Es por eso que yo

Mitsuhide, tú me enseñaste como protegerme a mí misma y a las personas que más me importan. Por eso estoy muy agradecida.

Gracias.

Ella había dado la última palabra con una sonrisa en su rostro tan resplandeciente.

Él solo la miraba impresionado ante tal cosa.

Ambos se quedaron mirando frente a frente sintiendo el ambiente tan cálido como aquellas palabras que profesaban, no había necesidad. Su presencia bastaba con eso. Sin embargo, Mitsuhide no se podía creer aquello dicho por su compañera, y sin embargo su corazón se encontraba acelerado.

— Bien es hora de regresar.

Se escucha la suave voz de parte de Kiki quién se dio media vuelta para caminar a un paso tranquila, en cambio el solo miraba su caminar. Sin previo aviso antes de que de otro paso más la sostiene del brazo. La chica se detiene por unos segundos y voltearse de reojo manteniendo esa sonrisa. Pasaron unos minutos para que se diera cuenta de lo que había hecho para soltar suavemente su brazo.

— Antes de que te vayas yo… —sentía un nudo en su garganta por lo que carraspeo—. También quiero darte las gracias Kiki —ella solo le sonreía ante todo—. Sin duda agradezco tu compañía ante todo, yo soy el más agradecido. Por eso yo…

El impulso que no podía controlar, no se pudo contener.

Dando un paso delante de ella lleva su mano derecha a la mejilla de la contraria acariciando suavemente su piel suave, como si ella fuera a romperse de algún modo aunque no fuera así. Él sabía que ella era fuerte y aún así igual de vulnerable. Ambos se quedaron mirando uno al otro. Poco a poco el chico de cabello azul no pudo controlar sus impulsos por lo que empezó a acortar la distancia que había entre los dos. Cada vez más sintiendo la respiración de ellos.

Ni el mismo sabía por qué lo hacía.

No hay vuelta atrás.

En lo profundo de sí mismo sabía que deseaba esto.

Sentía como rozaban sus labios con los de ella, provocando por cada lado un leve sonrojo.

La distancia desapareció.

Kiki tenía los ojos abiertos de la impresión, sintiendo los labios del contrario contra los suyos. No puso oposición por lo que se dejó llevar, pasando sus manos alrededor del cuello de su compañero.

En cambio el solo hacia lo que sentía que era correcto, podía sentir que la chica no tenía nada en contra así que empezó a mover sus labios de una manera lenta, llevando una de sus manos a la nuca de la chica haciendo más profundo el beso, del cual disfrutaba.

La sensación de sus labios.

Tan dulces.

Su corazón comenzó a acelerar como loco.

No importa ya lo demás, sabían que después de este beso. Ya nada sería igual y aún así estaban ahí. Nadie podía saber esto. Solo un secreto entre ambos.

Querían más.

Por lo que prosiguieron con el beso dejándose llevar, por el sabor que de cada uno. Dejando que los sentimientos fluyeran. Pero el momento tenía que acabar.

Ambos sintiendo la falta de aire tuvieron la necesidad de empezar a separarse lentamente con leves jadeos, sin dejar de verse. Mitsuhide noto un color carmín en las mejillas de la chica algo que le pareció tierno. A su vez ella esbozo una sonrisa para soltarlo y dar un paso atrás.

De dio vuelta y empezó a caminar alejándose.

Una vez algo lejos llevo sus dedos rozando sus labios como si aún pudiera sentir esos labios sobre ella, era feliz. A pesar de que el mismo fue sincero consigo mismo, ella era feliz siendo su compañera.

En cambio el solo se quedó parado mirando como su figura desaparecía a la distancia, sintiendo a un una gran emoción. Lleva sus manos hasta su cabeza entendiendo que es lo que había pasado. Sin duda esto no era lo que quería ¿O si? Pero sin embargo el mismo lo había disfrutado.

No sé arrepentía.

Es por eso que el demostró lo que sentía de esta forma.


Quedo algo cortito. Es por mí falta de imaginación ;-;

Aún así espero que les guste.

No soy dueña de los personajes.

Solo es para entretener.