Disclaimer: nada de esto es mio.
Summary: No puedes dejarme, no puedes, no lo hagas.
Este One-Shot fue creado mientras escuchaba una y otra y otra vez la cancion "Me la juego a morir" de Gustavo Cordera, aunque la cancion es medio rápida para el tema que se trata en la fick, pero, es la que me inspiro ajajaj... espero que les guste
Gracias por leer.
Crucio:
Cuando desapareció con rumbo a la casa de su hermano todavía podía oírla gritar, aún le temblaban las manos y sentía como la rabia y la impotencia correr por sus venas.
- ¿Qué le paso? - pregunto Bill al verlo con Hermione en brazos.
- Bellatrix. - fue lo único que pudo decir antes que la voz se le quebrara. Si continuaba hablando iba a derrumbarse y sabía que ese no era el momento.
Fleur se tapó la boca con la mano.
- Llévala a la habitación. - dijo su hermano con tono amable.
Ron asintió.
Se dirigió a una de las habitaciones y recostó a Hermione sobre la cama, estaba inconciente.
- Va a despertar. – le decía una voz en su cabeza. – Tiene que despertar.
Comenzó a caminar de un lado al otro, afuera se escuchaban ruidos y gritos. No iba a salir, no iba a dejarla sola, no iba a alejarse de ella ni un instante, no hasta que se despertara.
No podía más de los nervios, se arrodillo a su lado.
- No puede dejarme. – pensaba. – No puede, no puede. – bajo la cabeza. Sin que se diera cuenta las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas. – No me dejes. – dijo con la voz quebraba.
- Ron. – escuchó su voz débil, levantó la cara.
- Hermione ¿Cómo estas? ¿Cómo te sientes? – al instante de pronunciar esas preguntas pensó que era lo más estúpido que había dicho, y probablemente que diría en toda su vida ¿Cómo se iba a sentir? ¡La habían torturado!.
- Me he sentido mejor. – respondió ella esbozando una sonrisa. El le devolvió la sonrisa, pero sin ganas. – ¿Qué te pasa? – le preguntó un tanto confundida al ver su rostro.
- Lo siento. – le respondió a media voz. – Lo siento, debí hacer algo, no debí dejar… no debí dejar que te hicieran esto. Lo siento Hermione. – su voz cada ver era más débil.
- ¡Nada de eso Ronald! – estaba enojada, él la conocía bien. Hermione se sentó con un poco de esfuerzo mientras hablaba. – Tu no tienes la culpa de nada, no tienes que culparte. – puso su mano sobre la mejilla del pelirrojo y el corazón de él se aceleró. – Hiciste lo que pudiste. Me salvaste y eso es lo que cuenta. – concluyó la frase sonriendo como nunca antes.
- ¿Seré muy atrevido si la beso en este mismo momento? – se preguntó.
La puerta se abrió de golpe e hizo que saliera de sus pensamientos.
- ¿Cómo te sientes? – le preguntó Fleur a Hermione al entrar. – Vamos, voy a curarte.
Ron se levantó y salió de la habitación, ya habría otro momento perfecto para besarla.
