La canción para dormir.

No podía dormir, de nuevo. Desde que sus padres fallecieron, no tenia un buen horario para dormir. Se quedaba despierta hasta la a.m. y se despertaba a las 7 a.m., cuando el sol aparecía por el mínimo espacio que había entre las cortinas. Lo normal seria que con este mal horario, este mas cansada que nunca, pero era todo lo contrario, tenia mas energía de lo usual.

Últimamente daba vueltas en la cama, o caminaba al baño y volvía, o simplemente se quedaba quieta observando al chico castaño que se encontraba durmiendo plácidamente en la otra cama de la habitación. Esta noche no era la excepción. Esta vez, le toco al pequeño ser observado por la chica.

-Deja de mirarme, es raro. –dijo el para sorpresa de la chica y ella enseguida enfoco su mirada hacia el techo de madera.

-Perdón –contesto ella realmente apenada.

-¿No puedes dormir de nuevo? –pregunto cansado, ella solo negó con la cabeza- ¿Sabes? Cuando era pequeño, y no podía dormir, mi mamá me cantaba una canción para dormir –El pequeño Eren se levanto de su cama y se dirigió hacia la de su hermana. Ella solo fijo su mirada en el chico y le pregunto:

-¿Eren? ¿Qué haces? –pregunto la niña confundida.

-Te voy a cantar, así que acomódate –dijo el casi como una orden, una orden que ella siguió y el se sentó a su lado y le comenzó a acariciar suavemente su cabello. Ella solo se sonrojo ante tal acto. Enseguida se acordó completamente la canción, comenzó a cantar.

"En la montaña,

cuando los lobos atacan a los pequeños corderos,

se escucha un aullido,

se escucha un grito,

te aturdirá,

te ensordeserá,

mejor escóndete,

vete a tu casa,

vete a la cama,

y que no te encuentren,

duérmete, sanate y descansa bien,

que en la mañana ya no estarán los lobos

y podrás salir a pasear.

El sol brillara,

los pájaros cantaran,

todo estará mejor.

Si no me crees, compruébalo.

Duérmete, sueña bien y mañana veras."

Mientras cantaba, ella lo miraba fijamente y el solo le tocaba el cabello sin verla a la cara. De un momento a otro, ella sentía los ojos mas pesados, hasta que sin mas, callo rendida en un profundo sueño.

Al terminar la canción, la miro. Descansaba profundamente, abrazada a su almohada, con una sonrisa en sus labios y los ojos tan sellados que pareciese que no los volvería a abrir nunca. Al verla, no podía evitar una sonrisa de ternura. Por primera vez, había tenido un hermoso momento con su nueva hermana, habían tenido muchos graciosos, divertidos y lindos también, pero ninguno se comparaba con la cálida sensación que sentía en su pecho en ese instante. Se levanto suavemente, para no despertarla, camino a su cama y vio esa dulce escena por ultima vez y por fin se pudo acostar para dormir, no tardo mucho en caer en un mismo o mas profundo sueño que el de su hermana


Espero que les haya gustado este one-shot. Alguien por ahí me había pedido que suba un MikasaxEren, y aunque fue hace mucho tiempo, aquí se lo dejo.

¡Besos y hasta la proxima! ;)