Amistad

Por Nochedeinvierno13


Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.

Este fic participa del mini reto de septiembre de "La copa de las casas 2015-16" del Foro "La Noble y Ancestral casa de los Black".


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¿Qué cosa más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo? Cicerón.

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Ellas resultan ser una extraña combinación se le mire por donde se le mire.

Tracey Davis parece tener fuego en sus venas, debido a esa pasión y atropello que muestra en cada una de las cosas que hace. No es capaz de atragantarse con las palabras, lo que tiene que decir lo dice de frente, y no le importa arriesgar por más que sepa que va a peder. Millicent Bulstrode es todo lo contrario. Es la chica que suele sentarse al final del salón —a menos que Tracey la arrastre consigo hasta un pupitre destacado—, habla en caso de que sea absolutamente necesario, y es difícil notar su presencia porque no es de hacerse notar.

Si bien hay muchas diferencias que son razones para poner distancia entre ambas, también existen muchos secretos que las unen sobre manera. Por ejemplo, Tracey sabe que Millicent no se siente a gusto con su cuerpo, sobre todo por las bromas pesadas que a veces suelen hacer los chicos, y es en su hombro que ésta llora durante la noche para no explotar de la impotencia. Millicent, en cambio, le guarda el secreto a Tracey de que proviene de una familia mestiza, y que su padre acostumbra irse con otras mujeres por ahí, sin tener en cuenta a sus hijos y esposa.

Tienen tan alto nivel de confianza depositado en la otra que eso es más que una simple amistad. Es un concepto de amistad desconocido hasta ahora. Al menos, eso es lo que piensa Millicent. Es la primera vez que tiene una amiga, una verdadera amiga, con la que puede ser ella misma.

Pero, ¿qué sucede cuando falta esa amiga tan especial?

Sencillamente, todo pierde sentido. Añora demasiado esas conversaciones hasta altas horas de la madrugada, detesta tener que atragantarse las palabras porque no tiene a quien contárselas, y repudia tener que enfrentarse a la rutina sola.

—¿Extrañas a Tracey? —le pregunta Gemma Farley—. Siempre pensé que era inusual la amistad entre ustedes.

—Jamás vas a comprenderla —asegura Millicent—. Tracey era esa persona que me sujetaba de la mano y me mostraba el camino cuando me perdía, y yo la ayudaba a levantarse cada vez que se tropezaba. Y ahora que murió, que ya no está conmigo, la extraño demasiado.

Entonces, Gemma comprende que no puede entenderlas porque ella no tiene una amiga con la cual hablar como consigo misma.