Idea que me andaba rondando por la cabeza ultimamente~
Amo el Defect Mogeko/Yonaka y quize hacer algo con ellos, el final seis es el culpable, y el hecho que no fuera oficialmente canon tambien tiene algo que ver.
El Fic es AU, por si acaso.
Mogeko Castle no me pertenece, es propiedad de Mogeko/Deep Sea Prisioner.
Yonaka caminaba tranquilamente por la calle en un viernes de medio dia. La preparatoria habia terminado por la semana y ella habia salido temprano ese dia, no tenia mucha prisa de ir a casa, ya que no tenia tarea, su hermano estaba de viaje y sus padres estaban trabajando.
Relajada, ella tarareo una pequeña melodía que se escuchaba a lo lejos en la calle. No muchas personas estaban presentes, ya que la mayoría o trabajaba o estudiaba como ella, pero a Yonaka no le importaba, la chica de uniforme rojo estaba más que feliz de que su camino a casa no estuviera tan transitado como los otros días de semana.
-Hum…-
Pasando por enfrente de un pequeño local de comida y oliendo el delicioso aroma de un pastel de fresas recién hecho, Yonaka recordó los tiempos en los cuales su hermano la iba a buscar de la primaria y los primeros años de secundaria para llevarla a casa, invitando o un helado o un pastel antes, claro esta.
-Hermano… ojala puedas volver a casa pronto…- Suspiró la chica de trenzas, realmente lo extrañaba. -...Creo que debería apurarme…-
Y aunque lo dijo, Yonaka siguió con su lento andar mientras miraba las otras tiendas de reojo, era como si su cuerpo estuviera en piloto automático y no quisiera ser apurado en lo más mínimo. Pensando que simplemente estaba cansada, se dijo que dormiria apenas entrara a su alcoba.
-Pero no tengo sueño… ¿Oh?-
Y como si de algo importante se tratara, ella se paro en seco. Mirando una normal maquina de garfios llena de peluches de animales. Yonaka no recordaba el nombre exacto del juego, pero sus compañeras siempre hablaban de lo bonito que eran los elusivos juguetes de felpa dentro de las tramposas maquinas esas, siempre quejandose de que jamás, jamás ganaban nada.
Acercándose un poco, la chica de preparatoria si coincidio que los peluches eran, en todo caso, adorables; Conejos blancos, negros y rosas, gatos negros, amarillos, marrones, Osos de felpa azules y morados. Diablos, no no y no, ella no iba a gastar su dinero tratando de jugar con la maquina esa.
Pero algo captó su interés, entre una pila de gatos, un trozo de felpa verde era visible. Inexplicablemente se sintió atraída por el peluche casi completamente tapado por el resto, no sabia porque, pero si sabia que lo queria para ella.
-Esto es ridiculo…- Se murmuró a si misma mientras sacaba una moneda de su bolsillo y la introducía en la colorida máquina, las luces de estas se encendieron y la garra cobró vida. Yonaka simplemente tomó los controles e intentó conseguir el muñeco.
Cuando el aparato de metal tomo lo que parecía ser el brazo del peluche, la chica solo pudo pensar en lo facil que era esto.
...Solo para que el trozo de felpa se deslizara de entre las garras y cayera nuevamente en la pila de juguetes.
-¡Oye!-
Murmurando con frustración, Yonaka saco otra moneda y volvió a intentar obtener el elusivo peluche, ¿Como es que se habia caído? ¡Practicamente lo tenia encima!
-Vamos…-
La garra ni siquiera pudo acercarse a lo que quería, cerrándose sobre aire.
-No me….-
Otra monedita fue puesta dentro la máquina...y otra...y otra más…
Muy bien, Yonaka oficialmente estaba a punto de gastar todo su dinero y su paciencia. ¡¿Como podía ser tan difícil obtener ese tonto peluche?!
-Estafa, ¡Esto es una estafa! Tonta maquina…- Murmuro con molestia para nada fingida. Por una parte le parecia ridiculo enojarse, era obvio que estas cosas eran diseñadas para obtener el dinero de las personas sin dar nada a cambio, pero por el otro…
-Uuugh, quiero ese tonto muñeco verde…-
Ya falta de dinero extra, la estudiante simplemente solto su queja y se fue alejando de la tramposa máquina de juegos, una persona ocupando su lugar, seguramente iba a intentar tener un juguete… ¿Que no la habia visto a ella fallar estrepitosamente? Era obvio que jamás obtendrá lo que queria.
Apenas habia caminado la mitad de la calle cuando sintió unos pasos detrás de ella, aunque no le puso atención alguna, las calles ya de por si comenzaban a llenarse de gente.
-Señorita.-
-¿Hmm?-
Mirando hacia atrás para ver quien la llamaba, pudo ver a la persona que le habia estado siguiendo los pasos, ella mira hacia arriba… y más arriba, para ver la cara de un chico… mejor dicho, de un hombre mirándola de forma tranquila. El extraño era muchísimo más alto que ella, y le sacaria un par de años, (¿Siete? ¿Ocho quizás?) Era de piel morena, con una cicatriz en la mejilla, ojos castaños… ¿Casi rojizos? y de cabello verde…vestia una camisa de un ligero tono verdoso y pantalones y zapatos negros.
Y traía el muñeco que quería en su mano….
La mano que ahora estaba estirada y le presentaba el elusivo gato verde que ella habia querido sacar de la dichosa maquina.
-¿E-Eh?-
El hombre se quedó en silencio por unos segundos, aun presentando el peluche verde falto de una oreja, Yonaka no sabia que decir y el silencia estaba a punto de volverse incómodo.
-¿No era este el que querias?- Le preguntó el desconocido, no lucía molesto ni incómodo, y Yonaka tuvo que golpearse mentalmente para reaccionar, ¿Acaso ese extraño habia ganado el peluche… para darselo?
-E-Eh, si, era ese…-
-Lamento lo de la oreja.- Continuó el hombre. -Venia asi cuando lo saque.-
-¡N-No pasa nada!- Reaccionó Yonaka, tomando el muñeco de la mano del hombre y tratando de no sonrojarse cuando accidentalmente tocó sus dedos. -¡Puedo cosersela!-
"-Esto...esto parece escena de pelicula o de novela…-"
-Oh, de acuerdo.- Le contesto el hombre, una muy diminuta sonrisa, casi invisible de hecho, dibujándose en su rostro. -Entonces, disfruta del muñeco, adiós señorita.-
-Hm, a-ah, ¡Gracias! ¡Adios!-
El sujeto dio una positiva con la cabeza y camino en rumbo contrario al cual ella iba. Yonaka sujeto su peluche con fuerza, agradecida ante el amable extraño que se habia tomado la molestia de ganarle el juguete de felpa.
...Sus amigas la molestarian de por vida si supieran lo que acaba de pasarle, ya podia oirlo. "Ohh, un hombre le dio un peluche a Yonaka~" "¡Que romantico! ¡Como de pelicula!" "A que era guapo, ¿Eh, Yonaka-chan?"
Decidiendo dejar ese acontecimiento para ella misma, Yonaka se apresuró en irse a casa, con una sonrisa de oreja a oreja mientras el peluche verde estaba en sus brazos.
Nega no tenia la menor idea que lo habia impulsado a ganar el muñeco ese, la chica simplemente parecía muy frustrada ante no poder conseguir lo que quería, y la expresión de derrota en su cara habia movido algo en el, antes de que pudiera notarlo, él ya estaba con el muñeco de gato en la mano y habia llamado la atención de la estudiante.
El intercambio fue simple, el fue formal, le entregó el muñeco que quería a la joven y se habia despedido de ella. Normalmente ni siquiera se hubiera molestado en darle el menor deje de atención a la persona y hubiera seguido su camino… ¿Pero porque esta vez no habia pasado eso?
-Ehh…~ ¿Siendo el caballero de nuevo, no, Nega?-
Diablos, no estaba solo.
-Moffuru…- Gruño el peliverde, su expresión cambiando a una de apatía cuando el hombre de cabello blanco, camisa blanca, chaleco gris, y pantalones negros camino hacia él. -... ¿Cuando viste?-
-Todo.- Le contestó con una sonrisa, el hombre con cicatrices soltó un suspiro. -Eso no fue normal de ti.-
-Callate.-
-Ohoho.- El peliblanco sonrió, siempre era divertido molestar a su amigo. -Ver eso fue algo interesante, ¿Sabes?, la chica se habia puesto muy roja al recibir el muñeco.-
-Debe ser tu imaginación.- Por favor, por favor que simplemente se callara, Moffuru podria parecer muy amable, pero siempre, siempre lo molestaba cada vez que tenía la oportunidad.
-Hmm...no lo creo… Parecia que la joven dama se iba a desmayar en donde estaba.-
-Moffuru, pasar tanto tiempo con humanos te hace mal.-
-Ohoho, ¿Puedes culparme? Son muy interesantes… ademas, no es como si hubiéramos visto muchos humanos en el castillo Mogeko.-
Nega no pudo evitar soltar un gruñido ante la mención de ese lugar. Mientras que si habian escapado del horrible castillo, él aún tenía un odio inquebrantable por el lugar y su gobernante. -Vamonos, Hasu debe estar preocupándose.-
-Si, si…- El hombre se quedó en silencio por unos minutos y luego sonrio. -Ohoho, espera a que le cuente lo que pasó a los otros, estoy seguro que todos, especialmente Hasu, estarán felices de saber que callado, serio Nega Mogeko fue todo un caballero con una estudiante de preparatoria.-
Nega mogeko se preguntó seriamente si el asesinato era visto como poca cosa tanto aqui como en el mundo Mogeko.
Creo que quedara como Oneshot porque no tengo ni idea de cómo continuarla… si es que continuo.
Pero sientanse libres de mandar ideas!
