Nota del autor: Bueno, aquí les presento este fanfiction en el que he trabajado ya por mucho tiempo, antes quería hacerlo solo para que lo leyeran unos pocos amigos pero hace poco cambié de idea. He visto que la mayoría de los fics de FF X-2 que hay están en inglés, solo unos pocos en español y ninguno en español con Rikku y Paine como principales así que me enorgullece ser la primera en poner uno!

Este primer capítulo les podrá parecer muy extraño (wtf? donde están Yuna, Rikku, Paine y los demás?) pero créanme que en el segundo cap las cosas se pondrán MUY interesantes.

Disfrútenlo! Y por favor dejen una review =)

Disclaimer: Final Fantasy X-2 lamentablemente no es mío… pertenece a Square Enix. Si fuera su dueña ya habría un FF X-3 xD


Final Fantasy X-3: Master's Aeon

Capítulo 1: La llegada a Spira


Era un día de invierno cualquiera en Tylu, una pequeña ciudad ubicada al suroeste del pacífico mundo de Gharos, había llovido un poco en la mañana pero a esa hora unos pequeños retazos de sol iluminaban los edificios de esa transitada y contaminada ciudad.

Alrededor de las 2:30 de la tarde, en una escuela ubicada en el centro de Tylu las clases habían terminado hace poco menos de una hora.

Cuatro chicas de esta escuela conversaban alegremente mientras caminaban en grupo a la parada de autobús para poder tener un pronto retorno a sus hogares.

"¡Falta poco para las vacaciones!" dijo una de las estudiantes mientras estiraba los brazos al cielo

"Pero aún quedan pruebas, Iris" respondió la chica que se encontraba a la izquierda del grupo

"¿Siempre tienes que arruinarlo todo? ¡Kira eres una amargada!" exclamó la chica de la derecha

"¡Loren! Yo no soy amargada... ¡soy realista!" dijo Kira que no podía dejar de irritarse

"¿Podríamos hablar de otra cosa?" inquirió una de las niñas del centro llamada Sydney "aún me duele la cabeza por el examen de Inglés..."

"Cheer up Sydney! (¡ánimo Sydney!)" dijo Kira que algunas veces no podía evitar decir frases en Inglés

Al escuchar el inglés, Sydney bajó la cabeza mientras se tapaba los oídos, Loren solo atinó a darle un golpe en la cabeza a Kira.

"¡Ay!" dijo Kira mientras se frotaba la cabeza y agregó mirando a Loren "¿por qué fue eso?"

"¿Y aún preguntas?" respondió Loren con algo de desafío en su voz

"Pensé que le daría más ánimo..."

"Extraña forma de dar ánimo..." acotó Iris

"Ya no importa" dijo Sydney caminando más rápido de repente "¿podemos apresurarnos? No quiero perder más tiempo"

"¿Por qué la prisa?..." – preguntó Loren y luego con tono sarcástico agregó "¡ah ya sé! ¡Ryo la está esperando!"

"¡No seas ridícula, Loren!" dijo Sydney sin poder evitar ruborizarse al pensar en Ryo, su amable vecino

"¡Sydney ama a Ryo!" cantaron Iris y Kira al unísono

Mientras Sydney se apresuraba y sus tres amigas se quedaban molestándola, alguien le dio un empujón a Kira para probablemente abrirse camino rápidamente. Kira solo atinó a echarse a un lado mientras observaba quien le había pegado.

Era una chica de estatura mediana y misma edad que las cuatro amigas, cabello liso, castaño claro que le llegaba unos centímetros más arriba de los hombros; ojos pardos y de contextura delgada. En su hombro derecho llevaba colgada una mochila negra con el emblema de la misma escuela de Tylu a la que asistían las cuatro amigas.

Kira, al reconocer a la chica, se enfureció pero no se atrevió a gritarle.

"¿Podrías tener algo más de cuidado?" exclamó ladeando la cabeza para no mirarla a la cara

"Fue sin intención" dijo la chica fríamente continuando su camino, sin siquiera darse vuelta a observar a Kira

La chica siguió su camino tranquilamente, con un aire autoritario no muy agradable para Kira. Loren, Iris y Sydney notaron el enojo de su amiga por el pequeño roce.

"¡Uy!... ¡Pronto voy a matar a esa Amalia!" gruñó Kira después que confirmó que la chica del empujón, estaba muy lejos para escuchar lo que decía "un día de estos..."

"Aún no entiendo ¿por qué se llevan tan mal?" dijo Sydney sin poder ocultar un tono de inocencia en su voz

"Una larga historia" respondió Kira sin querer recordar aquel incidente "lo importante es que ahora cada una hace como si la otra no existiera"

"Pues parece que no lo hacen tan bien" dijo Loren

"¿Huh?" fue lo único que se atrevió a mascullar Kira

"Dijiste que cada una hace como si la otra no existiera... entonces... ¿Por qué tu enfadas con ella y ella se disculpa contigo?"

"Creo que es obvio que nadie puede seguir a cabalidad eso..." musitó Kira

"De todos modos no deberían llevarse mal" exclamó Iris "recuerda que todas vamos en el mismo curso"

"No necesariamente ir en el mismo curso significa que tengamos que ser amigas..." Kira estaba comenzando a cansarse del tema

"Iris no se refiere a eso" dijo Loren "trata de explicar que si todas estamos en el mismo curso al menos deberían tratar de amenizar un poco el ambiente..."

"Como sea" dijo Kira mientras daba un suspiro de cansancio "en fin... quiero irme a casa a descansar un poco... además recuerden que mañana tenemos una tarea de historia de Gharos..."

"¡Ay no! – dijo Sydney –¿siempre tienes que arruinarme la vida con tus recordatorios? Pensaba en irme a tomar un helado…"

"Sólo estoy recordándote... además yo no tengo la culpa de que nos hayan dado esa tarea"

"Que no es una tarea – agregó Iris intensificando los suspiros de Sydney – es la tarea... una muy grande…"

"Otra más que trata de arruinar mi día" exclamó Sydney

"Te repito... la culpa no es ni de Loren, ni de Iris ni mía... a los únicos que les puedes culpar son; o a ti, por no haber hecho la tarea antes; o al profesor de Historia por haber dado la tarea" dijo Kira y luego con algo de ternura agregó "en realidad... la culpa es solo tuya... ese joven profesor no puede ser culpable de nada"

Iris, Loren y Sydney se miraron y luego comenzaron a molestar a Kira diciendo: "¡a Kira le gusta el profesor!".

Después de esas últimas risas llegaron a la parada de autobús, en donde cada una tomó un bus distinto para llegar rápidamente a sus hogares.

Finalmente, alrededor de treinta minutos después, en alguna parte de la periferia de Tylu, se encontraba Kira abriendo la reja del antejardín de una pequeña casa pintada de azul y celeste, que era en donde vivía.

Al llegar a la puerta de su casa, Kira notó que una bola de pelos de tamaño mediano, color café castaño estaba enroscada al lado de la puerta.

"¡Kazán!" gritó mientras le hacía cariño a la bolita café clara...

La bola de pelos café comenzó a moverse y a estirarse, solo ahí se pudo distinguir que era un perro muy parecido a los Golden Retriever solo que más pequeño y de contextura más fina; y además por un manchón blanco que cubría la nariz y la boca.

El perro se estiró y se acercó a Kira moviendo la cola con gran energía, y después de haberle hecho cariño, Kira abrió la puerta y entró a su casa con su perro.

Kira le echó algo de comida al plato vacío del perro y este después de devorar todo lo que contenía, se recostó a la entrada de la habitación de Kira, la cual tomó su cuaderno de Historia y comenzó a hacer la gran tarea...

Eran alrededor de las cinco de la tarde y Kira estaba sentada en su cama en la cual yacían un átlas abierto en un mapamundi de Gharos, un libro rojo titulado "Historia de Tylu" y un libro azul de Historia abierto en un capítulo llamado "Unidad 4: Tylu y Bornia".

Kira estaba simplemente agotada, ya había pasado mucho tiempo y no había hecho ni siquiera la mitad de la tarea...

"Hmm... veamos 'Tylu es una gran ciudad ubicada en el suroeste de Gharos,'" leyó Kira del gran libro azul mientras bostezaba "'una ciudad pacífica que no ha tomado participación en ningún bando en las guerrillas que se han desarrollado en el continente, por lo que se considera una ciudad neutral de índole comercial...' argh... no puedo con esto..."

Exhausta, Kira se levantó de la cama mientras bostezaba

"¡No puede ser!" gritó Kira mientras observaba que el reloj marcaba las seis en punto "estoy desde las 3:30 con la tarea y aún no he hecho ni la mitad...

Kazán, al observar la desesperación de su ama, se acercó a ella y movió su cola alegremente, Kira en ese instante se sentó en el borde de la cama apoyando con los brazos su cara mientras observaba a su perro...

"¿Cuántos kilos de comida me cobras por hacer mi tarea?" susurró Kira a su perro

Kazán solo se limitó a girar la cabeza levemente hacia la izquierda mientras Kira suspiraba...

La cabeza le daba vueltas y lo único que quería era lanzarse a la cama y dormir, pero sabía que debía continuar. Tal vez para darse ánimo diciéndose cuanto había avanzado o simplemente por ocio, Kira comenzó a hojear su cuaderno de Historia y observar todo lo que había escrito en más de dos horas.

"Necesito un descanso" exclamó en voz alta caminando hacia su baño

Mientras caminaba por el pasillo de su casa, Kira se sentía muy acalorada... era extraño, era un día de invierno y había estado muy helado la mayor parte del día, pero no le extrañó mucho; además, podía ser que se le estaba fundiendo el cerebro, pensaba Kira alocadamente.

Llegó al baño, abrió la llave para el agua y se mojó la cara y los brazos, en ese instante ya comenzaba a sentir muchísimo calor... demasiado para ser cierto. Kira abrió a toda su capacidad la llave para aumentar el flujo de agua y esta vez se puso debajo del chorro para mojarse más, en realidad sentía mucho calor...

Después de un rato, Kira cerró la llave mientras buscaba una toalla para secarse, frotó con fuerza la toalla y débilmente abrió los ojos... se sentía muy mal de pronto... algo le estaba pasando, y en el momento que miró al espejo del baño, lo comprendió... y pegó un horrible grito...

No tenía la menor idea de lo que estaba sucediendo, era simplemente... pavoroso... los brazos de Kira estaban iluminados por un extraño resplandor azul y parecían... transparentes. Kira se horrorizó al notar que a través de su brazo podía ver la pared opuesta del baño...

"¿Q-qué dem-monios...?" titubeó Kira horrorizada

Kira extendió los brazos con mucho miedo y trató de tocar con el izquierdo el espejo... y se horrorizó aún más cuando notó que su brazo traspasaba el vidrio del espejo.

Ya completamente asustada, Kira salió del baño corriendo... pero no le duro mucho, porque el gran calor que había sentido hace poco ahora se hacía insoportable, agotada pero no menos asustada... Kira cayó de rodillas al suelo mientras contemplaba una pared del pasillo, todo lo veía rojo...

"¿Qué me está pasando?" pensó Kira y luego agregó gritando "¡no! ¡no quiero morir! ¡KAZÁN! ¡ven aquí Kazán!"

El perro corrió hacia donde estaba Kira, y sin entender nada el perro le lamió el rostro a Kira y al encontrarlo caliente se fue rápidamente de ahí...

"Espera... no te vayas..." susurró Kira ya sin fuerzas y sabiendo que pronto perdería el conocimiento

Kira comenzó a ver todo borroso, solo veía luces rojas a su alrededor y supo que iba a morir, sintiendo que su corazón estaba tan acelerado que se salía de todas las escalas establecidas, un pensamiento único pasó por su mente: no quería morir sola...

Le daba tanto miedo enfrentar a la muerte sola... ella no quería morir de esa forma, aunque en realidad ni siquiera sabía de qué forma estaba muriendo... pero al estar ni siquiera con un familiar o un amigo que se despidiera de ella... le daba más miedo

"¿Por qué... yo?" murmuró mientras caía al piso perdiendo el conocimiento

Dejó de ver las luces rojas... dejó de escuchar los latidos de su corazón... no oía, ni veía, ni sentía absolutamente nada, lo último que pudo recordar fue algo parecido a un cometa pequeño con todos los colores del arcoiris; el cometa viajaba con movimientos circulares por un fondo negro... y eso sería lo último que Kira vería en este mundo.

"¿Huh? ¿qué me sucede?"

Kira seguía con los ojos cerrados, convencida de que estaba muerta porque no sentía su corazón latir. No podía moverse, lo que no hacía nada más que convencerla aún más de que estaba muerta.

No veía, ni escuchaba absolutamente nada; pero sentía como si su alma estuviera viajando distancias inimaginables, siempre conectada con algo más poderoso que nunca había sentido.

Y al sentirse en este trance, Kira pensó que estaba viajando al cielo... o al infierno...

De pronto sintió que la extraña conexión que impulsaba probablemente a su alma a viajar había desaparecido, y Kira supo que su viaje había terminado... que ya había llegado a su destino... "¿Qué será? ¿cielo o infierno?" era la único que Kira atinaba a pensar.

Sintió que el lugar donde había llegado tenía un ambiente cálido... casi tropical. Además pudo sentir que estaba acostada con la espalda hacia arriba (tal cual como había muerto) en algo muy blando, que Kira pensó que eran almohadas, una extraña suavidad de plumas...

Kira se quedó en esa misma posición durante unos minutos mientras los más alocados pensamientos pasaban por su mente...

"Este lugar es tan cómodo y suave..." pensó sin atreverse a abrir los ojos "y el clima es tan agradable, debe de ser el cielo"

Sin siquiera pensar en la forma que había muerto, Kira comenzó a preguntarse si ese lugar era el cielo o el infierno... y cómo había llegado por allí…

"Bien supongo que tarde o temprano tengo que abrir los ojos y comprobar donde estoy"

Kira se levantó aún con los ojos cerrados, sintió que una extraña brisa le llegaba al rostro... una frescura casi deliciosa. Ya completamente decidida que ese lugar era el cielo abrió los ojos.

Notó que estaba en una playa de blanca arena y aguas de color azul cristalino, el cielo era de un celeste tan limpio y despejado, que Kira pensó que nunca había visto el cielo así... totalmente distinto al gris y lleno de smog de su ciudad.

Kira volvió a cerrar los ojos e inspirar profundamente aquel aire mientras la brisa marina le golpeaba en el rostro.

"No parece el cielo... pero me gusta" susurró

En ese instante Kira puso su mano izquierda en su pecho y allí comprobó, con mucho alivio, que su corazón latía.

"Bueno... según mi corazón estoy viva" pensó en voz alta mucho más aliviada "pero... ¿dónde demonios estoy?"

Al pensar esto, Kira comenzó a observar todo a su alrededor como si encontrara la respuesta en un cartel o algo parecido. No notó nada fuera de lo común para ser una playa: mar, arena blanca, plantas esparcidas por todos lados; lo único extraño eran algunas ruinas que estaban esparcidas por toda la zona...

"Tal vez estoy en un cementerio" pensó alocadamente "eso explicaría las ruinas... aquí no hay nada más que mar, arena, tupidos árboles... y ... ¿una chica tirada en la costa?"

En efecto, había una chica tirada boca abajo en la arena a pocos metros de Kira. Kira se acercó a ella feliz de no estar sola en aquel paradisíaco pero solitario lugar.

Kira se agachó para observar mejor a la niña, ésta no tenía más de dieciséis años, era delgada, de contextura fina y tenía el cabello café claro centímetros más arriba de los hombros; vestía unos pantalones negros y una polera morada. Su mano derecha estaba adornada por una pulsera verde bastante peculiar.

"Un momento..." exclamó en voz alta con una mezcla de odio y temor "yo conozco esa estúpida pulsera..."

En ese instante la chica se comenzó a mover mientras tosía, y Kira suplicando que no fuera quien creía, la tomó de los hombros y la dio vuelta para poder mirarle el rostro. La chica abrió los ojos algo asustada por la sacudida, y ésta y Kira se observaron en el mismo segundo.

Durante un breve instante ninguna se atrevió a hablar pero después tomaron aliento...

"¡TÚ!" gritaron ambas al unísono

Kira se levantó rápidamente y retrocedió unos cuantos pasos... ahora veía cuán equivocada estaba con su teoría de que ese paradisíaco lugar era el cielo... ahora sabía perfectamente que esa playa era el mismo infierno.

"¡Amalia!" gritó Kira con algo de enfado en su voz "¿qué estás haciendo aquí?"

Amalia se levantó de la arena y comenzó a observar a su alrededor, hasta que detuvo su vista en la chica que le hablaba… ésta tenía dieciséis años, poseía una contextura fina y cabello castaño oscuro que le llegaba más abajo de los hombros. Vestía unos jeans de mezclilla azules, una polera verde y calzaba unas zapatillas deportivas blancas con líneas negras y rojas, de su cuello colgaba una cadenilla con un extraña insignia. Sus ojos eran pardos y su mirada mostraba una extraña mezcla de decisión y enojo… era Kira.

"Una larga historia... y tú... ¿que haces aquí?"

"Y-¿yo? Er… ¿Qué te importa?" comentó Kira extrañada por la seguridad de la otra chica

"Creo que no tienes idea..." dijo Amalia suspirando y agregó mientras observaba el mar "supongo que esta es la Spira de la que me hablaron"

Kira, que le había dado la espalda a Amalia, se dio vuelta y la miró a los ojos. Aquel nombre le sonaba a algo místico… de alguna forma... le sonaba familiar.

"¿Spira?"

"Sí, y estamos más lejos de Gharos de lo que crees" murmuró Amalia con un tono de misterio que irritó a la otra adolescente

Kira sabía que era la primera vez en su vida que escuchaba el nombre de Spira y, por alguna razón, sentía que lo seguiría escuchando durante mucho tiempo.


Nota de autor: ¿Aún no tiene mucho sentido? Lo sé, pero créanme que todo se irá desvelando en los próximos capítulos y aparecerán en escena algunos viejos amigos =)

Si les gustó, lo odiaron, vomitaron al leerlo, lo amaron o les fue indiferentes hagan a esta loca fan de Final Fantasy feliz y dejen una review =D