Disclaimer: Ninguno de los personajes de ATLA ni LOK me pertenecen. Todos son propiedad de Michael Dante DiMartino y Bryan Konietzko.
Ya tenía la idea de comenzar este long-fic, sin embargo no contaba con la suficiente motivación, puesto que he estado ocupada con la escuela, pero después recordé una fecha importante en el mes, ¡Sí!, el fin del mudo…
Jajajaja, no, el cumpleaños de Humpty, como la buena hija que soy mom te regalo este bello long-fic Ikki, Huan que de todo corazón y desde anyes tenía la idea de regalarsela y por eso ya la he materializado, espero y te guste n.n.
Igual a ti lector, puesto que tambien es pa´ti XD
La belleza del mundo es sólo el placer de aquellos que se detienen a apreciarla.
La belleza del dinero es sólo para aquellos que se dejan seducir por sus encantos.
La belleza del amor es sólo para las dos personas que se deciden a vivirla.
El destino es el que tarde o temprano nos depara la muerte.
El nombre de artista se le da a aquel individuo atrevido que en la búsqueda de la realización de sus pasiones va hasta el fin del mundo…
Incluso si esa es el amor.
Viajes En Tren
Por: LupitaAzucena
Para: Humpty Dympty Dhu
Capítulo 1: El Encuentro
Espero el Tren de la estación 10, normalmente está sola, las personas de este lugar no usan el tren, se supone que yo no debería estar aquí, mis padres insisten mucho todos los días para que deje que el chofer me lleve a clases, pero siempre me niego.
Sonrío, el clima es perfecto hoy, no es frío, n wai caliente, lo cual es excelente para mí.
El tren llega, tomo mi maletín y subo a el, me acomodo en uno de los asientos y comienzo a ver como el sol pinta el cielo de tonos amarillos pastel y azules increíblemente claros.
El no ir a la escuela en auto y con chofer vale totalmente la pena, sólo para admirar esos pequeños detalles de la vida que me orillaron a ser artista y no banquero o arquitecto como mis padres querían.
Yo sólo quería ser libre de explorar la belleza del mundo y plasmarla, aunque fuera a quedarme en la calle por perseguir mis sueños arduamente.
Por el momento tenía el vagón para mí sólo, con el sol regalándome sus primeros rayos, llenándome de energía y buen humor.
Con tranquilidad saqué mi cuaderno de dibujo, busqué una lapicera en mi maletín, miré mi reflejo en la ventana que me permitía verme tenuemente; Pantalón de vestir en color beige, camisa blanca de manga larga que yo recelosamente siempre llevaba remangada, chaleco verde con el escudo de los Beifong bordado y por último una boina color verde pistache cenizo.
Por más que quisiera ser libre, mis raíces siempre iban a perseguirme, incluso en mi ropa, los lujos innecesarios de mis padres siempre me acompañarían. Los botones de mi camisa son de plata y fue un capricho que mi madre mandó poner a toda nuestra ropa, incluso mi pantalón tenía un botón de plata que empeñándolo le daría de comer a una familia por un día completo, derroche de dinero mientras que todos los pobres mueren de hambre y otros son explotados por las empresas, ni que fuera un burgués.
Cuando estoy pensando que dibujar había llegado a la estación 13, allí aborda una joven no más de dos años menor que yo, tan hermosa enfundada en un vestido amarillo como las hojas otoñales que ahora cubrían los jardines y caían de los árboles.
Ella tenía una hermosa sonrisa, llevaba zapatillas color rubí y una bolsa tejida a mano en color cobrizo que le combinaba a su ropa.
Al mirar que yo era el único pasajero del vagón sonrió y se sentó en la banca que estaba frente a la mía y centro su atención en un libro, Rebelión en la granja de George Orwell, una perfecta fábula satírica sobre el socialismo y el comunismo, parecía tan centrada en su lectura que comencé a retratarla rápidamente como sí fuera a irse en menos de un segundo.
Conforme pasaron las estaciones, estaba solo a dos de mi parada y casi terminaba a esa bella chica que según veía en las páginas de su libro estaba a punto de terminar la lectura y a mi que aún me falta darle forma a su lindo cabello castaño y ondulado que llevaba en un listón blanco, quise apresurar el trazo pero opté por guardar su angelical imagen en mi mente.
Perfectamente hermosa, ella a una estación antes que la mía bajó regalándole su sonrisa al sol, iluminando el camino a cada pasó, la observe hasta que salió de mi campo visual y guardé mi cuaderno esperando mi parada.
Al bajar aún me quedaba caminar cuatro cuadras, pero era un recorrido del cual jamás me cansaría, calles empedradas con toques post-modernistas, antiguas y clásicas, nada mejor, árboles frutales que le daban un increíble aroma a la calle y una cuadra antes de la universidad mi panadería favorita.
Como el día de hoy no he desayunado pasaré a comprar un pan relleno de queso, a ésta hora el padre de Korra ya debe tener pan horneado.
Entro al negocio, en efecto, el aroma a pan ya circula por el lugar.
Me acerco a una de las charolas y tomo un rollo de queso con jamón serrano usando las tenazas, lo coloco en una bolsa y me acerco a Tonraq para que me cobre.
— ¿Lo mismo de siempre? — Pregunta sonriente.
—Así es— Contesto.
—Son cinco euros— Me cobró entregándome el pan.
Yo pago y salgo de la panadería comenzando a comer mi pan, Llego a la universidad y entro al aula, huele a arcilla y pintura, mi aroma preferido.
Preparo mi caballete, mientras tanto los demás estudiantes van llegando, para cuando su gran mayoría ha llegado el profesor Sokka entra, nos indica comenzar con una obra abstracta, por mi excelente, tomo el color amarillo, naranja y rojo, los que esa chica vestía, comienzo a soltarlo con suaves pincelazos, y abstractamente en mi lienzo se formó un corazón, el profesor me felicita pero yo me siento raro, ¿Me abre enamorado? No lo se, pero me encantaría volver a verla.
Al término de mi clase de pintura tengo un pequeño receso, en el me dedico a terminar mi retrato y coloreo ese vestido amarillo haciéndolo resaltar mucho en el dibujo pues es lo único que he decidido no dejar a lápiz.
Suspiro al mirar mi dibujo terminado y comienzo un nuevo dibujo mientras descanso a la sombra de los árboles del campus. Al terminar mi receso regreso a clase, sigue historia del arte, con el profesor Iroh II, se podría decir que es una de mis clases favoritas, ver a grandes artistas luchando por su libertad de expresión me apasiona, sin embargo el día de hoy estoy distraído y no puedo explicar porque.
Al término de mis clases me dirigí a la estación para esperar el tren. Ahora me tocó un vagón no muy concurrido, así que era agradable, una estación después la misma chica entró, no pude evitar observarla con aún más detenimiento, está vez se limito a observar la caída del sol, los rayos que golpeaban su faz blanca y le daban un color más hermoso a sus ojos entrecerrados, demasiado para ser una coincidencia, hermoso pasará ser un sueño, una motivación para seguir negando lo que mis padres querían de mi.
Algo por lo que mis viajes en tren valdrían la pena de hoy en adelante.
Continuará…
N/A:
Tengo cerca de un año tratándote por medio del foro, ahora cerca de tres meses haciéndolo de manera más personal y puedo decir sinceramente que eres una persona increíble, demasiado buena y amable que cualquiera que te conozca no podrá olvidarse de ti nunca, además de ser una escritora excepcional.
Con tu personalidad brillas más que cualquier persona que halla conocido en mi corta existencia, puesto que eres tan positiva y alegre que incluso cuando estoy frustrada haces que me ría estúpidamente sin encontrarle el más mínimo sentido a la razón por la cual había dejado de sonreír en ese momento.
En algún momento de mi vida espero que la distancia deje de ser un obstáculo (aunque no estamos tan lejos) para que pueda conocerte en persona pero estoy casi cien por ciento segura de que me pondré nerviosa jajaja xD, Humpty disfruta mucho tu cumpleaños, te deseo los regalos más chingones del mundo y en este poco tiempo me alegraría decir que en vez de simples conocidas causales somos amigas.
Felicidades te desea LupitaAzucena mejor dicho tu hija (aunque no de sangre jaja XD).
