Muy buenas, soy Shink y os traigo una historia sobre el anime/manga One Piece. En esta historia, incluyo un personaje nuevo, que jugará un papel importante en el desarrollo de la trama (personaje por el cual deduciréis mi nombre real, no es ningún misterio). Espero que disfrutéis tanto leyéndola como yo escribiéndola. Espero que le deis una oportunidad y si te has interesado por esta historia, de antemano, gracias :).

Capítulo 1- "Yo lo protegeré"

El gran rey de los piratas, Gol D. Roger, no tuvo solo un hijo, si no que engendró dos pequeños antes de morir: Portgas D. Ace y Portgas D. Serujio.

Estos dos, por petición del mismo Roger, fueron adoptados por Monkey D. Garp, un vicealmirante de la Marina que había luchado tantas veces y tan ferozmente contra Roger, que éste confiaba en él como en uno de sus nakamas.

Garp tenía un nieto de sangre, Monkey D. Luffy, que se crió con Ace y Serujio. Más tarde, Luffy y Serujio conocieron a Sabo, un amigo de Ace.

Los cuatro congeniaron muy bien, criándose como hermanos, con Dadán, la jefa de una banda de ladrones de las montañas, muy amiga de Garp a la que éste había dejado al cuidado de los cuatro. Fueron tales su amistad y sus lazos, que acabaron prometiendo que allá donde fuesen serían hermanos para siempre, después de un brindis con sake que los hizo hermanos.

Luffy era el mas pequeño, era muy alegre y congenió muy bien con sus tres hermanos. Ace y Sabo eran un poco mas reservados pero aún así siempre estaban riendo y jugando. Serujio se parecía más a Luffy, mentalmente hablando; era muy alegre y siempre intentaba sacar una sonrisa a sus hermanos, cuando los veía algo tristes siempre intentaba ayudarles lo mejor que podía hasta que podían esbozar una sonrisa.

Luego, tras el fatal accidente de Sabo provocado por aquel Tenryuubito, un gran noble, se quedaron todos muy tristes, pero aun así cada uno tenía el sueño de ser un gran pirata. El mismo día del accidente, todos estaban consternados y muy tristes, cerca de un acantilado.

- ¿Por qué? ¿Por qué le ha tenido que pasar eso a Sabo? - dijo Luffy llorando.

- Luffy... - susurró Serujio.

- Chicos, escuchad. - dijo Ace - Todos tenemos un sueño, un gran sueño por cumplir. Sabo tuvo que adelantarse, y no le salió bien, pero... nosotros lo conseguiremos, por él, y por nuestros sueños; escuchad, chicos, ¡yo jamás moriré! - gritó.

Serujio y Luffy se miraron y decidieron que ellos tampoco morirían hasta haber cumplido su sueño.
Antes de haber conocido a Ace y Sabo, Luffy y Serujio se hicieron muy amigos de un hombre, un pirata pelirrojo, el gran Akagmi no Shanks (Shanks el Pelirrojo).

Un día que estaban con Shanks, Luffy se comió, por accidente, la fruta del diablo conocida como gomu gomu no mi y se metió en un lío con unos bandidos que se habían metido con Shanks y su banda de piratas, mientras Serujio estaba en el bar de Makino, preguntando por todos. El jefe de aquella banda de bandidos, harto de Luffy, fue a matar a Luffy, en el muelle del pueblo, cuando Shanks intervino.

- Oe, tú, deja en paz a ese chico. - dijo Shanks al ver a aquel bandido pisotear la cara de Luffy.

- ¿O qué? ¿Tú y tu banda de piratillas me haréis algo? - se burló el bandido.

Antes de que nadie se diese3 cuanta, uno de los subordinados de la banda de los bandidos estaba apuntando a Shanks con un arma de fuego en la nuca.

- Pones en riesgo tu vida... Al apuntarme con ese arma pones en riesgo tu vida. - dijo Shanks con tono muy tranquilo – Cuando apuntas a alguien con un arma, debes estar dispuesto a morir.

En ese preciso instante, de la espalda de Shanks surgió Roo, uno de sus tripulantes que, con una pistola acabó con aquel bandido que estaba apuntando a su capitán.

Los piratas y los bandidos comenzaron una pelea, mientras Serujio corría hacia el muelle con Makino al escuchar los disparos. El jefe de la banda se llevó a Luffy mar adentro en un bote, y lo soltó en el mar. La desventaja que tienen las personas que han ingerido una akuma no mi, es que no pueden nadar, y Shanks, que sabía esto, fue rápidamente a ayudarlo, en vista de que se le acercaba peligrosamente un monstruo marino.

Cuando la bestia abrió sus fauces para tragarse al pequeño Luffy de un sólo bocado, Shanks entró en escena, protegiendo a Luffy a cambio de su propio brazo izquierdo. Cuando el inmenso animal volvió a por más, se vio increíblemente intimidado por la mirada asesina de Shanks, y no hizo otra cosa que huir.

- Ya está, ya está todo bien, Luffy. - dijo Shanks sonriente, mientras acariciaba la cabeza del pequeño para tranquilizarlo.

- Pero Shanks... ¡TU BRAZO! - gritó Luffy abrazándose más al pelirrojo.

- Sólo es un brazo, Luffy... - concluyó Shanks.

Después de aquello, Shanks partió con su tripulación y fue cuando Luffy y Serujio se quedaron con Dadán, Ace y Sabo.

En aquella triste despedida, Shanks se tuvo que despedir de Luffy y de Serujio, sin embargo, recibió de aquellos niños un par de promesas: Luffy le dijo que reuniría una tripulación mejor que la suya y que se volverían a encontrar, y Serujio le sorprendió con la suya.

- Ya lo verás, Shanks, yo te superaré, reuniré una tripulación mejor que la tuya y te ganaré. - dijo el pequeño Luffy.

- Jajaja, hey chicos, ¿habéis oído eso? - se burló Shanks preguntando a su tripulación - Luffy nos va ha superar, tened cuidado.

- Gñnn ¡lo digo en serio! - gruñó Luffy.

- Jajaja, pues entonces aquí te dejo mi mayor tesoro, ten mi sombrero, cuídamelo bien. - dijo Shanks poniéndole a Luffy su preciado sombrero de paja en la cabeza.

- D-De acuerdo Shanks, te prometo que te lo devolveré cuando sea un gran pirata. - sollozó Luffy.

- ¿Y tu qué, Serujio, tu qué vas a hacer? - preguntó el pelirrojo.

- Pues... em... yo... yo conseguiré ayudar a Luffy, ya lo verás Shanks, ¡YO LO PROTEGERÉ! - dijo con una gran energía.

- Jajaja, bien bien, eso está muy bien. Pero para ello tendrás que hacerte muy fuerte, lo sabes, ¿verdad?

- Mmm... sí. Pero aún así lo conseguiré, ya lo verás, tendremos muchos nakamas y seremos los reyes. - dijo con una amplia sonrisa.

- Entonces deberías empezar por entrenar duro. Mmm... únete a la Marina. - dijo tras un buen rato pensando.

- ¿¡QUÉEEEEE!? P-pero Shanks, yo quiero ser pirata. - dijo con la mandíbula casi desencajada.

- Lo sé, pequeño, pero tú confía en mí, únete a la Marina e intenta llegar hasta el CP9 dentro del gobierno mundial, y cuando suceda algo, sabrás que es la señal para hacerte pirata. - incitó Shanks.

- ¿Eing? ¿El CP9? ¿Qué es eso Shanks? - preguntó algo extrañado.

- Ya lo sabrás con el tiempo. - dicho esto, embarcó - Bueno chicos, nos veremos en el mar, espero que cumpláis estas promesas.

- Adiós Shanks, ya verás como las cumplimos, te echaremos de menos. ¡Adióooos! - se despidieron ambos al unísono.

Y con esa promesa los dos pequeños practicaron y practicaron junto a Ace y Sabo, hasta que éste falleció, y se fueron haciendo cada vez más y más fuertes, luego ellos tres solos.