Aclaración: Miraculous tales of Ladybug and Chat Noir no me pertenece, sólo tomo prestado sus personajes para mis historias sin fines de lucro.

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Infidelidad.

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"Brazos que te sujetaron para alejarte de mí, ¡a mí sí que me salvaron!"

Concha Mendez

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8:30 pm.

— ¡Amor!

Salí corriendo a abrazar a mi esposo cuando al fin hubo ingresado en nuestra casa. Hace un año que me case con Felix Agreste, ese fue el sueño de toda mi juventud. Él no era muy demostrativo conmigo eso era seguro, pero aún así yo lo amo y siempre seguirá siendo asi.

— Hola Bridgette. — Contesto él, apartándome un poco.

Estoy acostumbrada a ese trato, aunque a veces su frialdad me lastima.

Entramos a la casa; nuestra casa. Lo lleve hasta el comedor donde nos sentamos a comer, Félix siempre era asi de serio a la hora de digerir su alimento, cosa que a mi me fascinaba. Empecé a querer sacar conversación, pero el no me ayudaba mucho.

— ¿Qué tal tu trabajo? —Preguntó.

Él no levanta la vista del plato, y a mala gana me contesta un seco "bien".

— ¿Sólo eso?

No responde nada, se levanta de la silla y camina hasta nuestra habitación.

Quedo un poco triste por eso, me levantó con los platos en mano y me dirijo a la cocina.

Después de dejar los platos en el lavadero, camino hasta mi habitación, miro a Félix acostado y al instante me duermo a su lado.

Se revuelve en la cama y me abraza de la cintura, pegándome lo más posible a él.

— Te amo, my lady.

Pocas veces Félix me ha dicho eso, y me siento tan feliz que me lo haga, eso demuestra que aunque se vea tan frío él siente algo por mí.

— Yo tambien.

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7:29

Desperté en la mañana y noté como Félix ya no estaba en la cama. Me levanté suavemente y en la cama vi una pequeña rosa roja.

"Mis favoritas". —Pensé, sonreí y tomé esa rosa entré mis manos.

Mi vida estaba yendo de la mejor manera posible, con algunas altas y bajas, pero podía con todo ello.

Vi mi reloj en la pequeña mesita de noche, tenía que empezar el aseo diario.

Comencé arreglando nuestra alcoba, mientras más pasaba el tiempo más amaba este lugar, quien fue nuestro confidente de tantas noches donde el deseo predominaba. Tantos recuerdos vividos aquí y todos llegan a mi mente a la vez.

Seguí limpiando mi casa, cuando acabe me dirigí a la cocina a preparar nuestro almuerzo.

Conozco los gustos de Félix y se que un quiché le alegrara el día.

Un quiché, lo mismo que le cocinaba cuando eramos esos chiquillos Ladybug y Chat noir.

Aun extraño a Tikki, ella era la única que me apoyaba en mis días de super heroína. A veces las cosas son para mejor, igual eso no quita el dolor de su partida pero, sé que esta bien. ¿Tiene a Marinette, no?

Tengo que ser fuerte, por mi esposo y mi futura y no muy distante familia.

— ¡Si, tengo que ser fuerte!

Esta cena sería la ideal para decirle a Félix, decirle sobre nuestro pequeño fruto que crece en mi interior.

Alisté muy bien la mesa, le puse velas decorativas y la charola con comida en medio, vino tinto y una suave música para ambientar.

Recibí un mensaje de Marinette, mi pequeña hermana. Tanto que la extraño desde que se fue a vivir con Adrien, espero que este cuidando bien de mi Tikki. Abro el mensaje y leo su contenido.

Marinette: ¡Bridgette! Volví a ver a Félix con esa mujer, por favor hermana. ¡Esto te hará mal! A ti y a tu bebé. Hazme caso, por favor.

Me siento mal, mi hermana siempre me quiere meter ideas malas sobre Félix en la cabeza. Yo se que todo eso es mentira, Félix jamás me traicionaría de esa manera.

Bridgette: Hermana, ya deja de intentar que deje a Félix, él me ama y no me haría eso. Te creeré hasta que tenga pruebas de su infidelidad.

Levante mi vista del aparato, lo deje sobre la mesa y me fui a bañar. Tenia que estar presentable para Félix y para darle la noticia.

Me puse una lencería rosa con encajes negros, y encima mi mejor vestido. Probé una variedad de perfumes y un poco de maquillaje. Cambie mi peinado unos veinte veces sólo para luego dejarlo suelto, estaba con los nervios en punta. ¿Cómo reaccionaría Félix?

Luego de prepararme física cómo emocionalmente, me senté en la silla a esperar al amor de mi vida.

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1: 34 am.

Seguía esperando a Félix, ya se había demorado muchísimo. ¿Le habrá pasado algo?, tengo miedo de que mi presentimiento sea cierto.

Cuando estaba a punto de retirarme a dormir escuche como la puerta era abierta y cerrada de golpe. Me asomé por las escaleras sólo para encontrarme con un Félix tembloroso, con un terrible olor a cerveza.

— Félix.

Me pare enfrente de él, cruzada de brazos. Él siguió caminando sin hacerme caso alguno, yo lo seguí.

— ¿Qué te pasa? ¿Dónde estuviste? ¡Me tenias preocupada imbecil! — Grité con todas mis fuerzas.

Se dio vuelta y me quedo viendo fríamente.

— No es de tu incumbencia, ahora lárgate.

— ¿Perdón? ¡¿Quien mierdas crees que soy!?

¿Había oído bien?, ahora es que no tengo que meterme en su vida. Llega tarde, con la ropa mal puesta, ¡Y borracho!, eso era el colmo.

— ¡¿Qué quién eres tú!? —Empezó a alzar la voz, eso me intimido. — ¡Eres una zorra que no deja de meterse en mi vida! ¿Sabes que? ¡Púdrete!

Empecé a llorar de ira, caminé hacia él y le di una cachetada, jamás imagine que me fuera a regresar el golpe. Me cacheteo tan fuerte que caí al suelo, él me vio con rabia y me propinó una patada aún estando yo en el suelo. Más lágrimas salieron de mis ojos, por el dolor y por la impotencia.

— ¡No te creas tan importante perra!

No podía controlar mi llanto y mis gemidos del dolor. ¡Nunca creí que Félix me fuera a golpear!, mis lágrimas eran amargas, rápidamente un nudo se formó en mi estomago y mi garganta dolía.

Me levanté como pude y me tiré al sofá, no podía dormir de la enorme rabia e indignación que sentía. Ni siquiera podía hacer nada más, pero ahora tendría que descansar, por que como siempre; tenía que ser fuerte para despertar en la mañana.

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10:40 am.

— ¡Bichito! ¡Boogabo! ¡Por favor mi amor, abre la puerta! ¿Quieres? —Félix hablaba y hablaba afuera del baño.

Yo aún no me sentía del todo lista para salir y enfrentarlo. Después de la bofetada que me dio, no quiero verlo.

— ¡Perdóname! No pude controlarme. ¡Fue tu culpa por provocarme! Lo lamento mi lady.

Tal vez si fue mi culpa, tengo que ser fuerte y ya dejar los problemas, mi orgullo iba a ser primero pero prefiero perder eso por mi familia.

Abrí lentamente la puerta y corrí a abrazarlo, otra vez las lágrimas inundaban mis ojos.

— Yo tambien lamento haberte provocado, no lo volveré a hacer.

Félix corresponde a mi abrazo y me da un beso en la frente.

— Todo estará mejor.

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Desde ese día Félix estaba raro. No hablaba conmigo, llegaba tarde sin explicación alguna, olía a perfume todo el tiempo, salia con su cabello arreglado y volvía desordenado hasta la ropa.

Siempre que quería acercarme a él y contarle sobre mi embarazo, salia con la excusa de tener trabajo o que estaba ocupado para hablar.

Hubo un tiempo en que ya no soportaba tanta monotonía. Estaba cansada y aburrida de la misma rutina, no sabia que mas hacer. Estaba preocupada más que nada.

¿Dónde estaba mi vida perfecta?, por lo menos no volvió nunca a llegar borracho. Tuve que soportarlo asi toda una semana, ¿Por qué dejo que me trate de esa forma?

Este día no se ha presentado, estoy sentada en mi sofá preferido, al lado de una mesita llena de fresas.

Mi teléfono vibro suavemente, con una tierna melodía que me encantaba escuchar. Lo cogí rápidamente y leí su contenido:

Marinette: ¡Bridgette! Ven al frente del hotel "Le Grand Paris", Urgente.

Mi hermana jamás hace este tipo de cosas, ¿Debería creerle?, ¿Será esto tan importante?

Bridgette: Voy para allá.

Tomé las llaves de mi auto, tambien las de mi casa y salí a encontrarme con mi hermana en ese lugar.

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Cuando llegue, me estacione y busque a Marinette con la mirada. Ahí estaba, acompañada de Adrien.

Ella camino hasta mí y puso una mano en mi hombro tristemente. Señalo al otro lado de la calle, donde había un restaurante muy elegante. En una de las múltiples ventanas mire a Félix con una mujer.

Él estaba besando a esa mujer, y sin ningún tipo de remordimiento. Rápidamente caí de rodillas al suelo, sin ninguna palabra que decir, pero con muchas lágrimas silenciosas en la cara.

— F-Félix. —Logró articular.

Adrien se suelta de Marinette y corre hasta adentro del restaurant.

Marinette me ayuda a levantarme y me acompaña hasta mi auto, por la misma ventana veo como Adrien golpea a Félix y le grita algunas cosas, este voltea hacia el otro lado y logra verme subiendo el auto.

Rápidamente sale corriendo hasta donde estoy.

— ¡Bridgette!

Antes de que Marinette arranque el auto, él llega hasta nosotras y toma mi brazo.

— ¡Suéltame Félix!

Él no me hace caso y sigue tomando mi brazo.

— ¡Bridgette! Perdóname por favor. ¡Perdóname! ¡Tenemos que hablar! Vamos a casa, ¡Lo arreglaremos!

Intento inútilmente soltarme pero, no puedo.

— ¡No tengo nada, NADA, que hablar contigo Félix Agreste! Déjame.

Aún sigue sin soltarme.

— ¡Por favor! No la volveré a ver, ¡No lo volveré a hacer! Será la ultima vez ¡Lo juro!

De mis ojos no paran de fluir lágrimas de dolor.

— ¿Ultima vez? ¡¿Cuantas veces me habrás engañado!? ¡¿Sabes qué!? ¡Quédate con esa zorra!

Me logre zafar de su agarre y me metí al auto donde estaba mi hermana.

— Bridgette, ¡Perdóname por favor!

— Olvídame Félix, de mí y de nuestro bebé... — Susurró para que luego Marinette arranque el auto. Mis gemidos eran opacados por mis incesantes sollozos.

Mi hermana siguió conduciendo sin hablar, sé lo agradecía mucho.

No puedo creer que fui tan idiota para creer en su engaño. ¿Siempre fue así de dura la vida?, pues lo único que agradezco fue quitarme una venda de los ojos.

— Bridgette...

Volteó a donde mi hermana y le doy una sonrisa triste.

— Quiero ir a casa de Mamá y Papá, por favor Marinette.

Ella sonríe y tomamos rumbo hasta la vieja panadería. No quisiera seguir deprimida por el bien del bebé, pero temo no poder.

Tantas veces que me repetía que tenia que ser fuerte, cuando en realidad vivía una mentira.

— Bridgette. —Volteó lentamente hacia Marinette. — Se fuerte.

Asiento suavemente con la cabeza y tocó mi pequeño vientre.

— Lo seré por mi bebé.

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Tenia un pequeño bloqueo que no me dejaba escribir bien TwT pero al final venci ese bloqueo. ¡Y he vuelto bebés! Ahora respecto al FF, si deje a alguien llorando hágame saber.

¡Gracias por haberte tomado la molestia de leer hasta aquí! Y espero que haya sido de tu agrado. Si les gusto los invito a pasarse por mi perfil tal vez haya algo que les guste n.n

~Nos leemos luego~