N/A: Menos de 1.000 palabras, pero eso no es necesario. ^^
Necesitaba una escena para este episodio. Me sugirieron que lo publique, así que aquí esta.
Un saludo.
Doble regalo
Perfecto, no hubo ningún error con los nuevos trajes de los chicos. Lo malo, es que tenemos que crear un clon de William para que Jim no sospeche de nosotros, es arriesgado, pero lo mantendrá estable por un momento.
Sin duda alguna las nuevas alas de luz de Aelita fueron la cereza del pastel, no me esperaba aquel comentario de ella.
"Jeremy, eres el viento bajo mis alas."
Si pudiera ver lo que ellos ven, seguramente en su rostro se reflejaba una hermosa sonrisa, pero esas palabras no dejaron mi cabeza hasta el siguiente día a la mañana, tenía que asegurarme de que el clon de William no posea cualidades distintas a la de su personalidad, como el caso anterior con el clon que envié para las clases de educación física.
Ese día, nuestro curso no tuvo clases sino hasta la tarde, lo que era una ventaja así vigilaba mejor a William.
Me vestí de forma casual a la que voy a clases, agarré mi mochila y salí corriendo a la puerta de clase de Yumi, donde Ulrich, Aelita y Odd estaban esperando. Como de costumbre, me quedé hasta tarde programando y analizando Lyoko.
Era una simple caminata rápida, pero al parecer los ojos de Jim vieron otra cosa.
—Belpois! No se corre en los pasillos, podrías arrollar a alguien. —Decidí no comentar y solo obedecer, lo último que me faltaba era tener problemas.
No era posible, ya estaba de mal humor, sin duda la falta de sueño me está afectando más de lo usual.
Pero al cruzar las puertas del pasillo una luz era reflejada desde mis espaldas. Aelita, sin avisar, se acercó y me abrazó de forma única, como todas las veces que siento cuando me abraza, únicas. Mis mejillas empezaron a ruborizarse de forma desenfrenada, luego de un regaño de parte de Jim, cualquiera estaría en mi lugar. Pero eso no fue todo, aparte de un cálido abrazo, recibí un indescriptible beso en la mejilla, al menos mi rubor en ella ahora estaban más que explicadas. No pude evitar sonreirle y preguntarle el porqué de tanto afecto.
Me miró de forma confusa y coqueta, como si todo fuera un juego.
—Tienes que decirmelo Jeremy! ¿Cómo lo hiciste? —Ya entendí, las alas. Mi sonrisa ahora recorría de oreja a oreja.
—Ah, bueno...—Sin duda alguna sus ojos ya alegraron el día, que empezó de la peor manera. —Bueno, fue muy simple. Basado en los códigos de los trajes, fuí desfragmentando...
—No Jeremy! Dime, ¿Por qué lo hiciste? —¿Por qué lo hice? Pero si lo estaba por explicar. No entendía la situación, hasta recibir otro sorpresivo abrazo de parte de Aelita, esta vez, de frente. ¿Por qué? Fue lo que murmuró mientras el abrazo continuaba.
Creí que estaba enojada conmigo, o triste por desvelarme para crear sus alas, pero las dulces y tranquilas risas que escuchaba decían todo lo contrario.
—¿Por qué? —Al cortar el abrazo y sin soltarnos las manos, Aelita seguía con la interrogante. Sus mejillas también se tornaron rojizas.
Claro! Era un juego, no quería escucharme por media hora el saber de como lo hice, con solo cuatro palabras eran suficientes. Cuatro palabras que no se tienen que tomar a la ligera, que no cualquiera podía recibir.
—Porque... te amo.
N/A: "Cuando llega el dulce encuentro, se me entibia el corazón, y empieza a brillar..."
