UN
JUEGO MUY ENTRETENIDO
Lily Evans era una muchacha
pelirroja, de estatura media, de unos grandes y vivos ojos color
verde almendrado, encantadora sonrisa, tímida, pero con mucho
carácter, voluntad de hierro y muy orgullosa. Aquel año
era su último año en el colegio Hogwarts, y ya estaba
en el tren, pues había llegado pronto para reservar unos
asientos a sus amigas.
- ¡Sus, Anna! ¡Aquí!-
exclamó contenta al ver a sus amigas, que la estaban
buscando.
Las aludidas la vieron y entraron en el compartimiento,
contentas.
- ¿Qué tal las vacaciones, Lil?-
preguntó Susan March, la mejor amiga de Lily, que tenía
el pelo castaño, los ojos color miel, la piel muy pálida
y sensible, era un poco más alta que su amiga, pero a penas se
notaba, un temperamento demasiado fuerte, era bastante fuerte
físicamente, siempre lucía una testarudez increíble
y era extremadamente orgullosa.
Anna Send, por lo contrario, era
la más baja de las tres. Tenía el cabello castaño
claro, pero ahora que había acabado el verano, lo tenía
algo más rubio por el sol. Ella poseía unos ojos
azulados, una timidez adorable, era muy callada y no tenía
apenas carácter, pero sí una gran personalidad, que
hacía que las pocas veces que se enfadaba lo hiciera de una
forma algo exagerada.
- Nada nuevo- respondió Lily algo
desanimada-. La estúpida de mi hermana me ha hecho pasar un
infierno de vacaciones. Es insoportable. Descubrió mi insignia
de premio anual e intentó tirarla por el retrete.
Lily
había ganado el premio anual aquel año, pero a nadie le
había extrañado, pues los Slytherin nunca lo ganaban,
los de Hufflepuff, la chica porque se pasaba la vida babeando por los
merodeadores y Diggory bueno, Diggory era Diggory, de Ravenclaw, a la
chica le sucedía lo mismo que a la de Hufflepuff y al chico
era porque estaba un poco amomiado. En cuanto a Remus, el otro de
Gryffindor, porque era un merodeador.
Se pasaron un rato cambiando
impresiones sobre el verano, y justo antes de que el tren arrancase,
la puerta de abrió. Las tres ocupantes se volvieron y lo que
vieron provocó que la risa ante una anécdota del verano
de Anna se apagara de repente. Allí estaban tres de los
merodeadores, mirándolas de una forma extraña.
James
miró a Lily a los ojos, pero ella esquivó su mirada. El
joven de 17 años no pudo evitar pensar que la joven estaba muy
guapa aquel día. Sirius le lanzó una mirada algo
resentida a Susan, pero fue él el que bajó la vista
ante la mirada directa de la joven. Remus y Anna evitaron por todos
los medios mirarse, pues ellos habían sido novios casi todo el
curso anterior y al final del todo, se habían enfadado por
algo que ninguno de los dos recordaba, pero los dos seguían
sintiendo algo el uno por el otro.
Tras pasar unos segundos, el
encargado de romper el hielo fue Sirius, todavía mirando hacia
abajo, molesto por la mirada directa y algo maliciosa de Susan:
-
Esto... el resto del tren está lleno, este es el único
compartimiento que queda con algún espacio- dijo esto en voz
baja, pero no lo suficiente para evitar que las tres ocupantes lo
oyeran.
- ¿Y qué quieres que hagamos? ¿Por
qué no os vais al colo de Quejicus a consolaros?- preguntó
irritada Susan, aunque parecía dirigirse sólo a Sirius.
Lo cierto es que Susan y Sirius nunca se había llevado bien,
pero el año pasado Sirius le había gastado una de sus
bromas y ella se había enfadado más que nunca con él.
-
Bueno, es que habíamos pensado que si no teníais ningún
inconveniente, como en vuestro compartimiento hay sitio, podríamos
quedarnos aquí- dijo James dirigiéndole a Lily una
sonrisa adorable.
- Pues resulta que sí que tenemos algún
inconveniente- replicó Lily, mirando con dureza al muchacho de
pelo azabache.
Tanto Remus como Anna permanecían callados,
pero ambos estaban intentando recordar porqué estaban
enfadados.
- ¿Por qué Pettigrew no está con
vosotros?- preguntó con curiosidad Susan.
- Está con
su novia Nicole, de Hufflepuff- respondió James, como enfadado
por desviar el tema.
- Pero como el compartimiento no es vuestro,
tenemos tanto derecho como vosotras a quedarnos aquí-
sentenció Sirius, sentándose al lado de Susan, que lo
miraba con cara de querer asesinarle.
James y Remus lo imitaron y
se sentaron en la otra parte del compartimiento, pero con sumo
cuidado de colocarse "estratégicamente" delante de Lily y
Anna.
- Está bien- dijo Lily con resignación,
consciente de que era la más serena, pues Remus no parecía
dispuesto a hablar-. Hagamos una tregua, pero sólo por
hoy.
Los tres chicos asintieron conformes. Lily miró a sus
amigas, que no parecían muy conformes. Tras meditarlo unos
instantes, Susan también asintió. Todos miraron a Anna,
suplicantes. Ésta, tras un largo suspiro, comprendiendo su
derrota, también asintió, al tiempo que el tren
arrancaba.
Pasaron unos largos minutos en silencio, mientras se
miraban unos a otros y pensaban en lo mucho que habían
cambiado en un solo verano. Susan, que miraba con los labios
apretados a Sirius fue la encargada de romper el hielo aquella vez.
-
¿Jugamos a algo?- propuso sin mucha convicción.
De
repente, los ojos de Lily brillaron de una forma extraña.
-
¿Por qué no jugamos a beso, prueba, pregunta o prenda?-
propuso muy animada de repente, pero justo después de decirlo,
pensó que no debería de haberlo hecho.
- ¿Qué
es eso?- preguntó desconcertado Sirius, mientras tanto James
como Susan también miraban a la pelirroja sin entender, pues
era un juego muggle. En cambio, Anna que era hija de muggles, sabía
de qué se trataba y Remus, que era sangre mestiza
también.
Lily, a la que no le apetecía jugar si
James también jugaba, pues sabía que sus amigas podrían
ordenarle hacer algo que ella no quería, se resignó
cuando Anna les explicó el juego. Los lindos ojos azules de
Sirius fueron lo que brillaron entonces.
- ¡Yo quiero
jugar!- empezó a hacer pucheros, por lo que Susan estuvo a
punto de reír, pero luego recordó que estaba enfadada
con él y se controló.
Todos estuvieron de acuerdo en
jugar, por lo que Lily acabó cediendo. El primero, por
petición expresa fue Sirius
- ¿Qué quieres?-
le preguntó Anna, pues las chicas eran las encargadas de
escoger lo que tenían que hacer.
- Quiero beso- respondió
sin dudar Sirius, con carita de niño bueno, por lo que Susan
le lanzó una mirada de advertencia a su amiga, que ésta
prefirió ignorar y en sus ojos se dibujó una sonrisa
maliciosa, parecida a la de una psicópata.
- Tienes que
besar a... Susan- dijo Anna despacio y claro.
- ¡¿Qué?!-
preguntó horrorizada Susan, aunque en el fondo ya se lo
esperaba. Sin embargo, en el rostro de Sirius se había
dibujado una traviesa sonrisa, como si ya se esperase que Anna dijera
aquello-. ¡NO PIENSO MORREARME CON ÉSE!
Todos
contemplaban divertidos la escena, mientras Susan parecía muy
furiosa y enrojecía por momentos.
- Lo siento, Susan, son
las normas del juego- dijo Sirius muy serio e intentando parecer
horrorizado también, pero una traviesa sonrisa demostraba que
estaba... ¿contento?
Susan miró suplicante a Lily,
como rogándole que hiciera algo para impedir que Sirius la
besase (N.A: ¡Qué tonta! Quien pudiera...). Lily se
limitó a asentir con la cabeza, confirmándole que tenía
que hacerlo. Susan miró a los ojos a Sirius. No podía
negar que era muy guapo y tenía un cuerpo impresionante, pero
le irritaba su comportamiento mujeriego y verlo con su novia semanal.
Pero tenía que hacerlo... ¿Por un estúpido
juego? ¡Por el amor de Dios!
Sirius se le acercó,
ante la expectación de sus amigos y las miradas divertidas de
Lily y Anna. Sirius podía oler la fragancia del perfume de
Susan, que era muy rica y Susan podía ver brillar a los ojos
de Sirius de una manera extraña. Sus labios se unieron,
mientras el corazón de Susan se aceleraba de una manera que
nunca había hecho en besos anteriores. Sirius notó el
contacto de sus suaves labios y notó algo extraño
dentro de él, algo que nunca había notado en ningún
de los besos que antes había dado (N.A: Y eso que eran
muchos...) y profundizó el beso, a lo que la muchacha le
correspondió. Susan deseó que el tiempo se parase en
aquel momento, que el mundo dejara de existir... Y de pronto, se dio
cuenta de lo que estaba haciendo.
Susan rompió el contacto
con los labios de Sirius bruscamente que la miró, confuso. Su
rostro, que por unos momentos había tenido una expresión
indefinida, se tornó indiferente y se fue a sentar junto a sus
amigas. Sirius también se sentó sin dejar de mirarla,
ante la mirada curiosa de sus amigos.
Ahora era el turno de Anna.
Y Lily era la encargada de elegir qué haría su amiga,
pero ella que tenía algo más de tacto, sabía lo
que de verdad debía de hacer. Anna eligió prueba.
-
Tienes que...- dijo pensativa. Se le acercó y le dijo algo al
oído, por lo que Anna la miró entre confusa y enfadada.
Sin embargo, ella no rechistó y se puso de pié, ante el
asombro de los demás, pues no sabían lo que pretendía.
Anna, algo roja de vergüenza se acercó a Remus, tomó
aliento y habló con un susurro vergonzoso casi inaudible, pero
todos los ocupantes la alcanzaron a oír:
- Remus, yo quería
que supieras que tienes el mejor culo que he visto en mi vida- y más
roja que un tomate, se dio la vuelta y se sentó entre sus
"amigas" que se reían como locas.
Remus miró a
Anna, que estaba muy roja y movió los labios, para que sólo
ella le entendiera, diciendo: "Hablamos luego", con lo que logró
que una dulce sonrisa se dibujara en el rostro de la joven.
Ahora
le tocaba a James, que miró suplicante a Susan, que era la
encargada de decidir qué hacía. Tras meditarlo unos
momentos, eligió pregunta.
- A ver...- pensó
detenidamente-. ¿Qué es lo que sientes por Lily?
Lily
miró a su amiga con cara de querer asesinarla, mientras James
miraba al suelo, algo azorado. ¿Cómo expresar lo que
sentía por la pelirroja con palabras? La amaba. ¿Debía
decírselo? Aquel no era el momento ni el lugar, pero menos la
compañía. Intentó decir lo que sentía,
pero de un modo más sutil.
- Pues... Lily para mí es
muy especial... y esto...- Lily lo miraba con expresión de:
"Ya, voy yo y me lo creo". James se enfureció y decidió
confesarle allí, delante de todos, que la amaba.
En ese
momento que James estaba dispuesto para soltar la bomba, la puerta
del compartimiento se abrió.
CONTINUARÁ...
Weno, spero q os aya gustao y q ayais disfrutado leyendolo. Este es mi primer fic en esta pag, no sean malos y dejen reviews... Besos!!
