Primero que nada una pequeña aclaración, esta historia es casi completamente Ooc, ósea SasukexOc, NarutoxOc, GaaraxOc, KakashixOc, NejixOc. Bueno estas son solo por ahora, el resto veré que hago, por cierto ya todos saben pero debo repetirlo los personajes de Naruto no me pertenecen si no a Kishimoto pero la historia si es MIA al igual que los personajes Oc! (seré posesiva¬¬). Bien para quienes hayan leído antes mi historia la estoy re subiendo, corrigiendo todos mis errores ahora que me he dado un tiempo lejos de los exámenes, gracias por sus comentarios me encantaron y mejorare todo, de acuerdo ahora si lean por favor.

Mi familia y ¿el inicio de la catastrofe?

Pov's…

Hola… supongo que debería presentarme mi nombre es Layra, tengo 16 años soy una hibrida mitad vampiro mitad ángel, mis padres murieron cuando tenía 5 años dejándome sola junto con mi hermano gemelo que una exacta copia de mí, su nombre es Kris. Mis padres fueron asesinados por humanos –asquerosos- que deseaban arrebatarles sus poderes, creían que podían manejar a los vampiros como lo habían conseguido en otra época con los licántropos, pero mi padre no se dejó vencer, él no se convertiría en un arma a merced de seres tan insignificantes, por desgracia se desato una batalla entre el ejército humano y mi pueblo, el reino que mi padre dirigió lo siguió hasta la muerte, pocos sobrevivimos, si a eso se le puede llamar el tener que escapar y ocultarse para no terminar muertos. Desde entonces he cuidado de mi hermano con mi vida, lo hice durante tres años, hasta que mi tío Kyriu nos encontró y nos llevó a vivir con él, para mi desgracia él vivía entre humanos, así que tuvimos que mezclarnos para ello teníamos que entrar a la escuela, yo pensaba que sería la más grande de las torturas hacer los únicos "sobrenaturales" en ese lugar pero me equivoque…

El primer día de escuela en la primaria, niños humanos por todas partes, jugando, corriendo, esparciendo su asqueroso aroma por todas partes, criaturas repugnantes, mi tío nos enseñó como debíamos comportarnos, o más bien como debíamos "actuar", sus enseñanzas son peor que la clase de herbolaria, fue demasiado aburrida y agotadora, varias veces me opuse a tan desquiciadas reglas, es que ¿no puedo morderlos si me enojan?, ¿ni quemarlos?, ¿qué clase de mundo es este?, en fin nos acompañó hasta la entrada de la escuela y se despidió de nosotros. Así que tuvimos que entrar nosotros solos hasta el salón donde nos encontramos con la maestra a quien le habían informado de nuestra llegada.

-Niños ellos son Layra y Kris son nuevos en la escuela y espero se lleven muy bien.

Mi vista inmediatamente se dirigió a un par de niños en la parte de atrás uno de pelo verde y la otra de pelo negro, podía sentir sus almas demoniacas, sin poder evitarlo una media sonrisa se formó en mi rostro, al parecer la escuela no sería tan aburrida como había pensado. Luego mi mente volvió a la realidad gracias a la voz de la maestra.

-Chicos ¿quieren presentarse ante la clase?

-Por supuesto- respondí- mi nombre es Layra, no me gustan las mentiras así como las personas que sienten lastima de sí mismas, y me gusta estar la mayor parte del tiempo sola- termine mi "grandiosa" presentación- nótese el sarcasmo- en realidad no quería tener amigos humanos, ya que me parecían asquerosos y si estaba mucho tiempo con ellos seguramente los mataría, y esa era otra regla de mi tío "no los mates", ridículo.

-Bueno, sigo yo, hola mi nombre es Kris, amo los deportes, los juegos y odio a la gente hipócrita o que lastime a las personas por diversión- mi hermano aunque era parecido a mi físicamente era mucho más alegre e hiperactivo que yo, era más demostrativo y aunque en el fondo yo también lo era, prefería mi mascara por -así decirlo- de solitaria, mi hermano era tan alegre que me contagiaba y por eso solo a él le mostraba mi verdadera forma de ser.

La clase estaba pasmada con nuestras presentaciones, creo que nos vieron como si fuéramos "malos", en fin, humanos menos con los que tratar, sin embargo los del fondo pidieron a la profesora que si nos podíamos sentar con ellos, al parecer les habíamos agradado, pues la sonrisa que tenían no se les quitaba, yo me senté con el chico y mi hermano con la niña, nos platicaron un poco de cómo eran las cosas en la escuela. Luego a la hora del receso…

-Hola, no nos hemos presentado aún, yo soy Len-dijo el chico de ojos verdes- y creo que nos llevaremos muy bien- dijo sonriendo, una sonrisa bastante real y algo contagiosa, se veía que era muy simpático.

-Yo soy Sora- dijo la azabache- y seremos muy buenas amigas- dijo refiriéndose a mí, lo primero que se me vino a la mente fue: "creo que esta algo loca, pero sí, creo que seremos amigas".

-¿Ustedes que son?, note sus auras cuando entre al salón- dije casi sin pensarlo, eso de la curiosidad se me daba mucho.

-Soltó una ligera risa- así que tú eres muy directa- dijo la chica de ojos turquesa- me agradas, yo soy un demonio y Len es una dríada-comenzó a reír hasta que le dolió el estómago.

-¿Una dríada?- pregunte conteniendo mi risa- que eso no es un término femenino-dije mirando al peliverde

-Si muy graciosas, pues soy hijo de una dríada y un elfo, ¡prefiero que me digan elfo!-dijo haciendo un puchero y volteando el rostro.

Mi hermano reía a mas no poder, no supe si por el femenino de la palabra o por la actitud tan infantil.

-Bueno ¿y ustedes que son? -dijo la chica de ojos amatista.

-Pues somos mitad ángel mitad vampiro- contesto Kris, una vez se quitó las lágrimas que le salieron de tanto reír.

-¡Wow!- exclamaron los dos- pero que combinación tan mas peculiar, creo que nunca antes había oído de uno igual-dijo el chico.

-Si bueno, como sea-dije restándole importancia- que les parece si jugamos en mi casa al terminar la escuela- dije con una mínima sonrisa, la verdad estaba contenta de no ser la única "peculiar" en el mundo humano.

-Claro será divertido- contesto Len otra vez sonriendo, "como hace eso, que nunca deja de sonreír" eso fue lo que pensé, pero no lo dije.

Fin del Pov's Layra

En la mansión Keyos (apellido de Layra y Kris) se veían entrando a cuatro niñitos de 8 años.

-Vamos dense prisa- grito un chico de cabellos blancos, subiendo a prisa las escaleras

-Te caerás si sigues corriendo en las escaleras-respondió una niña de ojos azules, cuidando que su hermano no se cayera, "mi hermano a veces es tan irritante, de donde saco tanta energía"

-Espérenos- dijo una demonio subiendo las escaleras-Len date prisa- volteo a ver a su acompañante que se encontraba muy por detrás de ellos.

-¡Esta casa es espeluznante!, ¡creo que vi zombis en la sala!-grito y subió corriendo dejando una estela de humo por donde pasaba

-Si serás cobarde- dijo Sora corriendo tras todos

Una vez llegaron a la habitación de los gemelos.

-Pero que genial esta tu cuarto-dijo emocionada la chica de pelo obscuro.

El cuarto tenía decoraciones negras y azules de un lado y del otro eran negras y naranjas, había un estante lleno de libros dos camas bastante grandes, varios juguetes muy bien ordenados, y unas lunas, estrellas y soles colgando del techo.

-Gracias-dijo la chica cuyo pelo era del color de la cal.

-Esta de lujo-dijo Len tirándose en una de las camas.

-¡He!-se quejó el chico de ojos azules- ¡quítate de mi cama!-grito saltándole encima haciéndole cosquillas

-No… para- no podía parar de reír, pues uno de sus puntos débiles es que tenía muchas cosquillas.

-¡Hey! también queremos jugar- dijeron ambas chicas lanzándoles almohadazos a los chicos, comenzando así una guerra de almohadas hasta que…

-Pero que están haciendo-pregunto una voz muy profunda que provenía de un hombre de cabello negro y ojos rojos parado en el umbral de la puerta.

-Tío, nosotros- comenzó el peliblanco sin saber cómo explicarse, no es que le tuviera miedo a su tío- no que va- solo que era un poco intimidante cuando se lo proponía.

-Lo que pasa es que invitamos a nuestros amigos a jugar- completo su hermana- ¿acaso hicimos mal?- pregunto con suma seriedad, le encantaba encarar a su tío, quería demostrarse a sí misma que no se dejaría intimidar ante nadie por más fuerte que fuera y a su tío le encantaba ponerle pruebas, él quería saber hasta donde era capaz de llegar su sobrina por defender lo que ella quiere, era algo que le recordaba tanto a su hermano, siempre en contra de él con tal de defender a su amada esposa.

-No, sobrina y ¿ustedes quienes son?- pregunto viendo fijamente a los desconocidos.

-Yo soy Sora, es un placer-dijo bajando un poco su cabeza en señal de respeto al vampiro

-Yo soy Len-dijo el joven haciendo lo mismo que su amiga

-Ya veo, un hibrido elfo y un demonio, parece que escogen bien a sus amistades- dijo sonriéndole a sus sobrinos (Inner: ¬¬ en serio, un demonio como amigo es ¿una buena elección?, yo: ¡Cállate! Es mi fic, Inner: querrás decir nuestro fic, Yo: nada que... Es mío tu solo me distraes diciendo que debo estudiar para mis exámenes, cosa que si debo hacer T-T, Inner. Yo solo te lo digo para que después no vengas chillando que sacaste mala nota, yo: que mala, no entiendes mi sufrimiento si no actualizo o escribo T-T)

-Gracias-dijo la chica de ojos azules

-Layra, ven debo hablar contigo un minuto

-De acuerdo,- volteo a ver a sus amigos y hermano- ahora vuelvo- dicho esto salió de la habitación-¿qué sucede tío?-pregunto viéndole a los ojos. Aunque su tío no estuvo cuando lo necesitaron, este se había hecho como su padre, en realidad era muy parecido al según lo poco que podía recordar de su progenitor e igual con el tiempo se había ganado el respeto y admiración de su parte, pues era muy fuerte y le enseñaba toda clase de combates y le ayudo a practicar con sus poderes. Lo único que no le agradaba era su constante negación a que la dejase ir a su antiguo hogar, decía que era muy peligroso para una niña como ella, cuando iba a entender que ella no era de cristal no se iba a romper y era mucho más fuerte de lo que aparentaba- e incluso de lo que se imaginaba ella misma- pero en fin no podía ir si él no la dejaba porque tenía bloqueado el sflim un espejo mágico que servía como portal.

-Ven sígueme-dijo guiándola hasta su despacho, lugar que él había declarado prohibido, ¡já! aunque él no sabía que su adorada sobrina ya había entrado, "dicen que la curiosidad mato al gato, pero yo digo que por suerte el gato tenía nueve vidas" solo que ella no había encontrado nada interesante a parte de unos libros antiguos que se dedicaba a leer cada que tenia tiempo.

-Debe ser serio si me traes aquí-dijo cruzando la puerta, el despacho consistía en una habitación grande con las paredes de color gris, varios estantes con libros de diferentes temas, diferentes colores y tamaños, un escritorio al fondo donde descansaban pergaminos escritos en latín y una computadora, (que hay que ser modernos no? XD) del techo colgaba un candelabro muy antiguo pero en perfectas condiciones, también había una ventana que abarcaba toda una pared y daba hacia el patio trasero en donde se podía apreciar un Quiosco de mármol color perla con varias enredaderas de flores amarillas.

-Bastante-dijo volteando a verla-necesito que me acompañes a un lugar-cuando eran más pequeños les había contado historias de mundos fantásticos con demonios, magos y quimeras, historias que ellos ignoraban eran reales, desde la más alegre y romántica, hasta la más cruel y devastadora.

-¿A dónde?-preguntó mientras sus ojos destilaban un tenue color rojo mezclándose con el azul volviendo sus ojos lilas- ¿es una misión?, o quizá ¿un viaje?-dijo sonriendo pues esperaba con ansias salir de ese mundo y que mejor si viajaban a tierras lejanas donde ella no tuviera que esconderse donde no tuviera que suponer ser algo que no era, poder vivir, donde pudiera entrenar hasta ser la más fuerte de su clan y poder regresar a su hogar a reclamar el lugar que por derecho le correspondía, poder enorgullecer a su padre.

-Algo así, iremos a visitar a unos amigos míos, parece que está a punto de pasar algo devastador y no lo voy a permitir-dijo sonriéndole de lado mostrándole uno de sus colmillos

-Bueno-dijo volviendo sus ojos a la normalidad-supongo que en algo puedo servir- dijo suspirando

-¡Já!, eres igual a tu padre-dijo mientras le revolvía un poco los cabellos con dulzura, su hermano siempre estaba ansioso de probar su potencial y que mejor que en una batalla de vida o muerte, pero él esperaba que su sobrina fuera más inteligente como lo había sido su madre, no debía precipitarse, el mundo de las guerras no perdonaba la imprudencia ni la inocencia que eran las dos cosas que sus sobrinos poseían, las personas no se mostrarían piadosas con ellos solo por ser niños, prueba de ello eran sus recuerdos, recuerdos bañados en sangre, dolor y pena- debemos darnos prisa-dijo acercándose a un librero, de allí retiro varios libros y coloco su mano sobre la fría madera, desprendiendo una luz purpurina, el librero comenzó a retroceder o eso le pareció a Layra el librero parecía convertirse en agua y de allí salió un espejo antiguo con el marco dorado con letras grabadas que ella no sabía interpretar, salió del librero creando ondas en él, una vez toco el suelo el librero dejo de temblar y volvió a la normalidad

-¿Que fue eso?, ¿A dónde vamos que tenemos que atravesar el sflim?-pregunto sintiendo como la curiosidad la embargaba pero debía mantenerse seria, era la segunda vez que podía apreciar aquel espejo, la primera fue cuando ella recién había llegado a la casa de su tío teniendo que pasar por el para escapar del mundo en donde nació, de pronto se tensó a la vez que sentía algo de miedo, quizá en el fondo –por muy enterrado que fuera- existía el pensamiento de que de que ella sola no podría contra sus mismos demonios y que terminaría fallándole a sus padres, a su tío y a su hermano.

-Es un hechizo derivado de la capacidad de las dríadas para penetrar en la naturaleza y permanecer allí a su antojo- dijo tocando el marco de tan peculiar espejo para luego cerrar los ojos y pronunciar palabras en latín lo que provoco que el espejo se iluminara por un momento y después mostrara un bosque espeso con árboles enormes y la luna resplandeciente en el cielo rodeada de estrellas- allí es a donde tenemos que ir- señalo dentro del espejo

-Está bien-dijo acercándose un poco al espejo-¿es seguro?-dijo a la par que su mano tocaba la superficie del espejo y al hacerlo el espejo la succiono, al atravesarlo cayó al suelo en medio de un bosque-eso dolió- se quejó poniéndose de pie mientras se sacudía sus ropas, poco después su tío se hallaba junto a ella-¿Qué lugar es este?

-Son los bosques de un lugar llamado Konoha-dijo mientras avanzaba entre el espeso bosque

-¿Konoha?-repitió bastante aturdida "este lugar es real", pensó algo incrédula, pues su tío había narrado historias de este lugar y los demonios que en el habitaban pero en su momento le había parecido tan irreal que no creyó que fuera más que un cuento.

Pov's Layra

Luego de un rato de caminar llegamos a una aldea, entramos sin problemas aparentes y nos dirigimos directamente a una torre. Al entrar se hallaban reunidas varias personas un grupo tenía el cabello y ojos negro, físicamente parecían vampiros pero por el aroma que tenían era obvio que eran simples humanos, extrañamente no me daban repulsión, la única mujer entre ellos parecía muy gentil, empecé a pasear mi vista entre ellos luego de examinar a la mujer seguí con la persona a su lado era un hombre mayor tenía el rostro muy serio (N/A: O sea ¬¬ típica cara de estreñido Uchiha) cosa que me desagrado sobremanera, según pude apreciar tomaba la cintura de la mujer por lo cual debía ser su pareja, luego seguí con los mas jóvenes al frente de ellos, el más alto que probablemente me ganaba por 2 años, tenía unas ojeras pero su semblante aunque serio era mucho más amigable en cierta forma que el de su "padre" si no me equivocaba, por ultimo divise a un chico de mi edad y estatura este se veía algo tenso, no me extrañaría que supiera que ni mi tío ni yo somos mortales, sin embargo cuando noto que lo observaba dirigió su mirada a la mía, por alguna extraña razón cuando nuestras miradas se cruzaron coloque una sonrisa, que al parecer fue devuelta por el moreno; esa acción me relajo un poco, seguí paseando mi vista por aquel lugar, el siguiente grupo que note eran solo tres los integrantes pero con una característica en común "ojos blancos", parecían espectros, solo uno era mayor, seguramente de la edad del otro sujeto, tenía a dos chicos al frente de mi edad, una pequeña que se notaba era sumamente tímida su cabello casi parecía violeta, el chico a su lado tenía una cara muy seria para su edad y su cabello era de color café; a estos no les tome suma importancia y dirigí mi vista al frente topándome con una mujer pelirroja y ojos entre azul y verde quien sonreía, seguramente para que me aventurase a pasar al frente; pues desde que habíamos entrado a la habitación no me separe de mi tío, luego vi a una mujer que se notaba mucho más madura de pelo rubio y sumamente voluminosa, luego vi a un rubio de ojos azules con el cabello algo alborotado y una enorme sonrisa, esta si me dio algo de confianza por lo cual me separe un poco de mi tío; luego note algo de movimiento, entre las piernas del rubio se encontraba una copia exacta de él, sin duda de mi edad pero era más bajo que yo por lo que pude apreciar, este tenía unas marcas parecidas a los bigotes de un gato… no más bien un zorro en cada mejilla; le sonreí de una manera muy ancha dándole algo de confianza, el rubio menor me devolvió la sonrisa, una que me dejo perpleja, no pensé que un simple humano pudiera sonreírle a… un monstruo y en cierta forma aquella sonrisa me recordó a mi hermano, sin embargo no deje que esto se reflejara en mi rostro, una vez me fije que eran los últimos en la habitación voltee mi rostro a mi tío y se encontraba bastante serio mirando fijamente al rubio mayor. No sabía que ese día cambiaría por completo mi existencia, ni que mi vida y la de los que más me importan se verían implicadas….

Fin Pov's Layra

-¿Quién es ella Kyriu?-pregunto el rubio pasando detrás del escritorio dejando a su hijo con su esposa

-Es mi sobrina, Minato, última sobreviviente de su clan- informo como si nada.

-Ya veo-dijo la rubia de ojos color miel

-Tío, ¿qué es lo que sucede?- pregunto un tanto molesta, además de que todos en la sala habían posado su vista en ella, provocando que se incomodara

-Necesitamos su ayuda-dijo la rubia sin dejar de mirar a la pequeña

-Si no les molesta me seria menos incomodo si al menos supiera vuestros nombres-dijo la vampiresa resistiendo sus ganas de alzar la voz, la situación le parecía de lo más bizarra, "Que mi tío no odia a los humanos y los impuros, entonces ¿Qué sucede aquí?"

-Claro- dijo la pelirroja- mucho gusto mi nombre es Kushina, él es mi esposo Minato y ella es su madre Tsunade -dijo señalándolos respectivamente- y él es mi hijo Naruto- dijo tomándole la mano colocándolo enfrente de ella- saluda hijo

-Hola-dijo el rubio algo tímido

-Hola Naruto-dijo extendiéndole la mano, el otro tardo unos segundos en corresponder el gesto estrechando su mano-hmp –dijo para luego sonreír de lado

-Hola yo soy Hiashi –dijo un hombre ganándose la atención de la pequeña- y ella es mi hija Hinata- la aludida solo hizo una pequeña reverencia- y él es su primo Neji- y otro hizo lo mismo que la ojiperla

-Hola-dijo ladeando un poco la cabeza la ojiazul

-Solo faltan los Uchiha- dijo el ojirrojo, tomado la mano de su sobrina para que se volteara a ver a los mencionados

-Hola yo soy Mikoto y él es mi esposo Fugaku- dijo con una sonrisa- y ellos son mis hijos Itachi y Sasuke- dijo señalando primero al mayor y luego al menor, estos no cambiaron su semblante frio sin embargo bajaron un poco la cabeza.

-Hmp-dijo la pequeña- hola es un placer Mikoto-san –dijo bajando un poco la cabeza y subiéndola de inmediato, era una vieja regla en las familias de vampiros más prestigiosas, según el tiempo y el nivel de la inclinación era el respeto que se demostraba, mientras más inclinado estuviera el vampiro mayor era el respeto demostrado- tío aún no sé qué es lo que pinto en todo esto- menciono colocándose en frente de su tío con las manos en la cadera intentando mostrarse autoritaria.

-Eso nos los explicara ahora Minato-dijo viendo el escritorio detrás del cual se encontraba el ojiazul

-Si no fuera urgente, no te habría llamado-dijo acomodando su cabeza entre sus manos entrelazadas apoyando los codos sobre su escritorio- ya habrás notado la presencia de…

-Kyubi -interrumpió el pelinegro- así es, pero porque está en…- no supo si continuar la oración o no

-Solo él puede controlarlo-contesto Kushina

-Sigo sin entender del todo-dijo la peliblanca sintiéndose excluida "yo no veo a Kyubi, un zorro de nueve colas no debe pasar tan desapercibido así que ¿en dónde está?"

-Quiero que cuiden de mi hijo, hasta que logre controlar su poder por completo- dijo Minato lo más seriamente posible- pronto entrara en las pruebas ninjas y sabes lo peligrosas que son.

-Hmp, "jamás les hemos temido a los humanos y ahora nos viene con advertencias" -pensó la ojiazul- ¿sabes lo que somos?-dijo viendo de soslayo al rubio

-Lo sé y por eso mismo sé que solo ustedes podrán mantenerlo a salvo, al igual que los clanes más poderosos, los Uchihas y los Hyugas-dijo el ojiazul

La pequeña no comprendía del todo, así que se acercó al rubio kitsune mientras sus ojos azules brillaban con gran intensidad para así poder ver con claridad el aura del pequeño y lo que vio, la dejo sin habla, como era posible que tuviera a un demonio en el interior y aun así su aura era más pura que competía con un ángel; quizá esa era la razón del porque era tan especial, pero al haberse acercado tanto al menor provoco que este se sonrojara y un pelinegro hirviera en celos.

-Está bien-dijo la Keyos- los ayudare "aunque me cueste la vida"- dijo bastante segura de sus palabras, había algo en común en todas aquellas personas "eran familias", pero todas ellas estaban dispuestas a pelear por ese chico, así que debía ser muy importante, entonces sin poder evitarlo recordó a su familia, su amorosa madre, como la peinaba con tanto cuidado, a su padre contando historias y jugando con ella y su hermano, la voz de su madre cantándole, como un suave arrullo para dormir, su familia se había ido y no la recuperaría jamás, ella sabía lo que era perder todo cuanto te importaba si podía evitarlo con esta familia lo haría, ya no soportaba las injusticias, que todo lo malo le pasara a buenas personas.

-Pero, no podremos si somos solo nosotros tres- dijo el ojirrojo refiriéndose también a su hermano que esperaba en casa, ganándose la atención de su sobrina- debemos conseguir más ayuda

-Confío en que conseguirás a los mejores-dijo Minato regalándole una de sus características sonrisas

-Si por supuesto, pero no seré yo quien los elija- dijo inclinándose a la altura de Layra

-Y-yo, pero-trato de negarse pero su tío la interrumpió

-Confío en que elegirás un buen equipo

-De acuerdo-dijo aún no muy segura- y ¿cuándo volveremos?

-Dentro de 8 años será la prueba en el bosque de la muerte que es la primera de las más peligrosas aun para un ninja experimentado, tienen hasta entonces.

-Hasta entonces-dijo el vampiro para salir de allí seguido de su sobrina

Continuara…

Bueno he corregido muchas cosas, espero que les guste. Déjenme sus comentarios