*notas*

¡hola! gente, bueno. ya sé que hace bastante rato que no actualizo nada, y que tengo 5 fics abandonados. [algún día los voy a actualizar..] estoy intentando ponerme las pilas.

así que para eso [y para juntar inspiración mientras no se me ocurre nada] se me ocurrió escribir una serie de oneshots tiernos / románticos / dramáticos. inspirados en canciones, como buena cursi romántica empalagosa con mala suerte que soy (?)

: acepto pedidos de parejas, pero no sé si pueda cumplirlos a todos. Hay personajes a los que no se me ocurre como juntar, aunque si me tiran ideas, haré el intento.

Eso si, no esperen lemones de mi parte, porque no tengo ni idea de como escribir un lemon [y tampoco es que tenga muchas ganas de aprenderlo], aparte que no quiero hacer una abominación, un atropello al mundo lemonistico, ya tienen suficiente con mis fics normales no quieran cosas peores. (?)

En fin, me dejo de aclaraciones, y les presento... el primer capítulo, o la primer historia.

Que la disfruten.

comillas = pensamientos, guión = diálogo.

Never mind.

La chica de coletas turquezas llegó al pequeño restaurante y se acomodó en una mesa cerca de la ventana. Tenía su mirada fija en la entrada del lugar, esperando a que esa persona apareciera.

Estaba muy nerviosa, y eso de estar constantemente mirando la puerta o el reloj no era de mucha ayuda que digamos.

Se cruzó de brazos y giró su vista hacia un punto fijo en el orizonte.

"Me veré demasiado arreglada? después de todo, es un lugar de comida japonesa." Pensó ella observando su reflejo en el cristal de la ventana.

"O TAL VEZ NO ESTOY LO SUFICIENTEMENTE BIEN VESTIDA PARA UN LUGAR ASÍ..

DE TODOS MODOS, NO SÉ DE QUE me preocupo, si esto no es una cita."

¿o lo es?" "no estoy segura de que hacer, o que decir. Debería hablarle de mis sentimientos? Debería decírselo y arriesgarme a que.." sus confusos pensamientos fueron interrumpidos cuando unos muy familiares brazos la rodearon haciendo que se sobresaltara.

-¿Cómo estás?, pequeña, ¿Cómo siempre en las nuves ¿verdad?. ni si quiera me viste llegar— dijo la chica pelirrosa con una sonrisa divertida.

Miku se sonrrojó, ese era uno de los tantos privilegios que tenía su querída Luka. Era una de las pocas personas que podían hacer que se ruborizara con tanta facilidad.

-e.. estoy bien, gracias por preguntar. c como estás tú?— dijo Miku tímidamente mientras intentaba parar el tornado que era su mente.

Luka se sentó a su lado, no sin antes pedir el menú.

¿Qué te gustaría comer? Miku.- la nombrada observó la lista de comidas, y se dio cuenta que con lo poco que llevaba no le alcanzaría para casi nada. Así que señaló el platillo más barato que pudo encontrar, a lo que Luka la miró acusatoriamente.

-¿solo eso? generalmente comes más, ¿no tienes hambre?— Miku asintió rogando que la razón no fuera descubierta.

-o es porque no trajiste dinero.— Dijo la otra chica más como una afirmación que como una pregunta.

Miku miró hacia otro lado para después sonreír con timi´déz. ahí estaba Luka otra vez, leyéndola como a un libro. como es que le costaba tan poco leer sus acciones? y todavía no había descubierto su secreto?

Miku volvió a acentir en respuesta a la pregunta de Megurine.

-¿y desde cuando eso es un problema?. Sabes que no me molesta prestarte.— dijo ella

-pero, no es un préstamo si nunca dejas que te lo devuelva.- se quejó la más pequeña.

-Entonces, concideralo un regalo.- dijo Luka quitándole importancia al asunto.

-ya me has hecho muchos regalos. Demasiados— protestó haciendo una mueca e inflando los cachetes.

-no importa, te los mereces, así que deja de discutirme.- dijo Luka mientras le sonreía y pellizcaba sus todavía infladas mejillas.

No había forma de ganar cuando la pelirrosa se ponía así de terca. Y tierna con ella.

Mientras esperaban a que su comida llegara, se pusieron a charlar de cosas comunes. El colejio, la universidad, sus amigos en común.

Hablaban y reían, y a Miku le hubiese gustado congelar ese momento para que durara más.

En un momento de la conversación Miku giró la vista a la ventana y observó el reflejo de ambas, sonriendo, mirándose, y todo lo que pudo pensar es lo bien que se veían juntas.

"que lindo sería.. si todo esto fuera real, si fuera una cita real, si pudiéramos ser lo que quiero que seámos." pensaba la chica de coletas turquezas mientras miraba la nada.

-¡Miku chan! Deja de soñar despierta. se te enfría la comida— una vez más su acompañante la trajo de vuelta a la realidad y le señaló la bandeja frente a ella.

Mientras comían Miku batallaba contra un plato de onigiris que no dejaban de moverse, y se decía que era una torpe cada vez que alguno quedaba por el camino, Por lo que Luka le quitó los palillos y comenzó a ayudarla.

Cuando ésta acercó los palillos a sus labios Miku se quedó paralizada.

Miró los palillos, luego a Luka y luego a los palillos de vuelta. Como sea, aceptó el gesto y comió.

Cuando vio que la mayor tenía intenciones de repetir la acción se sonrojó inevitablemente y apartó la mirada.

-Luka! Me haces sentir como una niña pequeña.- refunfuñó. Aunque la verdad no era que estuviera molesta, si no que esos detalles la confundían y le hacían más difícil mantener su secreto a salvo.

-Lo siento!.- se disculpó Luka extrañada, -Es que eres tan tierna, tan adorable que a veces olvido que no eres una niña.- añadió riéndo y pellizcando sus mejillas de nuevo. -Además, siempre me dejas mimarte—

Miku solo sonrió para demostrar que todo estaba bien, aunque su interior era una ola de confusión.

"Luka, me gustaría saber por qué eres así conmigo. Por que me protejes, por qué eres tan amable y cariñosa." La verdad era que a veces Miku sentía que Luka la quería más de lo que era capaz de admitir, a veces, incluso, sentía que podría llegar a corresponderle. Pero luego algo la hacía cambiar de opinión y llegaba a la conclusión de que solo eran amigas muy cercanas, y de que Luka la veía como una hermanita, más que como alguien de quien podría enamorarse.

Ya más tarde en casa de Luka, —commo cada vez que salían a algún lado— ésta le estaba mostrando una canción que estaba componiendo.

Miku adoraba escucharla cantar, podría escuchar su voz para siempre y no aburrirse nunca.

Aunque era en esos momentos en los que toda su determinación flaqueaba y podría romper a llorar, o gritarle en la cara todo lo que le hacía sentir, o saltar a sus brazos y quedarse ahí sin decir nada hasta que la otra chica reaccionara.

Pero lo único que hacía era mirarla, de una manera tan intensa y a la vez indecifrable, y a veces, cuando sentía que iba a quebrarse, miraba hacia otro lado.

-y eso es todo hasta ahora. Tienes alguna idea de cómo podría seguir?- preguntó Luka al terminar de cantar.

-Yo, no soy buena con las palabras.- dijo Miku mientras intentaba calmar los latidos de su corazón. la canción le había afectado como ninguna otra.

-vamos, no es tan complicado,solo, ponte en el lugar de quien canta y di algo. Lo primero que se te venga a la cabeza.- la animó la pelirrosa pasándole un papel y un lapíz ya que sabía que Miku no se atrevería a cantar lo que sea que se le ocurriera.

Miku respiró ondo y escribió:

"Y cada vez que te miro, pierdo el valor para hablar, Mi mente empieza a girar, y me doy cuenta de que estoy enamorada.

Y cada vez que me miras creo que podría enloquecer, podría arriesgarme pero no lo haré, porque prefiero estar sola, antes que perderte."

Le pasó la hoja a Luka, quien leyó las palabras sorprendida. le gustaba la estrofa, no rimaba, pero decía mucho.

-Y después dices que no tienes talento para escribir. Esto es muy lindo Miku.- dijo con una gran, y sincera sonrisa.

-aunque, ahora que lo pienso.. tiene que haber una razón para escribir algo tan lleno de sentimientos, seguro hay alguien escondido detrás de estas palabras.-

Ese era su momento. La estaba alentando a que le confesara todo. Esa era la oportunidad.
Abrió la boca para decir algo,

Pero Miku no era tan valiente.

"claro que hay una razón por la que lo escribí, porque eso es lo que siento cuando estoy contigo. Porque cada vez que te miro no sé que decir o que hacer para ocultar la verdad. Porque en cualquier momento podría romperme y decirte todo lo que siento. Pero no lo hago porque prefiero no tener tu amor, antes que perder tu amistad."

Respondió en su mente.

Pero en lugar de eso solo dijo: -solo fue lo primero que se me ocurrió. Como dijiste que escribiera lo primero que viniera a mi mente.. no es nada importante.-

Podría haberle dicho la verdad, podría haber arriesgado su amistad. Pero estaba cansada de luchar y no estaba dispuesta a arriesgar algo tan importante para ella, como el cariño de Luka, porque por más que lo tuviera de una forma diferente a la que ella quería, lo tenía, y no lo iba a dejar ir tan fácil.

así que, solo lo dejó pasar como hacía cada vez que estas cosas sucedían.

Miku había intentado de todo para dejar de sentir lo que sentía por su amiga, pero era imposible. Al contrario de lo que ella creía que era lo mejor, sus sentimientos crecían más y más cada día.

Y Luka ni si quiera lo notaba.

Más tarde, iban de camino a casa de Miku cuando Luka notó que algo andaba mal.

Su amiga estaba muy callada, y aunque fuera el tipo de persona que soñaba despierta la mayor parte del tiempo, y se quedara perdida pensando en quien sabe que cosas, no era para nada callada.

En ese momento recordó lo que escribió en ese papel y tuvo el impulso de volver a preguntar.

Sentía que Miku le había ocultado algo, algo que le estaba haciendo mal y que por alguna razón no se atrevía a compartir ni si quiera con ella.

Repitió una y otra vez en su mente las palabras que Miku había escrito.

Y justo cuando iba a preguntar, Miku abrió la voca para decir algo.

Decidió que estaba harta de callar, estaba cansada de ser una cobarde y tener todo el tiempo esa duda que no la dejaba en paz. Así que juntó valor y dijo.

-Luka, hay algo importante que quiero contarte.-

En ese momento vio como un chico de cabello violeta corría en su dirección y como

Luka le hizo señas para que se acercara.

Éste respondió al saludo y vino hacia ellas. Cuando estuvo a unos centímetros de Luka la abrazó, a lo que ella correspondió y le dio un tierno beso.

Miku apartó la vista mientras luchaba contra sus lágrimas que amenazaban con salir y delatarla.

-Miku, recuerdas a Gakupo, el amigo de Len.- dijo Luka con una sonrisa.

Miku asintió, podía retener el yanto, pero no confiaba en que su voz no fuera a fallarle.

-él y yo estamos saliendo desde hace unas semanas.- confirmó Luka. eso fue suficiente para hacer que la pequeña se quebrara, pero por más ganas de llorar que sintiera,

Miku se tragó las lágrimas e hizo un esfuerzo sobrehumano para felicitarla, y tan pronto como vio un autobús que la dejara en su casa se excusó para irse.

"al final, hice bien en no decir nada. si lo hacía, probablemente la hubiera perdido para siempre. y aunque esto no es fácil, sería más difícil acostumbrarme a no tener a Luka a mi lado.

Aunque sea solo como una amiga."

Se imaginó que hubiera pasado si el chico llegaba unos minutos después, si ella hubiera tenido el valor para confesarse.

Ahora solo estaría deseando haberle dicho a Luka que lo que tenía que decir no era importante.

Mientras estaba en el autobús su celular sonó.

"¿Qué era eso tan importante que querías contarme?"

Luka.

Se quedó mirando la pantalla por unos minutos antes de escribir.

"Ya no importa."

fin.

*nota*

Bueno. reconozco que este fic fue más triste que otra cosa, pero me gustó escribirlo, y disculpen toda la introducción del princi´pio ¡era un mal necesario! para explicar lo cercanas que eran y por qué Miku tenía tanto miedo de confesarle lo que sentía. y bueno, también el final seguro no no es lo que esperaban
[¡no me odien!] tengo mis razónes para dejarlo así. aunque, me encanta esta pareja, así que capaz en algún otro capítulo les doy el final lindo y tierno que todos queremos.

Se me ocurrió escribir este fic porque últimamente estoy muy enganchada con esta pareja (le hecho la culpa a dos chicas de acá, Dana nya, y Megurine Chikane, esto es gracias a ustedes, y a mi curiosidad) en fin, hace tiempo que tenía ganas de escribir de ellas y no me animaba. ¡espero haberlo hecho bien!

Cualquier cosa, ya saben. tomatazos, consejos, reclamos, comentarios random, críticas sobre por qué no puedo armar un párrafo decentemente [aunque eso último es culpa de fanfiction.] déjenlos en el cuadradito del costado (no, ese no. el otro costado.. ahí va, ahora sí (?))

Nos leemos cuando mi inspiración quiera volver a visitarme..