"Este fic participa en el minireto de Marzo para "La Copa de las Casas 2017-18 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black"
Hago uso de mis 100 palabras extra :) y una disculpa por los horrores que puedan aparecer por falta de una beta.
::
::
—Es lamentable que un linaje de sangrepura como el tuyo deba ser eliminada de nuestro mundo, por defender la causa errónea...
Amelia respiraba agitadamente con la varita alzada sosteniendo su escudo. La voz siseante del hombre, o mejor dicho monstruo, frente a ella se escuchaba por toda la habitación. Un par de mortífagos esperaban alejados de ellos, resguardando la única entrada y salida sin hechizar del lugar, por órdenes de su amo.
—¿Sólo por eso? No será acaso que...me tienes miedo.
—¿Cómo te atreves, maldita perra?— la voz de uno de los lacayos no se hizo esperar, pero con un movimiento de mano, Voldemort le hizo detenerse.
—¿Miedo, dices? ¿Por qué motivo habría de meterte, Amelia Bones?
Ella nunca perdió el contacto visual con su atacante, el responsable del casi exterminio de su familia, el culpable de tantos horrores. Ella no se dejaría intimidar, al contrario, daría todo de sí para luchar contra aquel que ingenuamente se proclamaba salvador.
—Por el hecho de que estas aquí, frente a mí… y no has podido asesinarme.
La leve sonrisa en los labios del hombre desapareció ante esas sencillas palabras.
—Temes el poder tanto como lo anhelas, Voldemort. Se lo que dicen de mí, de mi poder. No solo mágico, sino mi cargo. Tú, Voldemort… temes lo que pueda lograr contra tí. ¡Tú me temes!
—¡Avada Kedavra!
Amelia logró esquivar una vez más la maldición asesina y un par de Confringos, no tenía noción del tiempo que había estado atrapada, era consciente de que no le quedaba mucho, si tan solo pudiera utilizar la aparición, pero esos conjuros se lo impedían.
—Sal de tu escondite, no tiene caso prolongar esto mucho más…
Amelia cerró sus ojos un segundo, pensando en Susan y ¿quién la cuidaría si su tía no salía con vida de este encuentro? ¡No! No dejaría que eso ocurriera. Tenía aún una minúscula oportunidad ahora que estaba más cerca de la puerta que de Voldemort.
—¡Avada Kedavra!
Fue esta ocasión su voz la que invocó la maldición hacia Voldemort justo antes de correr hacia la puerta, obteniendo un par de segundos para derribar a uno de los mortífagos y rodar por el suelo evitando dos maleficios.
—¡No dejes que escape, Goyle!
El segundo mortífago fue hacia donde ella se resguardaba, era ahora o nunca.
—¡Diffindo!
Gritó directo al rostro de su atacante, logrando detenerlo momentáneamente. Pudo ver de reojo el rayo de luz verde dirigirse hacia ella y con un rápido movimiento interpuso al mortífago, quien cayó fulminado por el maleficio asesino.
Sólo bastaron unos segundos, un Avada Kedavra para obligarlo a defenderse y Amelia salía de la habitación restringida, logrando aparecerse lejos de ese lugar apenas con vida.
No sabía dónde estaba. Alguien gritó su nombre. Sintió como la ayudaban y atendían sus heridas, haciendo preguntas sin recibir respuestas.
En la mente de Amelia solo se repetía lo mismo una y otra vez.
"Él me teme. Voldemort me teme."
::
::
N/A: es lo mejor que pude obtener después de tanto tiempo, una disculpa y espero cumplir con las características del reto. Saludos!
