- Ichimatsu! Ichimatsu! -corrió la vaca Karamatsu buscando entre los árboles en los que solía dormir Ichimatsu. Vio una pequeña sombra bajar de uno de estos.
- ¿Porqué me despiertas? estaba muy agusto durmiendo - bostezo mientras se estiraba el gato Ichimatsu
- Hoy me ha dicho el granjero Choromatsu que estoy listo para ser ordeñado - Karamatsu se paro erguido mientras posaba, Ichimatsu sabía que él había ansiaba mucho la llegada ese día.
Sin previo aviso un perro lo embistió de un golpe y lo dejo de bruces sobre el suelo.
- Jyushimatsu, tranquilo, tranquilo - Karamatsu trataba de apartar al ansioso perro pero este explotaba de alegría cada que sus amigos llegaban con una noticia.
- Onii-san, estoy muy alegre por ti, muscle muscle, hustle hustle - ladro Jyushimatsu. Mientras llenaba de lamidas la cara de Karamatsu, Ichimatsu le ayudo a calmarlo, el siempre sabía controlar a Jyushimatsu cuando se alborotaba.
A pesar de su extraña amistad, un perro, un gato, y una vaca, los tres solían llevarse muy bien y pasar los días jugando cuando no tenían que hacer las tareas que les encomendaban en la granja.
Karamatsu se levanto y anunció que debía volver a la granja pues no quería llegar tarde a su primera ordeñada (aunque realmente daba igual la hora, el debía esperar su turno antes que las otras vacas)
Karamatsu entro corriendo y vio al granjero Choromatsu terminando de ordeñar a una vaca, en el establo. La vaca se veía con su cara enrojecida y jadeando. Karamatsu no entendía, seguro el ser ordeñado era cansado. Pero no importaba, él estaba preparado!
Choromatsu vio a la alegre vaquita con su cuerpo delgado de adolescente en una pose sobreactuada.
- Te pasa algo Karamatsu? - Lo miró extrañado, vaya que se entusiasmaba esta vaquita por su primera vez, aunque eventualmente se acostumbraría como las demás.
- I'm ready farmer - Dijo Karamatsu haciéndose hacia atrás su pelo.
- Bueno si esa así ven por aquí- dijo Choromatsu
Karamatsu lo siguió hacia la sección donde solía dormir sobre paja limpia, Choromatsu le indico se recostará sobre la paja, le abrió su camisa blanca con manchas y paso un trapo limpio sobre sus pequeños e hinchados pezones.
Kara dejo escapar un gemido, el sentir lo húmedo y frió de la tela sobre su piel lo había puesto sensible. La madurez había afectado a su cuerpo, sentía sus pechos más inflamados y sensibles esos últimos días, pero este día en especial, estaba mucho más excitable al contacto. Choromatsu hizo un circulo con su dedo sobre uno de los pezones para que se pusiera erecto y facilitara la salida de la leche. Karamatsu no podía contenerse, su pene había comenzado a hincharse, no había imaginado hasta ese día que el contacto de otra persona sobre su cuerpo pudiera arrancarle esas sensaciones tan desconocidas. Choromatsu continuaba estimulando su pezón y salió una gotita blanquecina. Este le tomo con la punta del dedo y se lo llevo a la boca. Asintió como comprobando que todo estaba correcto y saco una de las pezoneras *Nota: si, así se llaman*
En cuanto esta entro en contacto en su inflamado pecho comenzó a succionar el liquido. El estimulo en su inexperta piel provocó que se humedeciera en su ropa en la zona genital. Era una calidez y cosquilleo indescriptible, por un momento su visión se torno borrosa y su cuerpo comenzó a estremecerse involuntariamente por los espasmos de placer que empezaban que invadían. Los jadeos salieron incontrolables por su boca.
El granjero Choromatsu lo miro de la forma más tranquila, siempre era así la primera vez que eran ordeñados. Tomo entre sus dedos el otro botón rosado. Las gotas de leche no tardaron en salir y procedió a colocar la pezonera que faltaba.
Karamatsu no pudo soportar más y se vino en duras acometidas lechosas dentro de su ropa. Un hilo de saliva corría de boca.
- Porfavor, ya no aguanto... más... - Logró decir el agitado Karamatsu. Su miembro sensible por el orgasmo y los artefactos aún succionando sobre sus tierna piel eran más de lo que podía soportar, por momentos pensó que perdería el sentido.
- Ya casi esta lleno, falta poco - Dijo Choromatsu, mientras veía el recipiente casi llegando al limite indicado de liquido.
La pobre vaquita seguía gimiendo mientras unas lagrimas corrían por sus ojos, le apenaba lo vieran en ese estado, con sus prendas sucias en su misma secreción. Su cabeza daba vueltas y para su sorpresa sentía su pene volver a hincharse, era casi doloroso.
Tras largos minutos por fin termino, Choromatsu retiro los dispositivos y volvió a limpiar la piel sucia del pecho de Karamatsu. Este dejo escapar unos gemidos más con su linda carita abochornada. Se levantó y continuó su camino para ordeñar a las vacas restantes.
Nota: aveces me tardo un poco más de lo que quisiera para sacar fics, porque no me gusta usar imágenes que no son mías, no sé, la verdad lo siento una falta de respeto hacía los artistas usar sus imágenes sin su permiso (pero es mi opinión personal). Y si, se que tengo una mente enferma por escribir esto, pero me encanta escribir cochinadas, para que les digo que no ¯\_(ツ)_/¯
