Disclaimer: La serie 'Merlín' pertenece por entero a la BBC. Sus personajes—tanto míticos, como en el imaginario social— no me pertenecen. ¡Sólo los tomo prestados para un bien mayor... Merthur!
Notas:
-Serie de #One-shots/Drabbles. No hay un sentido en especifico. Cualquier capitulo que posea alguna pequeña segunda parte, es señalado.
-[#AU Basicamente puro Merthur]
[1]
Sobre los reencuentros:
«Nada tienen de mágicos»
.
Era bastante simple el cómo funcionaba la mente de Arthur. Incluso teniendo los recuerdos de su vida pasada, como gran Rey de Camelot, su manera de razonar era de los más practica.
Y sí implicaba en su linea de pensamiento, a cierto chico de ojos pequeños y bondadosos, pues era casi una respuesta automática.
Por lo que era verdaderamente tonto—y molesto, en serio—que todo el asunto haya acabado de esa manera.
—¡Es qué no tienes cerebro! ¡Oh por todos los cielos, sigues siendo tan idiota!
Honestamente, Merlín era el rey del drama. Si tenia que cederle algún titulo. Aunque no negaba—porque su mente tenía esos espacios de genialidad—que siempre habría encontrado divertida la expresión de fastidio completo en su sirviente.
Oh, aún después de siglos Merlín seguía causando estragos en su pecho.
Y en los bares llenos de tipos enormes.
—¡Voy a matarte, lo juro! ¡Si salimos vivos, pateare tu maldito trasero real!
Arthur continuaba pensando que todo era exagerado. Y que en cualquier vida, ambos siempre acabarian igual.
Corriendo por salvar sus pellejos, de una horda de tipos tatuados.
Que nadie diga que era culpa de Arthur. Porque las cervezas derramadas y los pisotones a los muchachos de las motocicletas, no habian sido nada más y nada menos que resultado de la leyendaria torpeza de Merlin.
¡Si no fuera tan histerico, podrian estar ocupando su tiempo en algo mucho, mucho, más interesante que correr por todo Londres!
—¡No los pierdan de vista! ¡Allá van!
Viejos tiempos, podría haber murmurado Arthur, mientras doblaban en una esquina con una bonita cabina telefónica roja.
Las ideas tan practicas se pusieron en acción. Por lo que tomar del brazo al quejoso de Merlín y arrojarlo dentro, no fue difícil.
Lo difícil—no en verdad—fue descubrir que el espacio era reducido y que con suerte, los vidrios semi opacos los ocultaran de todos los problemas.
—Tú, pedazo de zopenco, maldito mimado...
La cosa con tener una mente tan simple, era que podía ser un arma de doble filo. Por ejemplo, aplastar lo complejo de un reencuentro después de siglos con el mago mas poderoso del mundo.
—¡Cómo te atreves...! ¡No puedes aparecerte así!
Quizás gritarle desde la puerta del local, como sí su ausencia hubiera sido de un par de horas y no los siglos pasados, no había sido de sus más brillantes planes. Menos cuando el muchacho llevaba toda una bandeja repleta de pedidos.
No sí Merlín parecia tan molesto, dolido y a punto de llorar. ¿Cómo podía disculparse? La emoción de verlo, de nuevo—real y tan hermoso el desgraciado—le superó por completo.
—¡Eres...!
Pero la ventaja de un pensamiento practico, era lo acertado de sus acciones.
Allí, con las voces de los furiosos motociclistas a la distancia, la estrechez de la cabina y la cercanía de ese ridículo tan precioso... Arthur sólo sabia que quedaba algo por hacer.
—Al fin te encontré, idiota.
Lo besó muy lentamente. Tan lento, que fue una sorpresa sentir el empujón, mientras la boca de Merlín le devolvía la atención con una furia deliciosa.
¡Sí, de esto estaba hablando!
No hubo reparos cuando tomó la cintura del moreno y se dio el gusto de apretarlo contra sí, sintiendo que el corazón le saldría del pecho por los sentimientos que contenía.
Tanto tiempo. Tanto. Podria llorar si algun día Merlín se despegaba de su boca y alejaba sus dedos de sus hombros.
Lo había extrañado de una forma tan profunda. Nada simple, paradojicamente.
Y ahora lo tenía allí.
Con ese espíritu impertinente, ese brillo en sus ojos y sonriendo sobre su boca.
—Tambien me alegra verte de nuevo, mi señor.
Oh.
Eso en los pantalones de Arthur era otro tipo de simpleza a la que fácilmente Merlín podía acostumbrarse.
Una lástima que cuando retornaban los besos fogosos, la puerta de la cabina se abrió, mandándolos derecho al frío concreto de la acera.
—¡Van a pagar lo de mi chaqueta!
Quizás la magia que buscaban siempre estaria en esa manera poco romantica de pasar su primer día despues de buscarse durante años.
Cualquiera sea la manera, no importaba.
Porque Arthur seguía teniendo un excelente gancho derecho y Merlín, sus hechizos rápidos para quitarse de encima a dos gorilas.
¿Podrian ser diferentes?
—¡Sigues siendo un arrogante idiota!
—Yo tambien te amo, Merlín.
Simplemente, no.
[•]
¡Buenas! Pues, esto nace de la necesidad de leer #Merthur que por lo visto es bastante escaso. También porque estoy engripada y estaba volviendome loca con el reposo. Y finalmente porque a pesar de aún ir por la 3ra temporada, autosabotearme el final... la necesidad de escribir me superó.
Espero que les guste.
¡Gracias por leer y espero leerlos pronto!
Buenas vibras a todxs (ノ*ヮ*)ノ:・゚
P/D: Curiosamente esta serie, se publicó antes en Wattpad. Así que mis disculpas por los posibles errores y fallas en los guiones de dialogo.
