Una joven de cabello rubio corría por el fondo seco del Océano Índico. Dos seres la perseguían volando, dos gemelos humanos convertidos en androides. Ellos le disparaban rayos amarillos a través de sus dedos y ella a duras penas lograba esquivarlos. Se dirigía hacia lo que antes fue un palacio sumergido, pero ahora solo era un montón de escombros. Entre ellos podía verse una fuente con forma de concha con un cojín. Cuando la chica estuvo lo bastante cerca, la fuente se abrió, sin embargo, antes de que pudiera dejar el objeto que tenía entre sus manos en ella, un rayo impactó en su espalda. La preciosa perla naranja que llevaba escapó de sus manos y cayó en el cojín de la fuente, pero ella ya no podría ver lo que estaba por suceder, la razón por la que había ido hasta allí a pesar de ser tan peligroso: una nueva vida.

Una niña de 6 años, la princesa sirena del Océano Índico, acababa de nacer. Encerrada en su esfera de luz, solo podía ver el cuerpo de la que debía ser su protectora y su guía y a aquellos que la habían atacado. Inútilmente, trató de cubrirse con sus brazos y cerró los ojos con fuerza. Los androides la apuntaban a ella ahora y, mientras reían, dispararon contra la inocente recién nacida.

Cuando la pequeña abrió los ojos alguien la llevaba volando, un niño de cabello morado y ojos azules con el ceño fruncido. La llevó detrás de una roca y se quedó junto a ella tras hacerle un gesto para indicarle que se mantuviera callada. Ella le miró confusa y después siguió su vista por encima de la piedra. Parecía que miraba a la nada, pero de pronto un muchacho rubio salió despedido hacia el suelo desde el lugar que estaban viendo. En ese momento, el chico que estaba a su lado tiró de su brazo para que se escondiera tras la roca y le dijo que se quedara allí justo antes de salir volando hacia el joven.

- ¿Trunks, qué haces? ¡Mantente alejado! -le gritó el de cabello dorado.

- Pero yo quiero ayudar, Gohan -protestó él.

- Ja ja ja ja. Mira, 17, el mocoso cree que puede vencernos -se burló la mujer androide.

- No creo siquiera que sepa pelear -respondió el hombre.

El chico se quedó parado apretando con fuerza los puños. Sabía que no era capaz de acertar un golpe contra ellos y mucho menos derrotarles, pero quería luchar. En ese momento, 17 y Gohan comenzaron a intercambiar golpes de nuevo. Al principio ninguno conseguía su objetivo, no obstante poco después 17 le dio un puñetazo en el pecho a su oponente y le mandó a volar hacia 18. Ella le pateo hacia arriba donde esperaba 17 para lanzarle un potente rayo amarillo que le estrelló contra el suelo. Trunks observó ésto impotente mientras el enfado hacía que su ki aumentara.

- ¿No me has oído? ¡Vete! -exclamó Gohan al notar las intenciones del niño.

Él se marchó de mala gana y volvió junto a la sirena. La pequeña vio como el adolescente se levantaba y volaba hacia sus enemigos. Estaba muy asustada y confundida pero, al mismo tiempo, preocupada por el "humano" que se estaba enfrentando a esos desalmados.

18 le golpeó en el rostro, él se recompuso rápidamente, sin embargo, cuando iba a atacar, la mujer desapareció y apareció a su derecha con su gemelo detrás. Justo antes de que un nuevo puñetazo de Gohan les alcanzara se movieron cada uno a un lado para llevar a cabo un ataque combinado. 17 cargó energía mientras 18 le pateaba el estómago. Cuando el guerrero aún estaba recuperándose del golpe que le había dejado sin aliento, recibió el impacto del rayo lanzado por 17.

- Te has pasado, si lo matas tan pronto no podremos divertirnos más con él -comentó la androide.

- Es una lástima. Ahora que empezaba a ser entretenido -dijo 17 en tono burlón para después volverse hacia el lugar donde estaban los niños -. ¿Qué pasa? ¿Tienes miedo?

Miraba directamente hacia la princesa. Ella se ocultó tras el pelilila mientras el chico se colocaba en posición de pelea.

- ¡Vaya! ¡Cuánta debilidad junta! -se burló 18.

El niño frunció aún más el ceño. No sabía qué hacer. De pronto, oyó un grito ahogado. La rubia androide había cogido a la pequeña del cuello y la tenía levantada frente a su hermano.

- Oye, 17, ¿qué tal si le enseñamos una lección al mocoso? -cuestionó con una sonrisa maliciosa.

- Es una estupenda idea -respondió él apuntándola con su dedo.

El niño miraba a la inocente que planeaban asesinar frente a sus ojos. Ella le devolvía la mirada pero, de repente, juntó sus manos en su pecho y comenzó a cantar:

Impulsada por el viento del atardecer,

iba yo hacia el cabo del arco iris.

Oí una melodía antes del amanecer

y esa es la canción

que nunca podré olvidar.

Un aura de luz naranja comenzó a envolverla. El androide disparó, pero ella seguía cantando.

Las aves ya veo volar...

- ¿Qué demonios ocurre? ¿Por qué sigue viva? -pregunto el androide molesto para después disparar con más poder.

hacia oriente se alejarán.

Ven, yo de un atajo sé para ir

a la isla del tesoro.

- ¡Ay! -chilló la androide mientras la soltaba y después miró su mano enrojecida de la que salía humo.

En el paraíso de los siete mares,

tras una tormenta de oscuro fragor,

nueva vida renacerá

y así podrá transmitir el amor.

- ¡Muere! -gritó 17 lanzándole un enorme rayo de energía.

De los siete mares la melodía...

Cuando el humo se empezó a esfumar, la sirena había sido desplazada, pero continuaba cantando mientras levitaba.

aunque llegue el día en que hay que partir.

- ¡Ag! ¡Maldita cría! -gruño el androide.

Su gemela también gruño con un gesto de enfado.

Desde que yo la pude oír,

nunca jamás la voy a olvidar.

Una intensa luz salió de ella y cegó a los malvados a pesar de tener los ojos protegidos contra ataques de ese tipo, pero Trunks podía ver perfectamente y siguió a Gohan, ya en su forma normal, después de que éste hubiese recogido a niña que se había desmayado.

Unas horas después, la princesa sirena se despertó en un lugar que no conocía, aunque tampoco es que conociera muchos.


- ¿Ya estás bien? -preguntó un chico de pelo negro al lado de la cama en la que estaba acostada.

- ¿Qué fue ese poder que hiciste? -interrogó el niño de cabello morado.

- ¿Qué hacías allí si no hay agua? -volvió a preguntar el primero, al fijarse un poco más pudo ver que era el que había luchado contra los androides.

- ¿Por qué te pusiste a cantar? ¿Lo necesitabas para hacer tu poder? -habló de nuevo el que parecía de menor edad.

Ella aún estaba confusa y se encogió en su posición.

- Chicos, ¿no veis que la estáis agobiando con vuestras preguntas? Al menos deberíais presentaros antes -dijo una mujer de pelo azul que acababa de entrar en la habitación-. Hola, soy Bulma. ¿Cuál es tu nombre, pequeña?

- Eh... Seira -respondió ella dubitativa y extrañada.

- Conque al fin nació la sucesora de la princesa naranja, ¿eh? -cuestionó una chica en tono irónico.

Desde donde estaba no podía verla, pero, cuando se acercó, la niña se echó hacia atrás asustada.

- ¿Por qué tienes que ser siempre tan desagradable, Haruko? -se quejó Bulma.

- ¿Quién va a serlo si no? -contestó ella esbozando una sonrisa de lado.

La chica llamada Haruko tenía el pelo marrón, recogido en una larga y fina trenza desde el centro de su cabeza hasta su cadera, ya que los lados de su cabello estaban cortados casi al ras de la piel. Sus ojos eran de color verde oscuro pero intenso, el izquierdo estaba rodeado por un tatuaje en forma de cabeza de dragón chino rojo que seguía por su cuello y acababa en su espalda, haciendo que su ojo pareciera el del dragón. Su sonrisa y su ironía solo complementaban su terrible look.

- No te asustes, soy de las tuyas -dijo mientras mostraba un colgante en forma de concha marrón con alas que llevaba al cuello.

- Creí que solo éramos siete -expresó la pequeña sorprendida.

- Creíste mal. Hay muchas cosas que no sabes, niña -contestó su interlocutora.

- Chicos, aún no os habéis presentado -recordó Bulma intentando que Haruko dejara de asustar a su invitada.

- Ah, cierto. Soy Gohan -dijo el mayor.

- Yo me llamo Trunks -secundó el más pequeño.

- Ustedes me salvaron -asumió la pelinaranja-, muchas gracias -agradeció con una hermosa sonrisa.

- Oh, qué niña más educada, pero no hace falta que nos hables de usted. A partir de ahora somos tus amigos, ¿bien? -propuso la peliazul.

- ¿Amigos? -repitió ella mientras miraba a los cuatro, sobre todo a Haruko.

Después asintió mientras agrandaba su sonrisa. Sería divertido tener amigos humanos.


¡Hola!

Por si alguien quiere saberlo las edades son:

-Trunks: 5 años para 6.

- Gohan: 14 años para 15.

- Seira: 6 años.

-Haruko: 19 años para 20.

-Bulma: 39 años.

Datos:

Pensamientos.

Recuerdos y sueños.

Canciones.

Ocurre a finales de marzo del año 772 del dragón. Algunos personajes no han cumplido años todavía.

La del principio era Luchia, pero ya veis.

Una princesa sirena normal nunca podría defenderse de los androides ni con su canto, pero Seira es la más poderosa de las sirenas de Mermaid Melody.

Vi Dragon Ball en español latino y Mermaid Melody en castellano así que algunos nombres pueden ser diferentes en este fanfic según la versión que hayáis visto.

Sayonara!

Disclaimer: Dragon Ball y sus personajes pertenecen a Akira Toriyama.

Mermaid Melody y sus personajes y canciones pertenecen a Michiko Yokote y Elastic Rights en España.