Capítulo 1: Comienza la Búsqueda de la Princesa de Ojos Azules.
En algún punto del mar de la filipina, saliendo de las costas del Principado del Dragón Oscuro, un enorme galeón español cuyas velas eran de un color negro, en cada una venia ese símbolo que hacía temblar a cualquier hombre en los mares, un hueso y un revolver cruzado, encimada una calavera, ese símbolo distinguía a esa embarcación de las demás, pues era "El Navío del Príncipe de la Oscuridad", bautizado en honor al capitán del barco, quien también era Príncipe del Principado del Dragón Oscuro, a su vez, los Piratas del Navío del Príncipe de la Oscuridad contaban con otros 2 galeones, eran "El Pequeño Wailmer" quien tenía anexado al logo que distinguía a su nave principal un Wailmer en sus velas y las banderas en las puntas de sus palos, el otro era "Gaseoso Gastly", al igual que el otro navío en lugar de un Wailmer tenía un Gastly anexado a su símbolo principal, Pequeño Wailmer era la "2nda División de los Piratas del Navío del Príncipe de la Oscuridad", y Gaseoso Gastly la "3era División de los Piratas del Navío del Príncipe de la Oscuridad". Los 3 galeones se encontraban reunidos en aquella costa de Alphore, había una reunión entre los altos rangos y los líderes de las otras divisiones.
— En serio, hay un rumor que dice "Pokémon y Entrenador se vuelven uno" – relataba un hombre de apariencia robusta, gran barba amarilla, ojos marrón, portaba unos pantalones verdes, zapatos rojos, un pañuelo verde y lo acompañaba un Hawlucha.
— ¿Y qué es eso Juan? – preguntó con cierta curiosidad en aquel relato un joven de cabellos y ojos negros, pantalón de mezclilla y una playera verde con flores amarillas hawaiana abierta, dejando su abdomen cuadrado al descubierto, sostenía una Lujoball.
— Un nuevo poder Makko – respondió Juan, encendiendo un cigarrillo.
"Juan: Líder de la Tercera División de Los Piratas del Navío del Príncipe de la Oscuridad" y "Makko: Líder de la Segunda División de los Piratas del Navío del Príncipe de la Oscuridad".
— Oigan inútiles, el capitán se está tomando muy en serio ese rumor – vino a comentar un tipo de pantalón negro, zapatos negros sin playera, tenía un tatuaje de un Gengar en su abdomen y larga cabellera verde a media espalda – espero sea verdad o serán arrojados por la borda en las Islas Remolino – les advirtió.
— Descuide Vice-capitán Zenobia, será verdad – aseguró Juan.
"Zenobia: Vice-capitán de los Piratas del Navío del Príncipe de la Oscuridad".
— Bueno, vengan al galeón principal, hay ron – los invitó su vice-capitán.
— Seguro – aceptaron ambos al unísono.
Los dos líderes de las otras divisiones de aquella temida agrupación de piratas en compañía de su vice-capitán, se dirigían al galeón principal, el auténtico "Navío del Príncipe de la Oscuridad", ese galeón que el ejército del Principado había tomado tras retener una invasión española a cargo del Príncipe, era su orgullo, pues además de su tierra, no había nada más valioso en el mundo que eso, pues aparte de ser su tesoro también, era su trofeo, hasta ahora su posesión más valiosa junto a la tierra del Principado, los otros dos galeones solo eran copias del anterior, construidas en el Principado según fue aumentando la agrupación de piratas, se hicieron gran fama en los mares especialmente en Asia y específicamente en el Japón en las regiones de Kanto, Johto, Hoenn y Sinnoh, en donde hacían la mayoría de sus atracos, aunque se rumora que esos eran simplemente los lugares favoritos del capitán. Una vez en el galeón principal, había mucha gente bebiendo, incluidas mujeres, las cuales también se aventuraron junto a este vil grupo de piratas ya sea por tesoros, otras simplemente para satisfacer a los miembros de la tripulación, las parejas de los piratas o formidables guerreras, el capitán aceptaba a todos dignos de su barco en su tripulación.
— Por cierto, ¿dónde está el capitán? – preguntó Mokka, al no distinguirlo entre todos los que estaban en cubierta.
— Seguro anda de ocioso ese inútil – concluyó Zenobia, expresando molestia a la vez.
— ¿Te refieres al capitán de esa manera? – le cuestiono Juan.
— Si, ¿qué tiene? – respondió totalmente despreocupado Zenobia.
— "Vaya, parece que los del galeón principal se toman todo a la ligera" – pensaba Mokka, tras escuchar lo anterior.
Mientras ellos 3 mantenían su conversación, un hombre de pantalones y zapatos blancos, al igual que una playera blanca y un delantal con un gorro de chef se acercaba al lugar.
— Miren, aquí hay carteles de recompensa – mostrándolo a Mokka, Zenobia y Juan.
Efectivamente se trataba de los carteles de ellos 3, Juan valía 100 millones de pokécuartos, Mokka valía 110 millones; pero se notaba la abrumadora diferencia entre dos líderes y el mismísimo Vice-capitán, pues en aquellas regiones Zenobia valía 700 millones de pokécuartos.
— ¿Tu cuanto vales Joan? – le preguntó Zenobia con alegría al ver su valor, aquel tipo vestido de chef no respondió, mostró el cartel.
"Joan A. Madrid: Chef Principal de los Piratas del Navío del Príncipe de la Oscuridad. Se busca vivo o muerto, 350 millones de pokécuartos como recompensa.
— Eso es mucho para un lavaplatos – se burló Zenobia.
— ¡A quien llamas lavaplatos! – le reclamó este, dándole un contundente espatulazo en la cabeza.
— Oye, no seas tan agresivo o tu comida saldrá mal – le recomendó sobándose el golpe.
— Cállate – le ordenó.
Mokka y Juan miraban un poco extrañados la escena, pues como recuerdan ellos, a sus galeones los tienen con el trato más serio posible, incluso en algunas ocasiones hay 0 compañerismo; pero en el galeón principal parece estar muy informal el asunto, incluso se faltaban el respeto entre compañeros y no se respetaba la jerarquía de nadie.
— ¿Cómo será el capitán? – le preguntó en voz baja Juan a Mokka.
— Ni idea, solo le visto, nunca he hablado con él y siempre lo miro sentado en cubierta – aclaró Mokka.
— ¡VAMOS TODOS MUEVANSE, A SUS BARCOS LOS DE LOS OTROS GALEONES BOLA DE INUTILES! – comenzó a gritar una joven de 20 años, minifalda de cuero, botas lazadas a la rodilla, playera escotada blanca con el logo de los Piratas del Navío del Príncipe de la Oscuridad en negro y abundante cabellera rubia y ojos azules.
— Ah, ya llego Juliette – presentó Joan a la joven.
"Juliette: Contramaestre de los Piratas del Navío del Príncipe de la Oscuridad".
— Si la recuerdo, ella es quien pasa las órdenes del capitán a los demás – comento Juan al recordar la función de aquella chica.
Una vez aquella chica comenzó a gritar y a dar indicaciones, todos se esparcieron, tomaron puestos, subieron a mástiles, se levantaron las anclas de los 3 galeones, se izaron velas y los galones comenzaron a navegar por los que por ahora, lucían unos mares tranquilos de Alphore, ya Juan y Mokka se encontraban en su navío cada uno. Junto al Navío del Príncipe de la Oscuridad, al costado izquierdo, un Gyarados acompañaba al barco.
— ¿Ves algo Gyarados? – le preguntó Zenobia al imponente pokémon.
— ¡Grrr! – rugió y dijo que no con la cabeza, luego de sumergirse y volver a nadar con la cara fuera del mar.
— ¿Todo tranquilo Zenobia? – llegó Juliette junto al Vice-capitán.
— Si – aseguró - ¿tú crees que sea cierto lo de la unión de Pokémon y entrenador? – le preguntó Zenobia a la joven, la cual se sentó al lado de este.
— No creo – lo respondió con firmeza – pero el capitán ya entro con la idea y no se le quitara.
— Lo sé, si quiere hacer algo, lo hará a como dé lugar – comentó Zenobia, mirando hacia el cielo.
— ¡Diez cañones por banda, viento en popa a toda vela! - comenzó a cantar toda la tripulación del galeón al unísono que se encontraba en cubierta.
Muchos de los piratas en cubierta se encontraban limpiándola, la barría y la fregaban, al capitán no le gustaba que su barco luciera sucio, para él no había nada más importante en el mundo que su tierra y en este caso su barco, por eso se esforzaban mucho.
— ¡Navega velero mío, sin temor que ni enemigo navío, ni tormenta ni bonanza tu rumo a torcer alcanza!
Todos en la tripulación cantaban muy alegres, quizá una de las causas es que se trataba del barco más temido en todo el mar, o simplemente vivían la vida con la total libertad que ofrecía el mar, con la única condición de obedecer a su capitán, el cual al oír a sus piratas cantar se unió.
— ¡Que es mi barco mi tesoro, que es mi Dios mi libertad, mi ley la fuerza y el viento… MI ÚNICA PATRIA LA MAR! – completo la canción el joven príncipe pirata. Lucía una gabardina negra, botas hasta las rodillas, pantalón de mezclilla negro, una playera negra y una correa de la cual colgaba un crucifijo de plata y en el centro de dicho crucifijo tenía una Swampertita.
— Que raro de un príncipe cantar eso – le comentó Zenobia al Capitán.
— Ya te lo dije, aunque nací en Dragón Oscuro, mi corazón le pertenece al mar – le recordó el joven capitán, respirando la brisa marina.
— Jajaja, el mar es para los piratas – aseguraba Julliette, mientras el viento jugaba con su rubio cabello.
— Exacto – apoyó el Capitán a la rubia.
"Neils Zavala: Príncipe del Principado del Dragón Oscuro/Capitán de los Piratas del Navío del Príncipe de la Oscuridad. El pirata más temido del mundo".
— Escuchen – pidió la atención de los dos Juliette – según dice la descripción del rumor, una princesa con cabellos y ojos azules será quien porte aquel gran poder.
— ¿En qué lugar era? – preguntó Zenobia.
— Sinnoh – respondió Juliette – ahí tenemos que llegar.
— Bien, me encanta ese lugar – dijo el capitán muy entusiasmado.
— ¡Barco enemigo! – gritó uno de los piratas que limpiaban la cubierta.
El otro barco tenía dos velas en lugar de 3, su logo era una gota de agua con dos huesos cruzados debajo, antes de cualquier cosa, el Gyarados de Zenobia lanzó un hiperrayo al barco enemigo sumergido, dañando severamente el casco.
El Navío del Príncipe de la Oscuridad giro a la derecha y tomo rumbo al barco enemigo que aún se encontraba a una distancia considerable, varios piratas afilaban sus espadas o preparaban sus pokébolas, pues una pelea era inminente; sin embargo los daños causados por el Gyarados de Zenobia eran de seria consideración, dejo un gran agujero y el agua se metía rápidamente. Luego de unos minutos el barco enemigo se hundió tras el arribo de los piratas del joven príncipe, quienes saquearon el barco antes, no dejaron vivo a nadie de aquella tripulación y comenzaron a vaciar todos los tesoros en cubierta.
— Bien asquerosos piratas, buen botín – decía contento el joven capitán, al tiempo que un Pikachu subía a su hombro – tomen su cofre y yo les recompensare.
Todos los piratas que habían formado una fila tomaron cofres, el capitán según los miraba y comenzó a darles parte del botín a todos por igual, ni más ni menos a nadie, hasta que él simplemente se quedó con unas cuantas joyas.
— ¿Está bien que el capitán se quede con solo esa parte del botín? – lo cuestionó la hermosa rubia contramaestre.
— Yo siempre divido el botín por igual, y mi parte va para la gente de Dragón Oscuro, no quiero que mi pueblo sufra pobreza.
— Pikachu – asintió el roedor eléctrico en el hombro del capitán, estirando su patita delantera derecha.
— Eres un capitán muy extraño – comentó Zenobia.
— No necesito este tesoro – tocando la fina madera de su galeón – este barco que le ganamos a los españoles y mi pueblo son mis únicos tesoros, y gracias a este galeón conocí la libertad de los mares, y mi sueño es ser un hombre libre; sin embargo tampoco puedo defraudar a mi pueblo, todos los tesoros en mi posición son para el pueblo, comprar comida, armamento, semilla, construir escuelas todo lo que necesite para subsistir – les contó, recordando como llego a esa tierra, cuando no había nadie y lo que su abuelo tardó para construirlo.
— Tu abuelo fue quien fundo esa tierra – dijo Juliette tras recordarlo.
— Sin embargo mis padres murieron en aquella guerra – recordando con dolor la última invasión que sufrió el pueblo – Solo con un príncipe el reino paso a ser un simple principado.
— Bien, busquemos a esa princesa del relato – dijo Zenobia.
El Navío del Príncipe de la Oscuridad, orgullo de su capitán, que por un costado era resguardado por el Gyarados de Zenobia, al igual que El Pequeño Wailmer y Gaseoso Gastly tomaron rumbos distintos al del navío principal, no se sabía si se volverían a reunir en Sinnoh; pero el barco principal si lo hacía, el capitán estaba muy entusiasmado por conocer ese poder del que tanto se rumoraba últimamente, simplemente era un rumor, el capitán sabía que podía ser falso; pero su corazón no iba a tranquilizarse si no lo comprobaba por sí mismo.
Mientras tanto…
— No, mi brazo…
Una chica de cabellos y ojos azules, junto a un Ninetales, yacían derrotados, la chica había perdido el brazo izquierdo, de ahí salía un gran lago de sangre hasta que el enemigo se retiró y tuvo que venir el resto del Clan suyo al rescate para atender esa hemorragia.
