Disclaimer: Hellsing no me pertenece le pertenece al gran Khota hHirano. Solo me pertenece esta historia y algunos personajes que aparecen en la misma.


Color Escarlata

Capitulo. 1

Era una noche de luna llena, los integrantes de Hellsing, a excepción de Walter, estaban en una misión que, según el reporte era peligrosa, en esta ocasión deben deshacerse de un vampiro de mayor categoría que los anteriores, por dicho motivo y razones aún no muy bien aclaradas, la gran Hellsing ha decidido apoyar, cosa que preocupa a Walter y Alucard. Hicieron equipos de dos personas para así abarcar más terreno y tal vez encontrar más rápido a su objetivo. Seras y Pip se dirigieron al Oeste y Alucard e Integra al Este. Caminaron por unas horas sin éxito. - ¿Cree que lo encontremos amo? – Exclamo Alucard agotado de la caminata. – Eso espero, si no todo esto será una pérdida de tiempo. – Alucard e Integra avanzaron unos metros más sin éxito alguno, era tarde y tendrían que volver a la mansión antes del amanecer. – Alucard, lo mejor es buscar a Seras y El capitán Bernadotte y regresar a casa. – Exclamo ella guardando su espada en la funda que colgaba en su costado izquierdo. Pero al instante de que esta fuese guardada un ser la ataco repentinamente, haciéndola caer y dar unas vueltas en el suelo pero, a pesar de tan fuerte caída esta seguía consiente, pero no conseguía moverse. Por lo cual Alucard automáticamente se colocó frente a ella para protegerla. – Amo, ¿Se encuentra bien? – Integra alzo la vista un poco y contesto entrecortadamente. – De-Deshazte de ese idiota…. ¡Es una orden! – Alucard formo una sonrisa maligna, y rápidamente saco dos pistolas su legendaria Casull y su apreciable Jackal apunto al desconocido de cabellos largos y castaños, el cual repentinamente comenzó a reír burlonamente y sin preocupación alguna, acto que enfado por completo a Alucard. -¿De qué ríes mocoso? – El tipo rio por unos segundos más hasta que hizo una seña, repentinamente aparecieron dos individuos más, una mujer de cabello largo y negro y un niño de aparentes 12 años. – Mire, mejor lárguese, o quiere morir usted y su amiga. – Exclamo burlonamente el hombre que causo una risa de parte del Nosferathu. – Bromeas ¿Cierto? – Alucard ataco al hombre, pero valla sorpresa que obtuvo, ya que el hombre de uno de sus bolsillo saco una daga con la cual logro hacer que Alucard soltara la Jackal para después lanzarla lejos, acto seguido le propino un buen golpe y le derribo al mismo tiempo que colocaba un pie en su espalda para que no se levantase. – Hmp… que lento eres. – La mujer se acercó a integra y la tomo por el cuello de la camisa levantándola del suelo. - ¿Podría asesinarla yo? Tú tienes suficiente diversión con ese. – Dijo burlonamente mientras veía a Integra con una sonrisa burlona. – Haz lo que sea solo deshazte de ella. – La mujer observo unos segundos a Integra, hasta que en el rostro de Integra se formó una sonrisa burlona. - ¿Por qué sigues jugando? Alucard, ya eh dado mis órdenes así que date prisa. – Exclamo ella mirando a Alucard fríamente. – Si, mi amo. – Al instante Alucard se convirtió en una materia negra que se escurrió entre los pies del vampiro, se colocó tras él y volvió a materializarse. -¿Qué rayos? ¡Un vampiro! – Exclamo impactado. - ¿Te parece? Jajaja apenas lo notas no eres más que un chiquillo sin experiencia, no te diste cuenta desde un principio, no eres más que un humano con colmillos. – Alucard lo atravesó con su mano y lo volvió polvo, cuando de pronto un grito se oyó alado de él, era el niño que, al ver a su padre desecho grito de miedo y dolor, el chico se calmó un poco y corrió a tomar la daga que había quedado sobre el montículo de polvo, la tomo y huyo adentrándose al bosque. – Hmp… que cobarde. – Alucard tomo nuevamente su Casull y apunto a la mujer que agarraba tan atrevidamente a Integra.- Te aconsejo que sueltes a mi amo, te hare sufrir si no lo haces ahora. – La mujer llena de pánico soltó a Integra y volteo rápidamente para encontrarse frente a frente con el Casull. – Gracias, y adiós. – Jalo el gatillo y volvió polvo a la mujer. – Te aconsejo no te vuelvas a tardar tanto como hoy, de lo contrario te hare comer ajo durante los próximos 10 años. – Exclamo levantándose con dificultad, por lo cual Alucard ayudo a que se levantara. – Debe admitirlo cuando Walter y usted leyeron el informe esto sonaba a diversión, pero fue muy aburrido. – Alucard volteo a todos lados buscando su Jackal pero no la veía por ningún lado. - ¿Amo, no vio en qué lugar cayo mi Jackal? no la veo por ningún lado. – Ella negó con la cabeza y Alucard se alejó a buscarla un poco más lejos hasta al fin perderse de vista, cansada y adolorida Integra opto por sentarse unos segundos a esperar si Alucard volvía o Seras y el Capitán los encontraran. –Ah, por favor ¡Alucard date pri…! – Algo hizo que La Hellsing callar, el chico que anteriormente había huido, o bueno eso era lo que habían pensado, había subido a un árbol que estaba tras de Integra había lanzado la daga, mas sin en cambio no llego a tocarla alguien o algo lo había detenido, pero ¿Quién? Alucard no estaba cerca de ella y los demás no se encontraban ahí, fue rápido y no había logrado ver nada de quien la había ayudado solo sentía unos cabellos que rozaban su cabeza, cabellos de color entre morado y blanco, bastantes largos como para que la rozaran, a primera impresión supuso era una mujer por su cabello tan largo pero, al levantarse aun con dificultad y voltear se encontró con un hombre de espaldas con una larga gabardina negra y un traje del mismo color , solo lograba ver sus manos la derecha sujetaba una larga espada y la izquierda tenía la daga, la cual era sujetada con dos de sus dedos. – Pequeño ser inferior, atado a una inmortalidad momentánea, lleno de ira y tristeza ¿Por qué no bajas? Te ayudare a ponerle fin a ese sufrimiento, si te resistes y peleas te matare de la manera más cruel que me sea posible. – A pesar de palabras tan duras su tono de voz era amable y comprensible, solo quedaba una pregunta ¿Quién era él? - ¿Bajaras de ahí? – Exclamo nuevamente, por lo que el niño bajo tranquilamente, no planeaba atacar con tan dura advertencia, se posó frente al hombre, el acaricio su cabello y rápidamente y tratando de que no le doliese lo atravesó con su espada haciéndolo polvo.- ¿Quién rayos es? – Exclamo Integra lo más bajo que pudo cosa que no surtió efecto puesto que el giro la cabeza en dirección hacia ella. – lamento el haber aparecido de esa manera pero no había tiempo de presentaciones. – Volteo completamente, sus ojos eran color carmesí muy fuerte y brillante, a los cuales le hacían compañía un par de colmillos blanquecinos que dejaba ver en su amplia y alegre sonrisa. - ¿Quién es, que hace aquí? - Repitió nuevamente, por lo que tuvo de respuesta instantánea una leve reverencia. – Mi nombre es Yukito Dracul. – Integra abrió los ojos como un par de platos ¿Dracul? Él era algo de Alucard, pero, ¿Qué? – Tepes, ya veo eres integrante de tan llamativa familia. – El hombre sonrió nuevamente y saco un listón gris con el que amarro su larga cabellera. – No me sorprende mi familia se hizo ''llamativa'' por Vlad, bueno no soy especial en ese familia puesto que no fui reconocido solo me pusieron el apellido pero fui un hijo fuera de matrimonio no fui tomado en cuenta en ese relato Jejeje. – Rio levemente y vio a Integra que aún estaba sorprendida. – Me encantaría seguir con mi relato, pero no es el lugar adecuado, ¿Qué ocurre me tiene miedo? O por qué tan repentino silencio. – La Hellsing volvió en si apenas comprendía el hecho de que Alucard tuviera un hermano, y apenas entendía como había llegado hasta Londres. - ¿Eh? No nada en lo absoluto. – Respondió un poco más calmada pero adolorida por la caída cosa que claro no demostraría. – Si no le molesta ¿podría decirme su nombre? Bueno quiero saber a quién ayude. – Exclamo divertido. – Ah sí, mi nombre es Integra Hellsing. – Yukito la miro asombrado obviamente reconocía tal apellido. - ¿Hellsing, eh? Eres claro una descendiente del gran cazador Abraham Van Hellsing, me enorgullezco de conocerle, su familia es legendaria por la hazaña de El gran Van Hellsing. – Amplio un poco más su sonrisa. - ¿Bueno, vino sola aquí? – Integra negó con la cabeza pero antes de poder articular palabra Alucard apareció se interpuso entre ambos y la hizo bruscamente hacia atrás. - ¿Quién eres tú? Contéstame inmediatamente, si no quieres salir lastimado ¿Quién eres? – Alucard quien al fin había encontrado su Jackal la saco y apunto directamente a la cabeza de Yukito. Mientras Seras y Bernadotte se acercaban a ellos, Seras al ver que su maestro estaba a punto de atacar a ese ser desconocido para ella y escuchar a lo que Alucard exigía una respuesta corrió hasta ellos y se puso enfrente de Alucard. – ¡M-maestro! Cálmese, esto debe tener una explicación razonable baje su arma, no es necesaria la violencia. – Dijo Victoria rápidamente mientras se colocaba frente a Alucard intentando bajar La
Jackal que sostenía. – Bueno, eso contesta mi pregunta Lady Integra viene con dos Vampiros y un humano. – Yukito rio un poco divertido ante la situación en la que se había metido sin querer. – Vera, yo la rescate de una muerte segura, y créame que si me dice esto porque piensa que la dañaría se equivoca no me atrevería, puesto que la acabo de conocer, y si dice que es su amo explíqueme una cosa, ¿Qué hacía usted, cuando la atacaron? Que yo recuerde quien sujeto esto, fui yo. – Un cambio repentino se mostró en Yukito tal como lo había conocido Integra serio y de duras palabras así era como le hablaba Alucard, ante tal acto de violencia tan repentino su humor se había vuelto diferente al de minutos antes. – No me respondas con otra maldita pregunta, o me obligaras a matarte. – Exclamó enfadado el Nosferathu mientras hacía a un lado a Seras. - ¡Contesta de una vez! ¿Quién eres? – Yukito comenzó a reír sin razón aparente cosa que confundió tremendamente a Alucard. - ¡Que mal humor el suyo! Intentaba verme serio, pero creo que no lo logre. – Dijo riéndose y con una gran sonrisa, todos menos Integra estaban igual o más confundidos que Alucard por la actitud de ese ser tan peculiar. - ¡No estoy jugando! – Bufo Alucard amenazadoramente. – De acuerdo te lo diré, mi nombre es Yukito ¿Contento? – Alucard bajo su arma y lo miro enfadado. - ¿Yukito, que? – Repitió. – Mm.… eso es algo que no puedo decirle por el momento Pero vera yo no necesito saber su nombre lo sé a la perfección muchos vampiros que eh conocido lo saben, usted es el Legendario Alucard, o mejor dicho Drácula – Dijo un poco serio. – Sí que interesante, dime ¿Cómo llegaste aquí? – Yukito guardo su espada en su funda que colgaba de su costado derecho. – Buscaba donde quedarme, pero era tarde y me quede dormido en aquel árbol. – Señalo un árbol que quedaba justo enfrente de donde estaba Integra cuando la iban a atacar. – Estuve despierto todo el dia, estoy cansado llegue hace unas horas de Transilvania, ¡Ah! Que descortés, lo lamento, déjenme presentarme, Soy Yukito. – Hizo una leve inclinación en dirección a Seras y Bernadotte. – E-él es Capitán Bernadotte y yo soy Seras Victoria mucho gusto. – Exclamo la draculina con una sonrisa nerviosa. - ¿Una draculina? ¡Magnifico! Hace años no conocía una. – Exclamo Yukito sonriendo. – Bueno ¿Qué haces aquí? ¿Porque has abandonado Transilvania? – Pregunto Alucard harto de tantas niñerías. – Ya no había nada para mí ahí, pensé que en Londres encontraría algo interesante y me encontré al famoso Alucard y a una descendiente de Van Hellsing, es un honor conocer un descendiente de tan famoso hombre. – Yukito sonrió frente a Alucard pero, a Alucard no le agrado oír nuevamente el nombre de su captor. – Eres bastante amarg…- De un instante a otro Yukito cayó al suelo inconsciente sin razón alguna. – Alucard ¿Le hiciste algo? – Exclamo Integra al ver al hombre en el suelo. – No, pero mejor para mí, vámonos o puede despertar. – Alucard gurdo su arma y se dio media vuelta con ansias de abandonar ese lugar tan estresante para él. – Alucard, cárgalo, no lo dejaremos aquí, es una orden, Seras tu ve a el árbol que señalo y busca alguna pertenencia que pueda haber. – Alucard se dio media vuelta con cara de enfado. – Debe de estar jugando, no lo conoce apenas sabe quién es y no sabe de sus intenciones. – Alucard volteo a ver al bulto en el suelo con un semblante de desprecio y enfado. – Alucard, ya te lo dije es una orden, aparte el me salvo creo que se lo debo. – Alucard muy enfadado tomo la gabardina de Yukito y camino arrastrándolo de una manera cómica y pesada. – Alucard, dije cárgalo. – Alucard bufo con pereza y cargo a Yukito como si fuese un costal sin importancia alguna. – Victoria, ¿encontraste algo? – Seras apareció con una maleta grande llena de hojas y ramas. – Si, encontré su maleta por un momento pensé que era broma so de haberse dormido en el árbol. – Integra, Seras y Pip rieron un poco para después dirigirse a la mansión.


Bienvenida de nuevo, Sir. Integra. – El mayordomo abrió la puerta y alzo la vista para ver a Integra pero se encontró con Alucard enfadado cargado a Yukito quien seguía inconsciente. – Alucard, ¿Quién es él? – Integra entro y volteo a verlo. – Mañana te lo explico Walter, estoy cansada como para hablar. – Subió las escaleras y se fue a su habitación. - ¿Dónde se supone que lo tengo que llevar? No pienso cargarlo hasta que despierte, apenas lo soporto despierto y no quiero cuidarlo como si fuese una niñera. – Walter miro por unos segundo a Alucard y recordó que en un cuarto de las mazmorras aún estaba la cama que era de Seras. – Sígueme Alucard, pero explícame quien es el. – Bernadotte se fue a su habitación y Walter, Seras y Alucard bajaron hacia las mazmorras. – Bueno Alucard ¿Quién es? – Es Yukito, no nos dijo apellidos ni nada, pero a mi Amo le afecto la caída que tuvo y sus neuronas se dañaron, decido darle asilo hasta quien sabe cuándo. – Walter suspiro fatigado, ante tan poca información. – Bueno, Sir. Integra me lo explicara mañana, con más detalles. – Abrió una puerta y el y Alucard entraron dejando a Seras asomada en la puerta. – M-maestro, ¿Qué pasara cuando despierte? – Alucard dejo a Yukito en la cama sin cuidado alguno y camino hacia Seras, se paró a su lado y acaricio su cabeza. – No lo sé, y para serte sincero tampoco me importa. – Camino unos pasos y se detuvo. – Ah... Seras. – Exclamo si darse vuelta. – Si, ¿pasa algo? – Quédate en esta habitación hasta que despierte. – Siguió su camino dejando a Seras enfadada. - ¡¿Q-que?! ¡¿Por qué yo?! ¡Maestro! ¡Aghhh! – Entro a la habitación y Walter le entrego el control del ataúd/cama. – Que pase buena noche Srita. Victoria. – Exclamo fatigado mientras salía de la habitación. – Igualmente Walter. – La joven draculina avanzo con pesadez hacia una silla de madera que se encontraba en la habitación, coloco su cabeza sobre la mesa y comenzó a pensar en cosas como ¿Quién era realmente este tipo? ¿Cuáles eran sus apellidos? ¿Qué tenía que a su maestro no le simpatizaba?


Fin del primer capitulo, espero haya sido de su agrado tuve que reeditarlo puesto que tenia sus detalles feos que la verdad eran completamente nescesarios corregir, espero les guste esta segunda edicion tanto como a mi me gusto escribirla, ire mejorando con el tiempo agradesco a quine me hizo esa correxion, prometo ir mejorando con el tiempo, al igual que tambien espero les guste esta historia.

Hasta la proxima, se despide, Bunny State