Necesitaba un espía, y buscó al único capaz de ayudarle. A cambio de que arriesgara su vida en esa misión estaba dispuesto a concederle cualquier cosa que pidiera… lo que nunca esperó fue que le pidiera a él.
Buscando un espía encontró un marido, a cambio de información logró un amante… en medio del horror de una guerra se alzará una vorágine de sentimientos… pasión, locura…
¿Conoces algún matrimonio que nunca haya dicho "te quiero"? Ellos no lo han dicho nunca.
Disclaimer: Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, si fuera asi Harry y Draco estarian juntos.
Aviso: Este fic es SLASH, o sea que contiene relaciones hombre/hombre. Si no te gusta sal de aqui ahora mismo porque no admitiré quejas. Si te gusta sigue adelante.
Aviso 2: En este momento el rating es T pero posiblemente dentro de un par de capitulos lo pase a M porque contendra un poco de violencia (por algo estan en guerra) y mucho sexo.
Dicho esto espero que disfruteis del fic.
Espía por tu amor
1. Tratos
Un joven de 19 años se encontraba observando el firmamento nocturno desde lo alto de la torre de astronomía. La cálida brisa de Agosto acariciaba su rostro, esas vacaciones Hogwarts no estaba vacío…
Hacia ya casi dos años que el colegio había cerrado, en tiempos de guerra ningún padre quería separarse de sus hijos, pero cerrado no significaba vacío… Hogwarts se había convertido en la guarida de la orden y sus aliados, sus muros habían aceptado proteger a todos aquellos que lo desearan, entre ellos aquellos Slytherins que se habían negado a seguir al Lord.
El joven no pudo evitar dejar escapar un suspiro… las cosas habían cambiado tanto desde que él estudiaba entre esos muros… y él había cambiado. Ahora la guerra era una lucha abierta, los mortífagos atacaban sin piedad y los ataques eran diarios. Los aurores y la orden colaboraban a menudo intentando detenerlos… él había perdido a mucha gente, gente que conocía, gente que quería, gente importante. Compañeros de colegio y miembros de la orden habían fallecido en aquella lucha… y Dumbledore. Su máximo apoyo, había muerto… su muerte significó el cierre de Hogwarts e hizo peligrar la existencia de la orden, que finalmente había acabado en sus manos, en las suyas y en las de su amigo Ron.
Hacia más de un año de eso y los días pasaban llevándose las vidas de sus seres más queridos. La guerra no daba tregua, y tras la muerte de Snape habían perdido a su único espía, ahora él sabía lo que necesitaban… para poder ganar esa guerra, para poder vencer a Voldemort… él necesitaba información, necesitaba a alguien que se infiltrara entre las filas del bando enemigo y solo había una persona a la que podía acudir.
Se oyó el chirriar de la puerta de la torre que dejó pasar a un joven de su edad… la persona a la que esperaba había llegado.
- ¿Potter? – El chico recorrió la estancia con una mirada hasta detenerse en la figura que se apoyaba en uno de los muros. – Bueno… ahora dime para que me has hecho venir.
La figura que había estado apoyada en el muro se acercó dejando que la luz de la luna le iluminara. Harry Potter había cambiado tanto que para aquellos que llevaban años sin verlo seria difícil de reconocer, poco quedaba de aquel chiquillo demasiado bajo y delgado para su edad que llevaba unos grandes anteojos redondos. Había crecido y su rostro infantil había sido sustituido por uno más adulto y atractivo, su cuerpo era delgado pero fuerte y gracias a la magia ningún cristal ocultaba ya sus verdes ojos… solo dos cosas seguían iguales logrando que cualquiera pudiera reconocer debajo de esa nueva imagen al chico que vivió, su cicatriz y su indomable cabello negro que caía sobre su rostro de forma desordenada.
- Me alegra que hayas venido, tenía mis dudas sobre si aparecerías.
El chico que estaba ante él hizo una mueca irónica que Harry ya conocía perfectamente.
- Pues ya lo ves… estoy aquí, Potter. Aunque no sepa para que me has llamado.
Su voz era más grave pero su peculiar forma de arrastrar las palabras siempre seria inconfundible. Se acercó unos pasos hasta situarse ante Harry, donde la tenue luz lunar iluminaba sus facciones. También él reflejaba el paso de los años en su cuerpo, ahora era tan alto como Harry y ya no quedaba nada de infantil en sus rasgos… sin embargo seria imposible no reconocerlo, su cabello rubio platino era único, aunque atrás habían quedado para él los días de la gomina y de los geles, ahora los mechones plateados caían de forma elegante y controlada sobre su pálido rostro… sus ojos grises aun miraban con altivez a su antiguo rival, porque había cosas que nunca, nunca cambiarían…
Harry se dispuso a ir al grano antes de que el chico se arrepintiera y diera media vuelta.
- Si te he llamado, es porque necesito tu ayuda, Malfoy. – el rubio alzó una ceja irónico, pero no le interrumpió. – Sabes que si no fuera importante jamás hubiera acudido a ti, pero lo es. Los mortífagos son cada vez más poderosos y tienen espías en todos lados, si seguimos así solo será cuestión de tiempo que perdamos… y eso no nos conviene a ninguno de los dos ¿no crees?
Draco frunció el ceño, por supuesto que no le convenía, tras la muerte de sus padres él había buscado la protección de la orden porque no deseaba seguir sus pasos. Si perdían seria su final, su propia tía se encargaría de no dejar ni rastro de él. Se removió ligeramente incomodo.
- ¿Y esto que tiene que ver conmigo, Potter? No quiero rodeos dime que quieres de mi.
Era el momento de ser directos.
- Tiene que ver mucho contigo, Malfoy. Veras… desde que perdimos a Snape estamos totalmente desinformados de las acciones de Voldemort, nos es imposible prever cuando atacará. En este instante podría estar planeado atacarnos y nosotros no nos enteraríamos hasta tenerlo encima ¿entiendes a lo que me refiero? – El rubio se limitó a mirarlo esperando que le dijera claramente a donde quería llegar, así que Harry soltó la bomba. – Quiero que seas mi espía.
Todo permaneció en silencio unos instantes, hasta que… Draco rompió a reír. Harry lo miró atónito… era la primera vez que veía reír a carcajadas al rubio, y a él la situación no le parecía hilarante.
- ¿¡Como!? – Preguntó mientras intentaba parar de reír. - ¿Quieres que sea tu espía, Potter¡Debes estar de coña!
- Hablo muy en serio, Malfoy.
El rubio finalmente dejó de reír y miró arrogantemente al moreno.
- ¿Y que te hace pensar que te ayudaré? – Harry iba a decir algo pero Draco le indicó con un gesto que no le interrumpiera. – Es verdad que quiero ganar esta guerra… pero ¿de que me sirve la victoria se estoy muerto? Porque sabes muy bien que lo que me estas pidiendo es una misión suicida, tarde o temprano siempre se descubre todo ¿Crees que arriesgaría mi pellejo por ti?
- Por mi no, por todos…
- ¿Por todos…? Yo no soy un gryffindor, Potter. Se bien que tu serias capaz de dar tu vida por los que te importan, pero yo no soy así. Soy un slytherin, nuestra virtud es la astucia no la valentía. Lo único que me importa salvar es mi propio pellejo, Ser tu espía equivaldría a arriesgar mi vida, me estaría metiendo entre las fauces de una serpiente… y esta serpiente es venenosa ¿Y que gano yo con esto? No solo arriesgo mi vida ¡además tendría que aceptar la marca¿Sabes lo que me estas pidiendo? Esa marca es de por vida, Potter, nada ni nadie podrá quitarla nunca de mi antebrazo ¿crees que deseo llevar para siempre una horrible marca que me señale como propiedad del señor oscuro? Eso sin nombrar además lo antiestética que es.
- Te daré lo que quieras Malfoy. – Sentenció Harry.
- ¿Lo que quiera¿Y si no quiero nada¿Te has parado a pensar que no me hace falta tu dinero?
- No me refiero solo a dinero. – Añadió Harry ya desesperado. – Te daré lo que haga falta, lo que desees… pide lo que sea. Si está en mis manos lo tendrás.
Draco calló y se limitó a mirarlo pensativo mientras sospesaba su oferta. Harry esperó. Estaba dispuesto a darle lo que pidiera, no importaba cual fuera su capricho, lo tendría… necesitaba un espía desesperadamente y él era el único capaz de hacerlo, por conseguir que accediera estaba dispuesto a todo.
Pasaron varios minutos hasta que el rubio habló, su rostro estaba increíblemente serio y su expresión era decidida. Harry sabia que todo el mundo tenia un precio y Malfoy no iba a ser la excepción ahora solo quedaba saber cual era.
- ¿Me darás lo que te pida?
- Si esta en mis manos conseguirlo, sí.
- ¿Sea lo que sea?
La forma de preguntarlo hizo a Harry dudar por primera vez ¿Qué pensaba pedirle?
- Sí conseguiré tu capricho. Mientras no me pidas que mate a ninguno de mis amigos… te lo concederé, sea lo que sea. Te daré lo que me pidas Malfoy ¿Qué quieres?
La mirada de plata brilló momentáneamente, el rubio se acercó y le miró fijamente a los ojos mas serio que nunca, asegurándose de que el moreno entendiera todas y cada una de sus palabras.
- Te quiero a ti.
Bueno... ¿que os ha parecido¿Os ha gustado? Enviadme un review!!!! Cuantos más reviews más rápido actualizaré.
