Aquí llego con otro escrito que sigue la línea feliz del resto de mis historias (sarcasmo, ¿dónde?). Como siempre, cada vez que escribo es porque me he inspirado con una canción y esta vez no va a ser la excepción xD Por eso os recomiendo que escuchéis la canción Unfaithful de Rihanna mientras leéis porque ha sido gracias a ella que me llego la inspiración para poder traer una nueva historia. Así que sin más que decir, espero que les guste y que disfruten con este song-fic.


En nuestro mundo perfecto, tú y yo estamos. El cielo azul nos abraza y tu sonrisa ilumina el día. Pero nubes de tormenta aparecen y yo vuelvo a salir de casa, sin ti. Una vez más, una noche más, un nombre más que olvidaré cuando vuelva a tus brazos. Sé que no debería hacerlo. No te lo mereces. Siempre a mi lado, siempre apoyándome. Y yo…

Él lo sabía desde el principio, no estoy hecho para esto. Y decidió arriesgarse. Pero no quiero ver como la cálida luz de sus ojos muere cada vez que salgo por la puerta. Por favor, alguien, deténganme. No quiero ser la causa de su tristeza, de su desesperación. No quiero, pero no puedo dejarlo, le quiero pero él lo sabía. Siempre ha sido consciente. Sabe que de esta manera soy feliz. Pero le veo morir, cada día, con cada respiración que da sabiendo que me volveré a ir. No quiero ser su asesino. No quiero volverme un asesino. Él depositó toda su confianza en mí y mírame. No quiero ser la razón por la que muere un poco más cada vez que salgo de casa. "¿Esta noche llegarás tarde?" preguntas mientras te desperezas en la cama, yo contesto que no, solamente saldré un rato con los chicos. Siempre lo mismo. Pero no volveré a hacerlo. Ya no más. No quiero ser su asesino. No quiero hacerle más daño, no quiero que su corazón sangre más. No quiero que su amor por mí le mate. No volveré a hacerlo. ¿Lo sabes verdad… Taiga? Te prometo que no lo haré más, me detendré… Otra mentira que quieres creer. Otra promesa que romperé. Y aun así continuamos con este amor masoquista. No quiero perderte, no quieres perderme. Cerremos los ojos, yo seguiré engañándote y tú seguirás aguantando mis mentiras porque, al fin y al cabo, siempre vuelvo contigo. Ojos que no ven, corazón que no siente, ¿verdad?