Algo especial en nuestro destino

.

.

.

Pov Amu

Yo, soy una chica normal, con el nombre Amu, de cabello color rosa, algo extraño se podría decir.

Mi vida, una muy simple diría, no muy a menudo suceden cosas "fantásticas" o "entusiastas" aunque no perdía la esperanza de que pueda pasar.

Ahora en este momento, me iba a la ciudad siguiente de la que vivo, o vivía, se dice.

Conocía esta ciudad, pues varias veces he venido de visita, pero nunca a vivir, o a quedarme en un lugar por un largo plazo, o tiempo…

Ya que mis padres han conseguido un buen trabajo aquí, al haber mucho empleo, y al esforzarse mucho por conseguirlo no pudieron desperdiciar la oportunidad, y es algo que yo claramente entiendo.

Ahora en este instante, me dirigía a mi escuela, la nueva, no creo hacer muchos amigos, pues no soy tan buena haciéndolos.

Muchos dirían que soy una chica fría, anti social, triste y muy solitaria, pero si me llegan a conocer bien, sabrán que no es así.

Estaba caminando por el centro, la escuela quedaba un poco lejos, pero no me molestaba caminar, me ayudaba a despejarme, y eso era algo bueno. Pase por un kiosco, y compre algunos dulces, mientras iba comiendo en el camino, se me cayeron algunos, pues la gente al pasar tan rápido a veces se choca, como me ha sucedido algunas veces.

Llegue a la escuela, recorrí todo el lugar, fui a clases y luego en horas libres, me dirigí al patio, me gustaba estar sola, en algunas ocasiones.

Pasaron las horas, y llego la hora de irse, camine por la gran ciudad, viendo como la gente pasaba caminando, hasta llegar de nuevo al centro, pase de nuevo por el kiosco y me compre de nuevo los dulces, ahora sí que no se me caerán, pero al pasar caminando, solo por agarrar un caramelo y bajar la mirada, no me fije que alguien venía de frente y me choque con él, haciendo caer nuevamente todos mis dulces, o algunos.

Cuando me gire para ver quien aquella persona, vi a un chico con traje negro y algunos detalles en azul, con pelo azulado y unos ojos color Zafiro, que no podía dejar de mirar. Él también me miraba a mí, y nuestras miradas seguían conectadas, nos miramos hasta donde la distancia nos permitió, luego de eso, seguí por mi camino.

Al llegar a casa, me fui derecho a mi habitación, me acosté en mi cama, y me puse a pensar, no podía quitarme a aquel joven de mi cabeza, como si con esa mirada, haya surgido una conexión.

Pero que me pasa…


Pov Ikuto

El camino a casa me aburria y me agotaba, entonces decidi ir un poco más rápido, pero no conté con que podía chocarme con una misteriosa chica de pelo rosa que llamaría toda mi atención…