Mi primer fic de Pita Ten, sobre una pareja que sencillamente adoro TakashixKoboshi. Quiero aclarar que soy fiel fan de KotaroxKoboshi, pero este par de rubios también son lindos .
Género: Romance
Número de palabras: 345 (sin el título) No estoy segura si se le puede considerar un drabble x)
Pairings: Takeshi & Koboshi
Renuncia: Como se imaginaran Pita ten no me pertenece ni ninguno de sus personajes
Novia
Sólo jugaba inquietamente con sus manos, mientras intentaba admitir la realidad. Ella no era - y jamás querría ser - su novia.
Porque si fuera su novia - cosa que definitivamente no era - él estaría nervioso y actuaría como tonto cada vez que ella estuviera cerca. Y el hecho de haberse resbalado sobre una superficie plana y tartamudear su nombre, durante la última vez que venían de la escuela, no significaba nada.
Además si ella fuera su novia - lo que es completamente falso - ensayaría una y otra vez lo que le iba a decir, y el papelillo que llevaba en su bolsillo – él cual había preparado la noche anterior - sobre posibles temas para charlar, no contaba en lo absoluto.
De todos modos, si ella fuera su novia – lo que ni en un millón de años aceptaría ser - , él se hubiera preocupado más de lo habitual en su apariencia, y que se halla demorado cuatro horas en elegir su atuendo y dos en definir su peinado, no tenía nada que ver.
Aún así si ella fuera su novia – lo cual era imposible – él se le quedaría mirando como tonto cada vez que ella le hablaba, y olvidando las catorce veces que Kotaro lo tuvo que hacer reaccionar cuando contemplaban a la rubia en su bello vestido nuevo; él jamás la miraba así.
De cualquier modo, si ella fuera su novia, él estaría nervioso, y sin contar sus ruborizadas mejillas, el temblor de sus manos y el hilo de voz que en cualquier momento saldría de su garganta, él no lo estaba.
Estaba todo muy claro, ella no era y jamás seria su…
Y de un momento a otro siente los labios de aquella rubia, rozar los suyos. Luego de ese bello momento, abre los ojos y ve la cara más hermosa del mundo.
- Buenos días Ten-chan, vamos por un par de helados - coge al aturdido Takashi de la mano y en los recién besados labios del rubio se dibuja una sonrisa; al fin comprende todo
.
Ella no era su novia, pero si lo era, jamás imaginó una más perfecta.
¿Algún comentario?
