Harry Potter y sus personajes no me pertenecen
Prólogo
Era un día cálido y soleado, de esos que últimamente ya no se veían. Eran tiempos difíciles, la gente no salía, ya no se confiaba tan fácilmente por miedo a que te pudieran traicionar o a que otro este bajo el imperius, y a diario la población mágica temía que algún familiar fuera el siguiente en caer muerto en esta cruel guerra. En ese momento existían dos bandos. Los que estaban a favor de la luz, prácticamente la llamada Orden del Fénix; y los que estaban a favor del nuevo régimen, el régimen de Lord Voldemort, apoyado por los temibles mortífagos. Eran tiempos de oscuridad, pero eso iba a cambiar, y todo empezó en un pequeño hospital en las afueras del valle de Godric.
-¡James, James! ¡Para YA! Todo va a salir bien-dijo una persona de cabellos y ojos dorados, que llevaba ropa desgastada y físicamente se veía algo viejo, a pesar de que era bastante joven.
-¡Pero cómo quieres que me este quieto Remus! Mi hijo va a nacer ya- dijo una persona apuesta, con ropa cara, expresión por lo regular algo arrogante, gafas redondas, ojos color avellana, y cabellos negros y muy desordenados debido a las muchas veces que había estado tratando de arrancarse el pelo por preocupación en las últimas horas- ¿Y si no soy buen padre?¿Y si no me quiere? ¿Y si no sé que hacer? ¿Y si...
-¡PARA YA! Por supuesto que te va a amar, y vas a ser un estupendo padre- y con cara irritada se volvió a una persona alta, bastante apuesta, de cabello negro, ojos azul eléctrico, y de apariencia aristocrática que estaba caminando de un lado a otro sin parar, luego se sentaba, daba golpes impacientes con el pie, y se volvía a parar- Sirius, pareciera que vas a ser tu el que va a dar a luz…
-¿Por qué se tardaran tanto?, cómo es posible que no me hallan dejado pasar, ¡YO, el mejor amigo de los padres de Harry!- dijo con el ceño fruncido- Merlín, nadie debería dejarme en este estado, ¡me van a salir arrugas! Pero que ingratos, cabezas huecas, con aire de que pueden decidir todo…
Fue interrumpido por un sanador que se acercó y dijo: ¿Quién es el padre del niño?
El sanador no pudo evitar alzar una ceja divertido cuando los tres adultos se pararon sin dudar, incluido Remus, quien no pudo ocultar su nerviosismo.
-Yo soy- respondió un irritado James, viendo de reojo a sus dos mejores amigos, pasando su cara rápidamente a una con ansiedad- ¿Ya puedo pasar?
-Por supuesto, sígame.
Una hora después el doctor permitió pasar a Remus y Sirius, mostrando a un James completamente diferente, sus dos amigos se miraron de reojo, James tenía una luz en sus ojos que nunca habían visto, tanto cariño y amor dirigidos al pequeño bulto que tenía en los brazos.
-Quiero que conozcan a Harry James Potter- dijo con una voz llena de orgullo, pasándoselo primero a Remus.
Cuando Remus lo cargó, sintió como su parte lobuna reconoció al pequeño bebe como parte de la manada, como su cachorro, y él pudo ver por qué, era simplemente la cosa más hermosa del mundo, ya podía ver unos mechones de pelo que claramente iba a ser el legado de James. James se preocupó por un instante cuando los ojos de Remus se habían vuelto de un color más oscuro, pero después de unos instantes sus preocupaciones se despejaron cuando vio su gran sonrisa.
Después le toco el turno a Sirius, quien nervioso lo cargo, e inmediatamente se maravillo con el pequeño humano que vio. Estaba dormido, pero sintió una conexión con ese pequeño. Se sorprendió, pues sintió tanto amor como nunca había sentido antes, nunca tuvo la mejor de las familias, después de todo, y que ahora sintiera casi un amor paternal hacia el niño…
Ahora le tocó a James y a Remus ver sorprendidos. La expresión de Sirius, juguetona y superficial que siempre llevaba, cambió por una llena de cariño y fascinación.
-Sirius, Lili y yo habíamos decidido el que seas el padrino de nuestro hijo- dijo con una sonrisa.
-¿Yo?- dijo muy sorprendido- ¿Hablan en serio?
-Por supuesto, no nos imaginamos a alguien mejor, sé que lo protegerías con tu vida
-Yo... Vaya…-tuvo dificultades para tragar saliva- muchas gracias, pueden estar seguros de eso- dijo con una tímida sonrisa, y volvió a ver a Harry. Alzó un dedo para tocarlo, y sintió una mano pequeñita agarrando firmemente su dedo. Volvió a sentir su corazón llenarse por ese niño, Merlín, es tan lindo pensó, tenía una expresión adorable en su cara dormida, una nariz fina y respingona como su madre y sus mejillas ligeramente rosadas.
James volvió a tomar a su hijo en sus brazos, y recordó la primera vez que lo vio…
Por fin había abierto la puerta, y vio a Lili acostada y cansada, pero con una hermosa sonrisa en su cara. Se acercó inmediatamente.
-Mira James, mira a nuestro hijo…
Él se acercó y lo que vio le quitó el aliento. Por primera vez no pudo pensar claramente…
Su bebe
Su hijo
Harry James Potter
Su Harry
Cuando su mente se despejó un poco, vio al bebe más hermoso del mundo, y cuando lo cargó en sus brazos con mucho cuidado, como si tuviera miedo de romperlo, el bebé abrió los ojos. Eran los ojos de su Lili, unos grandes ojos verdes esmeralda, viéndolo a él por primera vez con curiosidad e inocencia. El sintió como su corazón se apretaba casi dolorosamente de tanto amor que sentía y soltó el aire que había estado reteniendo todo este tiempo sin darse cuenta.
-Es... eres hermoso Harry, yo soy tu papa cariño- dijo con tanta emoción que hasta el mismo se sorprendió- Lily, te amo tanto…- dijo con los ojos brillantes-, ¿puedes creer que este sea nuestro hijo Lili?, es demasiado maravilloso para serlo…-dijo con un nudo en la garganta- Te amo tanto Harry.
-Lo se- dijo con un suspiro- es tan increíble, es demasiado perfecto- dijo con una sonrisa que solo una madre puede tener- Los amo tanto a los dos, es una bendición.
Jamás en su vida había sentido tanto amor. Y en ese momento James supo que lo iba a dar todo por él. Por su hijo, que se había vuelto lo más importante en su vida. No solo iba a estar ahí para él en todas las cosas que había pensado antes, en su primer vuelo, consentirlo en exageración, en su primer palaba, magia accidental, su primer paso y la primera vez para ir a dejarlo al expreso de Hogwarts. Ahora eso le parecía tan superficial… él le daría todo, su amor, su tiempo, todo. Estaría ahí escuchando cada problema, preocupación, aspiración, calmando cada sueño, riendo con él pero también llorando con él, aplaudiendo cada logro y diciéndole lo orgulloso que estaba aun cuando fracasara, e iba a amar cualquier defecto que tuviera, aunque para sus ojos no fuera uno.
-¿Cómo es posible amar a una persona tanto?- dijo Lili, viendo la interacción de sus amigos y esposo con su hijo en silencio.
-No lo se Lili- dijo James con un suspiro, y volteando de nuevo a un bebé en sus brazos le susurró- Pero de algo estoy seguro Harry, cuando conocí a tu madre nos teníamos el uno con el otro, pero ahora, sólo con verte y sentirte por primera vez, lo tuvimos todo.
