Perdidos en la noche

Introducción: lagrimas solitaria

No soy Stephenie Meyer, esto es solo como sana y gratuita diversión, los personajes no me pertenecen, solo la historia.

Isabella Swan odiaba este tipo de fiestas, todo elegante, vestido largo y tacos con lo que le era imposible caminar y mucho menos bailar. Todavía no entendía por que había aceptado venir, Anthony, uno de los pocos compañeros de universidad con los que mantuvo algún tipo de relación en los últimos tres años en los que había estado en la UCLA prácticamente la había arrastrado después de que le confeso qué no tenia planes para el viernes en la noche. Todavía escuchaba su voz en mí cabeza, por dios Bella, tienes 21 años tienes que divertirte un poco y sacar tu nariz de los libros. Suspire, estudio literatura, en donde más iba a tener mi nariz.

Se quedo observando por los ventanales del estudio donde estaban, tenia que admitir que la vista era preciosa, había huido a California con la esperanza de dejar todo atrás, sus padres lejos sobretodo su madre que tenia que atravesar todo el país para verla, los recuerdos, los días nublados. Si una de las principales razones de haber elegido los Anglés residía en que no aguantaba la lluvia, la deprimía, la llevaba a ese magnifico y extraño año en que conoció el amor, el amor en forma de una perfecta adonis blanco.

Volvió a suspirar, tratando sin mucho éxito de contener las lagrimas, sabia que Anthony la estaba observando desde el otro lado de la habitación, mientras bailaba son su próxima amante de turno.

Aun así la tristeza afloro, odiaba recordar ese año, así como termino abruptamente, Edward la había llevado al baile de graduación, todo parecía perfecto, hasta contenía la pequeña esperanza que ese día por fin iba a lograr que el la transformara, que a hiciera como el, un vampiro, que ingenua.

Aun sentía sus labios contra su garganta, su respiración fría e irregular, sus dedos perdiéndose en la intensidad de su cascada marrón chocolate. Su corazón estaba tan agitado, lo amaba, de verdad lo amaba, quería parar la eternidad con el, quería morir para poder vivir, vivir junto a el. Pero el pare de repente, la miro a los ojos y bella noto que los ojos de edward habían abandonado sus toques dorados para volverse negros como carbón. Lo siento Bella, en verdad lo siento. Ella noto como su corazón volvía a acerarse, no de miedo, d excitación, su adrenalina corrió y por primera vez quiso que el pudiera escuchar sus pensamientos, escuchar como todo en su inferior le gritaba que siguiera, que a pesar del dolor, de la angustia ella seria suya para siempre. pero el no hizo nada, se le quedó mirando por un rato, sus ojos cambiaban de tonalidad como la luna arriba cuando paraban las nubes, después con voz queda el pronuncio las ultimas palabras que escucho de su boca, lo siento Bella, es lo mejor para ti, para todos. Y al siguiente momento estaba sola, sola y humana.

Cuando logro reaccionar camino de vuelta al gimnasio, maldiciendo por lo bajo al yeso en su pierna, al zapato que Esme le había hecho usar y a su propia patocidad. Esperaba encontrar al resto de los Cullien bailando adentro tal como los había dejado. Pero cuando entro la pista de baile estaba llena por parejas que nada tenían con la graciosidad de Alice ni la hermosura de Rosalie. Jessica se acerco y le dijo que alice le había dicho lo del viaje y que para ella no seria ningún problema llevarla de vuelta a la casa de Charlie, su casa. No entendió sus palabras ni lo que pasaba a su alrededor, lo único que entendía es que Edward se haya ido, y ella estaba sola.

Aun albergaba la esperanza que hubiese sido un sueño, esperaba verlo en su habitación esa noche, o esperándola afuera de su casa al día siguiente alado de su flamante volvo plateado o incluso el primer día de clases de su ultimo año. Pero edward no volvió, ni ninguno de su familia, después de eso su vida se volvió rutinaria, la escuela, los deberes, la casa y la comida. Nada más le importaba.

Tanto Charlie como Renee parecían preocupados, aunque también después del susto de Phoenix ambos parecían aliviados de que Edward hubiese salido de su vida. Como lo único que hacia era estudiar sus notas fueron excelentes y le permitieron entrar a cualquier universidad.

Volvió a la realidad, Anthony se acerco para pedirle que bailara, con el, no podía negarse, sabia que el siempre obtenía lo que quería. Había un trato implícito entre los dos. Cuando estaban solos y necesitaba compañía de cualquier tipo, el otro tenía que estar ahí. Bella nunca había tenido que estar para Anthony, sin embargo el parecía tener el don de saber exactamente cuando Bella lo necesitaba.

Mientras se mecían lentamente en la pista be baile el paso su mano por su espalada y su cintura. Mientras con la otra le sostenía la cara, la beso, mientras le acariciaba mi mejilla por donde habían corrido las lagrimas. Aunque Bella agradeció el gesto sin embargo lo encontró rápido, torpe y muy caliente, añoraba el frió gélido de roca que Edward exhalaba, sus movimientos lentos y precisos, el sabia adonde tocarla y como para hacer que su corazón se acelerara haciendo que todo a su alrededor dejara de importar.

Coloco su cabeza apoyándola sobre el hombro de su pareja, inorando su aroma, eso era lo que le había atraído de Anthony en primer lugar, esa mezcla de sudor y cuero, esa fragancia natural que expiraba, le recordaba a la chaqueta que Edward le había prestado después de salvarle la vida por segunda vez.

Se recrimino mentalmente no podía disfrutar de una noche para ella sin que sus pensamiento volaran a Forks. Tal vez no era tan mala idea dejar que Anthony la llevara de vuelta a su dormitorio esa noche. Tal vez en algún momento entre las sabanas podría por fin por un segundo sacarse al vampiro de la cabeza.

En el mismo momento que pensó eso algo cambio el la sala, la música se silencio, dejando expuestos los latidos de mi corazón, Anthony ya no estaba en la sala, no había nadie en la sala, solo ella, todas sus células se habían alborotado, diciéndole a gritos algo que había estado esperando por los últimos 4 años, el estaba ahí estaba segura. Salio del salón sin saber si Anthony lo había notado, no le importaba, nada le importaba, siguió caminando por las galerías, por el patio hasta llegar una fuente de piedra antigua que aun lanzaba agua superficialmente, rodeada por cuatro bancos de piedra de imitación mármol, y ahí sentado en uno de los bancos en la misma posición que ella había estado 4 años antes en la noche del baile gradación estaba el, tal y como lo recordaba con su melena castaña desordenando y sus vivaces ojos dorados, si la vio no se inmuto, solo se quedo ahí. Mientas que bella no sabia como reaccionar, las lágrimas volvieron a fluir. Bella avanzo tendió su brazo, por un segundo pensó en tocarlo para ver si era real y no una de las pesadillas que la habían llevado a tomar fármacos para dormirse, sin embargo se arrepintió, el no se movió, siguió impasible como una estatua perfecta de algún dios olvidado. Ella volvió a tender la mano y golpeo con todas sus fuerzas la mejilla del joven, no se quedo a ver si había reaccionado, inmediatamente se fue a paso lento, yendo hacia la calle, sin un destino claro.

Fin del capitulo 1

Hola si hay alguien allí, gracias por estar leyendo, ayer termine esta magnifica novela de Sthephenie Meyer y lo único que podía pensar hoy era en leer mas, sin embargo como ya me entere que hasta el 14 de febrero no sale la segunda parte decidí escribir un poquito yo…. ¿¿Que creen?? Jajajaja

Bueno no olviden los r/r que el ego siempre necesita una ayudita :P

Ela