Este es el Fic de los Juegos del Hambre, el primero que hago de esta saga, espero ir actualizándolo con regularidad.

Disclaimer: Los personajes de LJH no me pertenecen, estos son de la genial Sussan Collins, la historia es enteramente mía

Capitulo 1.- El Baul

Nunca entendí por que a Snow le carcomía tanto la idea del Sinsajo, hasta hace no mucho tiempo me bastaba la idea de que era solo por que habían sido el experimento que jamas se propusieron a crear los del Capitolio...

Han transcurrido los años y yo estoy casada con Peeta mi chico del pan, Madre ha venido a visitarme, y eso es raro por que solo volvió al 12 para conocer a sus nietos pero no se quedaba mas de un par de noches pero ahora sostiene un paquete y una chica la acompaña esa chica tiene una mirada que me parece muy familiar pero mi madre la llama "X" así tal cual, va vestida con un coordinado en blanco así que supuse que era alguna enfermera o asistente de mi madre, pero aun así la mirada de la chica a un sin decir palabra alguna podía sentir cierto rechazo, hasta que todo fue mas claro para mi.

-¡Madre, es una sorpresa que estés aquí! Pasen por favor, Peeta esta en la panadería y los chicos en el colegio

-Kat, te presento a la Señorita X

-Un placer X

-Por favor señorita Everdeen, estamos en confianza puede usted llamarme Llamarme Lilian Snow

De pronto todo fue claro para mi, la chica llevaba un repugnante olor a rosas blancas y sus expresivos ojos me recuerdan las vez que en el escritorio de mi casa de la villa de los Vencedores, Snow me advirtiera con las consecuencias de iniciar una revuelta

-Oh!- fue la sorpresa que bien no pudo pasar desapercibida

La tarde continuo en una tensa calma, y mi madre me había anunciado que quería hablar conmigo, así que espero a que la noche cayera y los chicos se hallaran durmiendo, dijo que Petta podía quedarse

-Y bien mamá, creo que puedes empezar-le dije algo brusca y lo supe por la mirada de desaprobación que me dirigió Petta

-Creo que es mejor que Lily te cuente

La señorita Snow era una chica realmente bella, su tez era muy blanca, tanto como la porcelana, su pelo negro atado a una trenza idéntica a la mía en el tiempo de mis juegos

-Vera Señorita Everdeen- dijo

-¡Mellark!- Lily me vio extrañada – Katniss Mellark, pero dime Kat

-Cierto, me disculpo- dijo con una media sonrisa-vera Katniss -dijo colocando el paquete de gran tamaño que mi madre sostenía cuando llegó- Cuando mi abuelo murió, todas sus propiedades fueron incautadas por la rebelión, pero me permitieron llevar algunos objetos de valor solo para mi, pero que lo carecían para el nuevo gobierno, en un viejo baúl, guarde algunas cosas, y después fui enviada con su madre para servir en el Hospital, hace poco-hizo una pausa- buscando un objeto perdido hurgue entre el baúl y me encontré con algo desconcertante, para ser mas específicos un par de diarios

-Lily- la interrumpí- No quiero nada que tenga que ver con la guerra los juegos o con Snow

-No es de mi abuelo el diario, en realidad son dos digamos como Diario 1 y 2, el segundo diario es de un hombre llamado Noah Morgan pero el primero es de Katniss Morgan

No he de negar que el nombre me sorprendió pues hasta ese momento pensé que yo era la única Katniss, mire a Petta que hasta el momento seguía en completo silencio atento a nuestra conversación mirando celosamente a mi madre y a Lily

-Señorita Ever...- se interrumpió- Perdón le ruego me disculpe Sra. Mellark -dijo con una sonrisa afectada

-Kat, te lo ruego

-Correcto... Kat, le voy a hacer una pregunta ¿Sabía usted el verdadero nombre de su padre?

En ese instante mi mente dio un vuelco mi mente empezaba a presentir por que rumbo se iba dando las cosas

-Noah... Noah Everdeen- dije con un nudo en la garganta

-Creo... Katniss que estos diarios le pertenecen y creo que despejara muchas de sus dudas con respecto a su broche del sinsajo

-Katniss, es tarde y tu madre y la srta. Lily se ven algo cansadas, y tu también -Dijo Petta mientras encaminaba a mi madre y a Lily a sus dormitorios, mañana se marcharías hasta media tarde y yo me quede en la sala contemplando la caja de madera que contenía dichos diarios.

Sin poder resistirme abrí el pequeño baúl y encontré dos diarios de pasta elegante, en uno se podían leer las iniciales KM bordado en hilos de oro y en el otro NM bordado en hilos de plata, al levantar el segundo diario cayeron del interior varias fotografiás las junte y al ver una de ellas me asuste, era una fotografiá vieja, en tono sepia, era yo...

La chica de esa foto era una joven de alrededor de 16 años, llevaba puesta una cazadora café, que mi padre uso durante años y después yo, era como verme en un espejo cuando fui por primera vez a los juegos, lo único diferente entre la chica y yo era que ella tenia el pelo largo, lacio y con fleco, pero al observar mas detallada la foto de la chica sonriente pude notar una carcaj lleno de flechas en su espalda y el broche... del Sinsajo