Angel of the morning
La brillante luz que emitía la pantalla de su teléfono y un zumbido lo despertaron. Perezosamente se giró y estiró su brazo para tomar su celular, con un suspiro apagó la alarma. Volvió a cerrar los ojos pero casi de inmediato los volvió a abrir por miedo a quedarse dormido otra vez. Con cuidado y tratando de no despertar a la persona con quien compartía la cama se levantó y empezó a buscar su ropa en la oscuridad. No fue una tarea fácil puesto que la noche anterior había sido un poco… salvaje. Una sonrisa apareció en sus labios, muy a su pesar, al recordar exactamente lo que había sucedido, quién iba a decir que tres semanas sin verse serían tan difíciles de sobrellevar. ¡Tres semanas! ¿Cómo iba a soportar estar lejos el resto de su vida? Era algo en lo que no podía pensar en esos momentos. Intentando no hacer ruido comenzó a vestirse, lo más rápido que podía considerando que no podía ver, pero ya tendría tiempo después de arreglar su ropa; lo principal era salir de ahí cuanto antes. Aunque le rompía el corazón, era preferible, no sabía si podía soportar otra despedida, sobre todo cuando esta vez, y ya lo había decidido, era definitiva.
Un ruido detrás de él lo sacó de sus pensamientos. ¡Maldita sea! Pensó, justamente lo que trataba de evitar. "¿Qué haces levantado tan temprano? Son…" Una pausa y luego una luz iluminó brevemente la habitación. "Las cinco de la mañana" Gimió la otra persona, era obvio que no le agradaba despertarse tan temprano. "¿Por qué no vienes y te acuestas otro rato?"
"No", se arrepintió en el momento en que salió de sus labios, había sonado más brusco de lo que pretendía, "Debo irme. Tengo una reunión muy importante y necesito bañarme y arreglarme". ¡Qué excusa más patética! Claro que a las cinco de la mañana qué más se podía esperar.
"¿Por qué no te bañas y te arreglas aquí?" Por supuesto que iba a preguntarle eso.
"¿Y ponerme la misma ropa? Seis años después y parece que todavía no me conoces". Intentó sonar despreocupado.
"Tal vez lo único que quiero es pasar más tiempo contigo, Kurt".
"Si no tuviera nada importante qué hacer me quedaría, pero en serio tengo que irme", se mordió el labio y dio gracias que aún estuviera oscuro, estaba seguro de que su expresión lo delataba.
"¿En serio te quedarías? Porque si no mal recuerdo nunca te has quedado más allá del desayuno".
Y esta era otra de las cosas que trataba de evitar, la misma discusión de siempre. ¿Cómo había dejado que llegaran hasta ese punto?
"Y supongo que es mi culpa, ¿no Blaine? Porque si yo no mal recuerdo la única razón por la que salgo de tu departamento casi corriendo es porque en cualquier momento puede llegar tu novio". Y he ahí, el único argumento que sabía que Blaine no tenía forma de contradecir. Escuchó un suspiro, Blaine se escuchaba sumamente cansado y una parte de él sabía que no era precisamente por la falta de sueño. En serio había perdido la cuenta de cuántas veces habían tenido la misma conversación. Y por alguna razón siempre terminaba de regreso en su departamento, en su cama. Era como una adicción y estaba seguro de que alguna vez le había dicho justamente eso, Blaine había estado totalmente de acuerdo, eran adictos el uno al otro y eso no era lo más sano considerando las circunstancias.
Precisamente el día anterior Blaine lo había llamado para decirle que se iba a casar y por un momento Kurt se preguntó si le iba a pedir que fuera su padrino o que lo ayudara a organizar la boda pero afortunadamente los dos estaban conscientes de lo incómodo que sería y Blaine sólo le pidió que se vieran esa noche para 'hablar'. ¿Cómo habían terminado en la cama? Hacía mucho que Kurt había dejado de preguntarse eso, de alguna forma siempre terminaban en esa situación y por más frustrante que fuera, Kurt no tenía la fuerza de voluntad para ponerle un alto. Hasta ahora.
Se escuchó a sí mismo suspirar y antes de saber qué estaba haciendo, Kurt empezó a caminar hacia la cama y se sentó. "Escucha Blaine, no quiero pelear. Y tampoco pretendo hacerte sentir mal, no es como si me hubieras obligado. Créeme, ni siquiera tú podrías forzarme a hacer algo que no quiero".
"¿Ni siquiera la vez que tuviste que acompañarme a un partido de los Buckeyes para que pudiera escribir mi reseña para el periódico?" Blaine intentó bromear para aliviar la tensión y lo consiguió, por lo menos un poco.
Kurt rió entre dientes, "No puedo quejarme, había demasiados hombres atractivos para distraerme, además después del partido fuimos al desfile de moda que presentaba la nueva colección de Marc Jacobs", Blaine se rió esta vez. "El punto es que, anoche y todas las noches que hemos pasado juntos antes de esa, ha sido por voluntad propia, porque de verdad quiero estar contigo", ¡Dios mío, qué cursi sonó eso! Lo que menos quiero es que piense que espero algo de él. "Y, perdóname si soy terriblemente honesto contigo, pero no entiendo por qué lo hago". Blaine hizo el intento de hablar pero Kurt lo interrumpió. "No te estoy pidiendo nada Blaine y nunca lo he hecho. No te pido que dejes a Jeremiah porque es más que obvio que si sintieras algo por mí ya lo hubieras hecho. Y no creas que no he pensado, más de una vez, que soy una mala persona por acceder a estos encuentros… clandestinos. Supongo que una parte de mí prefiere continuar con esta… relación o lo que sea que tenemos que quedarme solo el resto de mi vida". Genial, ahora sueno patético. ¡Oh, Gaga, por favor que no empiece a sentir lástima por mí!
Blaine puso su mano encima de la de Kurt. "Sé que esto va a sonar cursi, pero estoy seguro de que vas a encontrar a alguien que te ame y con quien vas a ser feliz. Es sólo cuestión de tiempo". Le dio un apretón a la mano de Kurt. "Y si vamos a ser honestos, yo también he pensado que soy una mala persona… ¡Dios, claro que lo soy! No sólo le soy infiel a mi novio, sino que te estoy lastimando y eso es lo que menos quiero. Por favor no pienses que te estoy usando porque no es así… no sé cómo explicarlo porque ni yo mismo lo entiendo. Tú sabes que la mayoría del tiempo no sé lo que hago".
"Cierto", Kurt tenía que admitir que si algo era seguro con Blaine, eso era que casi siempre actuaba por impulso y sin pensar mucho en las consecuencias. Empezaba a preguntarse cómo era que no lo había notado desde que se conocieron, aunque todas las veces que Blaine se subía a los muebles y lanzaba hojas de papel al aire cuando cantaba tenían que haberlo delatado. Muchas veces, durante sus noches de insomnio, había intentado ponerse en el lugar de Blaine y tratar de entender por qué actuaba como lo hacía. Si amaba a Jeremiah como decía, ¿por qué lo engañaba? Aunque no era como si hubieran planeado ser amantes, simplemente había sucedido y tampoco planeaban sus encuentros, al menos no la mayoría. Tal vez Blaine sólo estaba confundido, realmente no sabía lo que quería y Kurt se estaba cansando de esperar que tomara una decisión. En el momento en el que le anunció que iba a casarse supo que la decisión estaba tomada y tristemente era él quien salía sobrando. Por mucho que doliera, sólo podía desear de todo corazón que Blaine hubiera tomado la decisión correcta y fuera feliz. Por eso había decidido salir de su vida para siempre y había querido decírselo pero no tuvo el valor suficiente para hacerlo.
Kurt no supo por cuanto tiempo habían permanecido callados, cada uno sumido en sus pensamientos pero sabía que sólo estaba retrasando lo inevitable y con cada minuto que pasaba, se acercaba el momento de despedirse y no estaba seguro de poder continuar con su plan si Blaine hacía o decía algo totalmente adorable, como solía hacerlo. La única solución era apresurar su partida. Con cuidado, soltó su mano del apretón de Blaine y se levantó de la cama. "Como siempre, ha sido encantador este tiempo contigo Blaine, pero en serio debo irme". Le dijo con toda la naturalidad de la que fue capaz, sin embargo antes de que pudiera avanzar, Blaine lo tomó por la muñeca.
"Espera, te llevo a tu casa". Sí, definitivamente un gesto típico de Blaine. Kurt se sorprendió cuando no tuvo que usar casi nada de su fuerza de voluntad para rechazarlo.
"No gracias, pedí un taxi. De hecho no tarda en llegar". Mintió. De nuevo Kurt retiró su mano y se dio cuenta de que los rayos del sol empezaban a filtrarse a través de las cortinas. "Adiós".Esperaba que Blaine le dijera algo, cualquier cosa para detenerlo, se equivocó.
Se dirigió a la puerta y estaba a punto de abrirla cuando un par de manos lo tomaron por la cintura y lo giraron, poco después sintió los labios de Blaine sobre los suyos y apenas tuvo tiempo de procesar lo que estaba pasando antes de responder con el mismo entusiasmo con que Blaine lo estaba besando. Se habían besado muchas veces antes, pero por alguna razón esta vez se sentía diferente, Kurt se preguntó si Blaine sabía que esa era la última vez que iban a verse. Después de lo que pareció una eternidad se separaron, ambos sonreían. Blaine llevó una de sus manos a la mejilla de Kurt y lo miró fijamente. Kurt quería desviar la vista pero no podía, de alguna forma quería transmitirle a Blaine todo lo que sentía en esos momentos pero no podía expresar con palabras por lo doloroso que resultaba siquiera pensarlas. Quería que supiera que lo amaba, que nunca había dejado de hacerlo, pero sabía que su felicidad no estaba a su lado y era hora de dejarlo ir. "Pareces un ángel", le susurró, "Creo que nunca te lo había dicho, pero siempre he pensado que los rayos del sol te dan un toque angelical".
Kurt sonrió y tomó la mano que Blaine tenía sobre su mejilla, le dio un último apretón. "Adiós Blaine". Dijo y dio la media vuelta. Una vez que estuvo fuera del departamento de Blaine se permitió dejar escapar unas lágrimas. Se recargó en la puerta y suspiró profundamente, luego de unos segundos se obligó a caminar y salir a buscar un taxi.
Sí, seguramente algún día iba a encontrar a alguien que lo hiciera realmente feliz, pero para eso tenía que alejarse de la única persona que le impedía encontrar la verdadera felicidad, pero únicamente porque Kurt se había aferrado tanto a la idea que Blaine era su alma gemela que no se había dado la oportunidad de conocer a nadie más. La vista de un taxi a lo lejos lo sacó de sus pensamientos. Cuando se subió, se sentía como un hombre nuevo. Le había costado trabajo, pero sabía que por fin estaba en la dirección correcta.
¡Hola! Este es mi primer intento por publicar una historia original (las demás han sido traducciones) y obvio tenía que ser sobre Klaine (adoro a esos chicos). La canción es 'Angel of the Morning' de Juice Newton y espero que les haya gustado, aunque no tenga un final muy feliz. Este es sólo el primero de varios, algunos serán más románticos y felices. No olviden dejar sus comentarios (:
