Hola gente de Fanfiction, aquí estoy para contribuir a Kingdom Hearts con un pequeño fic de aproximadamente tres capítulos sobre Sora y Riku que es mi pareja favorita de este videojuego (mi segunda pareja es Axel y Roxas ¬w¬). Sin más que decir les dejo el rimer capitulo n.n
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"La obscuridad invade todos los corazones que son corrompidos por el odio y la locura, y, por desgracia, el tuyo no es la excepción"
Aquellas palabras procedían desde el fondo de mi corazón, esparciendo su eco por mi cuerpo, resonando cada vez con más fuerza mientras miraba el atardecer acompañado de Sora y Kairi, aunque finalmente habíamos regresado a las Islas Destino después de dos años no me sentía tranquilo en lo más mínimo. Sabía de sobra que aquella momentánea paz era pasajera y que yo sería el culpable de lo que pasara ya que aun había obscuridad en mi corazón, aunque ahora era mínima nada me aseguraba que no podría verme invadido por ella…
-¿Riku?- Sora me miraba me miraba interrogante al igual que Kairi a sus espaldas- ¿Estás bien?
-Si- me apresure a responder mientras cerraba mis ojos y colocaba mi mano sobre ellos, aparentando cansancio-. Es solo que estoy algo fatigado
-Bueno- al abrir de nuevo los ojos Sora se había bajado del árbol torcido donde acostumbraba sentarse y ahora ayudaba a bajar a Kairi- Entonces regresemos a casa.
De reojo observe como al bajar Kairi se acercaba por accidente más de la cuenta a Sora, sonrojándose al igual que él. Verlos me enfermaba. Carraspee la garganta, haciendo que se separaran nerviosamente al darse cuenta de que los había mirado.
-Adelántense- dije al pasar a su lado- quiero ver algo antes
-Te acompaño…- exclamo Sora
-No hace falta- respondí sin detenerme- los veré mas tarde.
No los quería ver juntos, aun después de tanto tiempo Sora aun la prefería a ella por sobre mí, siempre, desde que ella había llegado a la isla las cosas empeoraron. Desde niño comencé a odiarla al ver como Sora lentamente se enamoraba de ella, con el paso del tiempo mi odio fue acumulándose y extendiéndose al ver como Sora se relacionaba con otras personas, no podía evitar ponerme de mal humor, por lo cual solo logre que mis sentimientos fueran malinterpretados. Finalmente el odio en mi interior atrajo a la obscuridad, logrando que la isla sufriera las consecuencias al igual que Sora y Kairi. Mi castigo fue el exilio a la obscuridad de mi corazón, confinado a la soledad. Y, cuando finalmente puedo estar de nuevo con Sora, el se va con ella… Fantástico.
Sin darme cuenta termine en la cueva donde se encontraba aquella puerta, mire los dibujos que había en ella hasta detenerme en uno en especial donde estaban Sora y Kairi, fulminándolo con la mirada, suspire pesadamente y me senté en el suelo, recargándome en la puerta.
Si continuaba guardando mis sentimientos en mi interior la obscuridad volvería con más fuerza, e incluso había la posibilidad de que dañara a Sora o algo peor...
Me pase varias horas en aquella posición, pensando en las posibilidades que tenia y las consecuencias, hasta que me di cuenta del entumecimiento de mí cuerpo, me levante maldiciendo la incomodidad del suelo y me dirigí de nuevo a la playa; era una cálida y tranquila noche, la luna llena estaba en lo alto del cielo, iluminando la isla por completo y lo único que se oía era el suave movimiento de las olas al acariciar la arena. En el instante en el que mire el muelle mire la conocida silueta de Sora, sentado en el muelle mientras miraba las estrellas, al instante pude escuchar claramente aquella voz en mi mente de nuevo: "Él es la causa de la obscuridad de tu interior, mientras continúes estando a su lado la obscuridad continuara aumentando en tu corazón… Si no quieres que eso pase aléjate de él lo más pronto posible."
No podía, mas bien no quería separarme de nuevo de su lado, en todo este tiempo que no pude estar con él sentí como si la razón de mi existencia se esfumara junto con su presencia. Al mirarlo tan tranquilo, ajeno a mi sufrimiento, me pregunte si mi amor por el podría ser correspondido o si ser sellado en lo más profundo de mi corazón; sin atreverme a contestar aquellas preguntas me acerque con lentitud hasta donde él estaba, tratando de tranquilizarme.
-¿Qué haces aquí, Sora?
Él se sobresalto al escuchar mi voz y al instante se giro.
-¡No me asustes así!- me reprocho fingiendo estar enojado- No quería dejarte solo aquí, además de que quería hablar contigo.
Sus palabras me tomaron desprevenido, en silencio me senté a su lado.
-Ha pasado mucho tiempo desde que estuvimos así- Sora hablo suavemente mientras me sonreía.
-Así es, ya había olvidado lo tranquilo que puede ser esta aburrida isla.
-¿Todavía piensas eso?
-Sí, pero prefiero quedarme aquí por un tiempo.
-¿Qué? ¿Acaso piensas irte?
Asentí; no tenía otra opción más que mentirle para que las cosas fueran más rápidas.
-¿Por qué?- coloco una mano en mi hombro mientras me miraba fijamente.
-La obscuridad aun reside en mi interior- explique, no todo tenía que ser una mentira-Trato de evitar que algo te pase en el futuro.
-Pero tú ya controlas esa obscuridad, ¿no es así?
-No es tan fácil, Sora. En mi corazón aun hay obscuridad, y nada me asegura que pueda seguir controlándola de esta forma si el odio en mi interior crece.
-¿Pero qué es eso que tanto odias?
No respondí, permanecí en silencio mientras miraba fijamente el mar.
-Dímelo, Riku- me pidió tomándome del brazo, llamando mi atención- Puedes decírmelo, después de todo, somos mejores amigo, prometo guardar el secre…
-No es así- susurre, interrumpiéndolo. A estas alturas me era imposible verlo solo como mi mejor amigo, el era mucho más importante para mí y nada podría cambiar ese hecho.
-¿Eh?
Finalmente me gire, quedando frente a frente con nuestros rostros a escasos centímetros, al darse cuenta de nuestra cercanía Sora trato de alejarse pero se lo impedí al tomarlo de la nuca y acercarlo más a mí, nuestros labios se encontraron en un suave e inocente beso, sus labios eran suaves y cálidos, tal y como me lo había imaginado tantas veces, después de unos momentos sentí sus manos sobre mi pecho, alejándome de sus labios, logrando molestarme, tomo su rostro con mi mano y lo bese de nuevo esta vez recargando mi cuerpo en el suyo, con lentitud logre recostarlo, conmigo encima de él, el trato de hablar pero tome la oportunidad e introduje mi lengua a su boca, disfrute unos segundos de la humedad de su saliva y después me separe.
-Me es imposible pensar en ti solo como mi mejor amigo.
Me levante y camine con rumbo a la selva, había actuado instintiva y precipitadamente.
"¿Qué has hecho? Has arruinado todo…" Logre escuchar la voz de mi mente.
-Cállate- ladre introduciéndome en la obscuridad de la selva.
¿Por qué yo?
¿Qué es lo que Riku había visto en mí?
Él ha sido mi mejor amigo desde que tengo memoria, pero aun así la noche anterior me había declarado de forma explícita que yo le gustaba, nunca note el cambio, e incluso llegue a pensar que me odiaba y que ese odio se había convertido en oscuridad. Que equivocado estaba.
-¡Sora!- Grito Kairi, logrando que me sobresaltara- ¡Baja de las nubes y pon atención!
Estábamos en la sala de su casa estudiando para mi próximo examen de admisión, Kairi llevaba varias horas tratando de explicarme un problema de matemáticas, pero por más que trataba de concentrarme no lograba prestarle atención.
-Lo siento- fue lo único que se me ocurrió decir.
-¿Por qué estas tan distraído? ¿Paso algo con Riku?
-Yo…No…B-Bueno- me sonroje al recordar lo que había pasado la noche anterior.
-Sora, ¿No me digas que Riku finalmente te confeso sus sentimientos?
¡¿Qué?!
-¡D-D-De que estás hablando, Kairi? No digas tonterías
-Vamos, tú eres el único que no se había dado cuenta antes.
Baje la mirada, sintiendo como el sonrojo subía por mi cuello hasta mi frente mientras asentía. Esto no podía ser verdad.
-¿Y qué le respondiste?- Kairi parcia realmente interesada.
- Él se fue antes de que dijera algo.- escuche como suspiraba pesadamente.
-Típico de él…
-Por favor ayúdame Kairi- le suplique mientras alzaba la vista y tomaba una de sus manos entre las mías.
-¿Qué quieres que te diga? Tienes que saber lo que sientes por él…
-Ese es el problema- la interrumpí mientras soltaba lentamente su mano- es tan repentino, estoy muy confundido.
-Mmm- guardo silencio por unos minutos-¿Él hizo algo mas además de confesarse?
-Bueno el no me dijo sus sentimientos con palabras, el me…Me… Me b-b-beso…-confesé, muriéndome de la vergüenza.
Pero ella ni se inmuto.
-¿Y qué sentiste?
-Esa clase de cosas no se preguntan- respondí
-Ya no somos niños, Sora. Y además tú fuiste el que me pidió ayuda.
-Ya, está bien. Sentí, más que nada, confusión.
-¿Te agrado?
-¡Kairi!- exclame sintiendo como me sonrojaba violentamente, pero ella espero pacientemente mi repuesta- N-No estoy seguro, solo sé que si hubiera sido otra persona me habría enfadado.
Ella rió suavemente.
-Tus sentimientos son muy puros, Sora, no tardaras mucho en descifrarlos por ti mismo. Pero será mejor que no tardes mucho, Riku no es de las personas más pacientes que conozco.
Ambos reímos.
-Gracias, Kairi- susurre sintiendo como levemente me ruborizaba.
-No debes agradecer, para eso están los amigo- me sonrió tiernamente, después tomo unas hojas y me miro muy seria- ahora que hablamos, ya no te distraigas y resuelve este problema como te dije.
Una hora después me despedí de ella, cabe destacar que con una terrible jaqueca, y me dirigí a mi casa, preguntándome porque Riku no me había buscado en todo el día, cuando de repente la idea de que él me esperara en casa me hizo estremecer, aun no podía darle una repuesta así que guie mis paso hasta la playa, pensando en el único lugar en donde no me encontraría tan rápido.
Al atardecer negros nubarrones se aproximaban con lentitud a la isla, acompañados de truenos y rayos, alertando al pueblo de que una tormenta se aproximaba. Apresure el paso, quería llegar a casa antes de que la tormenta comenzara.
-¡Riku!- escuche que gritaban mi nombre a lo lejos, era Kairi, quien corría hacia mí completamente sola.
-¿Qué sucede? -pregunte- ¿No estaba Sora contigo?
-Estaba, se fue de mi casa hace horas…- tomo aire y continúo- Su madre me llamo para saber donde estaba, por lo que creí que estaría contigo…-se vio interrumpida por un fuerte viento que choco contra nuestros cuerpos.
-¿Ya buscaron por todas partes?
-Así es, nuestra última esperanza eras tú.
-¡¿Dónde se abra metido ese idiota?!- al instante me vino a la mente el único lugar donde a nadie se le abría ocurrido buscar.
Salí corriendo con rumbo a la isla, sin decirle nada a Kairi, rogando que estuviera a salvo.
Ay, no puedo evitarlo, Sora es tan inocente que me da diabetes!
Es el primer fic en el que intercambio narradores así que me interesa mucho su opinión: fue malo, fue bueno, le falto sexo, fue pésimo, espero la conti, estoy abierta a toda clase de crítica :3
Gracias por leer, en unos días subo a segunda parte…
