Vocaloid no me pertenece.

Luka no paraba de reír, tenía que sujetarse el abdomen porque creía que explotaría. De acuerdo, sabía que no pasaría, pero el simple hecho de ver a su mejor amiga brincar sobre la cama con la ropa interior de su hermano en la cabeza era demasiado. Las piernas de Miku comenzaban a fallarles, saltar como conejo era agotador y no tan divertido como le parecía a la chica de cabello rosa que reía como hiena. Miku se dejó caer en la cama, acostandose miró a su espectadora con un tierno puchero.
- Nee Luka chan, las prendas no me gustan!- Dijo la menor quitandose los calzones de Luki. Su amiga aún riendo se acerco acostandose a su lado, sonriéndole ampliamente.
- Ya, cumpliste, juguemos a otra cosa.- Sugirió tratando de incorporarse, pero Miku le jaló del brazo volviendo a acostarla.
- No quiero jugar a otra cosa, no hasta que tu cumplas una prenda...- La miró con una pequeña sonrisa maliciosa. Luka ladeó la cabeza cerrando los ojos.
- Pequeña demonio...Qué quieres de mi?- La peli rosa hizo una leve reverencia teatral ante Miku, esta rió nerviosamente.
- Primero tienes pensar en la persona que te gusta, no la apartes de tu mente.- La voz de Miku sufrió un leve temblor al decirlo. Luka obedeció sin dejar de sonreír, cerro sus ojos.
- Nunca se escapa de mi mente...- Murmuró casi para sí misma, esperando a que Miku continuara ya que seguía en silencio.
- Ahora, abre los ojos y mírame- Al abrir sus azulados ojos se encontró con el rostro de una sonrojada y sonriente Miku, a pocos centímetros de sus labios.
El silencio se hizo presente nuevamente, sólo dos corazones latiendo con rapidez, las respiraciones cercanas mezclandose, y ese intercambio de miradas que decía mucho. Luka le guiñó un ojo.
- Y ahora?- susurró visiblemente sonrojada.
- Ahora...imagina que yo soy...la persona q..que te gusta y...y...besame...- Miku cerró los ojos como mecanismo de defensa contra la vergüenza, sintiendo todo su interior arder.
-No.- Dijo naturalmente Luka haciendo que bruscamente Miku se apartara un poco , comenzando a sentirse muy mal.
- G..Gomen Luka chan! Yo no...verás..no quise...
No pudo terminar de hablar, sus palabras murieron en los labios de Luka, que la besaba despacio y con ternura, acariciandole la mejilla. Confundida pero demasiado feliz, Miku no tardó en corresponder, posando sus brazos en los hombros de la mayor. Luego de unos merecidos segundos, los rostros se separaron, dejando ver a Luka con una pacífica mirada.
-No necesito imaginar a la persona que me gusta, porque está justo enfrente. Miku, tu fuiste, eres y serás la pequeña princesa a la que amo..
- Diablos Luka! Si serás lenta, años guardando mis sentimientos y esperando una señal y recièn ahora me lo dices!- Miku se lanzó en los brazos de Luka , ambas reían intercambiando miradas y tímidos besos. Sentían la máxima felicidad, con solo una caricia la otra alcanzaba el cielo, no es para menos, estaban echas para estar juntas, ambas lo sabían desde que se vieron hace ocho años por primera vez. Porque ser mejores amigas y cuidarse mutuamente no alcanzaba, habiendo tanto amor escondido y guardado con la eterna promesa de: " Algún día sabra lo que siento".
- Tambièn te amo Luka chan, juguemos a las prendas otra vez...