Los personajes e historias no me pertenecen son propiedad pues de sus respectivos dueños.
One-shot participante en el desafío Colores al Viento del foro I'm Sherlocked
Jimlock
Desde su infancia Moriarty había tenido tres grandes amigos, siempre tan inseparables, el primero era Angustia, angustia por su madre y lo que podría pasar si su padre estaba de mal humor, le seguía Fobia, a los gritos provenientes de la planta baja, su padre nuevamente alcoholizado, y por ultimo Miedo, de quedarse completamente solo.
Esos tres amigos lo acompañaron larga parte de su vida hasta que lo conoció, él era lo que nunca tuvo y lo que siempre ambiciono; en un abrir y cerrar de ojos se dejó influenciar, se dejó llevar a ese magnífico e imaginario mundo donde él, Sherlock, le pertenecía.
Holmes le daba fuerza para combatir sus miedos, con toda esa serenidad y sabiduría, de los que él carecía pero que compensaba con creatividad, creatividad que utilizaba para someter a todo aquel que se interponía en su camino, para doblegar a quien fuese ante su poder y voluntad. Algo que no podía hacer con Sherlock porque era magnifico e intocable, solo por el momento, era independencia y lujo, alguien que no podía estar en manos de cualquiera.
Fue por ese motivo que, en cuanto noto a ese pequeño y rubio e insignificante hombre a su lado, tomo la firme decisión de reclamar lo que por derecho era suyo desde hacía ya mucho más tiempo, no se dejaría vencer por una simple "mascota".
Sin importar cuantas reglar rompiera, como si importara, nunca las seguía y él sabía que para eso habían sido creadas, lograría ese tan deseado cambio.
Obtendría ese hermoso y puro regalo, envuelto en esa camisa que le quedaba jodidamente bien, de ese color que lo definía perfectamente, porque si Sherlock fuese un color sin duda seria morado un color que ínsita por el rojo que contiene y a la vez calma por su mitad azul, y que debería estar prohibido para los ojos de los mortales, pero no para él, no para James Moriarty.
Jim se consideraba algo más que un mortal, alguien de categoría, alguien de buen gusto y selecto, él era realeza, después de todo esta es elegida por la mano de Dios ¿no es así?, por la mano de un Dios que nunca fue misericordioso con él, pero al que no se le negaría si quisiera sentarlo en un trono, porque, queridos tendrían que verlo con una corona, algo realmente espectacular, pomposo pero increíble.
Y ahí estaba un motivo por el cual Sherlock y su inteligencia, esa inteligencia que se encontraba muy pocas veces en esta o cualquier naturaleza; misteriosa, incierta y ambigua, deberían estar a su lado. Una razón más era que le necesitaba, Sherlock era el que le daba paz y lograba disminuir e inhibir su angustia. El tercer motivo era porque simplemente así lo deseaba, lo odiaba cierto, odiaba el cómo se había vuelto su obsesión, pero también sabía que su vida sería aburrida sin él.
Pobre, pobre Jim con personalidad tan cambiante.
Así fue como trazo un plan, infalible y de la más alta calidad, un plan para atraer a Sherlock y terminar de paso con John Watson, porque nunca dejaría que el más normal de los mortales se quedara con semejante manjar, nunca.
Moriarty haría cualquier cosa por Holmes, por él mataría, y lo hizo, sabía que una mente tan brillante se aburriría fácilmente rodeada de tanta gente tan simple, así que le dio algo con que entretenerse, no importaban unas cuantas desapariciones, porque eso es lo que la gente hace, morir.
Por él fingiría ser alguien más, y también lo hizo, fingió ser el novio de Molly Hooper, fingió ser Richard Brook solo para esta un segundo a su lado, y por él, por él jalaría el gatillo y cumpliría su ideal, porque si no era de él, de Jim, no sería de nadie, después de todo el morado es el color de la realeza.
Gracias por leer
