Autor/a: Scarlatta
Clasificación: Todos los publicos.
Advertencias: Ninguna
Resumen: Si la información es poder, ¿qué es la falta de ella?
No. de palabras: 526+título.
Publicaciones: MSS, UFF & FFL x'DD
Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Kishimoto, lo único mío es la idea retorcida~
N/A: No quise hacer a la Sakura de siempre, quise que esa actitud violenta de ella estuviese presente, como su inner o como cuando se enoja con Naruto, espero no haber caído en el OoC.
¡Responsabilízate!
El angelical sonido del timbre que avisaba que era la hora de salida, ¿acaso existía melodía más dulce?
Sonreí y tomé mi bolso.
―¡Señorita Haruno! ¿A dónde cree que va? Recuerde que hoy le toca la limpieza a usted y a su equipo.
Estúpida vieja.
Volví a dejar mi mochila en el suelo para ponerme a limpiar. Mi feliz retirada de la escuela se había amargado debido a la maestra de taller.
Salí de allí a las quince menos dos de la tarde. ¡Chin! Y yo que quería ir con mis amigas al centro.
Torcí la boca y pasé a mi locker, saqué los libros de las materias de las cuales tenía tarea. Cuando terminé salí antes que cerraran el portón.
―¡No puede ser! ―dije frustrada pasando una mano por mis cabellos rosas.
―¡Ey Sakura! ―Escuché que me gritaron. Alcé la cabeza y mi mirada colisionó contra su mirar ambarino.
Una sonrisa enorme se formó en mis labios y corrí en su dirección. Sin esperarme salté sobre él.
―¡Sasori! ¿Qué haces aquí? ¡Debiste haberme dicho que vendrías! ―reclamé.
Él me miró comprensivo y me sonrió como sólo él podía hacerlo.
El sonido de una garganta me sacó de mi ensoñación.
―Oh, Sasuke estás ahí ―obvié.
Él me miró incrédulo. La verdad no lo había visto.
―Déjame presentarte a mi…
―No es necesario ―interrumpió―. Me voy.
Bien, el Uchiha solía ser molesto, pero nunca grosero. Una mueca de disgusto se formó en mis labios. Sasori me miró.
―¿Nos vamos, hermanita?
―Claro. ―Y acto seguido caminamos juntos hacia la casa.
―Por cierto, interesante amigo…
Todo el día Sasuke me evitó, hasta que a la hora de salida lo vi platicando con Naruto. Ese idiota no se me escaparía.
Sí, lo admitía: ése bárbaro me gustaba y su forma de ser aún más.
―¡Sasuke Uchiha! ―grité.
Él me miró incrédulo.
―Tú maldito bastardo ¿cómo te atreviste a decirle eso? ―estallé.
No recuerdo haber profesado insultos antes, pero la situación lo ameritaba.
Alzó una ceja ante la escena que le estaba armando.
―Eres una molestia ―dijo haciendo caso omiso.
Caminé hasta donde estaba, aparté a Naruto con la mano y me le planté enfrente.
―¿Cómo te atreves a decirle a mi hermano que eres mi novio?
¿Alguna vez les ha pasado que cuando dicen algo vergonzoso precisamente en ese instante parece que todo el mundo se calla? Bien, eso mismo me pasó.
―¿Sabes el drama que se armó en mi casa por eso?
Si en algún momento su cara fue de incredulidad ahora era de sorpresa.
―¿Hermano?
―Sí, mi hermano ¿qué pensaste que era?
No me respondió, sólo calló como si estuviese meditando algo.
―¡Responsabilízate, Uchiha! ―grité.
Contrajo el rostro en una mueca de… ¿picardía? Esa mirada de astucia me asustó un poco, pero no lo demostré.
―Lo haré ―dijo cortante.
―¿Eh?
Y lo próximo que sentí fueron sus labios aprisionando los míos, reclamándome. Siempre había soñado con ese momento, pero no de esta manera. El beso había sido demandante y posesivo.
Lentamente me separó de su boca. Me miró por una fracción de segundo y bufó divertido.
―De acuerdo Sakura, a partir de hoy serás mi responsabilidad…
