Empieza el juego de noche, no me gusta, prefiero estar en mi habitación leyendo, o haciendo cualquier otra cosa, llevamos aquí, en este campamento 3 días, los peores días de mi vida. Esto era opcional, vine solo para estar cerca de Draco, sí, me gusta, y mucho, él no lo sabe, o tal vez sí. Nos han reunido a un grupo de Gryffindor, tenemos que juntarnos con un grupo de Ravenclaw y otro grupito de Slytherin.
Veo acercarse a los de Ravenclaw, está oscuro, y solo puedo llegar a distinguir la cabellera alborotada de Luna.
Seguidamente distingo a Blaise, el peor Slytherin que te puedes echar a la cara, es chulito, prepotente, y sobre todo, rico. Es como el antiguo Draco, digo antiguo porque desde hace un tiempo ha cambiado, es callado, no se rie de la gente, es amable, educado, y sobre todo ya no se mete con la sangre sucia a la que tanto odio le tenía. Se oyen unas risas a lo lejos, son las de Pansy, que aparece agarrada al brazo de Draco llamando la atención de este, pero no lo consigue. Al verlo, se me hace un nudo en la garganta, se sienta al lado de Blaise y Pansy, la cual empieza a refregarse contra él, Draco me mira y nota mis celos, e inmediatamente se aparta de Pansy.
- La profesora no puede venir, así que las encargadas de llevar este juego somos nosotras. Dijeron Ginny y Lavender sentándose en el suelo.- No tenemos nada preparado así que proponer juegos para hacer o algo.
Todo el mundo se pone a pensar, todo está en silencio.
- Tengo una propuesta. Grito.- Juguemos a un juego, el primero que se enamore pierde.
Todo el mundo fija la mirada en mí.
- Déjalo, yo ya he perdido. Responde Draco Malfoy mientras se acerca a mi y me besa.
