Lamentablemente, no soy dueña de ningún personaje conocido, excepto los OC (son evidentes), que si les gustan, siéntanse libre de copiarlos o hacer lo que se les dé la gana con ellos :) los presto.

Disfrútenlo

Un sueño perturbador

No sabía dónde estaba, sólo había oscuridad.

Lentamente, el taiyoukai abrió los ojos, para descubrir que estaba en el claro de un bosque, justo como cuando salía a patrullar sus terrenos del oeste de Japón, o como antaño, cuando perseguía a Naraku en compañía de Jaken y Rin. De eso, algo más que una década.

¿Cómo había llegado ahí?

Precisamente, Sesshomaru divisó a Rin, sentada bajo un árbol, estudiando la flor que tenía en su delgada mano. Calculaba que, por ahora, Rin debería haber cumplido unas 20, quizás 21 primaveras, aunque no sabía su cumpleaños. No estaba seguro si incluso ella lo sabía.

Sorprendido, sintió como sus cara iba formando una sonrisa, ya que él no había pensado siquiera en sonreír. Ni siquiera se sentía feliz ¡y menos ahora! ¡Sonreír era mostrar cierto grado de emoción! ¡Debilidad!

Aún mayor fue esa sensación de sorpresa, cuando notó, que, sin siquiera haberlo pensado, mucho menos comandarlo, sus pies se empezaron a mover hacia Rin, al mismo tiempo que estiraba su brazos hacia ella, como en un amago de abrazarla.

¡¿QUÉ DIABLOS ESTABA PASANDO? El Lord comandaba a sus pies que se detuviesen, pero éstos no obedecían. Tampoco había desaparecido esa abominable sonrisa, que, según él, enturbiaba sus aristocráticas facciones.

Pero el golpe de gracia para toda esta extrañísima situación, fue cuando, anonadado (nunca se había sentido tan perplejo en su larga vida) se escuchó decir a sí mismo:

-Rin, eres hermosa.

Sesshomaru no salía de su asombro. ¿¡En qué extraño universo paralelo se encontraba, que extraño demonio (irónico, él era uno) lo estaba poseyendo! El Lord ya no sabía qué pensar, odiaba sentirse desorientado, pero más aún odiaba lo desconocido (para él todo era conocido), odiaba las emociones, y por sobre todo, encontraba asqueroso el amor entre youkais y simples y débiles humanos… Y RESULTA QUE TODO LO QUE ODIABA ESTABA AHÍ, FRENTE (o más bien dicho "en") ÉL.

El broche de oro vino cuando 'dijo':

-Te amo

Esto le era inconcebible, mientras ella le devolvía su cumplido con una radiante sonrisa, él se acercaba cada vez más.

La mente del youkai trabajaba a mil por hora, la cual comandaba que se diera la vuelta, que pusiera su expresión inmutable, que desmintiera ambas declaraciones y que se fuera, sin importar lo desconcertada que dejara a Rin. Pero no había caso

Ya estaba a una peligrosamente cerca distancia de ella, cuando todo se oscureció, se volvió confuso…

Y despertó.

"Afortunadamente, todo fue un sueño" dijo para calmarse, al sentir un sudor frío correr por su nívea frente… todo había sido tan desagradablemente raro y odioso.

Reflexionó sobre esa pesadilla (sueño no podía ser) y sobre el posible significado de ésta. Rin se había unido a él hacia unos 10 años o más, una cantidad de tiempo que para sus estándares era mínima, casi insignificante. Luego de derrotar al hanyou Naraku, decidió volver al Palacio del Oeste, suyo por herencia de su honorable padre, Inu No Taisho. Decidió traerla con ella, principalmente porque ella lo había cuidado sin razón alguna luego de que su estúpido medio hermano casi lo matara. Luego de devolverle la vida con la espada que lo protegiera de ese ataque, Tenseiga, ella lo siguió, al ser su aldea destruida, sus padres asesinados tiempo atrás, y ser maltratada por los de su especie.

La había ayudado por generosidad… no, eso era una debilidad ¡Un taiyoukai como el no mostraba debilidades! Lo había hecho por nobleza y honor, para devolverle el favor que ella le había hecho. Rin lo había seguido devotamente, hasta que decidió dejarla en la aldea de InuYasha para que conviviera con otros humanos (recomendación de la anciana Kaede). 3 años después se encontraba frente a él, diciéndole que quería volver, volver a esas largas jornadas de caminatas, a esos lindos momentos. Y así fue.

La había llevado al enorme palacio (junto con Ah-Un y Jaken), donde le dio la mejor educación disponible y la había visto crecer… era su protegida… pero de ahí a ser lo que algunos youkais pensaban que eran: una odiosa relación, totalmente inaceptable; había un GRAN paso. La estimaba y quería, pero no como compañera…

Sus pensamientos fueron interrumpidos por Keiko, una inuyoukai de grandes ojos verdes y un cabello naranja como el fuego, que a pesar de aparentar sólo 35 años, había sido su cuidadora cuando el Lord todavía era un cachorro, y lo conocía como a nadie. Ahora atendía a Rin.

-Niño (acostumbraba llamarlo así), el desayuno está listo, todos te esperan…- cuando se conoce a alguien toda la vida, uno sabe cuándo está alterado, y eso ocurrió con ella - ¿Estás bien, querido? te notas… exaltado (decir que el gran Sesshomaru estuviera asustado significaría una muerte segura)- dijo, a pesar de que el único cambio aparente en la expresión de éste eran unas pupilas más dilatadas y una frente levemente mojada.

Sin decir palabra alguna, Sesshomaru se levantó elegantemente y se dispuso a bajar.

Se hizo una nota mental de no comer lo que sea que hubiera comido la noche anterior.

EH! luego de mil intentos y de leer mil instrucciones, por fin lo subí! espero que lo disfruten, porque créanme, queda mucho más! dejen reviews a ver si les gustó, porque es mi primer cuento :D