Hola! Aquí estoy con una serie de historias cortas - realmente cortas - de los personajes de Becoming Free. La mayoría son OCs, pero también tendrán algo de Steve/Ginny, Ron/Hermione y otras parejas que fueron mencionadas en el fanfic anterior pero no llegaron a ser parte final de la historia por diversos motivos.
De todas formas comparto esto con ustedes, espero que les guste!
Dissclaimer: Ni Harry Potter ni Avengers me pertenecen, son propiedad de Rowling y de Marvel respectivamente. Yo sólo los uso para divertirme un rato.
"Te amo tanto como te conozco, te conozco tanto como te amo" Flower Boy Next Door.
Bueno, de todas formas vivían uno al lado del otro y pasaban juntos casi la totalidad de su tiempo. Cuestión de practicidad, se dijeron ellos.
Pero significaba mucho más que eso.
Mientras Ginny iba sacando sus libros de una de las cajas para acomodarlas en un estante que Steve había traído para ella, una fotografía de ella junto con Neville y Luna, que se habían tomado en una visita que habían hecho a Hogwarts años después de la batalla, con el castillo de fondo.
- ¿Quiénes son? – preguntó Steve, sentándose junto a ella.
- Neville y Luna, mis mejores amigos. – dijo ella, sonriendo con una pizca de nostalgia - O bueno, solían serlo… no he respondido varias de sus cartas desde que llegué a Nueva York. – dio un suspiro cansado. – Neville y yo nos hicimos amigos después de que él me llevara al baile de navidad.
- Suena divertido.
Ginny rió.
- Acabé con los pies adoloridos.
- Creo que yo no sería un mejor compañero de baile tampoco – musitó Steve, pensando en que sólo una mujer había accedido a concederle un baile, pero éste nunca había tenido lugar.
Ginny se llevó un dedo al mentón, fingiendo pensar con mucho cuidado.
- Sólo se necesita de práctica. Incluso el Capitán América puede aprender. – dijo ella, sonriendo – Pero no puedo creer que no la tengas. Las muchachas seguramente se ponían en línea para bailar contigo.
- De joven, no era precisamente el chico con el que las muchachas quisieran salir.
- No, imposible.
- ¿Me creerás si te muestro una foto? – él se puso de pie y revolvió sus cajones - Creo que tengo una de Bucky y mía en alguna parte…. Ah, si, aquí está.
Volvió hasta Ginny y extendió el brazo, pasándole la foto.
Un Steve mucho más pequeño y delgado sonreía, mientras otro de pelo oscuro y fortachón le pasaba un brazo por los hombros.
- ¡Increíble!
- Si, Bucky era el que conseguía a las chicas – dijo Steve, sonriendo al pensar en su amigo. – Buck… él siempre me ayudaba cuando me metía en problemas.
- Oh, ¿también eras de esos? – preguntó Ginny, arqueando una ceja.
- ¿Uno de los que?
- De los que se meten en problemas por alguna causa noble y estúpida.
Porque Ginny no podía pensar que Steve fuera de otra manera.
Él se rió y pasó una mano por sus cabellos.
- Bueno, sí, creo que así lo diría Buck…
Era obvio, por la forma en la que Steve siempre hablaba de su amigo, que lo echaba de menos terriblemente, pero no había forma de que lo recuperase. En cambio ella todavía tenía a Neville y a Luna – y a muchos otros amigos más – a quienes simplemente no se atrevía a enfrentar.
- Debo ser una persona horrible, dejarlos atrás después de todo… - dijo entonces - una vez, incluso nos metimos a la oficina del director para robar la espada de Gryffindor!
Steve la miró impresionado.
- ¿Por qué hicieron algo así?
- Estábamos en guerra. Harry, Hermione y mi hermano Ron estaban tratando de acabar con Voldemort y nosotros queríamos hacer algo desde el colegio. Y esa espada era bastante especial, sí que ayudó al final.
Algunas veces, él solo la escuchaba y se enamoraba un poco más de ella, de la increíble mujer que tenía al lado suyo.
- Bueno, tú no te quedaste atrás en meterte en problemas.
Ginny sonrió y se puso de pie, extendiendo un brazo.
- Vamos, Capitán, bailemos.
Él se levantó, acercándose a ella, y Ginny tiró de sus manos, dejándolas en su cintura. Ginny hizo un movimiento con su mano derecha, y una música lenta comenzó a sonar.
Moviéndose lentamente, con los ojos en el otro, en un momento que les pertenecía solamente a ellos.
Steve obtuvo su primer baile.
Pero tal vez ya desde antes su corazón le había empezado a decir que Ginny era la pareja perfecta.
