*NOTA*
Síp… pasó, finalmente se me dio por rehacer mis primeros caps. Que tenían este formato anterior de guión, quería dejarlos así como estaban para ver mis avances, pero ya que va a pasar lo que va a pasar, pues, pues, mejor lo dejo todo como listo, así que, eso es todo, tal vez añada algunas cosas…
Cap. 1 Anti-Espíritus.
Era de noche Shidou estaba cansado pues como muchos otros días, este había sido agotador, normalmente la rutina de Shido consiste en despertar, preparar el desayuno para todos los espíritus y luego ir al colegio, luego de esto y de pasar clases volvía a casa a descansar y luego a preparar la cena, pero esta vez Tohka le había pedido salir en una cita, bien hasta allí normal, pero las gemelas Yamai junto con Miku y Yoshino, se pusieron celosas y pidieron también salir en una cita, y el pobre Shido estuvo en varias citas a la vez y luego para aumentar tuvo que hacer la cena.
Esta era la razón de su profundo cansancio y de que quisiera dormir hasta tarde en el fin de semana, pero bueno un sueño es bueno ¿verdad? este no era el caso, tuvo un sueño extraño.
-"¿Dónde estoy? ¿Qué es este lugar? ¿Por qué no veo nada?" –Shidou preguntaba mirando a su alrededor muy confuso.
- "Shido un gusto conocerte finalmente, me presento ante ti en un sueño pues si me manifiesto en tu realidad temo causar daño". –Es una voz, en el lugar, pero… no se puede sentir exactamente el origen.
- "¿Eres un espíritu? Pero tu voz es masculina ¿Acaso también hay espíritus hombres?" –Shidou sabía que cosas como estas no sucedían a menudo.
-"No Shidou, yo soy un anti-espíritu, antes de que comiences a preguntar… hay cosas que hacer, quisiera quedarme a charlar, pero mi tiempo aquí en tu sueño es limitado, bien ahora son como las doce de la noche, sé que estás cansado, pero esto es de suma importancia necesitamos encontrarnos ahora, veme en la puerta de tu colegio".
Shido despertó sudando de sueño y a pesar de que no creía que un sueño pudiese ser real, recordó que en este mundo sucedían cosas muy extrañas, estaba lloviendo, claro ¿Por qué no? Dio un suspiro, se vistió y salió en dirección al colegio, entonces al llegar allí vio un montón de hojas elevarse como un pequeño huracán y en medio de ese huracán apareció un chico, tenía cabello negro y apariencia de quince años, aunque su físico mostraba a alguien robusto, como los chicos que van al gimnasio muy seguido, además, su ropa era extraña, una chaqueta, no tenía camiseta y usaba unos jeans algo opacos y rotos, Shido se acercó a él y le habló.
- Hola, ¿Eres tú? –Shidou se acercó dudoso al chico, pero debido a su vida actual, sabía que no podía tomarse las cosas a la ligera.
-Hubiese sido divertido que no hubiese sido yo, pero sí soy yo el anti-espíritu mi nombre es… Víctor, y he venido para hacerte una propuesta que no podrás rechazar, te propongo que seas mi portador.
-Espera ¿Portador? –Todo sonaba tan extraño, ¿Anti-Espíritus? ¿Portadores? ¿Qué ocurría aquí?
-Bien, debería explicarte todo desde un inicio, bueno Shidou… los anti-espíritus existimos desde el mismo tiempo que los espíritus y somos fuerzas opuestas, buscamos su destrucción, bueno al menos yo lo hacía, hace unos cuantos días detectamos una fuerte energía proveniente de la inversión de algún espíritu, fui enviado para investigar el suceso, pero cuando llegué Tú ya habías resuelto el problema de tu amiga Tohka, desde entonces los seguí sin que me vieran y aprendí que con tus métodos los espíritus podrían dejar de ser malvados, entonces perdí el odio hacia ellos, incluso me gustaría ser su amigo, pero yo era solo un explorador, la verdadera avanzada de destrucción llegará en menos de una semana, con la intención de destruir a tus amigas, no puedo permitirlo, entonces decidí manifestarme en tu mundo, pero al ser mundos diferentes y además que soy el anti-espíritu más débil no pude soportar el cambio, es por eso que tengo que buscar un portador, el cual me invoque para ayudarlo, como los ángeles de tus amigas, ahora Shido eres el único humano al cuál le podría pedir esto, claro que no te obligaré a ello… al menos por ahora.
-Si decido ayudarte, tú me ayudarás ¿Verdad? ¿Y tendrán que sellar mis poderes? ¿Me darás poderes? –Shidou tenía que asegurarse de todas las cosas que le importaban, no debía meter la pata.
-Sí Shido, te ayudaré, no tendrán que sellar tus poderes, sí te daré poderes, ahora escúchame, te llamé a esta hora porque desactive la maquinaria que te rastrea en Ratatoskr para que podamos irnos a entrenar a una isla, el problema con la fusión que tendremos que realizar es que ambos perderemos cierto control de nuestro cuerpo, por lo tanto si estamos aquí podrías herir a personas que quieres, así que no es un riesgo que estés dispuesto a correr ¿O me equivoco? Bueno de todas formas me necesitas, el aura de los otros anti-espíritus dañará a los espíritus, si logramos fusionarnos bien mi aura podrá contraatacar a su aura, además de que conozco cómo operan nuestros enemigos.
-Acepto tu propuesta, quiero ayudar a mis amigas, solo déjame despedirme de ellas. –Debía avisar lo que pasaba, por si algo salía mal, si bien las cosas eran raras… si tenía razón, entonces las cosas se complicarían, no podía poner en riesgo a nadie.
-Lamento decirte que no podrás despedirte, si saben de tu partida te buscarán y en la fusión las dañaremos como te había contado. –Shidou suspiró, aparentemente su plan no iba a resultar.
-Entiendo, entonces vamos a ello, que quiero salvarlas. -¿Qué otras opciones tendría? Además… de necesitarlo, no sería tan difícil rastrearlo, tenía su celular en el bolsillo. Un huracán de hojas los envolvió y ambos desaparecieron.
A la mañana siguiente en la casa de Shidou, la mayoría de los espíritus que Shidou había sellado, Tohka, Yoshino, Kotori, Yuzuru, Kaguya y Miku se hallaban en la sala, ellas habían esperado el desayuno que Shido preparaba todos los días, pero Shido no aparecía:
-Ya son las siete y Shidou no ha despertado. –Kotori ya se estaba preparando para despertarlo, a su estilo normal.
¿Creen que siga durmiendo? –Tohka miraba incesantemente las escaleras para ver si bajaba.
-Probablemente ayer entre todas las citas agotamos mucho a Darling.
-Observación. Aun así Shidou siempre hacía los desayunos.
-Q-quizás esta vez lo cansamos demasiado. –Yoshino baja la cabeza apenada y miraba de reojo a todas.
-Bien, dejémoslo descansar un rato más, pero ¿les parece si vamos a desayunar a un restaurante? Ratatoskr invita. –En realidad Kotori tenía la mente en su restaurante familiar, muchas de las presentes ya lo sabían.
-Eso suena bien, bien pensado Kotori, pero necesitaran más que un solo desayuno para calmar mi hambre.
-Observación. Kaguya, por eso está tan subida de peso.
-¡¿Eh!? ¡Qué no estoy subida de peso!
-Bien cálmense las dos luego volvemos y le traemos algo a Shido. –Se notaba que Kotori tenía unas ganas inaguantables de ir lo más rápido posible, todas notaron eso y asintieron.
Entonces todas salieron de casa en dirección a un restaurante para desayunar, pero aunque nadie se atrevía a decirlo a todas les extrañaba que Shidou no hubiese bajado, sí era cierto que ayer lo habían hecho cansar mucho, pero ni siquiera bajó al oír la conversación que todas habían tenido, y eso que habían hablado con un volumen elevado para que Shido las escuchara, el desayuno pasó y las chicas decidieron dar un paseo por la ciudad, para comprar ciertos ingredientes pues tenían planeado pedirle un platillo de restaurante para cenar a Shido, al llegar a casa sin embargo…
-¡Shido! Ya llegamos. -Un silencio le respondió a Tohka.
-Es imposible que siga durmiendo ya casi es la hora de cenar, además que nosotras no almorzamos por ir de compras. –Kotori sonaba muy molesta y estaba por subir.
-Yo subiré a despertar a Darling. -Todas ya conocían ese cuento y ya no creían en lo que Miku decía respecto a Shidou, entonces todas siguieron a Miku al cuarto de Shidou, pero al entrar…
-Asombro. Shido no está aquí.
-Es verdad, ¿Dónde se habrá metido Shidou?.
- No lo sé Kaguya, pero… mejor, busquen a Shido en toda la casa y en la casa que les construimos, es una prioridad, pues de no encontrarlo nos quedaremos sin cenar. -Todas asintieron y se pusieron a buscar a Shidou por toda la casa y la casa de los espíritus también, pero fue en vano, no había señales de Shidou.
-¿Dónde pudo haber ido Shido? –Tohka agachaba la cabeza con tristeza.
-Quizás despertó y como no nos vio a ninguna se preocupó y salió a buscarnos.
-Yoshinon tiene razón… Conociendo a mi hermano, es probable, de todas formas me pondré en contacto con Reine para ver si contactó a Ratatoskr.
La puerta se abrió de repente, todas menos Kotori, que estaba hablando con Reine, bajaron rápidamente para ver si Shido había llegado, pero en realidad la chica que estaba allí era Natsumi, otra de los espíritus sellados por Shido, la cual podía cambiar de apariencia a sí misma y a otras personas, sus ojos y cabello eran verdes.
-Eh, chicas ya llegué, pero esta es una bienvenida muy extraña… ¿Y Shido? –La niña tenía una edad y apariencia similares a Yoshino, pero quería aparentar ser más madura de lo que era.
-Pensábamos que eras él, no lo vimos durante todo el día. –La desilusión golpeó más duro a Tohka, que bajó aún más la cabeza.
-Oh no, espero que esté bien. – dijo Natsumi en un tono más preocupada… ella había salido por una revisión en el Fraxinus, pero… también amaba a Shidou.
Malas noticias chicas. -dijo Kotori mientras bajaba de las escaleras.
-¿Qué sucede, Kotori?. –Tohka estaba ya alistándose para otra decepción.
-Reine dice que al vernos salir sin Shidou se preocupó y que estuvo monitoreando la casa todo el día y Shidou no apareció en las imágenes, Además tras tener esta información se puso a revisar todas las grabaciones de la casa desde ayer siendo la última vez Shidou en ser visto anoche al llegar con nosotras, además a eso de la media noche las cámaras dejaron de funcionar y el rastreador de Shidou dejó de funcionar.
-Eso quiere decir que algo pasó en esa hora, allí fue cuando el problema ocurrió ¿Qué habrá pasado? –Natsumi como siempre trataba de parecer la más madura del grupo, pero sus rodillas le temblaban.
-Subamos a ver el cuarto de Darling una vez más, para buscar alguna pista.-Todas estuvieron de acuerdo y al subir al cuarto Kotori descubrió un detalle, que no había visto antes.
-Esto no me gusta, algo anda mal.
-Pregunta. ¿Descubriste algo Kotori?.
-Onii-chan nunca deja su cama sin arreglar, puesto que le gusta el orden, esta desacomodada, eso no es buena señal.
-Chicas, Yoshino descubrió que la ventana está abierta. –Dijo la marioneta mientras acariciaba la cabeza de Yoshino.
-Eso es imposible Shidou siempre cierra todas las ventanas para que no entre frío en la noche….
-Kaguya tiene razón… pero… ¿Y si salió por la ventana?
-¿Qué dices Natsumi? Shido jamás habría salido por una ventana. –Dijo Tohka mientras desordenaba todo el cuarto en busca de pistas.
-Observación. Si ese fuera el caso, justificaría la razón de que la ventana no estuviese asegurada, pues al salir no habría podido cerrarla.
La cama está desarreglada, es imposible que Onii-chan hiciese eso, además nadie escuchó nada. –Kotori insistía en el asunto de la cama. Miku entonces pensó y se asustó, todas la miraron y ella dijo suavemente.
-¿Y si alguien entró y se llevó a Darling en la noche? Fue desde adentro de la casa y salió por la ventana, entonces justifica la ventana abierta, luego al ser Darling llevado por la fuerza no pudo arreglar la cama. -Todas, se asustaron con la idea, pero las piezas encajaban.
-¡Si alguien se ha llevado a Onii-chan lo voy a destruir! –Entonces recapacitó lo que acababa de decir y se sonrojo, las chicas rieron un poco, pero todos los espíritus la apoyaban pues Shidou era alguien muy querido para ellas y no dejarían que nadie lo lastime.
-Pero ¿Quién quisiera llevarse a Shido? –Natsumi miraba desde la ventana la calle.
-Mana, su hermana sanguínea. –Dijo Kotori algo molestia.
-Tobiichi Origami. -Dijo Tohka con más molestia.
-K-Kurumi-san… Dijo Yoshino recordando lo ocurrido con ella.
-El DEM. –Dijo Miku, que sabía de primera mano cómo eran.
-Todos ellos son posibles culpables del hecho, sugiero que busquemos a Origami primero, pues ella siempre estuvo obsesionada con Shido. –Dijo Kaguya con decisión y todas asintieron.
