Yo: AL FIN ME ACORDÉ DE MI CONTRASEÑA, SI. Ya que el maldito staff de fanfiction hizo 0 caso de mi email de ayuda, tuve que esforzarme en recordarlo c: En fin, aquí estoy, con un oneshot de Naruto Shippuden.

Basado en el ending número 28 de Naruto Shippuden: Niji (Arcoíris)


Desesperación. Ese era el sentimiento que quería hacer conocer, aunque nadie jamás fuera a comprenderlo como hacía él.

Caminó. Caminó rodeado de soledad, aquella era la dimensión que su ojo derecho había creado. Incluso aquél poder era solo fruto de la desesperación que el había sentido en aquel miserable instante.

Su antiguo yo ya no existía siquiera en aquel infierno que se dirigía por si solo a su única e inevitable destrucción.
Lo hubiera dado todo para evitar la extinción de aquella sonrisa.
Aquella sonrisa que le hacía sentir vivo. Aquella sonrisa que le conquistó.

Nunca había sido capaz de alcanzarlo...
Y mientras su vida diaria se seguía repitiendo, aún continuaba persiguiendo su destino.
Oh, que ingenuo era.
A pesar de que culpaba a otros.
Porque el entendía que no debía dejar que las cosas fueran de esa forma.

Ese gesto que había iluminado su existencia en su anterior vida, estaba ahora muerto, al igual que su dueña. Al igual que la única persona que le importaba, la única persona que amaba, y seguía amando.
Esa chica que era la razón de todo. Pero ya no estaba, ya no estaba junto a él. Ni su antiguo yo.

Sus antiguos ideales desaparecieron con ella. No era nadie bajo esa máscara.
En ese momento, su identidad era igual a la del Uchiha legendario, que se enfrentó al Shodaime Hokage.
Su corazón no existía. Fue apuñalado, como el Chidori de su ex-rival apuñaló mortalmente el corazón de la muchacha que amaba tanto.
Su vida no valía ya nada.

A pesar de verlo con sus propios ojos, ¿podía creer en su destino?

Solo le importaba acabar con ese infierno. Acabar con la desesperación del mundo ninja. Esa eterna desesperación.
La esperanza no existía, y si alguna vez lo hizo, murió también junto a Uchiha Obito y su amada, Nohara Rin.

Cuando supo que jamás volvería a contemplar aquella sonrisa. Aquel mundo le daba igual ahora.

Quería una última oportunidad, una oportunidad más para verla sonreír. De verla, de sentirla viva. Aunque solo fuera en el interior de los sueños de la luna.
Ella era su razón.

Su razón de iniciar la temible organización representada con nubes rojas. Su razón de capturar los Bijuu, y asesinar sin importancia.

Ya que el entendía que debía cruzar al otro lado. Al futuro que le esperaba en el otro lado del arcoíris.

Ella, Rin, era la razón de todo.

Porque entendía que él era el único que podía cubrir los cielos con arcoíris.

FIN