-*Hogwarts express*-
1 de septiembre de 1998, era el primer día de clases en la reconstruida escuela Hogwarts de magia y hechicería.
Entre los alumnos, tanto viejos como nuevos se respiraba un ambiente de felicidad y paz, si Voldemort Londres era un lindo lugar para los magos.
Una rubia con aretes de rábano, collar de corchos de cerveza y un hermoso anillo en el dedo esperaba impaciente en su compartimiento.
-Luna… ¿a quien buscas?-Preguntó Hermione levantando la vista de "El quisquilloso" que se vendia mucho después de la guerra.
-No, nadie, solo a Neville…
-Si claro, ¡Neville! -Dijo Ron
Él sabía la verdad, no supo como fue, pero Ronald Weasley y ella era ahora excelentes amigos, desde que él decidió que Luna sería su confidente, ya que su mejor amiga era ahora también su novia.
Y Luna no pudo contenerse y le contó todo con respecto a Draco, desde lo que pasó en la mansión Malfoy hasta el día de la batalla.
Claro, el literalmente explotó, su primera reacción la recordaba muy bien…
-¡¿Con un hurón Luna? ¡¿Con la serpiente con facha de hurón?
Le costó aceptarlo, pero al final lo hizo, e incluso le prometió que intentaría ayudarla.
Aunque no era muy discreto que digamos…
-Si Ron, a Neville…
Draco arribó a King´s Cross poco antes de las once, iba solo, ya que no le permitieron a su madre salir de la casa a despedirlo.
Desde que llegó al anden 9 3/4 supo que algo no iba bien…
Él iba listo para las burlas, incluso gritos o que lo agredieran físicamente, pero en vez de eso solo escuchaba algunos murmullos mientras se dirigía al tren, claro, nadie lo ayudó con el baúl, pero aparte de eso, todo el mundo parecía ignorarlo
Al parecer todos saben que no delaté a Potter…- Pensaba
Caminaba por el tren, intentando buscar un vagón vacio, mientras pasaba escuchó más murmullos, y algunos niños de once o doce años salian de su vagón para verlo de cerca.
Luna lo había visto llegar a la estación ¡no pudo alegrarse más! A penas y notó cuando llego Neville y le dio un tierno beso en la mejilla.
El tren salió de la estación, ahora Luna no apartaba la mirada de la puerta, con la esperanza de ver al menos un segundo a Draco cuando pasara frente a su vagón.
Unas horas después Hermione les recondó a ella y a Ron que debían ir al vagón de prefectos, cuando sus amigos le preguntaron a Luna si era prefecta ella dijo con toda sinceridad.
-Si, lo soy, en la guerra mataron a la antigua prefecta, así que necesitaban un remplazo…
Ella hablaba tranquilamente de la muerte era algo normal después de todo, sus amigos no dijeron nada ya que estaban acostumbrados a su forma de hablar.
Mientras ella caminaba detrás de Ron y Hermione iba con una energía renovada, ya que reconrdó que Draco también era un prefecto, y podría verlo por unos minutos.
-¡Auch!
Ron acababa de darle un codazo en las costillas, por tercera vez
-¿Por qué lo hiciste?
-Si no quieres que todos se enteren de lo tuyo con el hurón ¡deja de verlo asi!
Le habló en un susurro, aún estaban en el vagón de los prefectos, ella apenas y pudo presentarse con el otro prefecto de su casa Anthony Goldstein, era prefecto desde su quinto año, era hijo de muggles por eso había regresado a cursar su último año ahora a salvo.
Solo pudo decir su nombre y un "hola" antes de que los prefectos de Slytherin entraran.
Draco y Pansy Parkinson, a pesar de que sus miradas ya no eran de arrogacia o superioridad (bueno, la de ella un poco) su aspecto era el mismo, tenían ese mismo aire de grandeza.
Desde ese momento ella sólo tuvo ojos para él, hasta que Ron la regresaba a la tierra.
Pero él tenía razón, tendría que dejar de ser menos obvia, todo era secreto, o almenos por un tiempo.
En su cabeza el plan ya comenzaba a tener forma, para empezar intentaría estar con Draco en las rondas de prefectos, y tendría que investigar si la sala de Menesteres aún funcionaba.
También estaban las salidas a Hogsmeade, sabía gracias a Harry que las salidas de Draco estarían reguladas por el ministerio, pero ese era un problema menor.
Después de la junta de prefectos Draco regresó a su compartimiento donde estaban algunos Slytherins que como él ya había cambiado su forma de pensar, menos Pansy Parkinson.
Ella cambió solo un poco, pero aún se creía superior a casi todos.
No dejó de hablar todo el trayecto sobre como sus padres la obligaron a volver a Hogwarts para "limpiar el honor de la familia" Draco pensó que de no estar ya comprometido tal vez los hubieran casado al día siguiente de la guerra.
Draco recordó ese pequeñísimo problema, ¡él estaba comprometido! Había visto a Astoria en la estación, pero no se atrevió a hablarle y ahora que lo recordaba ella se intentó acercar a él.
Y lo peor; Luna no lo sabía ¿Cómo reaccionaría? No sería una muy buena noticia para ella… ¿Cómo se lo diría?
Decidió decírselo a la primera oportunidad de hablar con ella a solas.
Luna tenia los ojos en Neville y Ginny, que jugaban Snap explosivo, pero su mente estaba en otro lugar, según sus cálculos faltaba poco más de una hora para llegar a Hogwarts y poner en marcha la primer parte de su plan.
Pero necesitaría mucha ayuda…
