Retiro.

Con todo Steve fue el primero en oponerse; a su retiro (Marlene le había comentado la mañana del anuncio que "renuncia" sonaba contundente pero agrio), a su relación con una chica que, según sus palabras, podía ser su hija y también a la desaparición de Iron Man. Tony había intentado explicarle de la manera menos confusa que la tecnología Stark estaría siempre a su disposición, las mejoras a los trajes y las armas no iban a cesar solo porque se retiraba, Peter era el claro ejemplo porque el chico era brillante al igual que muchas mentes a las cuales Stark Industries y Avengers podían darles cabida pero el capitán no era capaz de verlo del mismo modo.

"Quitarnos a Iron Man es arrancar una parte del grupo Tony" le dijo con ese tono condescendiente que le ponía los pelos de punta, si hubiera sido una persona diferente, si hubiera sido el mismo hombre que era antes de conocerla le habría recriminado que aquello no pareció interesarle cuando le clavó su escudo en el pecho, sin embargo se controló, respiró profundo y comenzó de nuevo. Porque su intención no es dejar al grupo sin defensas o sin ofensivas, quiere que todos sean capaces de mejorar, dar oportunidades y respirar tranquilo sin tener que preocuparse por la siguiente gran amenaza cada cinco segundos y por eso Iron Man tiene que irse para siempre, Bruce es el primero en asentir con la cabeza entendiéndolo todo; Tony el hombre y la superhéroe es la misma persona, cuando se ponía el traje era igual a colocarse sus calcetines o su corbata, no alteraba nada de lo que ya era ni tampoco le agregaba (claro una armadura para evitar que mueras en un enfrentamiento con terroristas es siempre útil), Tony era Iron Man y Iron Man era Tony, dejar el traje y la identidad sería como dejarse a sí mismo y por ende jamás se retiraría, había hablado de eso con Marlene y la chica le había acariciado la espalda asintiendo. "Yo te quiero completo, no la mitad ni un cuarto menos, si quieres seguir siendo parte de Avengers estoy dispuesta a aceptarlo y sino también, te amo Tony de acero" así que las cosas estaban claras como el día para él y para ella, y a pesar de ellas críticas el grupo tuvo que aceptarlo.

Les hizo los nuevos diseños, le regaló un nuevo brazo biónico al soldado paleta y un escudo de energía al capitán (funcionaba igual que el anterior con mejores condiciones, Steve se enamoró a primera vista y Tony estuvo satisfecho por la resto de la semana), vendió algunas acciones, su casa en California y parte de la edificios en Nueva York, las noticias no pararon por semanas al respecto pero para cuando la cosa se había vuelto pública Marlene y él estaban en una plácida casa en Italia cerca de Grosseto y Maria estaba con ellos, en cada comida, en cada persona, en cada acento, n cada amanecer y cada brisa del mar que les cautivaba.

Entonces por fin pudo reconciliar la imagen de su mujer con su madre, cuando estaba en los brazos de Marlene, la besaba y acariciaba esa piel de arena tropical, cuando hacían el amor o bailaban tango en la terraza Tony estaba en casa como cuando Maria vivía y mucho mejor.

Pues nada, aquí está una segunda parte de esta historia chiquita con capítulos chiquitos :) Va la tener la misma estructura de pequeñas partes fragmentadas. Espero les guste.