- "Kuga, quedas en suspensión sin goce de sueldo hasta nuevo aviso"

- "¡Pero...!"

- "No te quiero cerca de Shibuya ni de broma. ¿Quedó claro?"

- "Sí jefe..."

- "¿Cómo fue?"

- "Inspector Kuga"

KEISHICHO

*Tokyo Metropolitan Police Department – MPD*

Capítulo 1

"Keishicho"

- "Estoy en casa"

- "¡Y-yuuichi! Llegaste temprano"

- "Y veo que estás acompañada..."

- "No pude decirle que no..."

- "Sí, sí, vi su moto allá afuera. ¡Cielos! ¿Cuándo va a sentar cabeza esta mujer?"

- "No seas así, Natsuki no la ha tenido fácil"

- "Ya, quita esa cara. ¿Qué fue ahora? ¿Costillas rotas, herida con arma blanca o quizás de fuego...?

- "Unas cuantas puntadas en la frente..."

- "Dime que no voy a tener que dormir en el sillón otra vez..."

- "..."

- "¡Mai!"

- "Será sólo por esta noche, lo prometo"

- "Voy a darle las buenas noches a Yuuto, hablaremos mañana por la mañana"

- "Eres el mejor"

Mi nombre es Tate Mai, tengo veinticinco años de edad y cinco de casada. Abandoné la carrera de gastronomía cuando Yuuichi pidió mi mano en matrimonio y al darme cuenta de que tendría un hijo sietemesino; desde entonces llevamos una vida sin comodidades aunque tranquila. Yuuichi es un maestro en una primaria local, no gana el sueldo de su vida pero nos da lo suficiente para que los tres vivamos tranquilamente. Yuuichi, Natsuki y yo, estudiamos juntos en Fuuka, lugar en donde todos crecimos hasta la preparatoria, después cada quien agarró un camino distinto.

Natsuki decidió seguir el ejemplo de su padre, se inscribió a la academia de policía y en cuanto salió, su padre se encargó de que trabajara a su lado en la comandancia de Shibuya. El problema con Natsuki es que la muerte de su madre la ha tenido trastornada desde muy niña. Ella llegó a Fuuka para vivir con una vieja tía quien cuidó de Natsuki en vez de su papá. El padre de Natsuki era un oficial de alto rango en Tokio, su trabajo es muy peligroso y no quería perder también a Natsuki. Saeko-san, la mamá de Natsuki, fue asesinada en su hogar de Nishitama cuando el papá de Natsuki se encontraba en un operativo en la metrópoli. Natsuki salvó la vida de milagro, aunque a veces ella solía decir que estaba más muerta que viva.

Con esa idea en la cabeza creció Natsuki, jamás nadie la sacó de su error, así fue como decidió volverse policía para atrapar a los asesinos de su madre. Natsuki creció con un rencor hacia su padre, culpándolo a él por el fallecimiento de Saeko-san y por no haber atrapado nunca a sus asesinos. Desde entonces Natsuki siempre se ha visto envuelta en una serie de problemas y en cosas muy peligrosas. Cada vez que ella es suspendida, golpeada o simplemente hace un berrinche, maneja horas en su motocicleta para venir hasta Kioto, donde nosotros vivimos. ¿Qué hago yo en Kioto? La abuela de Yuuichi murió hace un par de años y decidió heredarle la casa donde ahora vivimos, la cual debo reconocer es, algo que con su sueldo de académico jamás podríamos pagar.

- "¿Está enojado?" - Preguntó la susodicha.

- "No, está algo cansado del trabajo. No nos molestará"

- "Debe estar enojado, ha esperado una jornada laboral completa, mas horas extras para dormir con su esposa, para al final encontrar que su nicho matrimonial se encuentra mancillado con mi sangre"

- "Te estás volviendo muy dramática"

- "Sólo establezco los hechos"

- "¿Duele mucho?"

- "Nada que cinco pastillas más no quiten"

- "Estás tomando demasiados medicamentos, recuerda lo que dijo el doctor..."

- "Pamplinas, me encuentro de maravilla"

- "¿Cómo te fueron a dar un botellazo?"

- "No sé, esquivé la silla, la navaja, las uñas de la prostituta pero nunca vi la botella"

- "Natsuki, tienes que dejar de hacerte eso"

- "Sólo estaba haciendo investigación de campo"

- "Pero te metes en muchos problemas y le causas más a tu padre"

- "Mi padre es un cobarde"

- "Aún así te quiere y siempre trata de protegerte"

- "Si me quisiera como dice me dejaría revisar los expedientes de la investigación sobre la muerte de mamá"

- "Tal vez él piensa que hay que dejar descansar a los muertos"

- "Tal vez los muertos no quieran descansar aún"

- "Natsuki, como madre te digo que no creo que Saeko-san esté muy de acuerdo con lo que estás haciendo"

- "¿Sí? Bueno, ella no está aquí para sacarme de mi error"

- "Eres tan necia, búscate un novio"

- "Deja de fastidiar"

- "Sólo digo la verdad, cásate, forma una familia o vive en unión libre; pero deja de hacer tonterías"

- "¿Ya no me quieres?"

- "¡No me chantajees con esa carita!"

- "Prometo que mañana no sabrás de mí, me iré y nunca volveré a molestarte a ti ni a tu maridito"

- "¡Natsuki! Si te llegas a desaparecer de mi vida jamás te lo perdonaré"

- "No entiendo por qué, pero me duele mucho la cabeza para tratar de psicoanalizarte. Buenas noches Mai"

- "Buenas noches Natsuki"

La noche fue larga y tortuosa, al parecer el viejo hábito de Natsuki de hablar dormida no ha desaparecido, mas aún, el de llorar tampoco. En sus sueños, Natsuki revive el momento una y otra vez en el que Saeko-san perdió la vida, al mismo tiempo que llora y lamenta su pérdida. A veces me pregunto si el encontrar a los asesinos de Saeko-san realmente curará el dolor de Natsuki o si sería mejor llevarla a un psicólogo. Dudo mucho que la venganza sea la solución pero si no me equivoco, el papá de Natsuki ya ha intentado anteriormente la vía médica. Incluso él se opuso fuertemente a que Natsuki aplicara para entrar a la academia de policía, sin embargo los exámenes psicométricos de Natsuki salieron normales, aparte de tener una buena calificación en su examen de ingreso.

Alrededor de las cuatro de la madrugada, la susodicha dejó de lloriquear y comenzó a roncar, dejándome un par de horas de sueño medianamente tranquilas. A las seis de la mañana ya le estaba dando su desayuno a Yuuichi, él tampoco se veía bien, supongo que el dormir en el sillón no ha de haber sido una experiencia fantástica tampoco. Una vez acabado su desayuno, Yuuichi se retiró a tomar el autobús para llegar a tiempo a la escuela y así continuar un día más en nuestra rutinaria vida. Consideré la idea de despertar a Natsuki pero finalmente decidí no hacerlo, hablaría con ella en cuanto despertara. Finalmente antes de que yo cavilara bien lo que iba a decirle el teléfono comenzó a sonar, siendo el mismo Kuga Kazuhiko quien amablemente me pidiera que despertara a Natsuki para hablar con ella.

Natsuki, de no muy buena gana, se levantó y aceptó tomar la llamada de su padre, mientras engullía con toda grosería los alimentos que le había preparado para desayunar. Para no perder la concentración en su tarea, Natsuki puso el teléfono en altavoz, de esa forma yo escuché la charla entre padre e hija.

- "Oi Natsuki" - Suena mucho como ella.

- "¿Qué pasa? Digo, ya me suspendiste, ¿faltó algo más jefe?"

- "Deja el sarcasmo para tus días menstruales"

- "¡Disculpa! No me tengo la culpa de ser mujer"

- "¿Quieres comportarte como una mujer entonces? Pareces una niña"

- "¡A quién llamas niña!"

- "¡No seas revoltosa entonces!"

- "Si vas a despedirme dilo ya, estoy en medio de algo aquí"

- "No voy a despedirte Natsuki, tus días de rebeldía acabaron"

- "Si no me estás despidiendo..."

- "Recibí una llamada de parte del Comisario General, Natsuki, ellos quieren que vayas a Chiyoda"

- "¿Y qué demonios voy a hacer a ese lugar?"

- "Parece que tienen pensado mandarte a las oficinas centrales de la..."

- "¡Renuncio antes!"

- "Natsuki, si no vas puedo perder mi empleo"

- "No comprendo"

- "Los rumores de tus... técnicas, han llegado a oídos del superintendente general, habló de un castigo..."

- "Natsuki" - Intervine - "Creo que será mejor que vayas, pidas un disculpa y escuches tu sentencia"

- "Mai"

- "No puede ser tan malo, lo peor es que te despidan y tú ya no quieres seguir en el oficio, ¿no?"

- "Bueno, si lo vemos así"

- "Mai-san, no cabe duda de que usted es una mujer muy sensata. Ojala Natsuki aprendiera algo de usted"

- "¡Papá!"

- "Se la encargo por favor"

- "¡Colgó!" - Gritó muy irritada Natsuki.

- "¿Acaso quieres que yo vaya contigo?"

- "¿Eh?"

- "Que te entregue cual niña chiquita a las puertas del colegio..."

- "¡Te entendí! La respuesta es no, puedo ir sola"

- "Bien, sabía que harías lo correcto"

Después del momento familiar, Natsuki no pronunció palabra alguna y se la pasó meditabunda todo el desayuno. Terminando sus alimentos, anunció que se daría un baño para finalmente dirigirse a su departamento de Shibuya y empacar sus cosas. Mientras Natsuki se relajaba en mi bañera, decidí recoger los platos, lavarlos y arreglar el cuarto de Yuuto-kun, pero en lo que comenzaba mi tarea alguien tocaba a la puerta de la casa. Al abrir la puerta, una mujer con una sonrisa enigmática, cabello almendrado y con unas gafas D&G, se presentaba ante mí como Fujino Shizuru, quien había venido a recoger a Kuga-keibu. No la invité a entrar pero ella se metió, empecé a despotricar por su intrusión y no había pasado mucho tiempo cuando Natsuki se apareció en mi sala, en ropa interior y en posición de ataque.

- "¡Mai atrás!"

- "Ara"

- "¿Quién eres y qué haces aquí?" - Inquirió Natsuki a la intrusa.

- "Me temo que no nos conocemos, he sido enviada para llevarte a las oficinas de la MPD en Chiyoda"

- "Tu nombre"

- "Fujino Shizuru, de la Oficina de Seguridad Pública de Tokio"

- "¿Fujino?"

- "Fujino-keishicho, tu superior de ahora en adelante"


N/A: Y así damos inicio a una nueva temporada de HauR... Ok, ok, prometí retirarme pero es que estoy aburrida. Ahora bien, este capítulo fue extremadamente corto en comparación de lo que venía haciendo por una simple razón, es una historia que comencé a escribir dos años atrás y que nunca terminé. Lo bueno es que llevo algunos capítulos adelantados por lo que semanalmente no habrán retrasos, lo malo es que sigo atorada en el mismo donde me quedé, pero espero poder culminarlo ahora. Hasta entonces...

Keibu: Inspector.

MPD: Metropolitan Police Department ó Keishicho, es como se le conoce a la fuerza policiaca de Japón que trabaja en conjunto con la Agencia Nacional de Policía (NPA), ambos pertenecientes al sistema judicial de Japón. Como dato cultural, el edificio se encuentra en la metrópoli de Tokio y está dividida en varios burós ó departamentos.

Oficina de Seguridad Pública de Tokio: Uno de los burós de los que hablaba, son considerados como el FBI japonés aunque en realidad este departamento es más bien una brigada especial de la defensa nacional.

Keishicho: Literalmente Superintendente en Jefe, es un alto rango si se lo preguntan.