Disclaimer: Los personajes de Card Captor Sakura no me pertenecen, sólo la historia es de mi completa autoria.

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Challenges to Perfection.

Cap. 1: Enjambre abejuno.

"Perfecta, desde la cintura, el abdomen rayado, por barrotes oscuros, la cabecita, siempre preocupada y las alas recién hechas de agua"

(Pablo Neruda, "Oda a la abeja", Fragmento)

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Perfección, primera palabra, que carece de defectos, errores, malformaciones y más etcéteras…

Definición segunda, persona perfecta, individuo que carece de errores, por lo tanto toda acción que realice será considerada como algo perfecto, sujeto único en su especie que puede alcanzar los niveles mas insospechados de la excelencia humana y de igual forma adquiere, en medio del todo, un estado de superioridad por encima de la población de simples "mortales".

Definición tercera, Syaoran Li, información obtenida del "Diccionario de la Real Academia de Sakura Kinomoto", descripción únicamente física: chico de dieciocho años de edad, cabello castaño, ojos ambarinos, considerado atractivo por el sexo femenino, de buen cuerpo, atlético, piel bronceada, todo un "sex symbol".

Definición cuarta y última, otra vez Syaoran Li, extraído del diccionario Real de Sakura, basado en aclaraciones de terceros, descripción "económica, familiar y emocional": chico de familia adinerada, hijo de Ieran Li, tiene cuatro hermanas y una prima. Él es de carácter frio, distante, serio y apático, además de antisocial. Desconoce tener un club de fans y al mismo tiempo no admite que es la figura masculina más alabada en el instituto Seijo, cumple con aspectos de evasión con todo el mundo, a excepción de una persona, sujeto de carácter opuesto, la dueña del diccionario improvisado.

Nota especial: se presume "perfecto".

—¿Otra vez haciendo tus repasos mentales Sakura?— una mirada esmeralda se enfocó entonces en la figura femenina y delicada de Tomoyo Daidouji, quien como siempre estaba tratando de hallar una lógica coherente al comportamiento un tanto extraño de su mejor amiga Kinomoto.

Ella por otro lado resopló con incordio y percibiendo aquella pregunta como un regaño maternal, dejó de lado sus pensamientos acerca del espécimen masculino antes mencionado, teniendo en mente la idea de desviar un poco la atención de la amatista.

Sonrió nerviosamente.

—No estoy haciendo repasos de nada Tomoyo— mintió de forma descarada y al ver que sus palabras no surtían efecto alguno, se apresuró a responder de nuevo, esta vez dejando de lado las sonrisitas falsas, que de nada servían —.Está bien sí, de nuevo estaba pensando en… ese.

—¿Te refieres a Li?— Sakura hizo señas a su mejor amiga, indicándole que debía guardar silencio, por lo que esta de inmediato asintió, mostrando una mueca de ligero desasosiego, consiente de que su mejor amiga estaba siendo demasiado exagerada, pues no había ni un alma en pena rondando por su aula de clases en esa hora del descanso.

¿Quién mas las escucharía?, ¿El pizarrón?

—Aunque no lo creas las paredes oyen— aseveró la castaña, con un tono fúnebre —.Y yo no quiero que se nadie se enteré que estaba pensando en él, tampoco es como si hubiera querido hacerlo, es sólo que…

—Que aun no superas lo que pasó hace dos días, ¿Verdad?— Kinomoto se colocó roja como una manzana y Daidouji, en medio del silencio reinante, lanzó una ligera risita ahogada, pensando en que si eso fuera basquetbol, ella ya habría anotado demasiados puntos contra la ojiverde.

Dejando de lado las tontas definiciones, estudios científicos y demás cosas triviales, para Tomoyo el individuo del que hablaban era un simple chico como cualquier otro, claro, bastante especial a su modo, pues Syaoran Li no pasaba desapercibido en el instituto Seijo, ya que además de ser un estudiante de intercambio con nacionalidad china, era una persona ciertamente peculiar, pues sobresalía en los estudios, en los deportes, en la cocina, en el aspecto físico…

Bueno, prácticamente en todo.

La amatista le conocía gracias a que era el mejor amigo de su actual novio Eriol Hiraguizawa, aunque jamás había tenido el "privilegio" de intercambiar muchas palabras con él o de entablar alguna charla muy interesante sobre cualquier cosa, ya que tampoco era como si tuvieran muchas cosas en común…

No obstante, yendo al otro extremo de la situación, su amiga Sakura SÍ había intercambiado mas de una palabra con él, pues desde la llegada de Li a Japón, este extrañamente se había hecho de una manía por molestar a su amiga de forma practicante viciosa, utilizando a su alcance cualquier recurso que se le presentara, así fuera una mosca, él la usaba para fastidiar a la castaña.

Ella evidentemente nunca daba su brazo a torcer en eso de las competencias, porque Sakura podía ser una chica de lo mas encantadora, muy tierna y dulce con todo el mundo, pero cuando se trataba de Syaoran explotaba como una tetera de agua hirviendo, dejaba de lado su poca paciencia y contestaba lo mas que podía, a pesar de que al final terminara perdiendo y en el proceso tuviera que tragarse su coraje para no caer en el ridículo o demás cosas.

Si era así, ¿Por qué entonces Kinomoto se hallaba repasando sobre las cosas que rodeaban a Li?

—No tolero que él se crea Don Perfección y a mi me halla llamado Defecto de la humanidad, ¿Te parece poco eso Tomoyo?— la nívea hizo una mueca inconforme a la hija de Nadeshiko, procurando tener paciencia, calma y serenidad para así tratar de explicarle, de convencerla que debía tomar las cosas de forma lenta, pacifica y no exagerar, puesto que eso que ella estaba haciendo, era el resultado burdo de una estúpida discusión de dos días atrás.

Esa ocasión ellas dos habían estado de lo mas cómodas, disfrutando de su descanso sobre el césped que adornaba los jardines del instituto, bajo la sombra de un frondoso árbol que no sabían a ciencia cierta si daba manzanas o limones, pero bueno, el caso, ambas habían estado bien hasta que un balón perdido llegó de la nada, rebotó sobre el piso y de forma casi casual, le dio de lleno en la cara a Sakura.

Ella, que durante ese rato se la había pasado durmiendo cual oso, obviamente se levantó al instante, quejándose de sobremanera por tan cruel despertar, en tanto se encargaba de buscar con la mirada al autor de semejante crimen, el cual ¡Bingo!, no era otro sino el repugnante ser ambarino, quien había estado jugando soccer junto con otros chicos del instituto, los que ciertamente, se encargaban de perseguirlo a todos lados cada que estaban junto a él, como si fueran un vil rebaño de ovejas perdidas.

En un principio Sakura no le quiso entregar el balón, alegando que no le regresaría el objeto con el que fomentaba su "estúpida vagancia" y demás cosas que Tomoyo no escuchó, todo por estar tratando de convencerla para dejar la lucha…

Obviamente no lo hizo y las consecuencias posteriores no tardaron en llegar, pues Syaoran le tuvo que quitar la pelota de una forma un tanto brusca, además de que, no conforme con su victoria, se puso a discutir con ella, quien en defensa quiso insultarlo diciendo que no debería creerse Don perfecto y de forma inmediata recibió el insulto que le traía histérica desde entonces…

Defecto de la humanidad.

—Sakura fue sólo un insulto sin fundamento, tu, yo, todos sabemos que no es así…— expresó ella, luego de recordar el hecho —.¿Es que acaso vas a continuar con eso?

—Es una ofensa Tomoyo y es por eso que le voy a demostrar a Li que él no es perfecto, a ver si con eso de una vez por todas deja de molestarme— respondió ella, con voz segura —.Aunque tampoco estaría mal ver que se retractara de su insulto.

—¿Y como pretendes hacer eso?— le preguntó, con voz cansina y ella estuvo a punto de responder, de no ser porque otra voz le interrumpió en su cometido.

—Sí Kinomoto, ¿Cómo pretendes hacer eso?— Tomoyo bajó los hombros con desanimo cuando vio que el dueño de aquel tonito sarcástico era Syaoran Li, quien ahora cruzaba el umbral de la puerta que daba a aquella aula vacía, siendo seguido en todo momento por Eriol Hiraguizawa, que igual se veía levemente cansado y confundido.

Seguramente había estado teniendo charlas inútiles con su amigo, como casi siempre…

—No lo sé todavía, pero te garantizo que te vas a arrepentir ¡Y te vas a comer tus palabras completas!— gritó Kinomoto en defensa, en tanto se levantaba del pupitre en que había estado sentada para encarar de ley a su némesis —.No eres perfecto, ni que fueras Dios…

—De acuerdo… como digas, a mi me gustaría ver que me hagas tragarme mis palabras— refutó el chino, acercándose a ella para verla directamente a los ojos, en un escrutinio que Kinomoto estaba luchando por soportar —.¿Puedes hacerlo enana?

—¡Enano tienes el cerebro!

—Oigan, es suficiente— Tomoyo se sorprendió levemente por la intromisión de su novio, ya que no era normal que este se metiera en sus peleas, mas al ver que este le guiñaba el ojo con cierta complicidad decidió guardar silencio, permitiendo que él hablara y retomara el rumbo de la discusión entre sus dos mejores amigos, los cuales ya se habían callado y ahora estaban viendo al ojiazul, expectantes. —.Si quieren competir, entonces les propongo algo, esto será legal y sin trampas, una superación de retos…

—¿Superación de retos?— preguntó el ambarino, con extrañeza —.¿Que mierda se supone que es eso?

—No es ninguna mierda, como dices tu Syaoran, es una simple y sana competencia que tendrá como participantes únicos a Sakura— señaló a la ojiverde —.Y a ti.

—Pero yo no entiendo Eriol…— expresó la castaña, reteniendo un poco las ganas de golpear a Li, que ante su aclaración, dio señas de querer reírse —.¿Que tipo de competencia?

—Serán en total siete retos, tendrán que pasar pruebas impuestas por Tomoyo y por mí…

—Espera un momento, ¿Por qué Daidouji y tu tienen que ser los que pongan las pruebas o lo que sea?— preguntó Li, con inconformidad —.Se trata de comprobarle a esta torpe que yo soy y seré mejor que ella en cualquier cosa, deberíamos ser nosotros quienes pongamos las reglas…

—¡Oye Li, serás bestia!

—¡Hey!, Sakura tranquila— llamó el níveo, calmando un poco el animo de la mejor amiga de su novia —.Y respondiendo a tu pregunta Syaoran, sinceramente Tomoyo y yo estamos artos de ser siempre los réferi de sus peleas, llevan así desde tu traslado a Seijo y esta claro que no entenderán con palabras simples, además de que esto será imparcial y le dará fin a sus patéticas discusiones cuanto antes, el que pierda tendrá que aceptar la victoria del otro y prometer que jamás volverá a molestarlo.

—Entonces así estaremos todos felices, ¿Verdad?— Tomoyo como siempre aplaudió el esfuerzo y sabiduría de Eriol, en tanto este estaba tratando de hacer un esfuerzo por no acercarse a ella para besarla, pues estaba consiente de que todavía no terminaba con su explicación sobre lo de la competencia y tal, además de que esos encuentros prefería guardarlos para momentos mas… privados.

Carraspeó desviando sus pensamientos y lanzando con ello una última pregunta crucial:

—¿Están de acuerdo?— Sakura y Syaoran se vieron por un momento, al instante siguiente desviaron la mirada, se cruzaron de brazos testarudamente y asintieron, dejando que Eriol y Tomoyo suspiraran levemente aliviados por el hecho de que ambos aceptaran tal juego sin rechistar.

Eriol sonrió como casi siempre de una manera enigmática y sabia, se acercó hasta el pupitre donde él se sentaba para tomar clase, arrancó una hoja de cuaderno y comenzó a garabatear un letrero que decía: Primer desafío, prueba de contacto con la naturaleza.

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—¿Qué estúpida prueba es esta?— Syaoran, Sakura, Tomoyo y Eriol estaban a las afueras de un jardín botánico, que por lo demás lucia demasiado solitario para ser un presunto lugar concurrido por las personas de Tomoeda.

Después de sus clases en el instituto Eriol se había decidido por comenzar cuanto antes con las pruebas para los castaños, así que, siguiendo el orden de su plan, los había llevado hasta el mencionado sitio, alegando que en el se llevaría a cabo el inicio de la competencia.

Aunque desde su sitio Syaoran no había parado de quejarse y Sakura seguía sin entender que era lo que iban a probar en ese lugar.

—Las reglas son las siguientes, los dos van a entrar al jardín botánico y van a traer aquí afuera un Helianthus annuus.

—¿Un que?— preguntó Sakura, sin entender la última frase.

—Un girasol— respondió el ambarino, rolando los ojos —.Como se ve que eres una inculta de lo peor.

—¡Oye!

—Bueno, ya, hablé por teléfono hace unos minutos con los dueños del jardín botánico, ellos me dieron permiso de tomar únicamente dos girasoles, así que asegúrense de traer sólo dos, no mas— indicó el ojiazul, con rostro serio —.Tienen sólo cinco minutos para traer hasta aquí la flor, si se pasan del tiempo quedan en empate, gana quien traiga el mejor girasol, ¿De acuerdo?

—De acuerdo— Syaoran y Sakura dejaron sus respectivos maletines sobre el asfalto, el castaño arregló un poco las mangas de su camisa escolar, en tanto la esmeralda se aseguraba de retirar el saco del uniforme, quedando en igualdad de circunstancias.

Se vieron a los ojos, estaba claro que ninguno se iba a dejar ganar.

—Bien, empiezan a la cuenta de tres, uno… dos… ¡Tres!— Eriol oprimió un botón en su teléfono móvil, empezando a contabilizar el tiempo con el cronometro que llevaba incluido, mientras que ambos castaños se adentraban corriendo al jardín botánico, dejando atrás a sus dos amigos níveos.

Sakura dio un par de vueltas alrededor del lugar, tratando de hallar los condenados girasoles, mientras que Syaoran estaba en las mismas, pensando en que a su macabro amigo se le había ocurrido una prueba algo complicada, pues el mencionado jardín era demasiado extenso como para encontrar cualquier flor de una forma demasiado fácil.

Corrían un poco, caminaban, se adentraban entre algunos arbustos, pero nada.

—¿Dónde?, ¿Dónde?— se preguntó Kinomoto, que ya había llegado casi al extremo contrario de donde quedaba la entrada del jardín botánico. —.Vamos girasoles.

Fue entonces que, casi respondiendo a sus demenciales suplicas, la sección de girasoles apareció frente a ella en medio de dos frondosos arbustos, dándole la solución a todas sus preguntas y con ello una posible victoria en el primer desafío.

Se encamino rápidamente al lugar, buscando de entre todos el que pudiera ser el mejor ejemplar, el mas bello y sobresaliente.

—¡Ese de ahí!— señalando de entre todos el que parecía mas grande y hermoso, se apresuró a tomarlo con una mano, mas en su camino se encontró con Syaoran que igual había encontrado la sección de girasoles y se disponía a tomar SU Helianthus annuus .

Lo vio con cara de asesina.

—¿Qué te crees que haces Kinomoto?, suéltalo.

—Suéltalo tu— renegó ella, en respuesta a la tonta orden dada por él —.¡Li!, ¡Deja!, ¡Yo lo vi primero!

—¿No me digas?

—¡Si te digo!, ¡Suéltalo!— Sakura jaló hacia sí con fuerza, tratando de arrancarle el girasol de las manos, mas Syaoran no iba a darse por vencido y usando su fuerza, que por causas genéticas era mayor, llevó hacia su lado la flor, casi tirando al piso a la castaña.

Tienen dos minutos— desde fuera la voz de Eriol se escuchaba a través de una especie de alto parlante, pero ellos no se pusieron a pensar en como lo había conseguido, les quedaba ya muy poco tiempo y ese girasol sólo podía ser de uno de los dos.

—¡Que lo sueltes Kinomoto!

—¡Te digo que no!— ninguno estaba dispuesto a ceder ante nada, sus manos se aferraban al tallo de la flor y sus ojos claramente destellaban una chispa de rivalidad profunda…

Tan sumergidos estaban en su pelea, que no se percataron de un detalle, pues a su alrededor, había girasoles que tenían en el centro algunas abejas, las cuales ante tanto alboroto, comenzaron a revolotear alrededor de toda la zona, infundiendo cierto temor en Sakura e incluso en el mismo Syaoran, que no quería ni imaginarse como acabarían si eran picados por ellas.

Ninguno se movió, de pronto todas las abejas revoloteantes se estaban precipitando sobre el girasol que ambos sostenían.

Un minuto— seguían como petrificados, sin saber exactamente como debían actuar ante tal situación…

Y fue en una de esas que, tomando como salida un instinto simultáneo, ambos soltaron el girasol, dejándolo caer al piso y con ello llamando la atención de todas las abejas que ante aquel acto brusco, comenzaron a dirigirse hacia ellos con claras intenciones de darles su merecido.

Sakura y Syaoran salieron prácticamente corriendo de ahí, atravesando las plantas del jardín y siendo perseguidos a su vez por una colonia de abejas, que ahora se había disipado por todo el sitio, dejándolos prácticamente sin una escapatoria.

Como pudieron salieron del lugar, encontrándose con los rostros confundidos de sus dos mejores amigos, quienes los observaban con los ojos bien abiertos, pues si mal no recordaban Syaoran no tenía esas picaduras en los brazos cuando entró al jardín botánico y Sakura tampoco presentaba tales heridas en las piernas antes del desafío.

Eriol se aclaró la garganta al ver lo que había pasado y Tomoyo por su lado simplemente negó con la cabeza.

—Como ninguno pudo conseguir el girasol, este desafío queda en un empate— proclamó el níveo, viendo como al instante Syaoran agachaba la cabeza en señal de derrota y Sakura se dejaba caer al piso, con los ojos llorosos ante la visión de las manchas rojizas en sus piernas.

Daidouji suspiró con cansancio, todavía faltaban seis desafíos más y ellos ya estaban prácticamente sufriendo un montón de consecuencias dolorosas…

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Notas de la autora:

¡Hola a todos los que estén leyendo!, si llegaron hasta aquí es porque el summary les dio bastante curiosidad como para averiguar de que se va a tratar esto o alguna cosa similar, como sea, procedo a explicar las reglas de este fic, que bueno, mas que reglas, viene a ser un breve resumen xD.

Antes de eso, yo sé que tengo otras dos historias en construcción, los que estén siguiéndolas, no se preocupen, estoy trabajando en ellas como es debido, más aclaremos, esta idea me surgió este último fin de semana cuando revisaba asuntos en internet (Facebook y sus etceteras xD) y por cosas del destino me encontré con la simple, pero contundente palabra desafío, la cual me trajo a la mente este fic.

Tengo pensado que sea una historia corta, no planeo que se extienda mas halla de siete capis, aunque siempre puedo cambiar de opinión, ya saben cuestión de gustos y de opiniones externas, lo que si es que los capítulos no van a ser demasiado largos, serán prácticamente como este, algo cortos, contundentes y directos en la temática principal, por lo que únicamente me queda dejarles a ustedes la última palabra.

¿Les gustó?, sí lo sé, una pregunta común pero que ningún escritor se puede negar a hacer xD

¿Qué mas?, el titulo del fic lo puse así porque creo que se adecua a la situación de nuestros protas y también, ¿Cómo no? xD viene a ser consecuencia de una manía mía por escribir los títulos de mis historias en ingles, pero no entremos en detalles, si tienen dudas sobre alguna cosa siempre pueden preguntarme y yo con gusto responderé cuando el tiempo me lo permita ;)

Pues bueno, espero que este primer cap. sea de su agrado, si les gustó pueden decírmelo a través de un review, PM o incluso un mail, todo sea como ustedes quieran, de antemano les agradezco un montón por leer.

Y bueno me despido, nos estamos leyendo muy pronto, hasta la próxima ;)