Un caballero visita Ciudad Satán.
Declaimer: Los personajes, así como el universo en el que se desenvuelven son propiedad de sus respectivos autores, el presente relato fue creado sin fines de lucro. Enjoy :D
Capítulo 1.
Era una mañana como cualquiera en Cd. Satán, las personas se preparaban para salir a sus trabajos o la escuela, los comerciantes comenzaban con sus labores previas a la apertura de sus negocios, una anciana regaba agua en su banqueta haciendo uso de una cubeta de madera y una especie de jícara de bambú; las familias se reunían para el desayuno, algunos comentaban sus planes para ese día; y en una de las casa más ostentosas y lujosas de la cuidad se estaba llevando a cabo una conversación.
-Ah sí, como te decía Videl, hoy habrá una fiesta en el centro Satán, miembros de asociaciones le darán la bienvenida a un millonario jefe de una corporación, yo estoy invitado desde luego, debido que soy el ciudadano más prominente de nuestra comunidad- decía animado el supuesto salvador de la tierra sosteniendo una humeante taza de fina porcelana, -Pero esta vez, me pidieron que te llevara conmigo- terminó dándole un sorbo a su bebida mirando de reojo a su hija que se encontraba a un lado de él degustando con tranquilidad un omelette.
-Ay papa sabes que no me gustan esas cosas, esas fiestas son muy aburridas, la gente solo se dedica a alagarse hipócritamente, y ni qué decir de las chicas que asisten a esas reuniones, o son unas suripantas o son unas tontas huecas, así que no, ni loca te acompaño- refunfuñó molesta la defensora de la paz de Cd. Satán sin apartar la vista de su plato.
-Por favor hija, hazle un favor a tu viejo padre ¿si?- El hombre de facciones duras cambió completamente su faz por una suplicante, la chica de ojos azules no pudo evitar sonreír al ver a su padre realizar la misma pose y expresión que hace su perro Bee cuando quiere que le den de comer. -Está bien, solo por esta vez- expresó con tono de resignación y los ojos cerrados.
...
Videl sobrevolaba la cuidad rumbo a la preparatoria estrella naranja con el seño fruncido y cruzada de brazos, el hecho de pensar que tenía que ir a la dichosa fiesta la hacía enfadar, sin duda los eventos sociales nunca fueron de su agrado, además existía otra cuestión importante que la hacía molestar más, tener que usar un vestido elegante y tacones altos, dos cosas que nunca han ido bien con ella; finalmente llegó a la azotea del edificio en donde un joven de cabellos azabaches la esperaba, desde hace algunos meses Gohan se había convertido en su mejor amigo y compañero de lucha contra el crimen, incluso hacían poses y vestían igual llevando los nombres de Gran Sayaman 1 y 2; y todos los días ambos se veían en la azotea de la escuela para entrar juntos a clases.
-Buenos días Videl- saludó un joven de cabello obscuro con un ademan y una sonrisa, esperando recibir el habitual beso en la mejilla que anhelaba con ansias todas las mañanas, el cual, esta mañana no llegó; la chica de ojos azules solo se dignó a contestar el saludo con un simple y seco "Buenos días" visiblemente molesta y sin mirar al joven, pasó frente a él con ambas manos sosteniendo los tirantes de su mochila morada entrando al edificio, el semi-saya parpadeó sorprendido ante la nula atención que su mejor amiga le brindó y de inmediato notó su enfado, decidió no preguntarle nada hasta estar seguro de no ser él el motivo de su molestia y simplemente imitó a la hija de Mr. Satán y la siguió rumbo a su aula.
...
-Ay Videl ya anímate, has estado de gruñona toda la mañana- expresó una joven rubia sacudiendo levemente a su amiga, que se encontraba comiendo sentada a un lado de ella.
-Ya sé Iresa, lo siento mucho es solo que…- hiso una pausa para suspirar –Es solo que hoy tengo que acompañar a mi padre a una fiesta en el centro Satán y no tengo muchas ganas de ir, además..- la chica de ojos azules no pudo terminar debido al sobre salto de su mejor amiga que ya estaba parada a un lado de ella con las manos sobre la mesa.
-¡¿Qué?!¡Ay pero qué emoción amiga vas a poder ver en persona al joven, guapo y millonario dueño de una importante corporación!- exclamaba muy alegre la muchacha rubia.
-¿Qué? ¿Quién?- la hija de Mr. Satán mascullaba parpadeando sorprendida al ver como su amiga de la nada sacaba una revista para colocarla en medio de la mesa, haciendo que los cuatro que se encontraban sentados se acercaran para observar los papeles de color brillante.
-Si, el dueño de una gran industria viene a la cuidad, según esta revista hace poco ese joven tomó posesión de la compañía de su padre y hoy en el periódico salió una nota en donde se decía que, como el hombre viene a entablar unos negocios aquí algunos empresarios le harán una fiesta de bienvenida- comentaba concentrada señalando el papel laminado frente a ella, mientras que los demás presentes miraban curiosos.
-Con que de eso se trata, de un millonario, ja seguramente se trata de un tonto aburrido y pedante niño rico- expresó un rubio de cabello largo acomodando sus brazos detrás de la nuca y sonriendo maliciosamente en actitud altanera.
- Pues yo no lo creo Shapner, aquí dice que desde que se convirtió en jefe de su corporación lo han fotografiado con numerosas mujeres, todas ellas famosas, guapas e inteligentes- expresó semi-enfadada la chica de cabello rubio levantando su dedo índice en señal de regaño.
-Más a mi favor, solo lo buscan por su dinero, a lo mejor y hasta es gay- comentó el rubio y terminó riendo a carcajadas.
- ¡Shapner no digas esas cosas! Yo creo que un hombre como él debe ser encantador, ¿No cres Videl?- cuestionó a la ojiazul que se encontraba a su lado y que miraba fijamente la fotografía de la revista, algo en su mente le decía que ya había visto al hombre en algún lugar pero no recordaba en dónde, la chica de cabello obscuro se quedó unos instantes pensativa hasta que un chasquido la sacó de sus cavilaciones.
-Videl, ¿no me estás poniendo atención verdad? Te pregunté que si ya sabes que vas a usar, porque tiene que ser algo espectacular- cuestionó la rubia de ojos azules.
-¿Eh? ¿Ah? Esto… no, no sé- expresó con molestia cosa que su mejor amiga notó de inmediato.
-Lo sabía, después de la escuela vamos a ir de compras y luego a tu casa te tengo que dejar divina para la gran fiesta- comentó muy contenta Iresa.
Las clases continuaron con normalidad, ya era la hora de salida y los estudiantes de la preparatoria escuela naranja se disponían a regresar a sus hogares o dar un paseo; cuatro jóvenes salían juntos del edificio como todos los días, dos rubios, dos pelinegros; pero esta vez la pareja de cabellos azabaches no pasarían la tarde juntos como acostumbraban, ya sea combatiendo el crimen, entrenando o simplemente charlando, los dos chicos que participaron en el último torneo de artes marciales últimamente pasaban mucho tiempo juntos, pero esta tarde sería la excepción.
-Oye Gohan, si…, bueno yo…-trataba de expresar la hija de Mr. Satán a su compañero de lucha que en caso de algún incidente se podría en contacto con él, pero no encontraba las palabras adecuadas para que sus otros dos amigos no sospecharan nada.
-No te preocupes, tú me marcas ¿de acuerdo?- interrumpió el hijo mayor de Goku regalándole una sonrisa a la pelinegra, la cual devolvió el gesto.
-Ash ya empezaron con sus secretitos, que cursis son- comentó el rubio visiblemente celoso.
-¡Adiós muchachos, nos vemos mañana!- exclamaba la rubia halando del brazo a la ojiazul, dejando a ambos varones solos observando cómo se retiraban.
Continuará...
...
NA: Gracias por leer :D
