Disclaimer: No me pertenece el Increíble Hombre Araña, ni este fic, a decir verdad. Esta historia fue escrita por DreamonAlina, pueden encontrar un link a la historia en inglés en mi perfil.
Summary: Madeline Beckett no sabe –o le interesa- nada sobre el Hombre Araña. Todo lo que sabe, es que sus tres hermanos están obsesionados con él. ¿Pero qué pasará cuando, después de quedarse dormida mientras sus hermanos veían el Increíble Hombre Araña, despierte en la Gran Manzana en el mundo de Spider Man? TASM movieverse. Traducción.
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Behind The Hero
Por: DreamonAlina
Traducción: Jess Grape
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Capítulo 1. ¿Who is Peter Parker?
POV de Madeline, 7 años
— ¡Pero no quiero conocer a Spider Man!— me quejé.
—Ya sé, bebé— contestó mi papá, apretando un poco más mi mano. —Pero tu mamá está con sus amigas y tus hermanos quieren ir a la convención este fin de semana y yo olvidé completamente que mamá tenía un fin de semana con sus amigas.
Resoplé y enterré mi cara en su hombro. ¡Mis tontos hermanos mayores! Tenía tres de ellos: el mayor era Mike, que tenía 13. Luego seguía Paul, que tenía once y finalmente, Ian, que tenía diez.
En mi opinión, los tres eran unos cabezas de chorlito.
— ¡Papi! ¡Ahí esta!—exclamó Mike. — ¡Ahí está Spider Man!
Había una gran línea cuando llegamos ahí, así que tuvimos que formarnos por un laaargo rato para que los chicos pudieran conocer a Spider Man.
Aunque lo admitiré, una vez que llegué ahí, estaba cautivada por Spider Man. ¡Lucía tan genial!
Mis hermanos inmediatamente hacia él para que un hombre que trabajaba ahí pudiera tomarles una foto. Mi papá me dejó en el suelo y se arrodilló junto a mí. —Maddie, ¿también quieres estar en la foto?
Me quedé viendo las puntas de mis pies hasta que escuché una voz diferente. —Vamos Maddie. La foto no sería lo mismo sin ti.
Miré hacia arriba y me di cuenta que Spider Man me estaba hablando a mí. Abrí mucho los ojos y caminé hacia él, que se arrodilló frente a mí.
— ¿Qué dices?— preguntó. — ¿Quieres estar en la foto?
Y las únicas palabras que pudieron salir de mi boca fueron: — ¿De verdad eres Spider Man?
— ¿Tú qué crees?
—Yo creo que sí—respondí con inocencia.
— ¿Confías en mí?
Me quedé callada por un minuto antes de murmurar un "Sí".
Incluso aunque estuviera usando una máscara, juro que lo vi sonreír. —Entonces puedes ponerte frente a mí, Maddie.
Hice lo que me dijo. Mike a mi izquierda, Paul a mi derecha e Ian en su derecha. Spider Man se agachó detrás de nosotros.
—Digan 'Whisky'— nos indicó el hombre de la cámara.
— ¡Whisky!
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POV de Madeline, 17 años.
— ¡Encontré la película!—exclamó Ian, sacando una caja de DVD de nuestra caja de Marvel.
— ¿Qué vamos a ver?— preguntó mi mamá, Sharon, mientras se acercaba y se sentaba al lado mío.
—Yo voté por Shrek, pero es el turno de Ian de elegir película esta noche— suspiré.
—Así que, ¿qué vamos a ver?— inquirió Abbi, la novia de Paul, bajando las escaleras junto a él.
—El Increíble Hombre Araña— respondió Ian mientras ponía la película en el reproductor de DVD.
— ¡Oh, vamos!— protesté. —Cualquier cosa menos Spider Man. Demonios, ¡veamos Iron Man!
— ¿Qué tienes contra Spider Man?— cuestionó Ian sentándose a mi lado.
— ¡La idea es demasiado ridícula!— dije. — ¿Un chico es mordido por una araña radioactiva? ¡Es estúpido!
— ¡Es brillante!— replicó Paul mientras él y Abbi se sentaban en el piso, ya que no había más espacio en el sillón.
— ¡Vamos! En la película, Emma Stone no se parece en nada a esa chica, Mary lo que sea—. Mis palabras fueron seguidas de jadeos muy dramáticos de parte de todos en la habitación. — ¿Qué?— pregunté confundida.
— ¡Esa no es Mary Jane!— declaró Ian ofendido.
—Esa es Gwen Stacy— siguió Abbi.
—Quien, como todo el mundo sabe, es cien veces mejor que Mary Jane— terminó Paul.
—Creí que amabas a Mary Jane— le comenté a Paul
—No, ese es Mike.
Mike hubiera estado ahí, pero tenía que trabajar es noche. Cada centavo que ganaba iba a su fondo de la matrícula, así que había estado tomando cada turno que pudiera en el Starbucks en el que trabajaba.
— ¡Lo que sea! ¡Abbi, respáldame aquí!
—De hecho, amo el Increíble Hombre Araña. Andrew Garfield es maravilloso.
—Novio, sentado a tu lado— le recordó Paul, apoyando su frente en la sien de su novia.
—No es a lo que me refería— rió Abbi. — ¡Oh, no puedo esperar a que salga la secuela!
—Ugh, me voy a sacar el cerebro— murmuré, aplastándome contra el sofá.
—No seas una amargada— mamá me dio un codazo.
—Lo que sea— respondí —. Si me necesitan, estaré durmiendo— cerré los ojos justo cuando los créditos del inicio comenzaron. Y en segundos me encontraba dormida.
Cuando desperté, sin embargo, la sal se encontraba vacía. Papá, mamá, Paul, Abbi e Ian se habían ido. — ¿Dónde están todos?— pregunté en voz alta. La televisión seguía prendida, los créditos finales en la pantalla. Rodé los ojos. Claro que mi familia me iba a dejar en la sala para ir a dormirse y olvidarse de apagar la TV-
Me levanté del sillón y fui hacia la tele. Traté de sacar el disco, y cuando digo traté, me refiero a que la maldita cosa me dio una descarga eléctrica cuando la toqué. Me sacudí la estática e intenté de nuevo. Mismo resultado. Esta vez, sólo decidí apagar la TV y desconectar el reproductor. Pero cuando toqué el botón de apagado, mi mano no podía despegarse, sin importar qué tan fuerte jalaba. Era como si se hubiera quedado pegada a la pantalla.
— ¡Dé... déjame ir!— tartamudeé. Llamé a mi familia. — ¡Alguien que me ayude!
No hubo respuesta, así que comencé a desesperarme. — ¿Qué demonios está pasando?— me pregunté.
Estúpidamente, coloqué mi mano libre en la pantalla para tratar de despegarme. Fue muy tarde cuando me di cuenta que mi otra mano también había quedado pegada. Empecé a gritar por ayuda y, para mi horror, mi mano comenzó a meterse a la tele y sentí un jalón en mis extremidades superiores.
— ¡¿Qué demonios está pasando?! ¡Alguien ayúdeme!— grité con desesperación.
Mis gritos fueron ignorados y yo fui absorbida por la televisión, la oscuridad me rodeó.
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Finalmente me las arreglé para abrir mis ojos de nuevo, y cuando lo hice, ya no estaba en mi sala.
Estaba en las calles de... algún lugar. Sé que es una ciudad, ya que había edificios y personas en todos lados. Era un cambio alarmante, especialmente desde que yo soy de Idaho, un estado relativamente aburrido.
Estaba tratando de reunir las piezas de dónde estaba cuando escuché cerca de cincuenta diferentes bocinas de coches sonando, y con una ojeada a mi alrededor me di cuenta de dónde estaba en el momento.
Estaba en medio de una calle.
Una calle muy transitada.
¿Cómo demonios me las arreglé para llegar aquí? Claro, sólo Madeline Becket puede ser absorbida mágicamente dentro de una televisión y despertar en medio de una calle transitada.
Estaba como un ciervo antes las luces delanteras. No podía respirar, ya no digamos moverme.
Pero los coches venían hacia mí y fue cuando finalmente me di cuenta que tenía que moverme, sentí algo empujarme hacia un lado, fuerte.
Fuera lo que fuera, ayudó. Estaba oficialmente fuera de alcance del flujo vehicular, a salvo en la ajetreada acera.
Escuché algunos comentarios groseros de los conductores que casi me mataron, pero no estaba poniéndoles atención. Estaba enfocada en el chico con cabello castaño enmarañado que acababa de salvar mi vida.
Cuando me empujó a un lado y al suelo, había terminado aterrizando sobre mí. Estaba jadeando, como si hubiera corrido una milla para salvarme, lo cual había hecho, probablemente. — ¿Estás loca? ¿Qué estabas haciendo en medio de la calle?
Estaba demasiado distraída por sus hermosos ojos cafés para hablar. Cuando registré sus palabras, sacudí ligeramente la cabeza. — ¿Qué?
El chico se levantó y extendió una mano hacia mí. La tomé y me ayudó a pararme. — ¿Qué estabas haciendo en medio de la calle, Madeline?—preguntó.
Wow, ¿el chico guapo sabe mi nombre? Bueno, era lindo, más en el sentido nerd, lo que yo encontraba atractivo. Al menos yo tenía el mismo nombre.
Espera, ¡me hizo una pregunta! Uh... —Estaba tratando de salvar un gato.
¿Eso era lo mejor que podía decir?
—Un... gato— repitió el chico lindo.
Asentí rápidamente. —Sep, ¡un gato! Corrió justo hacia la calle y bueno, lo vi y no pude dejarlo morir, así que corrí para tratar de salvarlo.
— ¿Y entonces te quedaste parada?
No eres buena para esto, Mads. —He tenido un día muy raro.
—Okay. Bueno, salvar gatos suena como algo que tú harías, Mads—dijo el chico lindo.
Ok, ¿cómo me conoce este chico?
— ¿Te conozco?—pregunto eventualmente
— ¿Peter? ¿Peter Parker? Hemos sido vecinos desde que teníamos como cinco años—respondió Chico Lindo... o Peter Parker, tratando de refrescar mi 'memoria'. Me sentí realmente mal por no saber quién era, porque lucía decepcionado que no lo supiera.
Peter Parker. ¿Por qué era familiar ese nombre?
— ¡Cierto!— dije. Veamos si puedo salir de esta. —Perdón, Peter. La adrenalina invadió mi cerebro o algo así.
—Puedo verlo— contestó riendo. Su cara era familiar también. Había algo sobre él.
— ¡Madeline! ¡Maddie!— escuché una voz de mujer detrás de mí y me giré para ver a una mujer, tal vez en sus cuarentas, corriendo hacia mí con una niña detrás de ella.
—Hola, Señora Beckett— dijo Peter, y eventualmente deduje que esta mujer era, obviamente, mi 'madre'. La niña era probablemente mi hermana.
Mi 'mamá' me atrapó fuertemente entre sus brazos. — ¡Oh, querida! ¡Te vi parada en la calle!— se alejó un poco para verme. — ¿Qué pasó? ¿Estás bien?
—Estoy bien— le aseguré y miré a Peter. —Gracias a Peter.
Mi madre comenzó a agradecerle efusivamente. —No fue nada, señora Beckett, en serio— trató de decirle el chico.
—Peter, nos hemos conocido por un largo tiempo. ¿Cuántas veces tengo que decirte que me llames Shelia?
—Cierto. No fue nada, Shelia— apuntó.
—Eso no es verdad. Salvaste la vida de mi niñita— replicó ella, rodeándome con sus brazos y apretándome a su lado. Forcé una sonrisa. Los ojos de Shelia se iluminaron. — ¡Ya sé! Deberías venir a cenar algún día.
— ¡Mamá!— protesté. ¡Difícilmente conocía a este chico! Bueno, parece que sí nos conocemos, pero él me conoce mejor que yo y no me gustaba esa desventaja. Me di cuenta que la manera en que lo había dicho sonaba grosera, así que rápidamente añadí: —Estoy segura que Peter no quiere venir a nuestra casa a cenar.
— ¡Tonterías!—refutó Shelia. —De cualquier manera iba a invitar a cenar a May y Ben. Iré a comprar la despensa y luego vienes conmigo— me apuntó con un dedo. —Y no más caminar en la calle, ¿entendido?
—Perfectamente— respondí. Shelia y mi hermana (cuyo nombre aun no sabía) se alejaron dejándome sola con Peter.
—No tienes que venir a cenar si no quieres— le dije, no queriendo que se sintiera incómodo.
—Está bien— contestó. —Si iba a invitar a May y Ben, ellos me hubieran arrastrado a ir. Además, será como los viejos tiempos.
¿Viejos tiempos? ¿Éramos amigos? Genial, ahora me sentía terrible y no sabía por qué.
—Así que— comencé lentamente —debería volver con ella—comenté. Eso si podía encontrar el camino hacia mi hogar. Bueno, una casa, donde tendría un techo sobre mi cabeza y comida.
—See— respondió Peter. — ¿Te veo en la escuela?
¿Escuela? Ugh, perfecto.
—Definitivamente— repliqué, despidiéndome con la mano antes de voltearme. Miré detrás de mí por un segundo para encontrarme a Peter observándome, y cuando se dio cuenta que lo atrapé, se volteó rápidamente y se golpeó contra un tubo.
Jadeé, pero no pude evitar la risita que salió de mis labios mientras él se recobraba. Sacudí la cabeza y me giré. Fue hasta que llegué al lado de Shelia que recordé porqué me parecía tan familia.
Él lucía exactamente a Andrew Garfield.
Pero su nombre no era Andrew Garfield
Su nombre era Peter Parker.
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¿Qué les pareció este primer capítulo? ¿Les interesó? Debo decir que yo no leo muchos fics de Marvel, pero cuando leí éste, me encantó y espero que tenga el mismo efecto en ustedes :)
Por cierto, este fic se desarrolla en la película del Increíble Hombre Araña.
En fin, nos vemos la siguiente semana con el segundo capítulo. Cualquier duda, saben que estoy a un MP o un review de distancia.
¡Besos!
