Levanté la mirada para mirar a Levi y vi que él también estaba mirándome. Había lágrimas en mis ojos pero no estaba segura de si eran provocadas por lo que él acababa de decirme o porque eligiera justo este momento para acabar con todo.
—¿Por qué? —pregunté, sin saber si querría realmente conocer la respuesta a aquella pregunta. Levi entrecerró los ojos y apartó su mirada de la mía.
—Creo que esto se está volviendo demasiado serio, no sé… —se encogió de hombros y suspiró —. Cath, necesitas conocer otras personas. Creo que ambos necesitamos conocer otras personas. Esto no está funcionando. Quizás, algún día, cuando seamos personas más maduras, podamos volver juntos si es realmente lo que deseamos. Sólo que no sé si es esto lo que quiero para el resto de mi vida, ¿entiendes? —asentí aunque sabía que él no estaba mirándome.
Mi móvil emitió un pitido. Lo saqué del bolsillo con mano temblorosa. Era un mensaje de Wren. ¿Preparada para tu nuevo curso escolar?
Volví a levantar la mirada. Levi seguía sin mirarme.
—Tengo que irme —dije, dándome la vuelta y acabando definitivamente con mi relación con Levi. Caminé lentamente hacia la habitación donde probablemente ya me esperaría Reagan.
Me sequé las lágrimas de los ojos pero no pude dejar de llorar. Aquello me hizo sentir débil pero, al fin y al cabo, Levi había sido mi primer y único gran amor, ¿cómo iba a no llorar cuando todo se había acabado?
Es extraño. A veces, crees que todo va bien. Que todo será para siempre. Pasas un verano estupendo. Con sonrisas, besos y abrazos. Y, sin embargo, esa persona que sonríe a tu lado está vistiendo una máscara. Una máscara que no le representa realmente. Alguien descontento con su relación. Alguien que no te quiere de verdad. Alguien que no te quiere como tú a él.
Saqué mi móvil del bolsillo y contesté al mensaje de Wren.
Sí.
