Hola, hola, hola, ¿Cómo están todas las personas en este día? Espero que muy, muy bien ya que por fin me atreví a escribir algo de Shugo Chara, y si hace mucho tenía pensado escribir una historia para este fandom pero bueno por razones desconocidas(falta de inspiración) no escribí, hasta ahora.
Disclaimer: Esta historia es completamente ficticia todos los nombres y personajes que aparecen a continuación le pertenecen a Peach Pit.
Advertencia: Puede contener OOC, la historia se desarrolla en un AU.
Miss You
Estaba tirado en aquel sofá, ebrio, sucio, adolorido, sin razones para levantarse. Consumido en alcohol para olvidar sus pesares y males, pero ¿por qué?, porque alguien como él se rebajaría así, porque si él era despreocupado, no le temía a nadie ni a nada, y mejor aun nadie lo mandaba, como es que pudo terminar ¿así?, la respuesta: una chica.
Una chica a la cual amo, a la cual se enamoro y sin darse cuenta y por su maldito orgullo la perdió, fue un error, fue algo que el debió admitir, fue algo que no se debió hacer. Pero ahora ya es tarde para el perdón, ella no estaba y el simplemente se alejo sin decir razón, sin decir palabra. Se marcho sabiendo que hería el corazón de esa chica y más se hería al mismo. A veces quería matarse, para no seguir en su tormento, pero eso sería muy cobarde de su parte.
Se odiaba, se odiaba, por ser tan cobarde, por ser tan orgulloso, por no aceptar su culpa. Y también estaba cansado, cansado de estar viviendo sin una razón, viviendo en una pesadilla a la cual al final despertaría a lado de la chica que tanto amo. Quería creer estas palabras, quería creer que se podía cambiar, pero siempre las palabras se quedaron en palabras.
Sentía que estaba en un estado de coma, sentía que ya era inútil ver a la luz. Y solo lo que le salvaría de aquel letargo era una sobredosis de aquella chica, de Amu
Ya no tenía razones de respirar, ya no tenía razones de vivir, sin ella. Ya no tenía razones de dormir, ya no tenía razones de soñar, ya que en sus sueños no le confortaban, si no era que al despertar estuviese con ella otra vez.
El teléfono sonó, ese desquiciante ruido, que él le molestaba. Como otras veces no lo contesto, ¿para qué? Si a nadie le importaba. Pero esta vez algo le hizo levantarse lentamente para agarrar al aparato y contestarlo.
- Ikuto ¿eres tú? –Era su voz, después de tanto tiempo la volvía a escuchar
-A-Amu….. –Fue lo único que pudo articular
-Ikuto quisiera que nos encontráramos mañana en el parque de siempre –Se escuchaba muy débil la voz de Amu
-Pero, Amu…. –Ikuto no pudo seguir hablando ya que la conversación se había cortado
¿Para qué ella quería verlo?, ¿Por qué después de tanto tiempo ella llamo?, estas eran las interrogantes que se hacía en su mente Ikuto y lo más importante era que mañana la vería se reencontrarían de nuevo. Entonces una sonrisa salió en su rostro, era la primera vez que sonreía después de que se había separado de ella. Y entonces lo pensó, debería disculparse, debería pedirle el perdón por lo estúpido y cobarde que había sido.
La mañana del día siguiente había llegado, pero esta mañana había amanecido muy nublado, así que las nubes tapaban el sol y aunque fuesen las 8:00 am aun parecían las 6:00 am, pero eso no le importaba a Ikuto que desde muy temprano despertó se baño muy bien, además de que se arreglo, para salir. En el camino le pareció muy buena idea comprar unos taiyakis de esos que a Amu le gustaban tanto.
Cuando llego al lugar del encuentro se sentó en una banca, miro su reloj ya eran las 9:00 am y el parque estaba vacío, al parecer por las nubes que tapaban el sol, por eso la gente no se atrevía a salir a las calles.
Ikuto había esperado un buen rato, pero a él le importaba, lo que tenía que esperar, al fin y al cabo de nuevo la vería. Entonces apareció ella, tenía un vestido entero largo, totalmente blanco su piel estaba muy pálida además de que se podía ver que sus ojos estaban muy tristes.
-Amu –Ikuto no dudo en ir a abrazarla
-Ikuto –Amu decía con voz quebrante mientras correspondía el abrazo –tengo que pedirte disculpas
-No, no tienes que pedirme nada, yo soy el que se debe disculpar contigo
-No te preocupes, sé muy bien que fue mi culpa
-No, Amu, discúlpame, por ser tan cobarde, por ser tan idiota, discúlpame por no haber dicho nada antes de irme y discúlpame por…. –Ikuto fue callado por Amu que le había puesto su dedo índice en sus labios
-No te preocupes, yo siempre te perdonare –dijo la chica y empezó a desaparecer delante de los ojos de Ikuto
-Amu, Amu que, porque te desvaneces, Amu, AAAAAMMMUUUUUUU–grito con todas sus fuerzas Ikuto
De las nubes empezó a caer agua, representando el dolor y agonía, rápidamente el agua empapo toda la ropa de Ikuto pero este no le hacía caso a eso, el estaba llorando, lloraba, porque se había ido de nuevo, porque la vio por última vez y no le dijo que la amaba.
Pero, entonces que significaba esto, no le comprendía solo comprendía que le dolía toda el alma. Entonces sin previo aviso corrió, corrió lo más rápido que le daban sus piernas hasta llegar a casa de la chica. Entro mojando toda la sala y se adentro hasta el cuarto de la chica al entrar pudo, observar que estaban muchos de los amigos de Amu reunidos
-¿Qué es lo que paso? –pregunto casi gritando Ikuto
-Lo siento, fue algo que paso de repente –dijo Kuukai tocando el hombro de Ikuto
-Pe-pero ¿qué es lo que está pasando? –ahora si grito el chico desesperado
-Mejor será que salgamos –le dijo su hermana Utau tratando de sacar a su hermano
Pero Ikuto se zafo del agarre de esta y entonces la vio, era ella, estaba recostada en su cama, junto a ella, su madre llorando desconsolada, entonces dentro de el algo murió. ¿Tal vez las esperanzas?
Se acerco hasta la desconsolada madre y está entre sollozos le vio y le entrego una nota. Ikuto tomo la nota y la desdoblo, ahí dentro estaba escrito algo con la letra de ella.
"Cuanto tiempo ha pasado ya desde el día que tu y yo nos conocimos, fue un día de un mes cualquiera, cuando descubrimos por primera vez la ilusión de aquel primer amor, todo fue alegría, cuando tus ojos en los míos se posaron, mis manos temblaban, y quise desviar la mirada pero esos ojos hermosos me cautivaron. Aun te recuerdo, aun siento en mi alma aquel amor que fue tan hermoso, ese amor que lleno mi vida y con tu partida se fue quedando solo en recuerdos, jamás volviste, la vida me llevo por senderos desconocidos, me llevo a amar otros ojos, a sentir otros besos, pero hoy que mi vida es triste, te recuerdo y te añoro, pido al cielo que seas feliz, y te pido perdón, por jamás llamarte.
Tu ausencia se me hizo eterna en mis días, desde que Te alejaste. Nadie más me ha amado, pero tu amor bueno y puro, jamás lo olvide, un amor como el tuyo jamás nadie me dio. Fue mi primer amor, la ilusión que lleno mis días, y que hoy de nuevo al recordarte me llenan de paz, en mis días de oscuridad".
Ikuto, al terminar de leer la hermosa nota, lloro, lloro porque ya lo que le había mantenido con vida, ya no existía, ya no estaba, solamente se fue.
-Ikuto, sabes que Amu, no comía, no dormía, no hablaba con nadie, ella solo esperaba, a que le llamaras a que regresaras, pero tú no lo hiciste, ¿donde estuviste? –Pregunto Utau viendo a su hermano con reproche.
Ikuto no tenia palabras, para expresarse, no tenía ya el valor suficiente para decir palabra alguna. Solo en su mente se decía una y otra vez: "Lo siento, perdóname".
Significaba tanto para él, que si podría arreglaría todo el mal que había hecho y si le daban una oportunidad de comenzar de nuevo, el de seguro tiraría todo lo que le hacia un maldito despreciable humano y así al final tendría lo mejor de él y por supuesto a ella, pero eso ya no se podía hacer.
Amu había muerto, de una enfermedad, que te mata lentamente, aunque nadie lo notase, puedes un día sonreír pero por dentro sabes que ya estás muerto, la enfermedad que contrajo Amu por la culpa de Ikuto se llama: A-M-O-R
FIN
Bien termine el fic, ya se que se quedo muy, muy corto pero prometo que la proxima que suba algo para este fandom sera una bonita y larga historia.
