Brisa de Mar
Desperté sintiéndome perdida, no sabiendo donde estaba. Miré alrededor de la pieza y de pronto recordé. Estaba en mi habitación, las vacaciones de verano ya habían empezado y Percy estaba aquí también. Sólo que aun no lo había encontrado. Pensé en la noche anterior y sobre cómo había sido una de las mejores noches. Lo recuerdo a él besándome con pasión, sus ojos verdes nunca dejando los míos, sus manos en mi cintura, en mis pechos, en mi cuello. Entonces, nuestra primera vez vino a mi mente, cómo de nerviosos estábamos y lo rara que era la situación: tan solo queríamos decirnos que nos amábamos sin importar qué y que si no sobrevivíamos a la batalla con Gea, al menos nos habríamos entregado todo. La noche anterior fue diferente teníamos todo el tiempo de nuestro lado, y no estábamos arriesgando nuestras vidas.
De repente volví al presente y pensé en como mi amor por Percy se sentía infinito, en cómo nosotros estábamos destinados a ser, a estar juntos. Mire alrededor de la habitación vacía y supe donde encontrarlo, me vestí rápidamente y me dirigí a la playa más cercana. Su lugar favorito en todo el mundo.
Cuando llegué a Montauk caminé inmediatamente en dirección al agua buscándolo, pero el no estaba allí. Con lágrimas corriendo por mis mejillas me senté en la arena, escuchando el romper de las olas y las gaviotas, respirando esa esencia que me recordaba a él a la vez que me recordaba a mi misma que él se había ido. Un sollozo vino desde lo más profundo de mi pecho y empecé a temblar, me forcé a mi misma a calmarme porque a él no le habría gustado verme de esta manera. Él hubiera querido que fuera fuerte y por sobretodo, feliz que siguiera con mi vida.
Pensé que no había sentido felicidad en mucho tiempo pero trate de calmar mi respiración, inhalando y exhalando junto con el sonido de las olas. Pensé en él otra vez, así como había venido haciendo desde que lo perdí. Agarre un puñado de arena con mis manos y pensé en su sonrisa, en sus ojos verde mar, en la suavidad de su pelo, en las cosas tontas que él solía decir y en su amor por su familia y amigos. Su lealtad y su sacrificio.
Pensé en cuanto lo amaba y como aun lo amo. Tome un profundo aliento y me levante de la arena. Cada vez que necesito estar con él este es el lugar al que vengo, el sonido del océano siempre me hace sentir mejor, de la misma forma que solía calmarlo a él.
Eché un último vistazo al mar y admire el vasto y profundo: el infinito océano. El único lugar aparte de mis sueños donde puedo estar con él. De pronto el viento cambio y tal cual cada vez que vengo aquí: lo sentí. La brisa del mar movió mi cabello lejos y gentilmente acarició mi rostro, y es en ese momento que lo siento, lo siento como si él estuviera a mi lado. Es en la brisa del mar que lo puedo sentir rodeándome, aun protegiéndome; siento su toque contra mi piel y huelo su aroma. Escucho su suave risa y un beso rozando mi frente.
Y, tal como cada vez desde su muerte, sé con seguridad que voy a estar con él otra vez.
