-Loki !- Grité a todo pulmón, todos los días era igual ¡este niño nunca me escucha!
— ¡Ya voy Ma! — Bufe, 10 minutos llevo esperándole, ¿Cuánto tiempo puede demorarse un niño de 7 años en arreglarse para ir al colegio?.
— ¡Loki Granger! — El último grito desesperado, ¡Ya íbamos cinco minutos tarde! — ¡Al fin!.. ¿Que no has visto la hora? ¡Ya vamos tarde nuevamente!— Suspiré con un deje de cansancio, no importaba cuantas veces le dijera eso, siempre demoraba de todos modos — Ven acá — Agarre su chaqueta y se la puse, tome su mano y partimos al colegio.
Al subir al auto, tuve que olvidarme de las leyes de tránsito. Perdón papá, pensé, estaba más que segura de que diría adiós a mi libertad y un gran y caluroso ¡Hola! A las rejas algún transito viera el kilometraje del auto en estos instantes, una triste sonrisa curso mis labios, siempre era así, cada vez que algo me recordaba a ellos, después de todo mi padre se había esmerado en enseñarme todo lo relacionado a esto cuando me compro mi primer auto.
—...Ma? ¡Mione! — Di un respingo en el asiento al escuchar la voz de Loki a mis espaldas.
— ¿Qué ocurre? — Le pregunte mientras lo miraba por el retrovisor y lo único que él hacía era apuntarme hacia al frente, fruncí el ceño y baje mi vista.
— Oh... — Fue lo único que salió de mis labios al momento en sentía la sangre acumularse en mis mejillas —... Esta verde — Dije con una risita, siempre que recordaba a mis padres pasaba esto, me perdía en aquellos recuerdos y me olvidaba de lo demás — Llegamos — Le dije mientras lo ayudaba a bajar de la parte trasera del auto, me beso la mejilla y corrió a la entrada de su colegio.
— ¡Adiós Ma! — Me dijo antes de que comenzara a correr otra vez. Antes de entrara al colegio Loki se giró y me vio con esa mirada. Dios que no sea lo que pienso que es…
— ¡Hermi! — llamó. ¡Demonios! Y justo ese apodo — Hoy tienes reunión a las 5.00, ¡Te quiero! — Dijo rápidamente y desapareció.
Estuve parada...no sé cuanto tiempo para poder procesar aquella información y cuando finalmente acepte lo que había dicho un grito de frustración escapo desde mi garganta.
— ¡Reunión! Lo que me faltaba — Suspire, de todas las cosas que tienes que hacer cuando tu hijo está en el colegio, específicamente esa era la peor de todas.
Todo comenzó cuando vine a inscribir a Loki por primera vez en el preescolar, basta decir que la señora regordeta que se encargaba de los papeles me miro de una forma que no es muy lindo describir, ¿Y que esperaba? Tenía a un pequeño niño de cuatro años que me llamaba mamá, ¡a mí! ¡Que solo tenía 19 años!, nunca me molesto que Loki me llamará mamá, porque lo era ¿no? Yo era su madre. La primera reunión fue la peor experiencia que he tenido en mi vida, literalmente, cuando entre a la sala hubo un enorme silencio, entre rápidamente y me senté en el rincón del último lugar donde recibía miradas furtivas de otras madres que ya tenían una edad "adecuada" para tener un hijo de esa edad, ¡tonterías! En fin, desde ese día las reuniones se convirtieron en un calvario para mí y más cuando me llamaron por primera vez para "hablarme" sobre la conducta de Loki.
Flash Back
— Permiso — Dije mientras entraba al despacho de la Señora McGonagall— ¿Quería hablar conmigo? — Le pregunte mientras ella me indicaba con su cabeza que tomará asiento.
— Si, así es — Comenzó, su tono serio me indicaba que Loki estaba en problemas, ya estaba pensando que castigo ponerle cuando prosiguió — Su — Carraspeo — Hijo, tiene una conducta que no es debida para los niños de su edad — Ok, eso me confundió así que le pregunte:
— ¿Qué quiere decir con eso? — La mire confundida, Loki era un niño tranquilo...bueno, los niños son niños ¿no? Cada cuando hacen sus travesuras.
— El otro día golpeo a uno de sus compañeros — Ah era eso, el ya me lo había dicho.
— Si, lo sé — La Señora McGonagall me miro con reproche.
— ¿Y lo dice así sin más? Esa no es una buena actitud — Insistió, pero lo que venía a continuación colmo mi paciencia — Tal vez que usted sea tan joven no es un gran ejemplo para su hijo, las niñas de su edad no están preparadas para ser madres, ni siquiera son capaces de cuidarse a ellas mismas, ¿Cómo cuidar de un niño pequeño?... — Sentía mi cara roja con cada palabra que la profesora decía ¿Quién se creía ella para decirme que hacer con mi niño?—... pienso que lo mejor es que usted debería encargarle su hijo a alguien con experiencia, ¿Cuándo lo tuvo no pensó en la adopción? Hubiera sido un camino mejor para el niño que una madre inexperta como lo son las jóvenes de su edad y... — Dejo de hablar cuando mi palma voló a su mejilla.
– Nunca he pensado en eso porque él es mío, ¿Quién demonios se cree usted para decirme tales cosas? Puedo asegurarle que soy mil veces una mejor madre que usted misma, permítame hacerle una pregunta, ¿Tiene hijos? — La Señora McGonagall me miraba con perplejidad y solo se atrevió a negar con su cabeza — Eso pensé. Nos vemos en la siguiente reunión Profesora McGonagall. Que tenga un buen día — y Salí con la cabeza en alto, solo para actuar de que nada de eso me había herido, tomando en cuenta de que aun tenia cada una de sus palabras en mi mente, me subí al auto y me puse a llorar como una magdalena ¿Y cómo no hacerlo? Si al fin y al cabo ni siquiera era una verdadera madre.
Fin Flash Back
Si, desde ese momento que la Señora McGonagall me miraba con odio, todos estos años que han pasado, en cada una de las reuniones que hacen a lo largo del año, ¿Pero, qué más da? Ya me acostumbre a la indiferencia de las otras madres hacia mí y al odio de la Profesora de mi hijo, a pesar de que nada de esto es mi culpa, nada es mi culpa.
Con un humor de perros me metí en el auto y fui rumbo a la Biblioteca de Hyde Park, donde trabajaba a medio tiempo. Llegué en tiempo record, me puse tras el mostrador mientras bebía un café y leía un libro de los tantos que estaban desparramados encima de este. Esta era una de las pocas cosas que me gustaba de Hyde Park , un lugar en el que podía pensar y leer un libro sin nada que me molestara, nada excepto cierta persona que justamente tenía en frente estos momentos.
— ¡Hermione Granger! — Me dijo con sus brazos en forma de jarra en su cintura, golpeteando suavemente el piso con sus zapatos de tacón— ¡Me tienes aquí parada desde hace minutos! ¿Dónde demonios esta tu cabeza ahora? — Me regaño, simplemente no la escuche y conteste, tratando de sonar de lo más normal y poniendo una de mis mejores sonrisas fingidas.
— ¡Hola Ginny! — Bufó sonoramente y dejo caer sus brazos a los costados de su cuerpo.
— Ok, ¿A qué hora es la reunión? — Y como siempre, todo el esfuerzo que ponía en esas sonrisas para que se vieran sinceras, aunque sea un poquito, fue en vano. Suspire.
— ¿Tan obvia soy? — Me pregunté a mi misma.
— Si, eres demasiado obvia cuando se trata de eso en particular. Aun no puedo creer que sea tan malo como dices — dijo Ginny. Ginevra Weasley, una chica malévola poseedora de una belleza particular y culpable de que todo aquello relacionado con verme femenina y mi falta de interés en cosas de "chicas jóvenes" se conviertan en mi infierno personal, cabe decir que la quiero mucho y es mi mejor amiga desde años, ¿verdad?
— Si lo es Ginny, créeme — le dije en tono misterioso.
— Esta bien, te creo. Pero vamos ¡dime! — Exclamo con una sonrisa misteriosa— ¿Qué hizo mi querido Loki esta vez para darte las buenas nuevas? — ¡Ha! Ese era otro tema, digamos que Loki siempre sale con algo sorpresivo a la hora de darme la fecha de la reunión, no sé de dónde saca tantas ideas diferentes, estoy empezando a sospechar que cierta pelirroja tiene algo que ver en ellas.
Aun recuerdo lo que hizo el mes pasado para anunciarme la fecha tan esperada (nótese el sarcasmo) de todos modos, le quedo delicioso...
Flash Back
Era un día hermoso,templado, típico en Londres. Últimamente Loki estaba, Umm, "demasiado" cariñoso, no me malinterpreten, el siempre es cariñoso, pero esto era algo sospechoso, aun así, lo deje pasar.
Pasamos casi toda la mañana en el patio trasero de la casa jugando a la escondida, pero luego Loki se aburrió alegando de que era tedioso jugar solo nosotros dos, si claro, solo porque iba ganando. El resto de la tarde la pasamos entre películas, vimos El Rey Leon, es la preferida de Loki, le encanta las canciones de timon y pumba, así que ahí estábamos cantando a todo pulmón, luego se pudo cariñoso y empezó a hacerme mimos y decirme lo mucho que me quería, otro punto para mis sospechas. Al cabo de la película, Loki se ofreció para hacer la cena, si, un niño de siete años se ofreció para hacer la cena, ¿increíble? No lo creo. Así era él. Le deje todos los implementos listos en la cocina, solo haría pastel y yo lo estaría supervisando. Al empezar la decoración me mando a sentar a la encimera
— Mamá ve a sentarte, yo quiero decorarlo ¿Sí? — Y juro que nunca más dejare que Ginny se junte con mi hijo, porque al momento en que le iba a decir que no comenzó a mirarme de una forma que solo pudo haber aprendido de mi querida pelirroja. ¡Aggh! ¿Cómo puede uno resistirse a eso? Es tan persuasiva?
— ¡Esta bien!, cualquier cosa me dices eh — Le dije mientras me alejaba y me sentaba en uno de los pisos, sonreía mientras veía a mi pequeño hacer esas cosas, y es que para ser tan pequeño se manejaba muy bien en la cocina. En eso cerré los ojos y comencé a recordar cuando yo ayudaba a mamá a hacer la comida, nunca me regañaba cuando tiraba alguna cosa y tampoco...
— ¡Mamá! — Abrí los ojos rápidamente y vi a Loki frente mío sonriendo burlón — Aquí está tu pastel — Me beso la mejilla y se bajo de la encimera — ¡Espero te guste, te quiero mucho mami! — Y salió corriendo por la puerta. Estaba conmocionada por eso, hasta que recordé el pastel, lo mire ¡Y claro! Todo encajo como un maldito rompecabezas. Dos palabras, dos malditas palabras era la única decoración que este tenía y yo sabía perfectamente que significaban "Mañana 5.00"
— Te quiero mucho mami — Remedé — Maldito tramposo… — Susurre por lo bajo — ¡Ya verás Loki!— Grite a la nada mientras salía de la cocina para comenzar la más grande guerra de cosquillas de la historia.
Fin Flash Back
— Mhm, la verdad, esta vez no fue nada elaborado — Gracias a Dios — Solo me lo grito desde la puerta de su colegio — Me encogí de hombros ante la mirada divertida de Ginny— ¿Sabes? Creo que el chico me tiene miedo — Le decía mientras apoyaba mis codos en el mostrador y me inclinaba hacia delante — Cada vez que me va a decir esa fecha lo hace lo más lejos posible de mi o simplemente hecha a correr — Me quede pensativa por un momento hasta que escuche la risa de Ginny.
— ¿Quién no te tendría miedo? Solo basta ver tu cara o escuchar el grito de desesperación que lanzas cuando el pobre te anuncia la reunión — Dijo como si fuera lo más lógico del mundo, ¡Claro que no doy miedo! ¿O sí?, rodé mis ojos.
— En fin —Suspire— Querida Ginn — Utilice el tono más dulce de voz para decir eso — ¿Qué demonios estás haciendo tu acá a estas horas? — Ginny nunca venia tan temprano a la biblioteca, siempre me venía a buscar a la hora de mi salida, ya que ella tiene su propia tienda,y aunque parezca raro teniendo en cuenta su forma de vestir y la forma en que trata de arreglarme Ginny es propietaria de una tienda nada mas y nada menos que de deportes! en fin, como decía siempre viene a la hora de mi salida para ir a buscar a Loki.
— ¡Oh Dios, lo olvidaba! — Puso una expresión de horror, parecía que lo que sea que se le estuviera olvidando era de vida o muerte — Mione, hoy no podré ir contigo a recoger a Loki — Ok, eso me asombro, Ginny amaba a Loki y siempre aprovechaba cualquier oportunidad para estar con él, es más, ¡Le encantaba ir a recogerlo al colegio! — He quedado para almorzar con el hombre más encantador que he conocido— Puso uno expresión soñadora que jamás había visto en ella y suspiro totalmente embobada — ¡Es el amor de mi vida Mione! — Prácticamente grito eso y en sus ojos azules había un brillo especial que nunca había visto. Sonreí por la felicidad que destilaba mi amiga.
— Ok, pero me contaras todo ¿me escuchaste?— Le dije apuntándola con mi dedo índice.
— ¡Claro! Todos los detalles que quieras — Me guiño un ojo y sonrío — ¡Nos vemos luego Mione! — Se despidió de mí agitando su mano al salir de la biblioteca. Suspire.
— Ok, ahora, a ordenar esto — dije posando mi vista en los libros que tenía esparcido por todo el mostrador. Tome algunos y los puse en sus estantes respectivos, así paso la mañana prácticamente.
Llegue al colegio quince minutos antes, así que mientras esperaba a Loki me quede dentro del Audi escuchando música en mi Ipod, solo para relajarme y poder afrontar lo que me esperaba esta tarde. La canción mas reciente de Il Divo resonaba en mis oídos hasta que oí un pequeño golpeteo en la ventana me gire rápidamente para ver a Loki parado fuera de mi puerta. Baje inmediatamente del auto y me puse a su altura para besar su mejilla.
— Hola peque, ¿Qué tal el colegio? — Hizo una mueca de desagrado cuando le dije peque, odiaba que lo llamara así, pero a mí me encantaba hacerlo rabiar.
— ¡Bien! — Me dijo emocionado mientras se acomodaba en el asiento trasero — Sabes Ma, hoy llegó un nuevo profesor y ¿Adivina qué? — No me estaba empezando a gustar a donde llegaría esto.
— ¿Qué? — Pregunte siguiéndole el juego.
— ¡Será mi nuevo profesor!
Ya lo recuerdo, mi querida Profesora McGonagall (nótese el sarcasmo) estaba embarazada y tenia estos meses para mejorarse. Aun siento escalofríos recorrer mi espalda cada vez que la recuerdo, si las miradas matasen, yo estaría muchos pies bajo tierra. Un profesor nuevo, ¡Perfecto! Ahora tendría otra persona a la cual debería ignorar, lo que me faltaba.
— Hoy te quedaras con la Señora Umbridge— Y antes de que empezara a replicar seguí diciendo — Tía Ginn...no está disponible en estos momentos — Una sonrisa divertida comenzaba a cursar mi rostro, Ginny, Ginny, Ginny. No te salvaras de mi interrogatorio, ¡No Señor! Esta más que claro que tengo que saber que paso con Míster Encantador.
— ¿La Señora Umbridge? ¡Pero Hermi! Es tan aburrida, además, ¡Siempre me hace alimentar a sus feos gatos! — Se cruzó de brazos y empezó a hacer pucheros.
— ¡Vamos! No te pongas así, solo será por un rato, no es mi culpa que no te puedas quedar con Tía Ginn en estos momentos, ella estará ocupada con su Príncipe Verde — Dije de forma divertida para aligerarlo un poco, aunque rectifico, ¡Se ve tan adorable cuando se enfurruña! — Te prometo algo — Dije captando su total atención — Cuando llegue te hare tu plato preferido — Y le guiñe un ojo, su rostro se ilumino y se cubrió por una enorme sonrisa.
— ¡Pizza con extra queso! — Gritó.
— Pizza con extra queso será — Le dije aparcando a un lado de la acera de la Señora Umbridge, que estaba esperándonos en el jardín.
— ¡Hermione, querida! — Me recibió con un afectuoso abrazo — No te preocupes, yo cuidare muy bien a este pequeño — Me decía mientras pellizcaba sutilmente las mejillas de Loki y este ponía una mueca de desagrado. Me agache para quedar a su altura.
— Pórtate bien pequeño — Le dije mientras revolvía su cabello y besaba su roja mejilla. Bufé — Bueno, es hora de que me vaya a mi infierno personal — Loki me sonrío burlón.
— ¡Te Quiero Ma! — Grito en el momento que me montaba en el auto y partía a mi tortura de todos los meses.
...
Aquí estaba, en la entrada del colegio.
— Es Ahora o nunca Hermione— Suspire y me adentre en el colegio.
Sonreía mientras caminaba por los pasillos del colegio, me recordaba a la secundaria. Al entrar en la sala donde seria la reunión comencé a comparar la secundaria con esta pequeña sala. Pan comido. En el frente del salón teníamos a las mamas que pedían a gritos la atención del Profesor y que se regodeaban de que sus hijos eran los mejores y a pesar de parecer amigables, al darles la espalda ¡Pam! Sacaba sus garras, claramente las podíamos clasificar como las porristas de la secundaria, solté una pequeña risa por mi comparación. En el medio del salón estaban los normales, los que no se metían con nadie pero de igual manera estaban interesados con todo lo que sucedía allí. Hum, y por último los marginados o alias: Hermione Granger. Aquellos que se aislaban del mundo (salón, en este caso) para pasar desapercibidos. Pero eso era algo que claramente no lograba conseguir.
Tome asiento en el rincón de siempre, haciendo lo de siempre, nada.
De un momento a otro un silencio realmente incomodo irrumpió en el salón, ¿Qué demonios pasaba para que todas se quedaran calladas súbitamente? Alce mi cabeza para ver que causó o quien causó aquello. Quede pasmada con la visión que tenia frente a mi '¿Quién es él?' pensé. Allí, en frente del salón estaba parada la razón por la cual todas permanecían en un silencio sepulcral, ¿Quién no se pondría así con semejante espécimen? Adonis, eso era él, un perfecto Adonis, que digo, Adonis sentiría envidia de aquel hombre. Su rostro perfectamente esculpido te quitaba el aire, su nariz recta y de una simetría desconocida, sus labios, esos finos y rosados labios que te incitaban a besarlo, su cabello de una tonalidad rubio- platinado perfectamente acomodado, pero lo que me tenia mas embobada eran, sin duda, aquellos dos pozos grises que resplandecían bajo una capa de largas pestañas, y miraban con diversión el salón entero.
— Buenas Tarde, soy Draco Malfoy, el nuevo profesor — Anuncio con una profunda y aterciopelada voz, rematando con una sonrisa sarcásticamente sincera que saco más de un suspiro.
Draco Malfoy, simplemente perfecto,suspire.
Últimamente se había hecho un hábito en mí.
