Lazos A Través Del Tiempo

Prologo

Nuestro Pasado, Nuestro Presente, Y… Nuestro Futuro

Todo el escenario se volvía cada vez más monótono que antes.

El castillo, las finas paredes hechas por unas manos artísticas se rompían a cada impacto hecho por el poder de ambos jóvenes descendientes del Clan que origino al Sabio de los Seis Caminos.

Las energías bicolores del Ninja rubio y el albino poseían una fuerza de presencia tan pura y estructuralmente visibles que con el solo hecho de sacarla a relucir al exterior, reducía la materia con menor fuerza a solo simple partículas de polvo.

— ¡Cae de una maldita vez! — La voz que claramente transmitía molestia, hablo en voz alta mientras demandaba — ¡Uzumaki!

Así es.

Naruto Uzumaki.

El Ninja número #1 en sorprender a las personas.

Aquel que hoy en día es considerado el héroe de la Cuarta Gran Guerra Ninja, es con quien el albino se encontraba batallando tan arduamente.

— ¡¿Qué caiga?! ¡¿Dices que caiga?! — El hijo del Relámpago Amarillo monstro la misma furia suicida que caracterizo a su madre, la Habanero Sangriento.

— ¡¿Por qué te importa tanto?! — Demando una respuesta el albino, ahora conocido como Toneri Ōtsutsuki— Vi sus recuerdos, sé que la ignoraste toda su vida, y apenas hace 2 años le prestas atención a su existencia — Un leve rastro de burla se escuchó en su hablar — Ahora actúas como si te importara, ¿O es acaso que deseas seguir siendo un héroe? ¡Solo finges para que los demás humanos te vean como su héroe! ¡Eres basura, Uzumaki!

— ¡Cállate! — Hiso retroceder el avance del albino — Quizás tienes razón. No, en realidad la posees, yo la ignore durante años a pesar de que ella siempre dio lo mejor de sí, francamente me comporte como el peor idiota del mundo — Entonces, sus ojos azules como el mismo cielo se posaron en el ahora Dojutsu adquirido por Toneri Ōtsutsuki — Pero tú la hiciste llorar, por tu culpa ella volvió a llorar como hace 2 años — No pudo evitar recordar como unas transparentes lágrimas de dolor y tristeza, salían de los radiantes ojos color perla de la chica, y sin poder evitarlo, recordó que la última vez que lloro así… fue cuando murió Neji — Alguien como tú, una persona que solo le importa el bien propio, un ser despreciable como tú… — La energía interna que poseía en su interior fue saliendo de su cuerpo mediante el Chakra amarillo que ahora lo distinguía y representa — ¡No dejare que la toques! ¡No dejare que la mires! ¡No dejare que tengas a Hinata!

Haciendo gala de su fuerza pura, Naruto Uzumaki creo un brazo titánico de Chakra e hiso que impactara directamente en el cuerpo de Toneri, haciendo que el albino destruyera parte de su castillo y saliera a la superficie en donde se encontraba la mujer que con tanto anhelo vino a rescatar.

— ¡Hinata! — Exclamo su nombre con total admiración, hay estaba, dentro de una jaula hecha por lo que parecían ser barrotes de oro, se encontraba la hermosa figura de la descendiente de Hamura Ōtsutsuki — ¡Solo espera! ¡Definitivamente voy a traerte de vuelta!

— ¡Es inútil! — Dentro del polvo que hiso el último ataque de Naruto, Toneri dijo con total seguridad — Hinata ahora es mía, me pertenece, mejor termina de entenderlo y vete de aquí… Uzumaki.

— Tendrás que obligarme tu mismo, porque no me iré… ¡Hasta que ella venga conmigo! — Sonrió Naruto, demostrándole a su enemigo la brillante sonrisa que en el pasado elimino el odio que muchos villanos poseían en su corazón.

— Ya veo… — Toneri fue cubierto por un Chakra parecido al del joven Uzumaki, solo que el suyo era de un color verde jade — ¡Entonces perece con tu resolución!

Una enorme hoja que sobrepasaba el tamaño de la misma luna, que por cierto era el lugar en donde ambos adversarios batallaban ferozmente, cayó en picada sobre el cuerpo del hijo del Yondaime Hokage.

Enterrándolo bajo la tierra, y haciendo que aparentemente, estuviera visiblemente derrotado.

— ¡Naruto-kun! — Dentro de los barrotes de oro, la fina y melodiosa voz de Hinata exclamo el nombre de su amado — ¡Yo sé que puedes! ¡Siempre has demostrado que el destino no es nada frente a ti! ¡Siempre te has levantado y luchado hasta el cansancio! — La mirada perlada de la Hyuga admiro el enorme cráter en donde ahora estaba enterrado el rubio Uzumaki — ¡Sal y véncelo de una vez, Naruto-kun!

— Mujer, es inútil. Mi último ataque consumió la vida de ese hombre, Naruto Uzumaki… ahora es parte de la ya casi destruida, historia Shinobi — Aseguro ciegamente el albino Ōtsutsuki — Ahora, retomemos la ceremonia en donde la dejam…

— ¡Hinata!

La sorpresa y expectación fue totalmente visible en el siempre semblante sereno de Toneri. El albino jamás espero ver lo que a continuación ocurriría frente a él.

Cientos de clones de sombra emergieron desde el profundo cráter y subieron como águilas en vuelo hacia el cielo de la luna. El Chakra amarillo de Naruto estaba impregnado en cada uno de ellos y debido a eso, el oscuro escenario parecía estar iluminado por cientos de estrellas fugaces.

Entonces, en cada uno de los clones del rubio Uzumaki fueron creándose la técnica que lo hiso convertirse en la Segunda Venida de Minato Namikaze. La esfera azulada que giraba como un mismísimo espiral, fue naciendo en la palma de cada uno de los cientos de clones de sombra.

— ¡Rasengan! — La voz de cada uno de los clones exclamo el nombre de la técnica que hoy en día lo representaba y además, le permitió crear cientos de milagros en el actual mundo Shinobi.

Luego de eso, una enorme explosión se escuchó en cada lugar de la luna y el castillo del Toneri Ōtsutsuki.

Al cabo de unos segundos que parecieron miles de minutos para el rubio de ojos azules, la figura de Toneri salió de la enorme cortina de humo que creo su último ataque. Pero había una diferencia, a pesar de que el Chakra verde jade cubriera su cuerpo y no permitiera ver su piel, el rubio se dio cuenta que los Rasengan que lo golpearon le causo el daño esperado.

— Naruto… Uzumaki… — Por primera vez, Toneri pronuncio su nombres con total desagrado y odio — Es hora de que esto finalice, llego el momento en donde uno de los dos caiga de una vez — En su mano, una enorme cantidad de Chakra verde se concentró ferozmente — ¡Muere, Uzumaki!

Para sorpresa de Toneri, el rubio no se movió ni un milímetro de su ubicación. Es más, sonrió serenamente y saco de su bolsillo un pedazo de tela roja que hiso que la Hyuga, aun encerrada detrás de los barrotes de oro, abriera sus ojos sorprendida.

— Hinata… — Esta vez no exclamo su nombre, solo la miro unos segundos y luego fue caminando hacia el ataque de Toneri que estaba formando una figura parecida a la de un láser — Solo espérame un momento, dentro de poco… volveremos a casa.

La Hyuga lloro nuevamente, pero esta vez no lo hiso por dolor o sufrimiento. No, ella lloro de pura felicidad al ver como su amado se lanzaba por última vez hacia su rival, dispuesto a terminar el combate de una buena vez.

La tela roja que Naruto poseía en su mano derecha, fue cubierta por su puño y ese mismo puño impacto sobre el láser de energía verde de Toneri.

— Toneri, tu cometiste un grave error, ya que desde el inicio habías perdido esta batalla — Dijo Naruto, ahora corriendo hacia el frente en donde se encontraba Toneri — Al igual que una bufanda, los sentimientos son creados lentamente para que sean más fuertes y duraderos, al igual que una bufanda, son tejidos con mucha precisión para que le transmitan su calidez a la persona que aman — El Chakra amarillo del rubio Uzumaki abandono su cuerpo y se concentró únicamente en su brazo derecho — ¡Es por eso! — Mediante un golpe puro, Naruto desasió la energía de Toneri y llego con mucha rapidez frente al rostro sorprendido del albino Ōtsutsuki — ¡Que los sentimientos de Hinata!... ¡Fueron los que me dieron la victoria desde el principio!

Fue así, que el puño seco de Naruto golpeo el rostro escéptico de Toneri, generando un enorme cráter debajo de ellos que destruyo el suelo y haciendo que la fuerza del rubio Uzumaki, mandara hacia el frente al descendiente de Hamura.

— Me derrotaste… con un… solo… golpe… — Incrustado en el extremo de una pared solidad, Toneri se dio cuenta del final que ahora hacia presencia en su vida.

Naruto lo miro y luego se elevó en el cielo.

Llego frente a los grilletes de oro que mantenían cautiva a la joven Hyuga y después de golpear fuertemente la cerradura hecha por el albino, Hinata fue libre nuevamente del encierro.

No necesito un segundos más para lanzarse sobre los cálidos brazos de su amado, pegarse a si pecho y dejarse sentir protegida por el hombre que vino a buscarla a la mismísima luna.

Muchos sucesos ocurrieron después de eso, claro que nombrarlos uno a uno haría que el flujo y transcurso de esta historia se volviera algo tediosa. Pero, lo importante para ambos ninjas fue lo que a continuación marcaria sus vida para siempre.

Muchos festejan una victoria mediante un enorme brindis, otros con algún festival y existen muchas formas más.

Pero nuestra pareja lo hiso de otra forma.

Justo en medio del cielo.

La luz de la luna iluminaba la figura de dos personas, una de cabello rubio que cargaba a la segunda de largo cabello azul oscuro. Ellos han luchado desde hace años, han experimentado perdidas inimaginables que son imposibles de sustituir con alguna posesión, pero de alguna forma han logrado seguir hacia delante.

Justo ahora estaban juntos, uno se tardó más que el otro en darse cuenta que su felicidad siempre estuvo frente a él, pero ahora que lo había descubierto, no la dejaría ir jamás.

El cálido y casto beso que se dieron en el cielo, teniendo solo a la luna y a las miles de estrellas como fieles espectadores, fue el broche de oro… que conecto por siempre sus caminos.

Los caminos, que siempre debieron haber estado juntos… desde un inicio.

7 Años Atrás

— ¡Maldición! ¡¿Dónde diablos se encuentra Kakashi-sensei?! — Exclamo a todo pulmón un niño rubio de ojos azules — Llevamos 4 horas esperándolo y nada, ¿Dónde estará ese canoso bueno para nada?

— Naruto-baka, si Kakashi-sensei te escucha se molestara contigo — Reclamo una niña peli rosa, a su compañero de equipo — ¿No es verdad, Sasuke-kun?

— Aunque odie decirlo, dobe. Sakura tiene razón — A pesar de que no era su intención, el niño de cabello oscuro le cedió la razón a la única miembro femenino del equipo #7 — Mejor calla, y sigamos esperando a Kakashi.

— Ustedes dos son unos cobardes, Kiba me dijo que Kurenai-sensei siempre llega a tiempo y no hay que ser listo para saber que los demás Sensei deben ser puntuales — Comento el rubio Uzumaki, demostrando la poca paciencia que poseía en esos momentos — Me arte, iré a ver si encuentro a Ero-sennin para que me enseñe un Jutsu súper impresionante.

— Como si un tonto como tu pudiera ser discípulo de uno de los Legendarios Sannin — Dijo Sakura, sin creerle una sola palabra a su compañero de equipo — No existe ni una sola probabilidad que uno de los 3 Legendarios Sannin, acepte como discípulo a un tonto como tú.

— Pues es verdad, él me ha estado entrenando desde los exámenes Chunin, además me está ayudando a controlar el Chakra del… — Al darse cuenta de lo que estaba por decir, Naruto callo de inmediato sus palabras y guardo silencio.

— ¿De qué Chakra hablas, dode? — Pocas veces le prestaba atención a las tonterías de su compañero rubio, pero esta vez se escuchó tan seguro que algo le dijo que intentara buscar una respuesta — ¿Qué Chakra estas aprendiendo a usar?

— De seguro no es nada, solo está inventando cosas — Opino Sakura, no creyéndole una palabra al rubio Uzumaki.

Lo que Naruto quiso decir fue que estaba aprendiendo a usar el Chakra del Kyubi, pero claro, jamás lo diría en voz alta por temor a lo que sus compañeros pensasen.

— Nada, solo… olvídenlo — Respondió casi en un susurro — ¡Me largo de aquí!

Diciendo eso, el rubio de ojos azules se fue corriendo del campo de entrenamiento número #7.

Minutos Después

— Estúpido Sasuke, estúpida Sakura-chan — Naruto se encontraba caminando cerca de la orilla del lago que quedaba específicamente, casi a las afuera de Konoha — Claro, tampoco puedo decirle que soy el que tiene al Demonio de las Nueve Colas encerrado en su cuerpo, si ellos se enteran de eso… volveré a estar solo.

Al no tener en esos momentos su bandana Ninja en su frente, los cabellos rubios taparon momentáneamente sus ojos y crearon una sombra en su rostro.

— Maldición, no puedo seguir así — Naruto subió su cabeza y con la frente en alto, golpeo sus mejillas para recobrar su ánimo — Yo soy Naruto Uzumaki, el próximo Hokage y no dejare que eso me deprima-Dattebayo.

Eso es, no se deprimiría por simples pequeñeces.

Él era Naruto Uzumaki, el chico que sin saberlo, traería en el futuro una época de paz que nadie fue capaz de siquiera pensar que llegaría.

— ¡Oh, pero si es Naruto! — Una voz lo saco de sus pensamiento — ¿Qué haces por aquí? ¿Acaso te volvieron a rechazar y estas llorando?

— Ya quisieras saco de pulgas, yo no lloraría por estupideces — La persona que le estaba hablando era su amigo Kiba Inuzuka — Y tu equipo, ¿Dónde está?

— Ellos están… — Kiba fijo su mirada café hacia atrás, en donde específicamente se encontraban sus compañeros de equipo — ¡Shino, Hinata! ¡Estoy por aquí!

Haciéndole señas con las manos, Kiba hiso que sus compañeros arribaran a su lado en cuestión de segundos.

— Naruto, es raro verte por aquí, ¿Peleaste con tu equipo? — Pregunto el siempre serio y sereno, Shino.

— Tú también, yo no pelee con mi equipo — Mintió sínicamente el rubio Uzumaki, entonces fijo su atención en la última miembro del equipo — Hola, Hinata. ¿Cómo haces para soportar a estos idiotas-Dattebayo?

— H-Hola, N-Naruto-kun… e-este, yo… — Naruto no podía entender porque cada vez que le hablaba a esa chica, ella siempre tartamudeaba cada 2 palabras. En la mente del rubio Uzumaki se creó la teoría que Hinata, era una chica rara.

— Oye, Naruto. Déjala en paz, no vez que la pones nerviosa — Intervino el niño Inuzuka, claro que él sabía lo que en realidad sucedía, pero en esos momentos lo mejor era dejar el tema a un lado — Pero enserio, Naruto, ¿Qué haces por aquí?

— Me creerían si les digo que salí para admirar la hermosa naturaleza que rodea la aldea de Konoha — El silencio fue toda la respuesta que necesito el rubio Uzumaki — Está bien, está bien… ustedes ganan, pelee con Sasuke y Sakura-chan.

— Eso era más que obvio, Naruto. La duda que tenemos es otra, ¿Por qué discutiste con ellos dos? — El analítico Shino siempre iba directo al punto.

— Lo que pasa es que estábamos esperando a Kakashi-sensei desde hace 4 horas y como recordé que Kiba me dijo que Kurenai-sensei si era puntal, me enfade con Kakashi-sensei y hable mal de el — Explico Naruto, desde su punto de vista lo que había sucedió hace poco — Pero no es justo, ¿Por qué siempre tenemos que esperarlo horas y horas para que cuando llegue solo diga cuatro palabras y listo?

— Wow, eso es otro nivel — Silbo Kiba, al escuchar la explicación del rubio.

— En otras circunstancias te diría que la paciencia es una virtud, pero debo darte la razón en estos momentos, Kakashi-sensei hace mal en dejar a sus estudiantes tanto tiempo solos — Los ojos de Naruto se abrieron con total asombro, ¿Acaso Shino le estaba dando la razón? — Pero también cometiste una falta al insultar a tu Sensei, así que te otorgo un 70% de razón, Naruto.

Una gota de sudor bajo por la nuca del rubio Uzumaki. Shino siempre seguiría siendo Shino, pero bueno… algo era algo después de todo.

— ¿P-Por qué no hablan con K-Kakashi-sensei? — Pregunto tímidamente Hinata, hablar con el Uzumaki siempre la ponía nerviosa, pero al estar acompañada de sus compañeros de equipo le permitía no caer inconsciente como en otros ocasiones — ¿Q-Quizás hablando con el… s-se solucionen las cosas?

— Hinata tiene razón, deben hablarlo entre todos. Pero, quizás la razón por la cual no fue a su reunión con ustedes, es debido a que los Jonin-sensei debían reportarse todos con la Hokage, Kurenai-sensei nos canceló hoy por la mañana y nos explicó la situación — Explico Kiba, lo que en realidad había ocurrido.

— Bueno, gracias… creo. Mejor me iré a descansar porque mañana de seguro me espera un castigo por escaparme así como así — Dijo Naruto, despidiéndose del equipo de Kurenai.

— Qué más da, nosotros estábamos por ir a comer algo, ¿Quieres venir? — Pregunto Kiba, deteniendo el avance el rubio Uzumaki.

— ¿Estás seguro? No quiero molestar su reunión, Kiba.

— Tranquilo, rara vez te vemos así que no hay problema — Le restó importancia el Inuzuka, luego miro disimuladamente a su compañera de equipo y pensó — "Además, así podremos darle un pequeño empujón a esos dos".

7 Años En El Futuro

La batalla que el nuevo equipo #7 más la ayuda de Shikamaru Nara y Hinata Hyuga contra el descendiente de la rama secundaria de los Ōtsutsuki, Toneri Ōtsutsuki, había finalizado hace ya 2 meses.

Konoha nuevamente estaba en paz.

Sus habitantes salían de sus cosas con una sonrisa tatuada en sus rostros, los civiles atendían sus negocios igual de emocionados que los demás aldeanos, en definitiva, la paz era lo mejor que podía existir en el mundo Shinobi.

Casi en la puerta de salida de Konoha, existe un restaurante que ha pasado invicto durante muchos años. Ese mismo restaurante tuvo en el pasado como cliente Premium a la Habanero Sangriento, y hoy, pueden decir con sumo orgullo que su cliente número #1, es el actual héroe de la Cuarta Gran Guerra Ninja.

Naruto Uzumaki, el rubio que puso fin a la Cuarta Gran Guerra Ninja se encontraba caminando con la mano entrelazada de su novia, Hinata Hyuga, la hija del actual jefe del prestigioso clan Hyuga, hacia el restaurante que fue su segunda casa desde que era solo un pequeño e inocente niño.

El Ichiraku Ramen, decir que Naruto adoraba ese lugar se quedaba corto para lo que en realidad Naruto sentía por él, nuestro rubio no podía describir el cariño que sentía hacia ese pequeño local de ramen.

— Naruto-kun — Caminando justo a su lado, la peli azul le hablo en voz baja — ¿De verdad quieres decirles? No quiero que ellos piensen que Otou-sama te está obligando a casarte conmigo tan rápido.

— Para nada, el viejo y Ayame-neechan jamás pensarían eso, más sabiendo lo cabezota que soy — Sonrió el rubio de ojos azul cielo a su acompañante — Quiero que todos los que me importan se enteren a través de mí y no porque lo escuchen por ahí.

Escuchando la explicación de su pareja, la joven Hyuga sonrió tiernamente y se dejó caer sobre el hombro del Héroe Ninja, sonrojando un poco al rubio por la acción que tomo su ahora prometida.

— H-Hinata… ¿Qué pasa? — Con un pequeño color rojo carmín adornando sus mejilla, el rubio le pregunto a la chica sin incomodarla.

— Nada, es solo que pensé… que solo Naruto-kun podría ser así, solo eso — Respondió la Princesa del Byakugan, sin borrar la tierna sonrisa de su rostro — Si no te expresaras de forma tan cálida, no serias el chico del que me enamore cuando solo era una niña.

Esas palabras solo hicieron sonrojar más al rubio ninja, ¿Quién diría que 7 años más tarde, los papeles de ambos se invertirían? Antes era ella quien se sonrojaba cuando lo tenía cerca, y ahora era el quien no podía aguantar lo cálida y transparente que era su pareja.

Definitivamente, Naruto Uzumaki había sido bendecido por los mismo Dioses.

Cuando menos se dieron cuenta, la pareja llego frente al local de ramen y arribaron a su interior en cuestión de segundos.

— Bienvenidos, ¿Qué desean? — La voz del dueño siempre transmitía la misma energía y amor por su negocio. Pero cuando vio quien era el que había llegado, su alegría incremento mucho más su actual nivel — Pero si es Naruto, tenía más de una semana sin verte, por un momento pensé que habías olvidado mi local.

— Eso jamás, viejo. Aun cuando sea un anciano vendré aquí y sus nietos me servirán ramen-Dattebayo — Bromeo el rubio al dueño del local — ¿Cómo ha estado?

— Pues bien, ahora con la fama que posees en el mundo ninja, muchas personas vienen a comer al restaurante preferido del Gran Héroe, mis ingresos incrementan cada día — Bueno, como cada comerciante, el anciano se alegraba enormemente al ver su negocio crecer — Pero me alegro que hayas venido, y… — Fue ahí, cuando el viejo dueño del local de ramen se fijó en la joven chica que venia del brazo de Naruto — ¡Oh…! Naruto, ya veo porque no has venido tan seguido como siempre.

Esa última oración, venia acompañada con una picardía que el rubio siempre escuchaba en su maestro el Sannin.

— Mucho gusto, soy Hinata Hyuga, encantada de conocer al famoso dueño del Ichiraku Ramen del cual Naruto-kun siempre habla — Como siempre, el porte y educación de un Hyuga estaba impregnado en el hablar de Hinata.

Teuchi la miro fijamente y luego vio a Naruto, repitió varias veces la misma acción y luego exclamo.

— ¡Condenado con suerte! — Lloro lleno de envidia el dueño del Ichiraku Ramen — Eres igual que tu padre, siempre se quedan a la chica más bonita.

— ¿Eh…? ¿De qué habla, viejo? — Pregunto confuso el rubio Uzumaki.

— Bueno, desde que supiste quienes fueron tus padres, tú y yo hemos podido habla con más confianza — Dijo Teuchi al rubio Uzumaki — Como te dije hace tiempo, tu madre, Kushina Uzumaki fue mi mejor cliente. Cada vez que la veía siempre me decía porque esa chica no tenía novio, digo, era una mujer muy bella pero con un carácter sumamente explosivo, pero mi sorpresa fue ver como un rubio muy apuesto que además era cotizado por casi toda la población femenina le declaro su amor a Kushina y ella acepto gustosa.

Si ese era su padre, el Relámpago Amarillo de Konoha, Minato Namikaze.

— Oh, esa historia jamás me la había contado.

— Sí. Tengo muchas anécdotas que contarte, pero me las reservo para momento especiales.

Naruto sonrió levemente, ¿Quién diría que el viejo Teuchi lo conocía tan bien?

— Viejo, yo… gracias por todo — Esas palabras salieron de su boca de forma espontánea.

— No hay que agradecer, chico. Hace años le vendí por primera vez mi ramen a un pequeño niño huérfano, luego de eso me entere por boca de Hiruzen-sama que eras hijo de Minato y Kushina — Dijo Teuchi con melancolía al hablar del pasado con el rubio — Créeme Naruto, cuando supe de quien eras hijo, me hice una promesa personal que cumpliré hasta que muera, mientras yo tuviera este restaurante, tu siempre serias bienvenido y te alimentaria con mi mejor ramen siempre que vinieras.

Era cierto, hubo una época en donde él no era bien recibido en los locales de Konoha, fue cuando el incidente del Zorro de las Nueve Colas aún estaba muy reciente en los aldeanos del pueblo.

Nunca hubo maltratos físicos, pero la indiferencia y el rechazo era suficiente para que un niño se quebrara por dentro. Cada vez que iba a un restaurante lo echaban por cualquier pretexto, pero una noche, cuando estaba lloviendo fuertemente y él estaba completamente bañado por agua de lluvia, un amable adulto lo llamo.

Aun le daba algo de risa recordar como paso todo, cuando el amable adulto lo llamo, lo primeo que hiso Naruto fue correr asustado, pero luego regreso y vio como el amable anciano se estaba mojando con agua de lluvia mientras lo esperaba.

Luego de eso, comió por primera vez la comida que lo cautivaría hasta el último día de su vida. Sin darse cuenta, le debía tanto al viejo Teuchi como a sus propios Senseis, después de todo, el mundo siempre le dio personas en la cual confiar cuando todo parecía perdido.

— Otou-san, ya regrese — Una voz femenina se escuchó desde la parte trasera del Ichiraku Ramen — ¿Qué es lo que pasa?

— Hola, Ayame-neechan — La saludo con total normalidad el rubio Uzumaki.

Hinata a su lado, solo hiso una pequeña reverencia al verla llegar.

— ¡Naruto! ¡¿Dónde diablos te habías metido?! — Exigió saber la chica con mucha curiosidad — Es verdad lo que dicen, que fuiste a salvar a una chica a la luna y ahora es tu novia.

Antes tales palabras, el rubio rio nervioso y Hinata se sonrojo fuertemente por lo que acababa de decir la hija del dueño.

— Jejeje, pues si… de hecho, quiero presentárselas — Tomo la palabra, el Héroe de la Cuarta Gran Guerra Ninja.

— Hinata Hyuga, al igual que con su señor padre, es un placer conocerla Ayame-san.

Como si la genética le jugara una mala pasada al rubio, la chica de cabello castaño miro fijamente a la joven de ojos color perla y luego miro al rubio de bigotes, repitiendo esa acción varias veces, sin creer lo que veía.

— ¡¿Cómo una chica tan linda termino con Naruto?! — Exclamo sin creerlo la hija del dueño.

— ¡Oye! ¡No denigres al chico que dices querer como un hermano menor!

— ¡Por eso mismo lo digo! ¡Esa chica es muy bonita y refinada para ti!

Estaban por seguir discutiendo, pero la linda risa que salió por los labios de la hija de los Hyuga los detuvo.

— Lo siento, es solo que verlos así… de verdad parecen hermanos — Dijo con sinceridad la joven de mirada perlada.

— No puedo evitarlo, conozco al tonto de Naruto desde que tenía 6 años y desde entonces lo veo como un hermano menor — Comento la peli castaña — ¿Quién diría que este rubio tonto se volvería el Héroe del mundo Shinobi?

— Entiendo, ya veo porque Naruto-kun deseaba comentárselos personalmente, ustedes parecen de verdad su familia — Hinata no estaba tan errada en sus palabras, ya que el rubio los consideraba como tal.

— Decirnos, ¿Qué querías decirnos, Naruto? — Pregunto el dueño del local.

El rubio inhalo aire y luego lo exhalo con fuerza.

Tomo la mano de Hinata y entonces los miro a los dos, totalmente decidido.

— Viejo, Ayame-neechan… sé que suena muy repentino y todo, pero he decidido casarme el próximo mes, así que espero que asistan a mi boda.

Silencio.

Eso reino en el local favorito del rubio.

Justo cuando Naruto pensó que la declaración los había incomodado, el viejo Teuchi comenzó a llorar de alegría por la noticia.

— ¡Kyaaa! — Chillo Ayame y llego como un rayo hasta Hinata — Eres toda una princesa, primero Naruto te busca en la mismísima luna, ¡En la luna! Derrota al villano que te tenía secuestrada y ahora se casan, ¡El amor es maravilloso!

— ¿T-Tú crees…? — Pregunto dudosa la joven de mirada perlada.

— ¡Por supuesto! ¡Toda chica quisiera tener una historia de amor como la suya!

— G-Gracias, Ayame-san.

Minutos Después

La pareja recién comprometida se encontraba disgustando un platillo, cortesía de la cosa, del viejo Teuchi y su hija Ayame. Sin embargo, el anciano repentinamente comenzó a verlos fijamente mientras una duda caía en su mente.

— Naruto, sé que me dirás loco, pero… ¿Ustedes no habían comido aquí en una cita hace años? — El mismo Teuchi sabía que su propia pregunta parecía fuera de lugar, pero de verdad sintió la necesidad de hacerla.

— ¿De qué habla, viejo? Esta es la primera vez que noso… — Repentinamente, Naruto guardo silencio brevemente y comenzó a pesar en la pregunta del dueño.

¿Era la primera vez que venían juntos al Ichiraku Ramen?

¿Ellos ya habían salido como pareja hace años?

Sonaba tonto y ridículo el solo dudar sobre esas preguntas, pero si era así… ¿Por qué no podía responder completamente seguro?

A su lado, Hinata Hyuga también poseía las mismas dudas, no sabía el porqué, pero algo le decía que este momento ya había ocurrido hace un tiempo.

— Claro que si Otou-san, era cuando Naruto vestía únicamente de naranja y ella… — Ayame callo de inmediato — Esperen… ¿Qué rayos estaba diciendo?

Era extraño.

Muy extraño la verdad.

En definitiva, ¿Algo le estaban pasando a sus recuerdos?

7 Años Atrás

— "K-Kiba-kun, S-Shino-kun… ¿Por qué se fueron sin decirme nada?" — Pensó totalmente llena de pánico la niña Hyuga.

Actualmente, la pequeña Hinata Hyuga se encontraba en el Ichiraku Ramen junto a Naruto Uzumaki. Bueno, hasta ahí no había problema ya que habían venido en grupo, ¿Verdad? Pues lo que paso después fue lo que actualmente la tenía así, Kiba y Shino se fueron del local sin avisarle y la dejaron sola en compañía de Naruto.

Ella intuía que sus compañeros sabían de sus sentimientos por el rubio Uzumaki, quizás quisieron ayudarla al dejarla sola. Pero… pero… ¡¿Por qué lo hicieron sin avisarle?!

Estaba sumamente nerviosa, sus manos sudaban horriblemente y podría jurar que sus mejillas habían inventado un nuevo color rojo, ¿Qué haría? ¿Cómo podía irse sin que Naruto pensara mal de ella?

— Hinata… Hinata… ¡Hinata! — Cuando escucho como el rubio la llamaba, fue sacada inmediatamente de sus pensamiento y se recompuso torpemente — Te estoy hablando desde hace rato, parece ser que Kiba y Shino se fueron… ¿Sera que tenían algo que hacer?

Como siempre, el rubio de bigotes jamás se daba cuenta de las indirectas de los que lo rodeaban.

— E-Este… N-Naruto-kun… — Tomando valor de quien sabe dónde, ella decidió hablar — S-Si q-quieres… p-podemos irnos.

Ella no quería incomodar, después de todo fue Kiba quien lo invito y a los ojos de Hinata, ella pensaba que el rubio no se iba solo por no dejarla plantada.

— ¿Irme? ¿Por qué me iría? — La confusión era visible en su rostro — Este es el Ichiraku Ramen, mi restaurante favorito de todo el mundo, cuando vengo aquí debo comer ramen sí o sí.

El de verdad adoraba el ramen, Hinata lo sabía, ya que muchas veces lo veía frecuentar mucho a este local.

— Naruto, lo de siempre — La voz del dueño hiso que ambos jóvenes ninjas miraran al frente.

— Claro, viejo. Un Especial Naruto, por favor.

— A la orden — Entonces, el viejo Teuchi miro a la acompañante femenina del rubio — Y usted Ojou-sama, ¿Qué desea comer?

— Y-Yo… e-este… — En realidad, para la pequeña Hinata, esta era la primera vez que comía ramen en su vida. El clan Hyuga siempre se preocupaba por una dieta balanceada y el ramen no entraba en sus menús — L-Lo que pasa, e-es que yo… nunca he comido ramen.

Al escuchar esas palabras, el rostro de Teuchi y también el del niño Uzumaki se pusieron blancos y se rompieron como una piedra hecha de concreto.

— ¡¿Nunca has comido la comida de los Dioses?! — Exclamo con total sorpresa el rubio Uzumaki — ¡¿Cómo paso eso?!

— Es verdad, Ojou-sama, ¿Cómo no ha probado ramen en su vida?

— Y-Yo… — Francamente, la pobre peli azul no sabía cómo defenderse ante tales acusaciones.

— ¡Dejen a la niña en paz, par de idiotas! — Una segunda voz femenina entro en escena — Si nunca ha comido ramen, solo tienen que darle el mejor que vendemos para que vuelva y listo.

La dueña de la voz no era muy mayor que ellos. Quizás poseía 17 o 18 años de edad, pero internamente, Hinata agradecía su intercesión.

— Mi hija tiene razón, le venderé el mejor ramen del mundo y entonces volverá solo por probarlo nuevamente.

— El viejo tiene razón, Hinata. Una vez pruebes la comida de los Dioses, no serás capaz de comer algo sin compararlo con el ramen nunca más — Aseguro ciegamente el rubio Uzumaki a su amiga peli azul.

Luego de unos minutos, ambos jóvenes ninjas comieron sus respectivos platillos, conversaron un poco y luego pagaron la cuenta.

Quizás no hubo un avance como hubiera deseado Hinata, pero era la primera vez que hablaba tanto tiempo con Naruto, y además, descubría muchas facetas que no conocía de él.

Tiempo Después

Estaba oscureciendo en Konoha.

Naruto aún se encontraba caminando junto a Hinata, según la peli azul, dentro de poco tenía que regresar al complejo Hyuga.

— Entonces hice el Rasengan que me enseño Ero-sennin y se lo lance en el pecho a Kabuto — Naruto se encontraba contándole a Hinata la misión que había hecho junto a Jiraya, fue justamente cuando buscaban a Tsunade y el rubio tubo que pelear arduamente contra el sirviente de Orochimaru — Su técnica de regeneración no pudo curar del todo el daño que hiso mi ataque, cuando tenga tiempo, te mostrare el Rasengan, según Ero-sennin solo él y el Yondaime Hokage pudieron hacer ese jutsu rango "A", claro que ahora yo también puedo hacerlo.

Era increíble.

La historia que el rubio le estaba contando superaba con creces cualquier misión que ella junto a su equipo hubieran tenido, simplemente, todo lo que él decía parecía venir de otro mundo.

Pero ella sabía que no mentía. Es más, esa historia se escuchaba mucho por la aldea, no tan explícita como la contaba el rubio en esos momentos, pero algunos aldeanos decían que Naruto y el Sannin Jiraya fueron a buscar a la nueva Hokage y pelearon con Orochimaru.

Naruto no parecía darse cuenta, pero incluso antes de convertirse en Hokage, solo con sus acciones desinteresadas, estaba cambiando la forma de pensar que las personas tenían sobre él.

Les estaba demostrando que Naruto Uzumaki era un ninja con mucho talento y perseverancia que daría todo por su amada aldea, y además, lucharía con uñas y dientes por alcanzar su sueño.

Ella lo admiraba, deseaba tanto ser como él.

Anhelaba serlo, para en un futuro… caminar a su lado, sin temerla a nada ni a nadie.

— ¿Ustedes que han hecho? — Pregunto Naruto, conservando su siempre estado animado.

— N-Nosotros n-no hemos hecho algo tan s-sorprendente — Comento la niña Hyuga al niño Uzumaki — L-La verdad, solo hemos sido guardaespaldas y también protectores para gente de alta clase.

— ¿Cuándo fue tu primera misión, te asustaste?

— A-Algo… p-pero pude reaccionar y protegí al cliente — Fue sincera la chica, jamás le mentiría al rubio — ¿Y tú, Naruto-kun?

— P-Pues… — Nervioso, el chico rasco la parte trasera de su cabeza — Tuve mucho miedo y no pude reaccionar a tiempo. Es más, casi se cancela la misión por mi culpa.

Naruto tuvo miedo.

El chico que ella pensó que era imposible de acobardarse… tuvo miedo.

— Pero… — Los ojos azules del chico miraron el cielo que estaba completamente lleno de brillantes estrellas — Gracias a eso comprendí que era ser un verdadero ninja, conocí a un chico que me enseño que siempre debes darlo todo por tu objetivo, y además… logre derrotar al enemigo y el constructor del puente le puso mi nombre a su mayor creación y ahora se llama "El Gran Puente Naruto". Me entere de eso porque Ero-sennin me dijo que había un puente con mi nombre y luego de saber que fue el viejo Tazuna, me di cuenta que mi esfuerzo no fue en vano.

Ahí estaba, la seguridad y perseverancia del rubio.

No importaba si tuvo miedo, él siempre se levantaba una y otra vez para lograr su objetivo.

"Neji. Espero que te grabes esto en tu cabeza, vas a arrepentirte de haber golpeado así a Hinata, porque yo… ¡Voy a derrotarte!"

Su maestra Kurenai le dijo que el rubio había dicho esas palabras después de que ella cayera inconsciente, Hinata pensó que su maestra le dijo eso para animarla, pero después de que Neji y ella hicieran las pases, su primo le confirmo que esas palabras eran ciertas.

¿Quizás de cierta forma le interesaba a Naruto?

No. Rápidamente negó esa pregunta.

Naruto haría eso por cualquiera de sus amigos, sean cercanos o no.

Su buen corazón no le permitía ver como abusaban del débil y quedarse callado.

Pero, aun a pesar de eso, esas palabras hicieron que el pecho de Hinata… creciera la esperanza.

— Naruto Uzumaki y Hinata Hyuga — Detrás de ellos dos, una voz masculina les hablo tenebrosamente — Justamente los niños que buscaba.

Por puro instinto, ambos ninjas tomaron impulso y retrocedieron para tomar distancia.

La persona que les hablo, poseía la altura promedio de un adolescente que rosaba la adultez. Pero, no eran capaces de distinguir su figura porque su cuerpo estaba cubierto completamente por una túnica negra, y además, una máscara de zorro tapaba su rostro.

— ¡¿Quién eres tú?! — Exigió de inmediato el rubio Uzumaki — ¡Contesta!

— Gritas mucho para alguien con desventaja — Comento el encapuchado — Pero bueno, no serias Naruto Uzumaki si mantuvieras la boca cerrada.

— Naruto-kun, no te precipites — Intento persuadirlo la Hyuga — Ese hombre nos conoce, es mejor ir con cuidado.

Ella era tímida, pero gracias a los entrenamientos con Kurenai, intentaba dejar su timidez a un lado cuando le tocara luchar.

[Kage Bunshin No Jutsu]

Exclamo el nombre de una de sus dos técnicas representativas.

Cinco clones exactos del rubio aparecieron mediante una cortina de humo y todos se posicionaron cerca de su yo original.

— ¡Al ataque! — Rugió el rubio Uzumaki.

Obedeciendo a su creador, cuatro clones de sombra se lanzaron sobre el encapuchado y comenzaron a lanzarle un sinfín de puñetazos y patadas con la intención de hacerlo retroceder.

El encapuchado, sin mostrar esfuerzo fue derrotando uno tras otro hasta no dejar uno solo, pero cuando estaba por ir hacia Naruto, un puño impregnado de chakra pasó cerca de su pecho y tuvo que defenderse.

— Hinata Hyuga, ya veo… aun de niña lo defendías — Murmuro para sí mismo el encapuchado.

Sin descansar siquiera, la niña Hyuga siguió intentándolo golpear mediante el uso del Puño Suave de su clan, algo que se le hiso raro a Hinata fue que el encapuchado conocía perfectamente su estilo de lucha. Pero, como ese no era momento para distraerse, siguió atacando mientras esperaba conectar un solo golpe.

Hartándose, el encapuchado detuvo sus puchos y le hiso retroceder. Pero, eso era lo que el rubio de ojos azul cielo esperaba.

[Rasengan]

Con la ayuda de su quinto clon, Naruto llego al frente y conecto su nueva técnica favorita en el pecho del encapuchado, creyendo que tenía la victoria asegurada por el daño físico e interno que causaba en Rasengan, el rubio bajo la guardia.

— Entiendo, ya lo entiendo… — Abriendo sus ojos sorprendido, Naruto se dio cuenta que el encapuchado había detenido su Rasengan con la mano descubierta y sin protector alguno — Apuesto que es la primera vez que luchan juntos, pero se compenetran bien… por eso terminaron juntos…

La última frase la dijo casi en un susurro.

Tomando el brazo del rubio Uzumaki, llevándolo al frente y haciendo chocar con la niña Hyuga, el encapuchado quedo frente a ellos y dijo las últimas palabras.

— Busquen el origen del inicio, la raíz de la catástrofe, y sobretodo… las almas de las leyendas…

Entonces, todo se volvió negro para el joven Naruto Uzumaki y su compañera, Hinata Hyuga.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

— Así que este es todo el entrenamiento que Naruto ha recibido desde sus inicios como ninja — Sentada en su nuevo escritorio, la actual Hokage, Tsunade Senju, miraba la hoja que poseía en sus manos con una mueca de desagrado — Da vergüenza, viendo esto puedo decir que no le han enseñado absolutamente nada, lo más resaltante fue caminar sobre un árbol y por supuesto, el Rasengan que Jiraya le enseño hace poco, no nombro los Clones de Sombra porque esos los aprendió solo.

— Sí. Antes de tomar el liderazgo del equipo número #7 me tome las molestias de estudiarlos a cada uno. Sasuke es el más completo del equipo, Sakura le sigue en conocimiento, y al final queda Naruto por ser muy inestable — El Ninja que Copia, Kakashi Hatake se encontraba frente a la Hokage — Pero al igual que usted me dio gracia descubrir que los expedientes de todos ellos estaban totalmente errados, Naruto aprendió un Jutsu prohibido por si solo en solo 2 horas, nadie en la historia lo había hecho antes, es capaz de enfrentarse a un rival que lo sobrepasa en experiencia con puro instinto y adecua su estilo de lucha callejero dependiendo la situación. Además, por si fuera poco, domino un Jutsu rango "A" que solo Minato-sensei y Jiraya-sama han podido lograr hacer, no me incluyo porque a mí se me hiso más fácil por el Sharingan.

— Entonces llegamos a la misma conclusión, francamente te agradezco que dejaras el entrenamiento de Naruto a manos del pervertido de Jiraya. Según se, parece que Jiraya desea llevárselo de entrenamiento por un tiempo, evaluare la situación para ver si es posible hacerlo.

— Comprendo, Tsunade-sama. Otra cosa, ¿Parece ser que usted le tomo cariño al chico? — Pregunto el Ninja que Copia a la actual Hokage.

— Para que lo niego, aunque suene ridículo que lo diga, ese niño me salvo la vida, a mí, un Hokage. Cuando vi que se enfrentó con todas las de perder ante el esbirro de Orochimaru, puede sonar irracional viniendo de mí, pero fue como ver nuevamente vivos a Minato y Kushina a su lado — Una sonrisa cálida adorno los labios rojos de la rubia Senju — El carácter impulso e incorregible de la niña Kushina y el talento oculto del niño Minato, esos mocosos crecieron y trajeron al mundo a la unión perfecta de ambos. Ver a Naruto sonreír y cada día parecerse más a ellos, me hace recordar mucho a mi hermano menor, y eso… me da fuerzas para querer proteger a ese mocoso revoltoso.

— Aunque me he enfocado más en Sasuke, Jiraya-sama y yo quedamos que cuando terminara de entrenar a Naruto, su entrenamiento final quedaría en mis manos — Explico el Jonin de cabello blanco — Ese niño es el legado de mi Sensei, daré todo lo que tengo para que su sueño se vuelva realidad.

— Antes de que te vayas, Kakashi. El mocoso tiene novia, me gustaría jugarle bromas con eso.

— No tiene, como sabe al ser el contenedor del Kyubi hace que muchos lo eviten, los padres han querido hacer que sus hijos no se acerquen mucho a Naruto. Pero bueno, al tener el carácter y el don para atraer a las personas, les fue imposible que ellos no terminaran siguiendo a Naruto.

— Entonces no tiene… que lastima.

— Pero… hay una niña que siempre lo está viendo, bueno, más que viendo yo diría observando con mucha admiración — Al escuchar eso, Tsunade presto atención — Según me he dado cuenta, ella parece admirarlo y se esfuerza por parecerse un poco a él.

— ¿No me digas que es una Fangirl? Esas niñas siempre dejan mal paradas a las Kunoichis — Pregunto con temor la rubia Senju.

El Jonin rio levemente y negó de inmediato su pregunta.

— No. Ella no es así, simplemente creo que Naruto la ayudo en el pasado y por alguna razón, ella piensa que aún no es digna de intentar algo con él. Además, el carácter de esa niña es muy tímido, técnicamente hablando, ella es lo opuesto a Naruto.

— Oh…eso es complicado. Dime, ¿Quién es esa niña?

— Pues, es la hija de Hiashi Hyuga, la actual heredera del clan Hyuga.

— ¡¿El clan Hyuga?! — Exclamo llena de sorpresa la actual Hokage — ¡¿Me estás diciendo que Naruto enamoro sin saberlo a la próxima líder?!

— A-Algo así… ¿Por qué?

— N-Nada, es solo que el clan Hyuga siempre ha sido algo receloso con eso, siempre terminan casándose con personas de su mismo clan para que el Byakugan no pierda efectividad — Se recompuso la Hokage — Si Naruto se interesa en esa chica, le será difícil concretar algo, además el Kyubi no lo ayuda mucho.

— Si eso pasa, el encontrara la forma, ya sabemos cómo es de cabezota.

— Tienes razón, eso lo heredo de su madre — Sonrió Tsunade — Eso es todo, puedes retirarte, Kakashi.

A solo pocos centímetros de la puerta, Kakashi detuvo su andar al sentir como un Ambu apareció frente a Tsunade.

— Hokage-sama, se me comunico que hace 10 minutos un sujeto desconocido se infiltro en la aldea — Comenzó a explicar el Ambu — Y no solo es eso, los ninjas identificados como Naruto Uzumaki y Hinata Hyuga desaparecieron con ese sujeto.

— ¡¿Qué dijiste?! — De inmediato, Tsunade se levando de su asiento y llego frente al Ambu — Forma un escuadrón de rastreo lo antes posible, divídelo en tres grupos y que uno de ellos rastreen la zona en donde se encontraban los chicos, mientras el otro buscara pistas en el perímetro.

— ¿Qué hacemos con el tercer grupo?

— Irán conmigo, esto no solo me huele a secuestro — La mirada color miel de Tsunade se posó sobre la enorme ventana de la oficina del Hokage — "El Jinchuriki y la heredera del clan Hyuga. Vea por donde lo vea, esto no es normal, definitivamente algo está pasando aquí".

7 Años En El Futuro

— Mi cabeza me duele-Dattebayo — Naruto Uzumaki, el recién graduado ninja de Konoha se levantó del suelo y miro el reluciente sol sobre el — ¿Cuándo diablos amaneció? Hace poco estaba oscureciendo.

— ¿D-Donde... estamos? — A su lado, Hinata Hyuga realizo esa pregunta — N-Naruto-kun… ¿Qué haces?

— Pues, no lograremos nada quedándonos en medio de los campos de entrenamiento, mejor regresemos al centro de la aldea.

— T-Tienes razón… vamos.

Asiento, los chicos comenzaron a retirarse del campo de entrenamiento en donde despertaron y comenzaron a acercarse cada vez más al centro de Konoha. Aunque mientras más caminaban, sentían las miradas de curiosidad sobre ellos, ¿Por qué los miraban como bichos raros?

— "Entiendo que me vean de esa forma, ¿Pero porque ven así a Hinata?" — Pensó sin entender lo que sucedía frente a él, nuestro rubio Uzumaki — Hinata, por aquí.

Tomo la mano de la desprevenida Hyuga, y le hiso entrar en un callejón en medio de la calle.

Quedándose ahí metidos, ambos comenzaron a escuchar la conversación de un grupo de mujeres que hablaban en voz alta.

— ¡Qué envidia! Mira que casarse con el héroe, mataría por ser ella.

— Baja la voz, recuerda que Hyuga-senpai posee un club de fans y si te escuchan, te golpearan muy feo.

— Cállate, aun no entiendo que vio Naruto-senpai en esa mujercita para que de la noche a la mañana le pidiera matrimonio.

— Solo baja la voz, idiota. No quiero que me golpeen porque hablas mal de la pareja del héroe.

Esos fueron los murmullos que lograron escuchar los jóvenes ninjas de la Aldea de la Hoja.

Pero, esas oraciones dejaron helados tanto a Naruto como a Hinata.

Esas mujeres estaban hablando de una Hyuga y en especial, nombraron el nombre de Naruto y le añadieron el adjetivo Senpai a él.

— Así que… ¿Quiénes son ustedes? — Alguien les hablo de cerca — ¿Son acaso imitadores de Naruto y Hinata?

— ¡Ahhh! — Grito el rubio Uzumaki, saliendo del callejón junto a la Hyuga peli azul.

Fue ahí cuando se dieron cuenta, la aldea en donde estaban, era completamente diferente a la que ellos poseían. El centro estaba cambiado, las tiendas estaban siendo remodeladas, incluso algunas calles parecían estar siendo asfaltadas.

La aldea estaba cambiando a pasos agigantados.

— Entonces, lo preguntare otra vez — El dueño de esa voz era un hombre joven de cabello negro y piel extrañamente blanca, su vestimenta era un conjunto Ambu de tela negra y además, la sonrisa totalmente fingida que usaba hacia que los chicos se sintieran terriblemente nerviosos — ¿Quiénes son ustedes?

¿Dónde Demonios estaban?

¿Cómo habían llegado a ese lugar tan extraño?

Pero sobre todo… ¿Cómo harían para regresar a su aldea?

Las historias poseían un ciclo en la continuidad del pasar de los años.

Muchas personas se han preguntado al pasar del tiempo, ¿Cómo sería encontrarse con sus versiones pasadas? Claro que eso es imposible de hacer, cada versión está en su época predestinada.

Pero… ¿Qué pasaría si alguien altera esas líneas de tiempo?

Bueno, la respuesta es sencilla.

Cada uno de ellos, sabrá en vida propia, que son… ¡Los lazos A Través Del Tiempo!

Hola soy ReyEvolution…

Les diré la verdad, no sé qué pasa por mi cabeza ultimadamente.

Cada vez que tengo una idea la comienzo a plasmar en Word, pero al pasar las 1.500 palabras se me quitan las ganas y dejo de escribirla.

Pero esta, ¿No sé por qué? Pero al comenzar a escribirla me sentí inspirado completamente y el resultado es este, el Prólogo más largo que he hecho jamás.

Mis Prologos siempre son de 3.000, 4.000 o más largos 5.000 palabras, pero este, ¿De verdad no sé qué paso? Pero este Prologo llego a las 8.100 palabras tan facilmente.

Jejeje, soy un pillo.

Pero enserio, mis buenos amigos.

He leído historias de Naruto viajando al pasado o al futuro y la gran mayoría no son muy buenas, pero hay unas que te dejan pegado a la computadora, esperando el siguiente capítulo como si fuera una droga de la más alta clase.

Siempre me llamo la atención escribir sobre un Naruto adulto con su mini yo pequeño, me daba gracia hacerlo y puedo decir el día de hoy que ya lo estoy viviendo.

La lucha contra Toneri fue una de mis batallas favoritas… rápida, llena de sentimiento, directa al punto y con un desenlace que ya sabíamos, pero no fue predecible.

Soy un escritor aficionado y escribir para ustedes es lo que me da ganas de seguir con lo que hago, ya que lo hago con mucho gusto y no me pagan por hacerlo.

Su apoyo es mi pago, solo eso.

Esta idea fue algo que llego como lo hiso en su tiempo High School DxD Life: Kizuna… algo así jejeje.

Bueno, me estoy extendiendo.

No sé cómo será recibida esta historia, pero espero y ruego a Dios que les guste y me digan en sus Reviews que tanto les gusto.

Otra cosa, como estoy muy inspirado y hoy mismo comenzare escribir el 2 capitulo.

Si esta historia supera los 25 Reviews antes de que la semana que viene termine, yo con gusto les daré el 2 capitulo antes, y si ustedes me dan esos 25 Reviews antes de tiempo, les daré el nuevo capítulo el mismísimo miércoles.

No es mala idea, ¿Cierto?

Pero bueno, como siempre les deseo suerte y cuídense mucho.

Espero sus Reviews.

Hasta la próxima ReyEvolution…

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