Marco; el chico tenía alrededor de veinte años. Encima de gay, pederasta. Demonios; no tenía nada en contra de los homosexuales. En cambio; era su pito… pero no les tenía especial afecto, no.
-Está con Usui. Ya sabes, su hermana fue con Lyserg a la facultad-contesta, encogiéndose de hombros.
-¿Dónde está Horo-Horo?-insistió ella, sin soltarse de mi brazo. ¿Horo-Horo? ¿En serio? Ése también era gay. Hasta el nombre tenía pluma. ¿Qué maldita afición tenía mi mujer por los homosexuales?
-Pensé que después de casarte ya no querrías saber de mí.
Voz grave, jovial y algo ronca. La más agradable que había oído en la vida.
Y al darme la vuelta, mis ojos quedan perdidos en los tuyos. Tres segundos. Tres segundos que, prácticamente, hacen que me ahogue.
Luego, otra voz. Y casi siento como si el agudo timbre de mi mujer me fuese a partir los tímpanos.
-¡Al final has venido!-ella se alegra, soltándose de mi brazo para saltar a los suyos.
Te ríes, y aceptas su abrazo.
-A ver, ¿cómo no iba a venir?
-Pensé que estarías ocupado en Hokkaido-explicó ella, con un leve tinte de resentimiento en la voz.
-Para tu desgracia, te diré que me he mudado a Tokio. Ya no tienes excusa para evitarme-te vuelves a reír, al tiempo que su abrazo se detiene.
Luego, separas la atención de Jeanne para mirarme. Piel pálida.
-¿Tú eres el que la tendrá que aguantar hasta que se mueran?-preguntas, con tono burlón. Tal vez idiota, sí, pero no puedo evitar sonreír.
-Eso espero-qué fácil resulta contestar cosas así en situaciones comprometidas. ¿Qué más comprometido que una boda?
Tu sonrisa se ensancha un poco más.
-Ren… ¿verdad?
La mía también.
-Y tú eres Horo-Horo-contesto, indicando que no me gusta tu nombre. Tú te ríes, notando la resignación de mi tono de voz.
-Horokeu Usui, si lo prefieres-comentas, sin dejar de sonreír.
-Horokeu-casi suplico. Te vuelves a reír.
Y sé –cosa que no significa que lo acepte- que de ahora en adelante, haría cualquier idiotez por verte reír.
…
-Bonita boda-oigo a mi espalda. Me giro, aunque sé que eres tú.
-Sí… Jeanne ha hecho un gran trabajo en prepararlo todo- casi inconscientemente, mi mirada la busca. Desde que te habías regresado de donde fuese que estuvieses con Lyserg, ella no había dejado de hablar con él. Supongo que está bien… ellos antes habían sido algo más que amigos.
-Es genial- comentas, sonriendo, al tiempo que te apoyas a mi lado en la baranda del amplio balcón.
Asiento. Guardas silencio un momento.
-Oye, no es por ser pesado, ni nada de eso… pero… es tu bonita boda.
Sin saber bien por qué, me río un poco.
-En mi bonita boda hay demasiada gente-te explico, viendo de soslayo cómo te acomodas el traje. Se te nota incómodo.
-Uy, ya entiendo. No era mi intención meter el dedo…
-Supongo que estarás acostumbrado-te interrumpo, casi inconscientemente.
Y, en principio, no pretendo que entiendas mi humor asquerosamente homófobo. Y, cuando veo que te ríes, me sorprendo. No sé si es porque no me gustaría que te hicieras es idea intolerante de mi persona, y ahora que has oído lo que acabo de decir, es lo más probable, o porque, en vez de ofenderte o lo que sea, sólo te carcajeas.
Al final, sólo me alegro. Porque, una vez más, había conseguido hacerte reír.
Hola de nuevo, mi gente. La idea de este Fic es sacada de una película llamada 'Rosas rojas'. El título original es 'Imagine me & you'. Sacad conclusiones.
Espero que haya gustado, y muchas gracias por pasaros.
