No me pertenece Ao no Exorcist! Todos los derechos son de Kazue Kato solo lo hago por Fandum XD pues ahora les traigo un fic de AmaimonXShiemi :D amo esta parejita y es una de mis favoritas de la serie :3 aunque no tiene mucha relación en el anime me encanta de todos modos X3 por lo que mi historia se clasifica como "M"

Saigo no kisu

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- ¡Aléjate de ella! – Gritaba Izumo que estaba en posición de defensa para atacar en cualquier momento - ¡No te acerques más! ¡RIN!- gritaba la miko por ayuda de su compañero

- ¡IZUMO! – poniéndose Rin frente a Izumo y una si su amiga Shiemi quién yacía en el suelo desangrando por la herida en la parte dorsal de la espalda – quédate detrás mío y cuida a Shiemi

- ¡Rin! – repetía su nombre con lagrimas Izumo mientras trataba de parar la hemorragia que se profundizaba más – esto es grave, es mi culpa…si hubiese protegido a Moriyama

- Descuida no es tú culpa, hiciste lo que estaba en tus manos – dejo un momento a su amiga para después encarar al causante en ese momento – Maldito has lastimado a Shiemi…no te lo perdonare

"Se equivoca yo nunca la lastime"

Rin luchaba ferozmente con el demonio mientras que el solo se defendía esquivando cada uno de sus golpes, hubo uno que otro que lo alcanzo pero jamás lo regresaba. Solo en ese momento le importaba la vida de aquella chica que hace unas semanas le había interesado, pero, que era en ese momento lo que sentía cuando la vio en ese estado. Acaso era preocupación, tristeza, ira, enojo o soledad, el en su vida había experimentado este sentimiento aun si su hermano Mephisto le explicara jamás entendería, y todo esto ocurrió por ese accidente. El chico le propino una golpiza a su oponente dejándolo inconsciente mientras huía de esa escena, era cierto que en ese momento no era apropiado para una lucha cuando deberían estar prestando atención aquella chica.

"Si tan solo no la hubiera conocido"

Hace 3 semanas atrás...

Se encontraba una chica joven de pelo rubio arreglando el jardín de su casa, estaba plantando unas flores y retirando unas hierbas malas que crecían en su jardinera, que como siempre le molestaba cuando su madre no ponía atención en su jardín. Ese día había acabado tarde pero estaba maravillada por como había quedado su trabajo terminado, estaba por seguro que recibiría a la primavera con su jardín hermoso. En ese momento se recostó un rato mientras aspiraba el aroma de las flores, pero no fue por mucho tiempo cuando escucho un ruido provenir de los arbustos de los rosales, llamando a su familiar se fue acercando a los arbustos para descubrir a su acosador. Cuando observo unos ojos color ambarinos que salían de los arbustos revelando su persona y quedando frente a la chica, quien actuó defendiendo se con un escudo de ramas y hojas envolviéndola de cualquier ataque que haría el joven. Soltó un chillido cuando vio que el joven empezó a traspasar la barrera estirando una mano asía ella mientras emitía una mueca de dolor por los daños de la barrera, "Soy Amaimon, es un placer conocerte" dijo el demonio por lo que ella no dudo en ningún momento bajar su escudo e ir a tomar su mano para ayudarlo.

- Perdón, yo…lo siento mucho – mientras observaba la quemadura de su mano derecha

- No es nada – retirándole la mano para ocultar la herida mientras la miraba de lado – eres algo extraña pero interesante

- Eh yo pero, que hacías en los arbustos…bueno mas bien en mi jardínpreguntando con algo de seriedad

- Estaba huyendo y me oculte aquí…y después te vi a ti que estabas plantando algo – mientras miraba encima de ella lo que andaba plantando

- Quieres ver…- decía con timidez

- Sabes quién soy…- dejando su expresión inocente y cambiando a una mirada siniestra

- No muy bien…un demonio de naturaleza, últimamente han venido muchos – diciendo con una sonrisa- pero es la primera vez que veo uno de este tamaño grande

- Ya veo…- tomándola por el cuello mientras preparaba sus garras para ejecutarla en cualquier momento – lo lamento pero debo eliminarte, no tienes que saber mi existencia

Pero detuvo su ataque en seco cuando observo una mano tendida hacia el, mientras miraba un rostro sonriente y a la vez asustado "es un placer conocerte, Amaimon" diciendo la joven rubia. Amaimon solo la soltó mientras empezaba a reírse de su acción de hace rato"en verdad eres una chica rara" diciendo el demonio, la chica solo se limito a ver de forma extraña al joven. Había pasado varios minutos desde su encuentro, mientras que la rubia le platicaba de las plantas de su jardín hasta llegar un momento en que tenia que retirarse. Ella vio que se levanto para irse y cuando pensó que podrían ser amigos se quedo allí esperando que fuera decir, hasta le sorprendió cuando llego frente a ella puso una mano en su cabeza mientras de daba una caricia amistosa.

- Nunca me dijiste tu nombre – con algo de seriedad

- Ah…perdón pensé que lo había mencionado – diciendo con sonrojo

- Hablabas mucho cuando te pregunte – dando una mirada indiferente

- Aww…yo lo siento debí aburrirte acerca de esto – mientras bajaba la mirada

- Fue interesante, pero no como lo es usted

- Eh! – sonrojándose por el comentario

- Regresare mañana – mientras caminaba para la puerta de la reja

- Espera…mi nombre es – casi gritándolo – Moriyama Shiemi

- Shiemi….- dice Amaimon mientras embozaba una sonrisa – hermoso e interesante – diciendo casi en un susurro

Desde ese día Amaimon siempre iba a visitar a Shiemi en el mismo lugar y, siempre a la misma hora de la tarde. Ella le contaba a Amaimon acerca de su vida en el instituto y de sus amigos para el era confuso y a la vez divertido escuchar sus historias acerca de ella y sus amigas, pero a la vez sentía celos ya que la mayoría de sus historias estaba los hermanos Okumura, Shiemi se dio cuenta de su expresión y decidió no volver mencionar tanto a Rin y Yukio. Amaimon ayudaba a Shiemi en el trabajo de cuidar el jardín cuando tenían tiempo libre jugaban en la colina que estaba por una parte del instituto que llevaba casi al bosque, en un viejo roble se encontraba un columpio que aseguraron si todavía seguía en buenas condiciones. De pronto ese lugar se volvió su escondite secreto, Shiemi podía observar que el campo estaba cubierto de flores hermosas y de todo tipo, ella jamás había visto este lugar no sin la compañía de un sensei o de Yukio. Desde hace cuantos días estaba con Amaimon no había sido ni la semana y ya eran muy amigos, se recostó un momento en el cálido campo de flores silvestres, llevaba su uniforme del instituto todavía. Amaimon la imito y se recostó igual mientras miraban el cielo, pero, el no observaba el cielo si no a la persona a su lado. No supo en que momento había llegado a tomar sentimientos a ella, veía como su rostro mostraba una sonrisa pacifica y a la vez como descansaba plácidamente sumida en sus pensamientos como si esto solo se tratara de un sueño simple. No duro mucho cuando Shiemi abrio los ojos de nuevo y dirigió una mirada tímida al Joven Demonio que yacía a su lado, ladeaba su rostro nuevamente y entre abría su boca como si quisiera decir algo. Amaimon solo la observaba esperando lo que tenia que decir, tal vez seria importante por lo que decidió mantener el silencio un poco más cuando ella hablo.

- Amaimon…se que eres – mientras lo encaraba con una mirada llena de melancolía y rompiendo el silencio que habían creado – quería saber un poco de ti...

- Lo sabes – con una expresión de remordimiento y dolor al pensar ser rechazo por ella

- Se que eres uno de los 8 príncipes demonios…- tomando aire – Eres el Rey Tierra ¿verdad? - levantándose un poco para sentarse mientras miraba a la nada – no quería preguntarte y seguí ocultándolo pero, yo quería saber

- Shiemi – sentía una opresión en el pecho saber que saldría huyendo, pero respondió a su duda – sí soy, el rey tierra y eh venido desde Gehena

- Es bueno saber esto – mientras coloca una mano sobre la suya – seguirás siendo mi amigo- mostrando una cálida sonrisa mientras salían lagrimas por sus ojos color verde Esmeraldas

- Eres tan rara…-mientras tomaba su rostro y lo limpiaba – pero me interesas cada vez… más

Sin importar ahora su secreto ellos siguieron siendo amigos, cada día que pasaba iba tomando más sentimientos hacia ella, incluso celos. Ahora ya no era de esperarla en el mismo lugar, él; la vigilaba de cerca y empezaba a velar sus sueños, incluso sus lados se volvieron más cercanos ya no era un simple saludo o un abrazo, Shiemi se dio cuenta cuando siempre estaban juntos incluso ella también se sentía incomoda en la situación de su amistad, sin que se diera cuenta cuando empezó a enamorarse o tomar también sentimientos hacia el joven demonio.

Ese día cuando estaban jugando en el columpio, ella contaba lo que había sucedido en el instituto cuando se dio cuenta que otra vez hablaba acerca de Rin y Yukio. Pero ella no fue la que dejo el tema si no esta vez fue Amaimon que menciono un rencor hacia ellos.

- Siempre ellos…es molesto – diciendo con algo de enojo en su voz

- ¿Amaimon? – Diciendo shiemi con algo de confusión – lo siento…creo que hable demasiado

- No es nada – dando un empujón más fuerte haciendo que Shiemi diera un grito pequeño

- Kyaaa! – Mientras se sujetaba fuerte y fue cuando se dio cuenta que estaba Amaimon a su lado mientras reía – me diste un susto – mientras inflaba sus mejillas

- Hahaha es divertido tu expresión

- Con que mi expresión eeh? – dándose impulso mientras que Amaimon daba un pequeño grito mientras caía del columpio – hahaha ahora es divertido…esto

Mientras seguía riendo el columpio dejo de elevarse cuando Amaimon lo sujeto, dejando ver la expresión de alegría en el rostro de Shiemi, inclinándose hacia su rostro la beso en los labios, sorprendiéndola por el beso repentino. Separándose Shiemi se levanto del columpio con su rostro totalmente rojo como una cereza, Amaimon se acerco un poco mientras que ella retrocedía cuando topo con el roble del árbol.

- Fue…un…beso – con nerviosismo, sentía su corazón latir mil por segundo – Amai…mon yo, tú me besaste

Amaimon se acerco y tomándola del mentón volvió a unir sus labios a los de ella, su primer beso y fue con un demonio, se sentía inexperta y confundida pero Amaimon la guio en sus movimientos. Sabía que desde ese momento dejaron de ser amigos, y llegaron a ser algo más. Recuperando el aliento se separaron un poco mientras Shiemi lo miraba con tristeza.

- Amaimon que soy para ti…- diciendo con timidez - ¿Por qué me besaste?

- Quería hacerlo…acaso no te agrado

- No me refiero a eso…si no que soy para ti – con sonrojo – cuando alguien besa a una persona por lo general son algo…más que… amigos – diciendo con vergüenza

- Hum…pues diría que Shiemi me gusta

- Eeh!, pero entonces nosotros no seriamos amigos

- No – diciendo con seriedad

- Entonces que soy para ti…

- Shiemi es... – diciendo con voz seductora – mi...

Continura :D