Hola, soy novata por aca, pero no tanto en el asunto de escribir; esto es un intento de fanfic así que espero que les guste y me dejen muchos reviews, espero actualizar pronto siempre y continuar esta historia, besos y abrazos y a leer!
Disclaimer: Ninguno de los personajes de esta historia me pertenecen no los uso con animo de lucro ni mucho menos solo para divertirme y divertirlos, aunque en realidad Draco y Cedric son mios shiiiiiito no le digan a nadie xDDD
Los Dos:
El sol acariciaba con sus suaves rayos el rostro de una chica que dormía placidamente sobre su cama, las sabanas blancas recorrían su cuerpo desde los pies hasta los castaños rizos que adornaban su cabeza. Era lunes, por su puesto que no le apetecía levantarse pero que más da, era la premio anual y como no debía dar ejemplo.
Bostezo una ves más al comprobar que ya conocía cada una de las manchas de el techo de la que ahora era su habitación, recorrió con su vista su cuarto decorado con los colores de su casa y cuando comprobó que ya era demasiado tarde de un brinco se levanto de su cama.
Mientras en sus pensamientos vagaba un chico de ojos verdes y la angustia que le provocaba saber que ese año seria el de los EXTASIS el agua recorría su muy cambiado cuerpo. –Hoy no alcanzo a plancharme el pelo- pensó con desgano, no era que el aspecto físico le preocupara mucho pero a decir verdad la idea de tener que ser novia de Harry Potter la agobiaba porque mas por gusto era una especie de obligación. –Si tan solo me gustara otro chico- pensó sonriendo.
La idea de tener a Draco Malfóy como compañero de sala común la ponía mal, definitivamente era casi imposible de convivir con alguien que la había insultado seis años, quizá seria un mortífago y era mujeriego, genial! –Estúpido mortífago hijo de papi-, pensó con rabia mientras se secaba de afán dejando que sus largos rizos cayeran sobre su uniforme.
"Quítate de ahí!", grito al salir corriendo y topándose con su compañero de vivienda, "Siempre tienes que ser un estorbo verdad?", murmuro mas para ella que para su compañero, en cierto modo le tenia algo de lastima, pero era el desprecio mas grande, simplemente lo odiaba y el, bueno el también la odiaba en definitiva.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Flash back
Junto a la carta de iniciación de clases había llegado otra nota para Hermione, ahí le decían que seria premio anual, en esos momentos en la Madriguera solo pudo ponerse a saltar de la felicidad.
"Después de haber comido tantos libros te lo merecías Herms!", dijo Ron con una sonrisa en la boca mientras se comía una rana de chocolate y miraba como Harry se acercaba a la castaña casi hasta plantarle un beso.
"Gra..Gracias, Harry", dijo la chica sonrojada apartando los labios del chico hacia su mejilla, llevaba dos meses evitando todas sus insinuaciones pero al parecer ella estaba destinada a ser la novia del niño que vivió, no era que no le agradara porque medio colegio babeaba por el ojiverde pero tampoco era lo que mas deseaba, así que pues bueno se daría un tiempo si no seria la novia de Harry.
Cuando llegaron a Hogwarts y luego de la bienvenida del director, la profesora Mc Gonagall llamo a la chica para que se reuniera con el otro premio anual,
-Ernie Mcmillan, no estaría mal como compañero-, pensó ilusionada mientras caminaba hacia la oficina de la subdirectora; pero grande fue su sorpresa al encontrar a Draco-soy-un-un-lindo-mortífago-Malfóy sentado y con las piernas estiradas sobre el escritorio de la profesora.
"Baje las piernas de ahí señor Malfoy", dijo la profesora frunciendo su ceño y observándolo tras sus gafas cuadradas, a lo que el chico rápidamente obedeció.
"Y bien, donde esta el otro premio anual?", pregunto Hermione con la esperanza de que el rubio no fuera su compañero, -El no, el no Merlín que hice yo, el no el no-, suplicaba interiormente hasta que una socarrona risa la sacó de sus pensamientos.
"A quien esperabas aquí sangre sucia? A cara rajada o al pobretón?", pregunto Malfóy, mirando despectivamente a la castaña.
"Señor Malfóy, mantenga su compostura", pidio Mc Gonagall a punto de perder la paciencia, "Señor Malfóy, Señorita Granger, ustedes serán los premios anuales de esta promoción y como deben saberlo comparten sala común, habitaciones, otros privilegios, así como también muchas responsabilidades por eso espero que asuman esto con madurez y dejen alado todas las rencillas de sus años anteriores", comento rápidamente la profesora.
-Como no!-, pensaron los dos chicos al tiempo que se miraban fulminantemente. "Es todo?", pregunto Malfóy a lo que la profesora asintió cansada de la altanería del chico.
Y desde ahí todo había sido un martirio para los dos claro..
----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Fin Flash Back
"Tampoco me agrada tocarme contigo sangre sucia!", respondió Draco a lo que la chica le había dicho, -Que mas quiere, tocar a este cuerpo glorioso- pensó con una sonrisa ladeada mientras acomodaba su tunica. El quidditch había hecho efecto en el y obvio que el no desaprovechaba la oportunidad que tenia con las chicas, se cabello lucia largo y desordenado lo que lo hacia ver mucho mas sexy y su cuerpo había cambiado al igual que el de todos los chicos que hacian deporte.
Paso un dedo por su brazo, ahí muy pronto estaria una cicatriz obligada por supuesto, si no lo servian a el, le parecia una total estupidez servir a un Lord pero en donde manda Lucius no manda Draco y tenia que obedecer si no queria que matara a… no, mejor ni pensaba eso. Compartir con una impura su titulo de premio anual en realidad le era totalmente indiferente ya que el odio infundido hacia otros no era prácticamente nacido de el, era una cuestión de enseñanza y de no defraudar a su sangre por supuesto y todo esto sumado daba como resultado tararararan una boda con Pansy-media-neurona-Parkinson, -Lo unico bueno que hace es en la cama- pensó maliciosamente cuando salia de la sala común dejando que el cabello humedo mojara su camisa blanca, después de todo iba a pociones, no tenia ningun afán.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------
"Hola chicos", dijo una muy agitada Hermione al entrar al gran comedor con las mejillas rosadas, "Se me hizo tarde hoy", agrego tomando una manzana y leyendo rápidamente El Profeta.
"No comefs nadaf Herfms" dijo Ron con la boca llena de pastel de calabaza y bigotes de chocolate, "Toma" dijo una ves pasado el bocado regalandole un gran plato con huevos y pancakes.
"No no gracias Ron, así estoy bien", dijo la chica sonriendo sin darse cuenta de que Harry la miraba embobado.
"Hoy luces bellísima!", dijo casi comiendosela con los ojos, por lo que la chica se sonrojo notablemente y salio de ahí con la manzana en la mano.
"Que poco tacto tienes hermano!", dijo el pelirrojo riendo por la situación, claro que al principio le había gustado Hermione, pero tiempo después se había dado cuenta que solo era un amor de hermana y por supuesto cuando había notado que Luna le atraía bastante!
Todo el día Hermione había evadido a Harry, aunque en sus pensamientos estaba presente cada segundo era inevitable la idea de que queria a Harry como un hermano y nada mas, las clases transcurrian prácticamente normales, con las ocurrencias de Ron y con las miradas de el ojiverde que le predecian que pronto iban a tener algo mas que una amistad y ciertamente le daba panico arruinar una amistad de años por algo que quizá no podria pasar nunca.
Por la noche, en la sala común mientras ella los visitaba un rato ocurrio lo que tanto había estado temiendo:
"Bien, solo sera esto y ya", dijo Harry desperezandose y doblando unos pergaminos para pociones.
"Si, al fin!",agrego Ron con entusiasmo mientras se alajaba poco a poco de la mesa, "Voy a ver a Luna, adios!", comentó.
"Yo también me voy", dijo la castaña recogiendo sus cosas sin prestarle atención a lo que sus instintos femeninos casi siempre infalibles predecian.
"No! Espera quiero hablar contigo Hermione", dijo Harry y la chica trago saliva pensando en que lo que venia ahora.
"Si dime Harry", agrego con la mayor naturalidad posible, disimulando su nerviosismo.
"Pues bueno", dijo el chico nervioso tomando las manos de la chica a lo que esta respondió amargamente, "Herms, bueno tu, yo, los dos, ehmm"…
"Si?"
"Es que, tu tu me gustas y pues ya sabes cuando dos personas se gustan".. Hermione alzo una ceja..
"Quieres ser mi novia, digo pues salir", agrego el chico sonrojado esperando una respuesta.
"No!"
"Como Herms?"
"No, pues yo no, no se que decir Harry, yo"…
"Oh vamos!"
"No es así de facil, que crees!", dijo Hermione arrugando la frente.
"Como que no! Ves es, es", dijo sin acabar de completar la frase pues la besaba, "Es facil!", dijo el chico hasta que la castaña le planto una cachetada en su rostro.
"No no es así de facil Harry", susurro la chica saliendo de ahí.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Los días de Draco eran normales, entre grititos de chicas y preocupaciones no pasaba nada mas, ciertamente estaba acostumbrado; su vida era una obligación: servir al señor oscuro, casarse con Pansy, procrear un primogenito que siguiera con sus tradiciones "puras" y morir en su inmensa mansión.
"Vamos ya amorcito?", pregunto su rubia prometida al salir de su clase de pociones a lo que Draco contesto "sutilmente": "No Pansy, apartate de mi camino si?"
Rato después de vagar cual zombi por los pasillos del castillo pensando en todo lo que le vendria cuesta arriba después de tener la marca oscura, cosa que no deseaba pero si no adios..adios a la unica persona que lo había amado de verdad y no lo permitiria, jamas mientras estuviera vivo Narcisa Malfóy viviria, seguro que si.
Cabeza abajo, manos en los bolsillos y el ego muy arriba por el camino hacia la sala común, hasta que una lechuza picoteo su mano casi imperceptiblemente.
Querido Hijo:
La iniciación sera pronto, preparate porque ya sabes que tu destino es inevitable y servir a nuestro señor sera lo primordial; bueno a no mas que desees ver a tu madre muerta. Lamento tener que hablarte de esta forma pero sabes que no podras defraudarme.
Confiando en ti:
Lucius Malfóy.
-Maldita sea, maldita sea, maldita sea-, pensaba el rubio con sus palidas mejillas algo humedas, si el también lloraba eran pocas pero memorables las veces en que sentia que todo su perfecto mundo se derrumbaba ante el y por supuesto no podia hacer nada si no resignarse y obedecer tal como había hecho sus 17, casi 18 años de vida.
Arrugo el papel y se seco sus lagrimas, ahora sus ojos grises tenían leves tonalidades de rojo y sus mejillas estaban un poco sonrojadas, así que se lavo la cara y sus rubios cabellos cayeron nuevamente en su camisa…
